LAS FOSAS ASTURIANAS, GUERRA CIVIL Y REPRESION.

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Jesús Pablo Domínguez Varona & Aiyoa Arroita Lafuente.
Bilbao.

Recientemente nos ha llegado por parte de su autor, Luis Miguel Cuervo Fernández (*), un documento fundamental para conocer datos sobre la represión franquista y guerra civil en Asturias. Dicho documento es una lista de asesinados por los franquistas en Asturias. Incluye datos de 20.557 víctimas, actualizada a septiembre de 2015. En ella están los muertos en combate, ejecutados, paseados, fallecidos en prisión, incluso los que perdieron la vida a causa de bombardeos o en campos de concentración de la 2ª Guerra Mundial. El listado incluye personas muertas en Asturias o asturianos fallecidos fuera en la región.

MUERTOS EN ASTURIAS.

El primer número a tener en cuenta son las 20.362 personas muertas en Asturias desde 1936 a 1952. Las causas son varias;

1ª.  El asesinato con 4.676 personas.
2ª . La muerte en prisión con 677 personas por diversas enfermedades o maltratos.
3ª . El asesinato por fusilamiento con 3.436 personas ejecutadas.
4ª . El asesinato por garrote vil con 20 personas ejecutadas.
5ª . Las muertas por bombardeo con 234 personas.
6ª . Los muertos por suicidio ante el temor de una atroz tortura 11 personas.
7ª . Los muertos durante acciones militares 11.319 combatientes.
8ª . Las desapariciones forzosas de 2 personas, sin contar las no identificadas que aún están en las fosas existentes en todo el estado, entre ellas las 343 situadas en territorio asturiano más las que aún están por descubrir.

La procedencia de estas 20.362 personas son diversas, partiendo en primer lugar que los propios asturianos que son la gran mayoría.
Como ejemplo solo vamos a dar unos datos referentes a algunas provincias.
Bizkaia con 210 personas muertas; 11 asesinatos, 175 por acciones militares en combate, 22 fusilamientos “legales” y por último 2 muertes en prisiones.
Cantabria con 194 personas muertas; 26 asesinatos, 75 por acciones militares en combate, 78 fusilamientos, 1 por garrote vil y 9 en prisión.
León con 314 personas muertas; 58 asesinatos, 95 en combate, 143 personas fusiladas, 2 por garrote vil, 11 en prisión y 1 desaparecido.
Burgos con 39 personas muertas; 6 asesinadas, 18 por acciones militares en combate, 12 fusilamientos, 2 muertos en bombardeo y 1 en la prisión de Oviedo.

MUERTES DURANTE LA GUERRA 1936-1939

Si nos centramos especialmente en los años que duró la guerra civil de 1936 a 1939, la lista nos da unos datos muy interesantes.
El siguiente cuadro indica claramente los muertos de cada año, clasificándolos en tres tipos; asesinados, en combate y otros (muertos en bombardeos, fusilados “legalmente” y en prisión).

Año        Muertos        Asesinados       Combate      Otros
1936         386                   63                    321               2
1937        679                 236                    434               9 (a)
1938        105                   86                     10                9 (b)
1939          27                   24                                         3 (c)

(a) 4 fueron fusilados, 3 en prisión y 1 en combate.
(b) En 1938 se fusiló en La Guardia (Pontevedra) a 6 personas.
(c) Murieron en prisiones.

Con los datos extraídos se puede decir que desde 1936 a 1939 murieron 1197 personas identificadas y con fecha registrada. Fueron muchísimos más con total seguridad, de eso no hay duda, pero no se registraron.
Llama la atención la falta de datos concretos de combatientes muertos, ya que de los que existe fecha de su muerte son 965 y se sabe que con seguridad murieron 11.319, dejando a 10.354 soldados sin una fecha posible de su muerte pero no mucho más allá del fin de la guerra en 1939. Esto quiere decir que los muertos durante la guerra civil identificados son un total de 11.551, que son más de la mitad de la cantidad total de muertos identificados entre 1940 y 1952.

ASTURIANOS EN EL FRENTE DE BIZKAIA

La ofensiva franquista sobre Bizkaia, iniciada el 31 de marzo, obligó al mando republicano en el Norte a mandar refuerzos. A lo largo del mes de abril se enviaron a Euskadi las primeras fuerzas, cuatro Brigadas Asturianas y dos Montañesas. A los batallones asturianos se les designa con un 2 por delante de numeración real para diferenciarlos de los vascos y cántabros. Del 1 al 100 para batallones vascos, 101 al 200 para cántabros y 201 al 300 para asturianos.

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Batallón asturiano. (Fotografía Constantino Suárez).

La llamada Primera Brigada Expedicionaria asturiana (en origen 2ª Brigada asturiana), llegó a Euskadi a primeros de abril de 1937. El 12 de ese mes contraatacó en el Macizo de Altún, quedando en el frente alavés y combatiendo en esos días en la zona de Durango y más tarde en las proximidades de Rigoitia. A finales de mayo pasó al frente tomando posiciones en el Cinturón de Hierro y en las estribaciones del monte Bizkargi. El 11 de junio resultó muy castigada durante el asalto rebelde contra Urkullu, operación preliminar de la definitiva ruptura del Cinturón de Hierro. La Brigada resultó diezmada y desarticulada por los combates en los que participó. Para el 16 de junio la Brigada disponía de 1.191 hombres (419 en el batallón 223, 380 en el 228, y 392 en el 234). En total, sus bajas en Bizkaia entre muertos, heridos, enfermos, y desaparecidos, ascendían a una tercera parte de los efectivos llegados.
El primer batallón de la Brigada era el 223 y actuó en Dima, situando su Comandancia en Zeánuri. Más tarde actuó por Durango, Rigoitia y fue desarticulado por el ataque franquista en Urrusti-Gaztelumendi, durante la ruptura del Cinturón de Hierro los días 12 y 13 de junio.
El batallón 228 se distinguió en los combates librados en las proximidades de Rigoitia. Como las otras dos unidades de la Brigada resultó muy castigado durante los combates por el Cinturón de Hierro. El 13 de junio la unidad tuvo que replegarse ante el intenso ataque enemigo, sufriendo numerosas bajas. El día 15, el 228 estaba reducido a 380 hombres y apartado de primera línea.
El batallón 234 combatió entre el 13 y el 16 de abril en la zona de Urkiola-Sabigain, sufriendo numerosas bajas. En mayo peleó en Múgica y Bizkargi. El batallón fue muy castigado en la ruptura del Cinturón de Hierro y diezmado por los avatares bélicos. Desde su aparición hasta el 1 de septiembre de 1937 sufrió la impresionante cifra de 343 muertos y desaparecidos.
La Brigada (1ª de Asturias en origen) salió hacia el frente vasco, junto a la Primera Expedicionaria, el 4 de abril. Protagonizó el victorioso contraataque sobre el Sabigain el 12 de abril y tras operar al norte de Otxandiano, por Durango, y en Peña Lemona, la Brigada pasó a Balmaseda a primeros de junio. Operó como reserva del Cinturón de Hierro, aunque la Segunda Brigada Expedicionaria se libró del castigo sufrido en el mismo por otras unidades asturianas.
El primer batallón de la Segunda Brigada Expedicionaria era el numerado inicialmente como 8º de Asturias. El 12 de abril destacó en el contraataque que recuperó el monte Sabigain, capturando armamento y prisioneros de un batallón del Regimiento San Marcial. Tras actuar en la zona de Urkiola el 208 batallón pasó, junto al resto de la Brigada, a Durango, en cuyas inmediaciones combatió a principios de mayo, tras la caída de la localidad en manos del ejército rebelde. Después actuó por la zona de Amorebieta, participando a principios de junio en la lucha por la Peña Lemona. El 2 de junio, al batallón 208 le tocó avanzar por el flanco derecho hacia la cota 365, pero su avance fue detenido al pie del risco por granadas y fuego cruzado. El 24 de junio combatió en San Pedro de Galdames junto a uno de los batallones recién llegados de Asturias, el 33 de la 8ª Brigada, sufriendo entre ambas unidades unas 70 bajas. Con posterioridad, el 208 siguió combatiendo en el Frente Norte y consta que desde su creación como tal batallón hasta el 1º de septiembre del 37, llevaba 163 muertos en campaña.

1332329623358_5Dinamiteros asturianos. (Fotografía David Seymour).

El segundo batallón de la Brigada era el 225. Llegó a Bizkaia el 5 de abril y destacó en las mismas acciones iniciales del 208. A principios de junio combatió en Peña Lemona. Acabó desapareciendo fruto del desastre en que acabó la campaña del Norte para las fuerzas republicanas.
El batallón 243 llegó también el 5 de abril, y su trayectoria combativa vasca corrió pareja a la de sus compañeros de Brigada. El 29 de abril sufrió un bombardeo aéreo en Erletxes, y en la primera mitad de mayo combatió en la zona entre el Bizkargui y Amorebieta. Tras la retirada del frente vasco, en julio del 37 contabilizaba sólo 19 muertos y 18 desaparecidos, la mayor parte caídos en la campaña vasca.
La Tercera Brigada (3ª de Asturias en el III Cuerpo de Ejército) salió hacia el frente vasco el 27 de abril, entrando en fuego en la zona de Durango el día 30. Dos de sus batallones fueron asignados a la zona de Amorebieta, y un tercero a la de Miravalles. Sus unidades combatieron por Ajurias, Zugastieta, Mungía, Lemona y en la lucha que precedió la caída de Bilbao. Desapareció en la campaña final del Frente Norte.
El batallón 213 actuó en Bizkaia y se saldó con numerosas víctimas, tras combatir en las proximidades de Gernika y Lemona. Hasta el 1º de agosto había sufrido desde su constitución 108 muertos y desaparecidos en campaña.
El batallón 216 distinguió en Bizkaia en la zona de Zugastieta en los primeros días de mayo. Llevaba 55 muertos hasta el 1º de agosto de 1937.
El batallón asturiano número 230 llegó a finales de abril de 1937, sufriendo sus primeros caídos el día 30 en el frente de Durango. Destacó en la lucha por Ajurias y Zugastieta a principios de mayo y más tarde en los combates por Lemona.
La IV Brigada Expedicionaria fue la última asturiana enviada al frente vasco en abril de 1937. Llegada a Biakaia participó en la batalla por el Sollube, destacando el batallón 212 por su combatividad, mientras el 252 fracasaba al perder la cumbre tras ser sorprendido por tropas moras de la V Brigada de Navarra.
Tras los combates del Sollube la Brigada quedó reducida a dos tercios de sus efectivos originales. El 3 de junio se situaba en el Cinturón, reuniendo sus tres batallones 1.100 hombres. El 212, el más castigado por la lucha, sólo contaba con 316 combatientes.
El batallón asturiano 212, brilló en los combates del Sollube, donde recuperó una cota al asalto. Hasta el 1º de julio el batallón sufrió 81 muertos y 11 desaparecidos. De acuerdo con los datos que tenemos casi la mitad de ellos habían caído en Bizkaia.
El batallón 231 combatió en las zonas de Morga, Sollube y en la batalla que siguió a la ruptura del Cinturón. Hasta principios de julio sufrió, desde su constitución, 121 muertos y desaparecidos, al menos la tercera parte fueron baja en Bizkaia.
El batallón 252 entro en combate en el Sollube y resultó desafortunada, al verse sorprendida por los moros de un experimentado Tabor de Regulares del ejército rebelde. Siguió luchando hasta junio sufriendo duras bajas los días de la ruptura del Cinturón de defensa de Bilbao. Hasta el 1º de agosto del 37 la unidad sufrió 53 muertos y desaparecidos.
Además de las cuatro Brigadas Expedicionarias citadas, la ayuda asturiana a Bizkaia anterior a la ruptura del Cinturón de Hierro, incluyó una serie de pequeñas unidades de Sanidad o Servicios. La única de relieve identificada fue la “Compañía Mixta de Sanidad Militar número 11. El 14 de mayo la compañía fue sorprendida en Amorebieta por el bombardeo de la aviación rebelde, que le ocasionó seis heridos. El 18 de mayo la compañía tenía trabajando a 20 hombres en la localidad de Lemona. Al día siguiente una sección de camilleros participó en el auxilio de las víctimas del bombardeo sufrido en Galdakao, donde el hundimiento de un refugio provocó 13 muertos.
Dados los trágicos sucesos y los combates con la pérdida de bajas en el ejército asturiano, son enviadas a Bizkaia 5 nuevas brigadas , que por orden de llegada fueron las 16ª, 10ª, 8ª, 3ª, y 15 (ésta última mixta de asturianos y cántabros). Más tarde se les unieron las últimas Brigadas Asturianas (números 10, 3 y 15) enviadas como refuerzo de las diezmadas en combate.
En resumen, una autentica riada de sangre asturiana corrió por nuestros montes y prados. Muchos combatientes muertos fueron recogidos por sus compañeros, pero otros se dejaron en retirada. Muchos de esos cuerpos fueron enterrados, incluso días después, por vecinos de la zona en improvisadas fosas. Algunas se recuerdan donde están y otras se han perdido para siempre.
A modo de ejemplo, el Gobierno Vasco tiene un listado de fosas en Bizkaia, donde según datos que obran en su poder, tenemos noticias de algunas fosas donde se encuentran soldados asturianos.
En Libao hay dos fosas donde se encuentran en una 5 milicianos asturianos y en otra una miliciana asturiana. También se cree que en las otras dos puedan contener también enterramientos individuales de milicianos asturianos.
En el monte Burgueño en Karrantza hay lo que llaman un cementerio de milicianos asturianos sin saber cuantas fosas y cuerpos hay en ellas.
En el barrio de Arteta-Ordañe de Galdakao, en terrenos del caserío conocido como Barrenengo-Etxebarria, exíste una fosa con el cuerpo de un miliciano asturiano de identidad desconocida fusilado allí mismo.
Analizando la lista de Luis Miguel Cuervo vemos la mortandad de los combates citados, 583 muertos en los frentes de Bizkaia; 56 muertos en Monte Sabigain, 4 en Peña Lemona, 12 en el monte Sollube, 43 en el monte Kañometa, etc.

Esta claro que esos son los nombres de los cuerpos recuperados o por lo menos identificados que allí estuvieron, ¿pero que paso con el resto?. Hoy en día se cree que fueron alrededor de unos 10.000 milicianos asturianos los que dejaron la vida en combate, de los cuales alrededor de 1000 podrían haber muerto en Bizkaia, incluso más.

LAS FOSAS COMUNES ASTURIANAS

En el territorio asturiano hay información sobre 343 fosas comunes, de las cuales 25 fosas con un total de 2.454 personas fueron trasladadas al Valle de Los Caídos.
En 17 fosas han desaparecido con los restos de 40 personas exhumadas de mala manera, perdidas o destruidas por obras.
Cerca de 80 personas han sido exhumadas de 27 fosas comunes en los últimos años.
21 fosas corresponden a “fosas de guerra” con combatientes muertos en acciones bélicas o fusilados in situ y enterrados.
De el resto de las fosas no se conoce cuantas personas hay enterradas, algunas pueden ser individuales, otras colectivas con varios cuerpos incluso decenas.
Las grandes fosas de la represión franquista están situadas en los cementerios de Avilés, Oviedo y Gijón.
La mayoría de las fosas pertenece a personas represaliadas por el régimen franquista y una pequeña parte a combatientes muertos en acciones de guerra, conocidas como “fosas de guerra”. Todas pertenecen al bando republicano porque las del bando nacional fueron exhumadas inmediatamente después de acabar la guerra y llevadas a los cementerios.
La universidad de Oviedo llevó a cabo el proyecto de elaborar un mapa de fosas bajo la dirección de la profesora de historia contemporánea Carmen García sin ninguna ayuda por parte del Ministerio de Defensa ni del gobierno en general. A pesar de ello los datos se han remitido al Ministerio de Justicia quien ha clasificado y puesto en su base de datos sobre “Mapa de Fosas”.

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Mapa de fosas comunes de Asturias. (asturias.es/asunsoci/fosas/)

El listado del compañero Luis Miguel Cuervo incluye también todos los nombres de estas personas identificadas.
No obstante, y aunque se calcula que en Asturias hubo más de 7.000 represaliados por el franquismo, se desconoce el número de víctimas que pueden estar enterrados en ellas, así como cuántas hayan podido ser exhumadas por familiares en años pasados sin seguir los cauces legales.
Desde 2003 en Asturias se han llevado a cabo varias exhumaciones promovidas por asociaciones comprometidas con la Memoria Histórica.
Las primeras ese mismo año 2003, una en Cabañaquinta (Aller) con la exhumación de 2 personas bajo la dirección de J.A. Gutiérrez. La segunda en Valdedios (Villaviciosa), en la que se exhumaron 17 cuerpos en julio bajo la dirección de J. Ortiz y del equipo del antropólogo forense Fco. Etxeberría. Los ejecutados, de ésta ultima fosa, en su mayor parte personal sanitario y otros empleados de un hospital que las autoridades republicanas habían instalado en ese valle, fueron fusilados por las tropas nacionales en la noche del 27 al 28 de octubre de 1937, cinco días después de que se hubiese declarado oficialmente el fin de la Guerra Civil en Asturias. La matanza se atribuye al IV Batallón Arapiles número 7 de la VI Brigada Navarra. Fueron asesinadas esa madrugada entre 18 y 30 personas, en su mayor parte enfermeras, con edades comprendidas entre los 18 y los 50 años.

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Fosa de Valdedios. Situación de los 17 esqueletos en la zanja en forma de “L”.              Fotografía Sociedad Aranzadi. Informe de exhumación.

En abril de 2006 en Turanzas (Llanes) se exhumaron 5 cuerpos bajo la dirección de Andrea Menéndez y Fco. Javier de la Fuente. Según los testimonios que han podido recoger los voluntarios del “Foro de la Memoria”, todo indica que el fusilamiento se produjo el 24 de noviembre de 1937.
En el Alto del Acebo (Grandas de Salime) en agosto de 2007 bajo la dirección de Javier Ortíz, arqueólogo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, excavó “fosa de guerra” donde se exhumaron 12 cuerpos de dos fosas diferentes, nueve en la primera y 3 en la segunda. Todos eran soldados republicanos del Batallón Galicia asesinados por miembros de Falange y de la Guardia Civil en octubre del año 1937 en Fonsagrada (Lugo).
En Pasada de Zóbilo en Pandiello (Cabrales), en julio de 2007 se exhumaron bajo la dirección de Jorge Conde 2 cuerpos de una fosa. Correspondían a dos militantes del PCE asesinados en 1938 por agentes de la Guardia Civil de Carreña.
En marzo de 2008 en Areces se excavó otra “fosa de guerra” bajo la dirección de Lourdes Herrasti. En esa fosa individual se realizó la exhumación de Candido Saseta Etxebarría, comandante en jefe del Ejército de Euzkadi (Eusko Gudarostea). Fue enterrado el 23 de febrero de 1937 posiblemente cerca de donde murió. En la misma área aún están por exhumar varias “fosas de guerra” con los restos de entre 80 a 100 gudaris (soldados), muchos de ellos muertos en combate y otros asesinados a bayonetazos cuando estaban heridos.
En noviembre de 2009 en la fosa de Cabacheros, Felechosa (Aller) se exhuman 34 cuerpos bajo la dirección del arqueólogo Oscar Blázquez.
En el Monte Espín (Oumente) se exhumó 1 cuerpo de una fosa individual bajo la dirección de Hector René Pacheco en julio de 2010. Era Pedro Pérez Cadenas, natural de Luiña (Tormaleo, Asturias) y vecino de Villaoril (Ibias), de 23 años de edad. Su historia nos dice que tras la entrada de las tropas franquistas en el concejo de Ibias, Pérez Cadenas huyó al monte junto a varios vecinos de las aldeas de la zona y a principios de agosto de 1938 fue apresado por fuerzas del ejército en un paraje conocido como Regueira de Trabanco, cuando estaba en compañía de otros dos huidos, Marcelino Barrero y Francisco Méndez, que consiguieron escapar. Sus captores le trasladaron al paraje de El Espín, donde fue asesinado y enterrado en una fosa que él mismo cavó el 4 de agosto de 1938.
Actualmente hay controversia con alguna fosa que se quiere exhumar, ya que algunas asociaciones son partidarias de la no exhumación y solo de la identificación y marcación homenaje de la misma, una museización del entorno para recuerdo de todos.

…Y SOLDADOS BIZKAINOS MUERTOS EN EL FRENTE ASTURIANO

Según los datos aportados por Luis Miguel Cuervo y que enumerábamos al principio hay 175 soldados vizcaínos muertos en acción en combates en el frente asturiano. Murieron en acciones bélicas en Cimadevilla (Gijón), Oviedo , Areces, etc.

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Batallón Vasco “Indara” perdió muchos hombres en Areces (Asturias).

Es verdad que la aportación bizkaína y vasca fue humanamente inferior a la que recibieron los vizcaínos en el frente norte por parte de milicianos asturianos. La diferencia de muertos es abrumadora. Las “fosas de guerra” de asturianos en Bizkaia y vizcaínos en Asturias compartieron algo en común, la lucha por la libertad, la lucha por la una república democrática y legalmente establecida.
Y a fecha de hoy, octubre de 2015, aún estamos pendientes de la exhumación de los casi 100 soldados vascos enterrados en Areces, en un prado de la verde Asturias con varias “fosas de guerra”. Puede que el problema sea el dinero como siempre, pero también que junto a los gudaris vascos haya soldados asturianos que sus vecinos quieren dejar sin exhumar. Si no se sacan difícilmente podremos saber quienes son unos u otros. Después vendrán los monolitos, porque los homenajes conjuntos ya son una realidad.

(*) Luis Miguel Cuervo Fernández (Las Segadas, Ribera de Arriba, 1961). Es nieto de un comunista exiliado, lo que influyó notablemente en su trayectoria personal. Socio fundador del Grupo de Investigación Frente Norte y la Asociación Todoslosnombres de Asturias, cuya presidencia desempeñó entre los años 2006 y 2010. Como experto en la Guerra Civil, la represión franquista y la Segunda Guerra Mundial y usuario habitual de una buena parte de los archivos relacionados que existen en Europa, es investigador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (A.R.M.H.) y asesor de Trece Rosas de Asturias y de varios organismos e instituciones. Colaboró en la localización de cientos de desaparecidos durante la contienda y los años posteriores a ésta, formando parte de los equipos que llevaron a cabo las investigaciones previas a las exhumaciones de Turanzas-Llanes (Foro por la Memoria), El Acebo-Fonsagrada (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica) y Areces-Las Regueras (Sociedad de Ciencias de Aranzadi). Autor de la obra “ Guerra civil, Franquismo y represión en el concejo de Salas”. José Barreiro-KRK. 2014 e “Historia del Ejército Popular en Asturias. Voluntarios del primer día”, enciclopedia inédita integrada en cuatro tomos, en cuya investigación y posterior redacción empleó catorce años, intervino en numerosas conferencias, mesas redondas, congresos y charlas, actuando como asesor en numerosos libros y documentales.
Podéis solicitar su envío vía email.- lmcuervo@telecable.es

FUENTES CONSULTADAS

Memoriahistorica.org.
Asturias.es/asunsoci/fosas/
Euzkadi y el Norte Republicano. Las Brigadas Asturianas y Santanderinas en el frente vasco. Vargas Alonso, Francisco M. Vasconia. 38, 2012
Información relativa a la exhumación de Cándio Saseta Etxeberria en Areces (Asturias) 2008. Sociedad Aranzadi.
Exhumaciones llevadas a cabo en España desde 2001 a 2012. Sociedad Aranzadi. Diciembre 2012.
La memoria recuperada. Informe relativo a los restos humanos hallados en la fosa de Valdediós. (Asturias). Sociedad Aranzadi.
Lista de fosas en el Principado de Asturias – 15Mpedia
Elblogdeacebedo.blogspot.com
euskolurra.eu
El país 28 de julio de 2013.
El Comercio digital 30 abril 2006.
El Comercio.es 22 octubre 2014.

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3 comentarios en “LAS FOSAS ASTURIANAS, GUERRA CIVIL Y REPRESION.

  1. Eso de libertad democrática suena muy bonito,pero en Asturias se luchó por una dictadura a la rusa.Así esta la cosa en este país,que lucharon los buenos contra los malos.te invito a que investigues quienes fueron los primeros fusilados y asesinados en Asturias

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