DOS COMBATIENTES DE ORTUELLA MUERTOS EN ELGETA.

Los “resistentes de Elgeta”, Higinio San Martín Icaza y José Belón Fontán.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


BUSQUEDA DE FAMILIARES E INVESTIGACION.

Con motivo del homenaje que el pasado 22 de abril de 2018 se celebró en Elgeta (Gipuzkoa), a los 234 gudaris y milicianos muertos en los combates de los montes Intxortas, el ayuntamiento de la localidad envió a los municipios de los fallecidos una misiva para la localización de familiares e invitarles al acto de memoria.

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Homenaje en Intxortako atea el pasado 22 de abril de 2018 a los “resistentes de Elgeta”. Imagen Crónicas a pie de fosa.

En muchos ayuntamientos a esa carta de colaboración no se le dió la suficiente importancia y acabó en el cubo de la basura del funcionario o del representante político de turno.

Este no fue el caso de Ortuella, que fue recibido y tramitado convenientemente a la asociación local memorialista Mesa de la Memoria Ortuella- Ortuellako Memoria Mahaia, a la que pertenecemos también. Según los responsables politicos del ayuntamiento, ¿quien iba a hacer mejor el trabajo que nosotros?

Con el reto lanzado nos pusimos a trabajar con los datos enviados desde el ayuntamiento de Elgeta, consistentes en un par de nombres y unos escuetos datos y fechas de defunción.

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Datos enviados por el Ayuntamiento de Elgeta.

NOMBRE                             AÑOS      NACIDO       MUERTO         FECHA       BATALLON

José Belón Fortán.                24        Ortuella          Elorrio      19/12/1936      Zabalbide

Higinio San Martín Icaza.   26        Ortuella          Elgeta        21/01/1937   Euzko Gudaroztea

Con esos dos nombres comenzamos en primer lugar a verificar si estaban en la relación de muertos y desaparecidos en listado del Gobierno Vasco. Allí estaban y los datos aportados no variaban en absoluto.

La segunda acción era comprobar que estaban en nuestro listado de las 204 personas muertas durante la guerra civil y represión franquista en Ortuella. Allí estaban también, con una escueta ficha con algún dato más pero ausente de fotografía.

Paralelamente a la investigación realizamos una llamada solicitando ayuda para la localización de familiares vivos en la localidad a traves de las redes sociales de facebook en distintos muros y nuestra propia página web “Crónicas a pie de fosa”.

Al poco tiempo recibiamos dos colaboraciones fundamentales, la primera del amigo Iñaki Lizundia, autor del libro “Meatzaldea Sangre Minera” que aún no había sido publicado, pero que nos envió información que aparece en él sobre las hijas de José Belón.

La otra colaboración procedía del amigo Juan José Zarraga, exconcejal del ayuntamiento de Abanto Zierbena, amante de la historia y ratón de archivos. Rapidamente nos llamó y nos puso en la pista de los parientes cercanos de Higinio San Martín, localizados en los archivos eclesiásticos y Juzgado de Paz de la localidad.

Y poco después, apenas a punto de cumplirse las 48 horas desde que comenzamos la investigación de busqueda de familiares, recibimos una llamada que nos resolvió la mitad del trabajo. Al otro lado estaba Gloria Sarasola, hija de Magdalena Martínez y a la vez hija de Lucia Martínez Zuazo, la que fue esposa del joven Higinio San Martín hasta su muerte en 1937. Había visto y leído el llamamiento a traves de las redes sociales sobre la búsqueda de su familiar. Unas breves palabras, un contacto en el barrio de Urioste de Ortuella y quedamos para una pronta entrevista.

La otra mitad de la investigación estaba encauzada, faltaba otra familia, los descendientes de las hijas de José Belón Fontán, niñas de la guerra evacuadas por el Gobierno Vasco en 1937 a Inglaterra.

Con ambas investigaciones, que han durado cerca de dos meses, hemos hecho dos cosas fundamentales. La primera acompañar como Mesa de la Memoria Ortuella a la familia de Higinio San Martín Icaza, representar al Ayuntamiento de Ortuella y la familia de José Belón Fontán, que por distancia geográfica no pudo acudir, al homenaje de Elgeta. Y la segunda recopilar toda la información para la realización de este reportaje y contar dos historia de vida, dos vidas truncadas por la barbarie fascista de una guerra, para hacer memoria y honrar su recuerdo.

El homenaje del día 22 de abril fue muy emotivo en el monumento Intxortako atea, dedicado a la memoria y recuerdo de los gudaris y milicianos caídos en defensa de la República. En primer lugar se decido una lectura a los nombres de los 234 caídos e inmediatamente después se hizo una ofrenda floral por parte de las familias, autoridades y público en general.

Después, una vez en el pueblo de Elgeta, tuvo lugar una recreación teatralizada de la entrada de las tropas sublevadas franquistas en la localidad, donde se hizo “realidad” la “libertad durante 48 horas para hacer lo que quisieran los soldados” contra los habitantes y propiedades de la Elgera “rebelde, roja y separatista” según los mandos nacionales.

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La familia de Higinio San Martín con los miembros de la Mesa de la Memoria Ortuella y Crónicas a pie de fosa ante el Intxortako atea. Imagen de Miguel Angel Carpintero.

Las investigaciones realizadas han servido para hacer un relato de vida de nuestros dos vecinos, dos “resistentes de Elgeta” que lucharon y murieron por una sola causa, la derrota del fascismo.

HIGINIO SAN MARTIN ICAZA.

Higinio San Martín Icaza nace el 13 de enero de 1910 en la casa familiar de Gallarta. Sus padres eran José Miguel San Martín Arruaga, natural de Elgoibar (Gipuzkoa) de 31 años y de Juana Icaza Arechavaleta, natural de Gallarta (Abanto Zierbena).

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Fotografía de Higinio San Martín Icaza durante el servicio militar en el “Regimiento de Artillería Ligera nº 12”. En los años 30 ese regimiento estaba emplazado en Logroño. Imagen propiedad familia Sarasola cedida a la Mesa de la Memoria Ortuella y Crónicas a pie de fosa.

La niñez de Higinio es similar a la de cualquier otro niño de la zona. Va a la escuela cuando las labores familiares se lo permiten y ayuda en el negocio familiar de una panadería. Cuando tiene edad suficiente para conducir, trabajaba llevando un camión de reparto y lo alterna con las labores de la panaderia.

Su ficha de muerto en combate nos informa que, en el momento de su muerte, estaba en algún batallón del “Eusko Gudarostea”, lo que nos induce a pensar que su ideario político era el nacionalismo vasco. Además eso del “Eusko Gudarostea” es como decir que era cualquier batallón del PNV o ANV, sin expecificar claramente a que batallón pertenecía. Afortunadamente eso también lo resolvimos.

En algún momento entre tanta ida y venida con el camión, asistencia a los bailes y romerías locales, mitines o cualquier otro asunto social, conoce a la que será su mujer Lucia Martinez Zuazo. El romance da paso al amor y tienen un hijo el 24 de mayo de 1934 al que llaman José Ignacio San Martín Martínez. Según el acta de nacimiento del j

Juzgado de Paz de Ortuella, Higinio tenía 24 años y Lucia 25 y eran ya vecinos de la localidad de Ortuella, concretamente del barrio de Urioste donde residían.

Tras la llegada del bebé, y ya con los planes de boda cerrados, se casan el mes siguiente, concretamente el 27 de junio de 1934. Al principio de la investigación teníamos una referencia a que Lucia se quedo embarazada de su primer hijo al morir Higinio, pero después hemos comprobado que no fue así, que ha había hacido una par de años antes.

La vida familiar en Urioste se desarroya con normalidad e Higinio alterna el trabajo con el camión y la panadería con la administración de las tierras familiares en Ortuella.

Sin embargo todo cambía a partir del 18 de junlio de 1936, cuando los militares sublevados se levantan contra la República legalmente constituida. Rápidamente y desde los primeros días del golpe los jóvenes se alistan a las milicias vascas, cada uno a los batallones propios de su partido o sindicato. Primero acuden los que tienen alguna experiecia militar reciente, como en el caso de Higinio que tenía la instrucción militar de cuando hizo el servicio el el Regimiento de Artillería Ligera número 12 en Logroño hacía pocos años.

A Higinio lo tenemos alistado en el mes de noviembre, según reza en las nóminas del batallón nacionalista Muñatones (PNV). El batallón esta organizandose desde octubre y para noviembre ya tiene cuatro compañias y secciones auxiliares. Vemos su nombre inscrito en la 4ª companía del Muñatones durante las 4 nóminas sigientes, a dos cada cada mes, cobrando 150 pesetas quincenales a razón de 10 pesetas por día. 300 pesetas al mes era un buen sueldo, sustancialmente superior a la media de cualquier jornalero de las minas.

Nomina Higinio San martín Icaza. Batallon Muñatones, 4º Cia 01.

Nómina de la “primera quincena” (del 1 al 15) de diciembre de 1936, cuando estaba en la 4ª compañía del batallón Muñatones del PNV. Archivo Histórico de Euskadi/Archivo Histórico del Gobierno Vasco. Fondo Departamento de Defensa. Documentación incautada por el ejército franquista.

En la nóminas de  la segunda quincena de diciembre y durante las dos de enero le vemos trasladado a la 2ª compañía del mismo batallón, en la cual aparece, en su casilla correspondiente del cobro, su firma manuscrita.

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Firma en la nómina del 16 al 31 de diciembre de 1936 (hoja nº 9), cuando es trasladado a la 2ª compañía del batallón Muñatones del PNV. Archivo Histórico de Euskadi/Archivo Histórico del Gobierno Vasco. Fondo Departamento de Defensa. Documentación incautada por el ejército franquista

La historia del batallón Muñatones, número 57 en el organigrama del Euskadiko Gudarostea o Ejército Vasco es breve, ya que apenas intervino en acciones de guerra y tuvo un limitado número de bajas, tal y como afirma el historiador Francisco Manuel Vargas.

En el mismo articulo “Gudaris Guipuzcoanos en el Euko Gudarostea (1936-1937”, Vargas nos explica que “el batallón recibió su nombre en recuerdo de la Torre-castillo edificada en Muskiz por el banderizo Lope García de Salazar, uno de los primeros cronistas de la Historia vizcaína. Era por tanto la unidad un batallón encartado en cuanto al origen de sus gudaris, aunque su segunda compañía la formó gente de Bermeo y las localidades vecinas. Su comandante fue Tomás Garay, y el Intendente Manuel Peralta. Su acuartelamiento se estableció en el chalet Urrutia, en Güeñes”.

Esa es la razón por la que Higinio está alistado en la 4ª del Muñatones en los primeros meses. El traslado a la 2ª en diciembre se debe a los traslados a otros batallones o unidades militares y en menor medida por la bajas.

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“Gudaris de los batallones Muñatones y Avellaneda”, Fotografía sacada de https://zalla.eaj-pnv.eus/es/galeria-imagenes/2694/jesus-arino-maruri

A pesar de que como decimos, que en enero de 1937 aún andaba en formación, es enviado al frente gipuzkoano, en concreto al sector de Elgeta. Allí junto con otros batallones de infanteria, artilleria, fortificación, etc, tratan de frenar el avance hacia Bizkaia de las tropas sublevadas franquistas. A esos combates se les conoce como “batalla de los Intxortas” a sus defensores como los “resistentes de Elgeta”.

Los combates se desarrollaron entre octubre de 1936 y abril de 1937 y en ellos murieron 234 combatientes, muchos de ellos en los campos de batalla y el resto, a causa de sus heridas, en hospitales de campaña. Algunos incluso fueron fusilados por los fascistas cuando fueron capturados.

Higinio defiende una posición en una trinchera junto a una ametralladora, nos cuentan sus familiares, cuando uno de los aviones que bombardean el frente y la retaguardia deja caer una bomba en la trinchera cuando viene de regreso. El resultado es que hace explosión e Higinio cae gravemente herido. Es trasladado por los servicios sanitarios militares de forma inmediata en una ambulancia al hospital militar correspondiente,  en este caso el de sangre de Elorrio, donde muere el 21 de enero de 1937.

Su cuerpo es trasladado a su localidad natal de Ortuella pasados unos días, debido sin duda a las dificultades de tránsito y movilidad por causa de la guerra. En Ortuella es recibido con todos los honores y su cuerpo es velado en el ayuntamiento. Se le registra como caído en combate en el registro del Juzgado de Paz de la localidad con la fecha 12 de febrero, pero consta su fallecimiento por “heridas de bala”  el 27 de enero. Creemos que la fecha real del fallecimiento es el 27 de enero y no como pone en los registros de muertos y desaparecidos el 21. Tal vez el error se deba a que los números de las máquinas de escribir, cuando la tinta no marca lo suficiente, se pueden confundir el 21 con el 27.

Higinio es enterrado en el cementerio de Nocedal en Ortuella y a su muerte deja viuda a Lucia con 27 años y a su hijo José Ignacio con apenas tres años.

La historia de Higinio acaba aquí pero no la de su familia, pues una mujer joven como Lucia con un hijo a su cargo y sin un sueldo que los mantenga, la obliga a tener que buscarse la vida de forma inmediata. La falta de productos alimenticios de primera necesidad hace que tenga que dedicarse al “estraperlo” a ir y venir a los mercados fuera de la localidad para comprar o intercambiar productos comestibles, que venderá a su regreso. La guerra cada vez está mas cerca de su casa y los viajes a los mercados cada vez más breves, hasta que el 22 de junio de 1937 el ejército nacional entra en Urioste para preparar la conquista, a tiros en el centro de Ortuella al día siguiente 23 de junio.

Pasados los días y con una nueva administración franquista en el municipio, los seguidores falangistas de la localidad hacen escarmientos entre las mujeres como las conocidas “rapadas de pelo” y administración de aceite de ricino. La familia nos cuenta que a Lucia la raparon varias veces, aparte de otras represalias o malos tratos que se guardó para si misma. pero que eran habituales entre los fascistas.

Continuó con su labor de comprar y vender productos en el estraperlo para mantener a su hijo, viajando incluso fuera de la provincia a los mercados burgaleses de Espinosa de los Monteros, Medina de Pomar, etc. El regreso era una lotería, o pasaba la mercancía sin problemas o tenía la mala suerte de que las fuerzas de la Guardía Civil la parasen y le quitasen lo que llevaba, perdiéndolo todo ese día.

Como era natural con el paso del tiempo, una mujer joven y con un hijo tuvo que rehacer su vida, y con el roce díario en el barrio de Urioste se enamoró del vecino Jesús Sarasola, con quien se casó el 31 de diciembre de 1941. Al poco la familia, compuesta por Lucia, su hijo Ignacio y su marido Jesús, tuvo un nuevo miembro con el nacimiento de una niña a la que pusieron María Magdalena el 9 de mayo de 1943. Ambos niños, Ignacio de apenas 10 años y su nueva hermana Magdalena convivirán en la casa familiar de Urioste.

Con ellos se concluye la historia de Higinio San Martín Icaza, su hijo natural con Lucia Martinez, Ignacio San Martín fallece el 7 de enero de 1997. La historia, recuerdos y fotografia de Higinio se lo debemos a su hermana Magdalena.

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Documentos del archivo de Higinio San Martín realizado por La Mesa de la Memoria Ortuella para la investigacion familiar. Imagen Crónicas a pie de fosa.

JOSE BELON FONTAN.

Lo primero que tenemos que decir es que su segundo apellido verdadero es Fontán y no Fortán como aparece en los listados de muertos y desaparecidos. Su acta de defunción así nos lo indica.

También pone por error que tenía 34 años, igual que en el listado de fallecidos en combate que pone 24 años. Doble error de forma consecutiva que nos lleva a pensar una sola cosa. José Belón cuando se alistó voluntario a las milicias vasco-republicanas para defender la República “mintió” para poder incorporarse a las lineas del frente de combate, ya que por edad tendría que haber estado en batallónes de reserva, en la zona de retaguardía como auxiliar, contruyendo fortificaciones, enlace, intendencia, sanidad militar, etc.

José Belón Fontán nació en Triacastela, provincia de Lugo, el año 1895 y sus padres eran Manuel Belón y Manuela Fontán, naturales de Triacastela y Becerrea en Lugo. Tenía 42 años en el momento de su muerte, porque el acta de nacimiento de su primer hijo, José Belón Bilbao, dice que en 1920 tenía 25 años y era de profesión jornalero.

En los primeros meses de la sublevación militar contra la República se alista como voluntario al batallón Zabalbide de Izquierda Republicana (IR). Tenía el número 31 del Ejército de Euzkadi.  En las nóminas del mes de diciembre se le localiza inscrito en la 2ª compañía. El blog “Errepublica” dice que cae en combate el 3 de diciembre de 1936 en el sector de kampanzar de Elgeta y que pertecenía a la tercera escuadra llamada “los lindos manueles”.

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“Batallón Zabalbide en Elorrio”. Imagen sacada de https://errepublikaplaza.wordpress.com/2015/10/15/zabalbide-bataioia-milizianoak/comment-page-1/

Sin embargo su acta de defunción que obra en el Juzgado de Paz de Ortuella dice que José Belón fallece el 19 de diciembre de 1936 en Elorrio a causa de las heridas recibidas en el sector de Elgeta, concretamente en la zona del monte Udala, certificado por la Jefatura Superior de Sanidad Militar.

Pablo Orive, su nieto, nos dice que su madre Carmen tenía una foto de su padre (José Belón) tomada en el frente justo antes de su muerte, por culpa de “una bala en la cabeza detrás de su oreja”.

Deja viuda a los 39 años a Luisa Bilbao Esnal, natural de Barakaldo, pero vecina del municipio. Era hija de José María Bilbao y de Juana Esnal, naturales de Bilbao y Barakaldo respectivamente. Luisa se queda con tres hijos, José, Carmen y Asunción, de 17, 14 y 12 años respectivamente.

La vida familiar sufre un duro golpe y ante los bombardeos diarios que sufren las poblaciones, el Gobierno Vasco Provisional del Lehendakari José Antonio Aguirre, activa el plan de evacuación de los niños y niñas vascos.

Ante la inminente caída de Bilbao, el 30 de mayo de 1937 parten del puerto de Santurtzi rumbo a Inglaterra una expedición de más de 3.800 niños y niñas. Para tomar parte en la expedición inglesa se inscribieron unos 4.152 menores en total, pero los que viajaron finalmente no pasaron de 3.861.

Entre los pasajeros menores, comprendidos entre los 7 y los 15 años de edad, 1.705 eran niñas y 2.156 niños. Iban acompañados por 95 maestras, 120 auxiliares, 15 sacerdotes y los doctores Jesús Irarragorri y Severiano Achucarro y varias enfermeras. Entre los que viajaron, únicamente 498 niños fueron solos; los demás lo hicieron en compañía de sus hermanos, como en el caso de las hermanas Belón y en otro que veremos más adelante y que tiene relación especial con ellas.

En el registro realizado para el vapor Habana por el Departamento de Asistencia Social del Gobierno Vasco, aparecen registradas Carmen y Asunción con los números 4.143 y 4.144. Ese número lo llevarían impreso en un trozo de cartón en forma de exágono sobre el pecho para su identificación.

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Pagína “Libro registro de los niños, maestras, personal auxiliar y sacerdotes evacuados al Reino Unido por el Gobierno de Euzkadi en 1937” donde aparecen las hermanas Belón. Archivo Histórico de Euskadi/Archivo Histórico del Gobierno Vasco. Fondo del Departamento de Presidencia. Montaje Crónicas a pie de fosa.

El artículo de Gregorio Arrien, que aparece en la bibliografia, hace una descipción detallada de la partida del puerto bizkaino de Santurtzi y llegada a Inglaterra:

El día señalado para el embarque de la expedición inglesa fue el 20 de mayo de 1937, de forma que, hacía las diez de la noche, todos los pasajeros se hallaban instalados abordo del “Habana”. Tras una cena a base de bocadillos de pan blanco con chorizo frito, huevos duros y bizcocho, los que pudieron aprovecharon para echar una pequeña cabezada. La salida del “Habana” de Santurtzi tuvo lugar de madrugada, bajo escolta de la marina de guerra vasca, que cedió su custodia en aguas internacionales a dos fragatas de la Royal Navy. Al frente de la expedición, que fue despedida personalmente por el Lehendakari Aguirre, viajó Leah Manning muy satisfecha por haber podido coronar su obra con un completo éxito.

Llegaron a Southampton el sábado 22 de mayo, hacia las seis y media de la tarde, después de unas 36 horas de travesía, pero no desembarcaron hasta el día siguiente, domingo… El desembarco no terminó hasta el lunes, pues uno por uno fueron reconocidos tanto los niños como los adultos por los médicos ingleses. Como resultado del examen, les prendían en la ropa o en la muñeca una cinta de color: blanca significaba que se podía ir directamente al campamento; roja, que había que ir a los baños para ser desinfectados; azul significaba “ infeccioso o contagioso” y debía ser ingresado en un hospital situado en las cercanías. Unos 710 niños fueron los portadores del color rojo y tan solo 2, del azul.

Tras la inspección médica, el día 23 fueron llevados al campamento de Stoneham en autobuses y en autos”.

La estancia en ese campamento fue provisional hasta su traslado a otros centros de acogida.

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Relación de niños y niñas acogidos en Paspisford (Cambridge)  en el que aparecen las hermanas Belón. Archivo Histórico de Euskadi/Archivo Histórico del Gobierno Vasco. Fondo del Departamento de Presidencia

Las hermanas Belón, Carmen y Asunción, junto con otros niños y niñas fueron enviados al centro de acogida “The Vicarage” de Paspisford en Cambridge. En un documento, al que ha tenido acceso Crónicas a pie de fosa y que se encuentra en el Archivo Histórico Vasco, “Joint Comittee Basque Children Refugiee”, fechado el 30 de junio de 1937 hay una lista de niños y niñas acogidos en ese campamento de Paspisford en Cambridge. En el aparecen sus nombres junto con sus números de refugiadas. En el mismo archivo hemos localizado también una carta enviada en octubre de 1937 a una niña en Valencia pidiendo noticias sobre España en el que firman ambas hermanas Belón junto a otras.

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Carta firmada por las hermanas Carmen y Ascensión Belón en octubre de 1937. Archivo Histórico de Euskadi/Archivo Histórico del Gobierno Vasco. Fondo del Departamento de Asistencia Social.

El destino final de esas niñas será permanecer en Inglaterra e incluso hay un documento que las cataloga directamente como huérfanas. Sin embargo eso no es cierto y ahora entra en juego nuestra otra fuente, el hijo de una de esas niñas llamada Carmen y que se llama Aitor Orive.

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Documentos del archivo de José Belón Fontán realizado por La Mesa de la Memoria Ortuella para la investigacion familiar. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Aitor vive en Melburne, Australia y hemos podido contactar con el tras las investigaciones realizadas a su familia. Es él quién nos guiara ahora por la historia familiar, no sin antes explicar cuál es el sorprendente giro que dio nuestra investigación sobre José Belón.

En una de nuestras conversaciones a través de Messenger, con gran dificultad pues el habla y escribe en inglés y nosotros no tenemos la suerte de dominar ese idioma, nos dijo que sus “abuelos” eran de Ortuella y Gallarta (Abanto Zierbena). Uno de ellos ya lo habíamos investigado, pero nos quedó la duda de quien era el otro.

Aitor nos relata que su abuelo paterno fue concejal socialista en las corporaciones municipales republicanas en 1931 y 1936 del ayuntamiento de Gallarta. De hecho hay publicada en libros una fotografía de esa corporación municipal en la cual nos indica quien es su abuelo y de la que él tiene una copia en Australia.

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La corporación municipal de Gallarta en 1931. Pablo Orive está, en el centro de la imagen, de pie bajo el cuadro que preside la sala. Lleva chaqueta oscura y bigote. Fotografía cedida por Aitor Orive para Crónicas a pie de fosa.

Su abuelo se llamaba Pablo Orive Isasi, exiliado a los campos de refugiados franceses en la guerra civil y posteriormente apresado por los nazis. Fue enviado al campo de concentración de Noe (Haute-Garonne) . Nos dice Aitor Orive que “para entonces, había perdido mucho peso y parecía mucho más viejo”. Allí la enfermedad, malos tratos y falta de alimento hace que fallezca hacia el año 1943.

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Pablo Orive Isasi, durante su etapa de exiliado en Francia. Imagen propiedad de Aitor Orive, cedida a Crónicas a pie de fosa.

Nos cuenta que su madre Carmen Belón se casó en Inglaterra en 1943 con otro niño evacuado en el 1937 en el mismo barco Habana, llamado también como su padre, Pablo Orive Llorente (1924-2004) y que después emigraron a Australia en 1950. Pablo trabajó de maestro en Mildura y tuvieron 4 hijos; Aitor, Amaya, Andere (murió en Soria) y Martin.

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Pablo Orive Llorente, hijo de Pablo Orive Isasi, niño de la guerra evacuado a Inglaterra. Fotografía propiedad de Aitor Orive cedida a Crónicas a pie de fosa.

Rápidamente volvimos a buscar en el listado del pasaje del barco y allí encontramos con los números 1.641 y 1.642 a su tia Eugenia Orive y a su padre Pablo Orive, ambos hermanos. Sorprendente, la casualidad ante nuestros ojos. Dos grupos de dos hermanos de Ortuella y de la cercana Gallarta enviados a Inglaterra a la vez. Puede incluso que ni se conocieran, los niños de aquella época apenas salían de sus localidades de origen. Sin embargo sus destinos fueron distintos, las hermanas Belón fueron a Cambridge y los hermanos Orive a otro centro con el que aún no hemos dado, además había infinidad de casas particulares de acogida. Tampoco tiene ninguna trascendencia ese lugar, porque lo que nos interesa realmente es que Carmen y Pablo se conocen en una reunión de niños refugiados en Londres en 1941. Los niños ya no tienen 14 años, son unos jóvenes de 18 años que se relacionaron, se gustaron y finalmente se enamoraron para casarse dos años después en 1943.

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Pagína “Libro registro de los niños, maestras, personal auxiliar y sacerdotes evacuados al Reino Unido por el Gobierno de Euzkadi en 1937” donde aparecen los hermanos Orive. Archivo Histórico de Euskadi/Archivo Histórico del Gobierno Vasco. Fondo del Departamento de Presidencia. Montaje Crónicas a pie de fosa.

Nos dice Aitor Orive que “su abuela Luisa se unió a Ascensión en el Reino Unido después de 1950. Y que Josetxu tuvo que alistarse para escapar del internamiento de los franceses. Emigró a Australia en 1952 también. Vivió en Sydney durante 20 años, luego se retiró a Madrid, donde murió en un accidente automovilístico”

Ascensión Belón, la otra hermana también se enamora de un joven español llamado Miguel Ramírez, natural de Cadiz. Ambos se conocen en una casa de acogida de una familia andaluza en Inglaterra y se casan. Tienen dos hijos llamados José y Miguel.

Iñaki Lizundía escribe en el libro “Meatzaldea Sangre Minera” :

“Miguel Ramírez fue uno de los héroes anónimos de la Segunda Guerra Mundial. La historia de este jornalero gaditano es la de las guerras europeas contra el fascismo. Primero contra el franquismo con los guerrilleros en la sierra de Ronda (Málaga) o en el frente del Ebro. Refugiado en territorio francés se alistó a la Legión francesa partiendo de Oran. Después empezará su guerra contra los nazis, primero participando con las fuerzas aliadas en el desembarco de Norvik (Noruega), un puerto que compitió con las minas de Bizkaia, pues era un centro de abastecimiento de mineral de hierro. Del que también se aprovisionaron los nazis. Herido de gravedad fue evacuado a Inglaterra. Malvivió en un campo de refugiados y se alistó en el Ejercito británico para continuar la guerra, tanto en el lejano oriente como en el desembarco de Normandía y en la liberación del territorio francés”.

 Miguel Ramírez, en su domicilio junto a su esposa Asunción Belón en el año 2014. Fotografía de Jordi Adria. Imagen sacada de http://www.foroporlamemoria.info/documentos/2004/ramira_06062004.htm

Fue nombrado Caballero de la Orden de la Lealtad a la República Española concedido en 1975 por el Gobierno de la República Española en el Exilio.

Falleció en el año 2017 a la edad de 101 años,  en la localidad de West Byfleet (Reino Unido), adonde vivió tras formar allí su familia.


BIBLIOGRAFIA.

Entrevista con Aitor Orive. 2018.

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Euskadiko Artxibo Historikoa – Archivo Histórico de Euskadi. Archivo Histórico del Gobierno Vasco. Diversos fondos

Gudaris Guipuzcoanos en el Euko Gudarostea (1936-1937).- Francisco Manuel Vargas. Beldarrain nº 3. (1992)

Meatzaldea Sangre Minera.- Iñaki Lizundia. Bilbao (2018)

Exilio vasco en Gran Bretaña 1937-1940. En el 75 aniversario de las evacuaciones.- Gregorio Arrien. Revista internacional estudios vascos nº 56. (2011).

https://errepublikaplaza.wordpress.com/2015/11/15/trayectoria-de-batallon-31-zabalbide/

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/noticias-de-cronicas-a-pie-de-fosa/

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2016/04/25/batalla-de-los-intxortas-en-elgeta-gipuzkoa/


IMAGEN DE PORTADA. Recreación de la batalla de los Intxortas en Elgeta en abril de 2016. Frotografía propiedad de Crónicas a pie de fosa.

 

 

 

 

 

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VIDA Y MUERTE EN GERNIKA (1936-1946)

Bombardeos, heridos, presos y fosas comunes.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


El próximo día 13 de abril de 2018 se celebrará en el cementerio de Zallo, en Gernika-Lumo, el homenaje anual que se realiza a la memoria de los 277 presos republicanos muertos durante su estancia como presos en el Hospital Penitenciario Militar de Gernika.

Este reportaje es nuestra pequeña contribución a la memoria y recuerdo de aquellas personas. Al final del mismo aparece la lista completa con los nombres, apellidos y su procedencia.


Gernika es conocida por todos como una de las poblaciones bizkainas donde la Legión Cóndor alemana y la aviación italiana bombardeó sin piedad el 26 de abril de 1937 bajo órdenes del ejército franquista. Los muertos causados por tal acción varía según investigadores y autores, desde varios centenares a más de un millar según otras.

Las personas fallecidas sabemos perfectamente cual fue su destino, una vez fueron rescatadas de entre los escombros en los que se convirtió casi la totalidad de la villa, el cementerio de Zallo en Gernika. Allí fueron enterradas en la parte interior del cementerio, en la parte antigua, cada uno en una tumba, en una parcela municipal o en una familiar, todo dependía de la identificación o no de los cuerpos y de las propiedades familiares. El rito de enterramiento como manda la tradición y el respeto por los muertos, previo paso de inscripción en el registro de defunciones municipal.

Hasta el momento se han podido identificar de forma concluyente 157 víctimas muertas en el bombardero, un número muy inferior a lo que se espera de un ataque de tal envergadura que dejó la mayor parte de la ciudad convertida a escombros. Sin embargo debemos tener en cuenta que la lista de 157 no está cerrada ni mucho menos, que la investigación continua por los amigos de la asociación de historia local Gernikazarra.

El resto de fallecidos que no pudieron ser rescatadas de los escombros, deben yacer aún en partes profundas del subsuelo de la moderna ciudad tal y como opinan algunos investigadores que no se quieren bajar del carro de las “mil y un” victimas oficiales señaladas en 1937. El Gobierno de Euskadi registró, en junio de 1937, 1.654 víctimas mortales en su momento y el propio alcalde de Gernika, José Labauria, expresó que más de mil personas habían perdido la vida en Gernika, entre ellas, 450 en el refugio de la calle Andra Mari. Pero el número total de víctimas mortales es difícil de conocer porque los más de 60.000 m3 de escombro no serían retirados del centro de la villa hasta finales de 1941, afirma la página web de la Fundación Museo de la Paz de Gernika. Además muchos de esos escombros no se retiraron y se usaron para relleno, lo que alimenta la leyenda negra de que allí quedaron los restos de cientos no recuperados.

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Cartel con el programa de homenaje a los presos del Hospital Penitenciario Militar de Gernika el 13 de abril de 2018.

Sin embargo a nosotros ahora mismo nos interesan los heridos, los del bombardeo y los de guerra, los civiles, milicianos y gudaris que tuvieron que ser atendidos de sus heridas.

Gernika por estar a menos de 20 km del frente tuvo en 1936/37 tres hospitales de sangre; el primero y más importante fue el Asilo Calzada, llamada también residencia Calzada, el segundo el Convento de San José regido por las monjas Josefinas, y el tercero el Convento regido por las monjas Carmelitas. En éste último estaban los cirujanos médicos para operaciones.

Además también contó con un modesto “Cuarto de Socorro” que fue trasladado al hospital de sangre del Asilo Calzada.

Con ello queremos decir que Gernika contaba con una amplia infraestructura sanitaria de primer orden acorde a su emplazamiento en un nudo de comunicaciones importante y cercano a las líneas del frente de guerra, pero a resguardo en retaguardia.

Como villa de administración foral importante desde la edad media, siempre fue un lugar donde la sanidad y la administración de justicia Foral se impartían con normalidad. Tenía su correspondiente hospital y cárcel en el centro del pueblo, en la zona antigua.

Pero volvamos a 1937, el Asilo-Hospital de sangre de Calzada fue alcanzado también durante el bombardeo, una de las bombas explosivas de 250 kg. impacto también sobre el ala derecha del edificio, destruyéndola totalmente y causando decenas de muertos. Algunos dicen que fue un error o un fallo en el sistema de sujeción de la bomba, pero lo que es cierto es que a la Legión Cóndor alemana le importaban poco los objetivos importantes y mucho los no importantes.

Para los que aun hoy dicen que Gernika no era un objetivo militar de primer orden, hay que enumerarle detalladamente que en la estrategia militar de la época los lugares que son objetivos militares.

  1. Importante nudo de comunicaciones, donde confluían varias carreteras, y una importante línea de ferrocarril.

  2. Industrias de armas de guerra, como por ejemplo “Talleres de Guernica”, la fábrica de pistolas “Astra” y la fábrica evacuada de Eibar, de “Beistegui Hermanos” (BH), que fabricaba ametralladoras y pistolas, y que ahora hace bicicletas.

  3. Industrias intervenidas por el Gobierno Vasco, por ejemplo “Los Pirineos” que producía leche en polvo, chocolate, caramelos y queso, alimentos de primera necesidad necesarios para el abastecimiento a la población civil y a los soldados del frente.

  4. Acuartelamientos militares, como por ejemplo el de la “Jefatura de las Milicias Vascas” del PNV, por donde pasaban todos los batallones nacionalistas que se formaban e iban al frente.

A nuestro entender y a los de otros investigadores, esos lugares son objetivo militar, pero casualmente ninguno de ellos sufrió daños de relevancia en el bombardeo, lo que nos indica claramente que su deseo era destruir y causar el mayor daño posible en la población civil y el mantener esas industrias y puntos estratégicos a salvo para su posterior uso por los franquistas una vez tomada la ciudad, hecho que ocurrió a los pocos días.

Gernika había sido parcialmente destruida pero para los nuevos gestores franquistas, el recuerdo de la sanidad republicana lo corrompieron hasta tal punto de combinar en un mismo lugar enfermos y presos. Había nacido el Hospital Penitenciario Militar de Gernika (HPMG).

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Hospital Militar Pernitenciario de Gernika-Lumo. Imagen Gernikazarra.

LOS PRESOS ENFERMOS Y HERIDOS.

La razón de esta creación se debe sin duda en primer lugar a tratar de aliviar la presión de enfermos y heridos las zonas del frente recién conquistadas y por otro el de la dispersión del enemigo, algo a lo que hoy estamos acostumbrados a ver y que no es un invento reciente.

Con ambas se consigue una deslocalización del reo, que además está enfermo o herido y necesita cuidados médicos. Pero aún hay otro motivo más siniestro si cabe, pues en nuestra opinión y en la del entrevistado José Ángel Etxaniz Ortuñez, “Txato” para los amigos, investigador de Gernikazarra. La intención final del ejército y gobierno franquista era dejar morir a esa gente lejos de la vista de sus familiares y conocidos, para de estar forma hacerlos invisibles. Y vaya si lo consiguieron, pues llegaron a mantener el lugar alejado de los documentos oficiales y de la vida de los vecinos, tanto que no se acordaban de la existencia de ese horroroso lugar. Los habitantes de Gernika no se acercaban por allí, no se quierían contagiar, y al final nadie dice nada, nadie se atreve y todo se oculta.

Por si fuera poco, parece ser que en varias ocasiones, escuadras de falangistas acudieron al hospital y propinaron palizas a quien allí iban a buscar.

Fueron los investigadores de Gernikazarra los que descubrieron los nombres de los que fallecieron allí, mezclados entre los demás muertos de la villa, en los registros de Difuntos de la Parroquia de Santa Maria, y que sumados todos hacen 277 nombres de personas de diferentes lugares, edades y profesiones que dejaron su vida en esos infectos muros.

Vamos a utilizar, con su permiso, el magnífico trabajo de investigación “MORIR EN GERNIKA-LUMO. El Hospital Militar Penitenciario (1938-1940)” escrito por el amigo José Ángel Etxaniz Ortúñez y su compañero Vicente del Palacio Sánchez de Gernikazarra y fue publicado en la revista Aldaba” de abril-mayo de 2003, número 122.

En ella desgranan con detalle los pormenores de ese lugar que fue la tumba de 277 hombres, heridos, enfermos, maltratados, hambrientos, pero sobre todo humillados por los ganadores de la guerra, entre los que se encontraban los poco más de 800 habitantes de la villa que quedaron y no huyeron por su simpatía con los golpistas y los que pretendían serlo.

Todo comenzó con “el Libro de registro de los enterramientos en los cementerios municipales. Allí tenemos la clara certeza de su presencia por el rastro que dejó: sus muertos. En él aparecen registrados docenas de muertos en unas fechas en las cuales no estaba aún en marcha la reconstrucción de Gernika-Lumo. Esta información coincidía con una confidencia que se nos hizo, y que asimismo llegaba a la misma conclusión: había una altísima tasa de mortalidad en un municipio como Gernika-Lumo, que en esos años apenas tenía habitantes. Confirmamos los datos al consultar los Libros de Finados de la Parroquia de Santa María, donde se especificaba, clara y concretamente la existencia de dicho Hospital Penitenciario Militar en la villa foral, lugar de dónde procedía tal cúmulo de fallecidos”.

El Hospital Penitenciario Militar de Prisioneros de Guerra de Gernika estuvo ubicado en el término de Santa Ana, ocupando las instalaciones del Colegio de los Agustinos, (desde el año 1963 Instituto de Enseñanza), un lugar entonces lejano del destruido centro urbano y muy alejado de los núcleos habitados (Saraspe, Lurgorri y la barriada de Rentería, entonces Ajangiz). 

El hospital penitenciario fue un robusto edificio de planta rectangular construído en 1894, dotado de tres plantas, (baja y dos pisos), amplio y muy bien iluminado, con dos alas separadas por una espaciosa capilla religiosa y situado junto a la carretera a bermeo y próxima a la línea del ferrocarril de Amorebieta-Gernika-Pedernales.

La historia del edificio nos dice que albergó hasta el año 1932 un centro de Segunda Enseñanza regentado por los frailes Agustinos. Después, durante la II Re´publica fue noviciado para aspirantes a frailes. Al inicio de la guerra civil se convirtió en Cuartel de las Milicias Vascas y a pesar de ello no sufrió daño alguno en el bombardeo. Con la entrada de los “nacionales” a partir del 29 de abril de 1937 volvió la comunidad religiosa Agustinaa ocuparlo. Contaba con numerosas habitaciones individuales y colectivas, y estaba rodeado de jardines, campo de fútbol y un frontón, así como otras instalaciones auxiliares como cuadras, pozo de agua. etc. A pesar de contar con 650 plazas para los reclusos enfermos, esta amplitud de espacios no fueron suficientes para el alojamiento del numeroso contingente de presos enviados. Al resto se les ubicó en el suelo del amplio patio-cerrado, con techos de cristal, en jergones y camastros. Todo ello no hacía más que aumentar inconscientemente las posibilidades de contagio entre enfermos con patologías infecciosas.

La investigación de Gernikazarra nos dice que “este Hospital Penitenciario Militar de Prisioneros de Guerra comenzó a funcionar en la primavera de 1938 con prisioneros heridos y enfermos procedentes de campos de concentración de Asturias, Santander, Bilbao y Burgos. A estos se les unieron los procedentes de los frentes de Belchite, Teruel, Brunete y de la batalla del Ebro (julio- octubre de 1938)”.

A partir de 1939, los prisioneros provenían de todos los lugares de España. Sabemos que permaneció abierto 23 meses, pero desconocemos las fechas exactas de apertura y cierre.

Prueba de ello es el Libro de Registro de los Enterramientos en los Cementerios Municipales. El primer prisionero muerto registrado en el cementerio municipal es del 3 de junio de 1938 y el último el 29 de mayo de 1940.

LOS PRESOS DE LA GUERRA.

Paralelamente a la llegada de presos enfermos al hospital, la villa de Gernika contó con un grupo de presos republicanos enviados a partir de mayo de 1938 para trabajar en el descombro de la localidad bombardeada. Fueron alojados en las Escuelas Públicas Nacionales del Pasealeku, lugar donde realizaron ellos mismos obras de acondicionamiento durante el mes de junio.

Sin embargo ante lo inadecuado del lugar de internamiento y la incapacidad del mismo para alojar a todos los presos, se iniciaron gestiones para su traslado a otro lugar más amplio. El elegido en principio fue el colegio de los Agustinos, pero había problemas de salubridad por las malas condiciones de saneamiento que presentaba el Hospital Penitenciario allí asentado. Por ello se les trasladó al Convento de San José, de las RR. MM. Josefinas, en el término de Mestika, en la carretera a Rigoitia. Esta prisión fue mixta, y además, también alojó a presos comunes. Su utilidad como centro de reclusión se llevó a cabo entre los años 1938-1942.

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Esclavos republicanos trabajando como forzados durante la reconstrucción de GerniKa. Fotografía “Presos Políticos: mano de obra barata” (bibliografía).

Sin embargo, el principal centro de reclusión estuvo situado en el Colegio de los Agustinos y estuvo compuesto por EL Hospital Penitenciario Militar (1938-1940) y un Batallón de Trabajadores adscrito a Regiones Devastadas (1940-1946).

Los responsables de la prisión y hospital; dirección, médicos, practicantes, enfermeros, personal auxiliar, funcionarios de prisiones, etc., así como las fuerza encargadas de su custodia; primero el Ejército, la Guardia Civil, y más tarde la Policía Armada, estuvieron alojados en un ala del edificio de los Agustinos.

EL PERSONAL DEL HOSPITAL.

El Hospital Militar Penitenciario contaba con una dotación de personal sanitario especializado de carácter militar. Su máximo responsable fue un militar con graduación de Jefe (posiblemente un Comandante), auxiliado por oficiales médicos, siendo suboficial el personal de atención sanitaria como practicantes, enfermeros especializados etc. Conocemos los nombres y graduación de algunos de ellos;

Eugenio Zubimendi y Mercé, 36 años, Alférez de Sanidad

Eusebio Pazos de Diego, de 38 años, Teniente de Sanidad

Antonio de la Sotilla Pascual, Alférez de Farmacia

Jaime Sánchez Casanueva, Alférez de Sanidad

Dionisio Ramón Rebollo Domínguez, 36 años, Teniente de Sanidad

Como personal auxiliar tanto en puestos sanitarios como de servicios generales de cocina, limpieza, enfermería, etc. o de vigilancia (funcionarios de prisiones), prestaron servicio varias personas civiles, en su mayoría de Gernika-Lumo. También ejercieron en el mismo como personal auxiliar y sanitario, monjas de la orden de San José, las conocidas como “Josefinas”.

EL TRASLADO DE LOS PRESOS AL HOSPITAL.

El transporte y traslado de los prisioneros enfermos se realizaba por medio del ferrocarril. En los puntos de origen, prisiones o campos de concentración, (por ejemplo Miranda de Ebro, Cardeña, Zaragoza, Burgos, o Santoña etc.) eran embarcados generalmente en un ferrocarril que los trasladaba por varias y distintas líneas de tren a Gernika-Lumo, así como en tranvía en algunos recorridos. Los más graves y procedentes de Deusto, lo fueron ocasionalmente en ambulancia.

Una vez en la estación de la villa foral los presos se trasladaban andando hasta las instalaciones del Hospital Penitenciario, situado a una distancia de 700 metros.

Nuevamente Gernikazarra nos relata el lamentable estado personal en que llegaban esos pobres hombres; “…vestimentas raídas y sucias, casi descalzos, y el deterioro físico, heridos, imposibilitados, llenos de vendajes, etc., levantaban lástima en los pocos habitantes gernikeses. Los presos más enfermos e impedidos, eran ayudados o traslados por sus compañeros más sanos. Ante la expectación que levantaban la llegada de los convoyes de presos y el lamentable aspecto físico que presentaban estos, las autoridades decidieron trasladar su fin de trayecto a un improvisado apeadero situado enfrente, a una distancia de cien metros del hospital penitenciario. Con ello ocultaban un problema de imagen a los pocos habitantes de Gernika-Lumo”.

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Placa instalada en el año 2008 en el lugar que estuvo el Hospital. Fotografía José Ángel Etxaniz Ortuñez.

VIDA Y MUERTE EN EL HOSPITAL.

La descripción que hace Gernikazarra de las condiciones de vida y muerte en el hospital es difícil de resumir, por lo cual dejamos que sean ellos mismos quien lo cuenten:

Internados en un lugar inapropiado para combatir entre otras la plaga de enfermedades contagiosas como la Tuberculosis, el Tifus Exantemático o las Fiebres Tifoideas; con carencias graves de asepsia; sin una alimentación adecuada, los famélicos cuerpos en su mayoría enfermos por patologías contagiosas, pasaban sus días aislados en los dormitorios colectivos, el patio y las celdas, tumbados en sus camas. El hacinamiento, la deficiente falta de higiene, por escasez de medios como duchas o retretes, (en alguna estancia unos simples baldes servían para retirar las heces), mostraban la dificultad del lugar para ubicar a tan alto número de prisioneros enfermos. Piojos y chinches y una ventilación en algunos lugares, inadecuada, cerraban el circulo.

La alimentación corría por parte de las propias cocinas del hospital penitenciario, no así el suministro de productos alimenticios, cuyo costo económico y la administración del mismo, corría a cargo del Ayuntamiento de Gernika-Lumo, más concretamente del Departamento de Hacienda del mismo, cuyo responsable organizó una sección para ello, que se asimiló más a una oficina para potenciar el mercado negro que otra cosa y que se reflejó en el continuo desvío de alimentos al mercado de la especulación.

Las condiciones dependían del Director, quien permitía o no que se “estraperlease” con la comida de los prisioneros, que se robase del presupuesto, y podía imponer un régimen severo o suavizarlo. En estas condiciones el hambre debilitaba las defensas del ser humano, la falta de higiene provocaba los brotes epidémicos y la falta de prevención, el hacinamiento y la poca ventilación favorecían el contagio. Las enfermedades fueron para muchos presos las efectivas condenas a muerte de las que, como si de una cruel repesca se tratara, no se pudieron escapar.

En ese clima de penurias, las enfermedades contagiosas como la tuberculosis pulmonar, (abrumadora mayoría), “fiebres tifoideas”, “meningitis tuberculosa”, “pleuresía purulenta”, “leucemia tuberculosa”, “septicemia” etc., camparon a sus anchas. En las relaciones de los fallecidos no hemos encontrado un solo diagnóstico de muerte por “herida de guerra” o como consecuencia de ella. Si en general la mortandad en las cárceles fue elevada, en el Hospital Penitenciario Militar de Gernika-Lumo fue de exterminio”.

Los presos enfermos hospitalizados eran los desahuciados de los campos y cárceles, enfermos contagiosos, graves y terminales. Si se conseguía estabilizar la enfermedad o mejorar levemente, rápidamente se le trasladaba al prisionero a otro centro. En su caso lo fue al balneario Karrantza. A otros se les trasladaba a la Comercial de Deusto en Bilbao, lo que corrobora que el HMP de Gernika-Lumo era el punto de destino de los enfermos terminales.

Hay otro punto de interés sobre el tema de los “enfermos terminales” con el que queremos hacer una aportación que no ha sido tenida en cuenta hasta ahora sobre el número de presos muertos en el hospital, o por causa de él. Tenemos noticias de que podría haber habido muchísimos más allí enterrados, si no fuese por la política penitenciaria camuflada de “beneficio de muerte digna”.

Queremos decir que hubo otros presos que venidos de otros campos de concentración, prisiones militares u hospitales militares, llegaron al hospital de Gernika pero que en vez de estabilizarse su precaria salud, empeoró hasta el límite de que las autoridades sanitarias y militares del centro decidieron enviar a su casa al preso enfermo a morir “con dignidad”. Eso de morir dignamente era lo que hacían creer a sus familiares, pero que tenía un único sentido, el ocultar la muerte en el citado hospital y no aparecer en ninguna lista de enterramiento del cementerio.

Sabemos esto por una investigación sobre los muertos de la guerra civil en la localidad bizkaina de Ortuella, publicada en este blog y escrita por nosotros, que recoge la historia de vida de 30 de esas personas, “Vidas rotas por la barbarie fascista. 3o días de memoria en Ortuella” (1ª y 2ª parte). En la primera parte de ese amplio reportaje recogemos el nombre de Rafael Rodríguez Andrés, vecino de Ortuella de 21 años que tras pasar por los campos de concentración de San Pedro de Cardeña en Burgos, Córdoba y Castuera en Badajoz, es trasladado de éste ultimo a consecuencia de sus graves heridas por malos tratos de sus captores al Hospital Penitenciario Militar de Gernika.

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Rafael Rodríguez Andrés, vecino de Ortuella. Imagen “Vidas rotas por la barbarie fascista. 3o días de memoria en Ortuella (1ª parte). (bibliografía).

Allí el médico y vecino de Ortuella Eugenio Zubimendi, que hemos citado antes, ante los graves daños ocasionados a su cuerpo por los que ve un doloroso y triste final, lo manda a casa en Ortuella a morir. Fallece a causas de sus heridas el 12 de diciembre de 1939, casualmente el mismo día y mes que nace 21 años atrás. Es enterrado en el cementerio de Nocedal en Ortuella.

Este es un caso destapado, pero indudablemente hay muchos más, que no constan como “fallecidos” en el hospital pero que pasaron por el y son causa final de su muerte en sus localidades de origen.

Creemos también que este beneficio penitenciario final al reo no se hacía con todos por igual, ya que muy posiblemente se haría solo con los casos de presos más cercanos a Gernika o en su provincia. Este sería un caso interesante de investigar, ¿cuantos presos del hospital de Gernika fallecieron al poco tiempo en sus localidades de origen?, teniendo en cuenta que no había un listado, o no ha aparecido, de los presos que por allí pasaron y no están en el listado de fallecidos del hospital enterrados en el cementerio de Gernika.

EL ENTIERRO.

Esta impresionante cifra global de 277 muertos, de por sí terrible, traía consigo el hecho del entierro del cadáver.

Una vez vez fallecido el prisionero, posiblemente por “profilaxis” y por temor a contagios o por mera orden burocrática sanitaria, era introducido en una caja de madera que servía de féretro o ataúd.

La censura de la época hacía que el hecho del fallecimiento y posterior entierro eran sistemáticamente ocultados a la población civil mediante dos formas. La primera realizando el traslado del cadáver durante la noche sobre un carro al cementerio de Zallo por el oeste, a las afueras entonces, del casco urbano gernikes. También se utilizaron como vías de acceso al cementerio durante la noche otras rutas por las desiertas calles llenas de ruinas y escombros. La otra forma de entierro, utilizada durante el día, consistía en llevar el cadáver en el carro donde se recogía y cargaba la basura del municipio y trasladarlo mediante ese medio al cementerio.

Gernikazarra nos indica la zona de enterramiento elegida por las autoridades civiles y militares franquistas: “Una vez en el cementerio el enterramiento se llevaba a cabo generalmente en la llamada “ampliación”, una explanada de terreno situada fuera del propio recinto (extramuros), enfrente de la entrada del cementerio, en fosas excavadas en tierra común, con un elemento exterior de identificación consistente en una simple varilla de hierro con un número. Tal execrable acto de inhumación, era llevado a cabo dentro del nuevo “status” político resultante, y bajo la hégira de unas autoridades investidas del máximo fervor religioso, no en vano, cada enfermo moribundo había sido debidamente asistido por un fraile, quien le había administrado la extremaunción”.

La comunicación del fallecimiento, para cumplimiento de la Ley, era efectuada a la población de origen del fallecido, en algunos casos y siempre y cuando que esta localidad estuviera “liberada”. Así que muchos de los familiares de los fallecidos no supieron nunca que fue de sus seres queridos por estar sus localidades bajo la legalidad republicana. Una vez acabada la guerra se prosiguió con el método, aunque hay constancia de que las monjas también ejercieron la labor de escribir a los familiares de los muertos.

El resumen, Gernikazarra afirma que “… el propio fallecimiento, el entierro, y la posterior inhumación, pasaron totalmente desapercibidos para la mayoría de la población gernikesa y por ello su transmisión a las actuales generaciones, ha sido totalmente imposible”.

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Montaje con la imagen aérea del cementerio de Zallo en Gernika-Lumo en diferentes años. Fotografías Geoeuskadi: ortofotos de distintos vuelos, 1945, 1956, 1965, 1977-78 y 2018 (bibliografía).

La propia investigación de Gernikazarra en los archivos para realizar su completo estudio, dio como resultado el hallazgo de una serie de documentos en el Ayuntamiento de Gernika-Lumo, que demuestran un proyecto, del que no consta fecha ni memoria alguna, consistente en la construcción de un campo de concentración de prisioneros.

Según la documentación hallada “se trataba de construir un campo de concentración en la zona de Txaporta-Arabieta (concretamente donde actualmente se encuentra la gasolinera de Repsol, y enfrente del antiguo Basurero Municipal (actual “Maxi Eroski”) con sus respectivos barracones, ocupando una extensión de 13.450 metros2 y que por el este llegaba a la ría, en el término de Arabieta. Desconocemos las causas por las cuales no se llevó a cabo su construcción, a pesar de estar muy avanzado el proyecto de ejecución. En la documentación existente figuran, además de los datos económicos, planos con detalle de los barracones para alojamiento de los prisioneros, regatas de agua “para lavaderos”, tomas de luz, “zonas de recreo”, etc”

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Placa instalada en el año 2008 en el muro de entrada al cementerio viejo de Zallo en Gernika con los nombres de los presos fallacidos. Imagen Crónicas a pie de fosa.

ESTADISTICAS GENERALES.

A día de hoy, abril de 2018, y a la espera de una actualización de los listados, hay una lista de 277 muertos enterrados en el cementerio de Zallo, pero solamente hay 271 nombres en la lista por causas de investigación reciente.

Sin embargo el estudio que aportamos está realizado solamente sobre 265 fallecidos, en el período que va desde el mes de junio de 1938 a mayo de 1940.

NUMERO DE MUERTOS POR MES Y AÑO EN EL HOSPITAL

Año 1938

Fallec.

Año 1939

Fallec.

Año 1940

Fallec.

 

Enero Enero

7

Enero

13

Febrero Febrero

11

Febrero

2

Marzo Marzo

14

Marzo

11

Abril Abril

14

Abril

17

Mayo Mayo

5

Mayo

15

Junio

9

Junio

15

Junio
Julio

3

Julio

5

Julio
Agosto

7

Agosto

13

Agosto
Setiembre

9

Setiembre

18

Setiembre
Octubre

14

Octubre

14

Octubre
Noviembre

15

Noviembre

10

Noviembre
Diciembre

13

Diciembre

11

Diciembre

 

Total año 1938

70

Total año 1939

137

Total año 1940

58

ORIGEN DE LOS FALLECIDOS.

Procedencia

Procedencia

Procedencia

 

Asturias

72

Castilla-León 18 Com. Valenciana 13
Aragón

13

Euskadi 18 Andalucía 32
Murcia

7

Extremadura 7 Madrid 12
Cantabria

10

Castilla-La Mancha 14 Galicia 3
Brigadas Internacionales

4

Desconocidos 3 Cataluña 39

Destacar las nacionalidades de los Brigadistas Internacionales, uno de los EE. UU., un polaco, un portugués y un cubano. El estado civil de los fallecidos se distribuía de la siguiente manera: solteros, 211 (79,64%); casados, 49 (18,49%); viudos, 1 (0,37%); desconocido, 4 (1,50%). La disparidad de edades es amplia, pero el mas joven tenía 17 años y el más anciano, 65 años. El militar de mayor graduación fue un Comandante del Tren Blindado Republicano.

LOS ENTERRAMIENTOS DE AYER, FOSAS HOY.

Y como punto final a éste reportaje vamos ha señalar las fosas o enterramientos que se realizaron en el cementerio de Zallo en Gernika y alrededores del mismo. Decimos alrededores porque el cementerio antiguo estaba rodeado por un muro y una capacidad limitada en 1937. Por ello se enterró en la parte exterior, frente a la puerta de entrada y que hoy en día forma parte de la ampliación final del mismo.

Es importante señalar que la norma de enterramientos en suelo tenga una limitación municipal que va de 5 a 10 años según las localidades. Ello se debe a la falta de suelo para todos y a una reutilización continua de los enterramientos. Queremos decir que los restos después de esos años, se exhuman, se reducen y se entierran en nichos familiares si son reclamados. En caso contrario van al osario común con todos los demás. En algunos casos, cuando el osario o recinto exterior esta lleno, se entierran los restos todos juntos en un osario bajo tierra o se incineran.

Los hospitales de sangre necesariamente tuvieron que tener heridos civiles y militares que fueron baja por sus heridas. Los cuerpos identificados y que no eran de Gernika pudieron ser trasladados a sus localidades de origen. Sin embargo los no identificados serían enterrados en una parcela de suelo del cementerio. Los propios vecinos de Gernika lo harían en sus propias tumbas familiares. Quiere decir esto que si hay algún resto de estas personas en su momento fueron exhumadas y mandados sus restos a osarios o nichos.

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Homenaje en 2017 a los gudaris gipuzkoanos enterrados en la fosa común del cementerio de Zallo en Gernika. Imagen Mauro Saravia.

Los enterramientos de aquellos años, algunos se han convertido en fosas comunes y mausoleos.

  1. Bombardeo. Los muertos civiles y militares que fallecieron fueron enterrados dentro del cementerio viejo, los identificados en tumbas familiares y los no identificados en tumbas individuales o común según el espacio disponible. A los diez años, en 1947-1948 fueron exhumados para hacer nichos y sus restos fueron a parar al vertedero por obra y gracia del alcalde franquista.

  2. Hospital Penitenciario Militar. Los fallecidos en ese lugar fueron enterrados, como decía antes Gernikazarra, en la parte exterior del cementerio viejo y zona de posterior ampliación. Se realizaron en tumba individual y en el suelo. Allí estuvieron hasta 1947 cuando el Alcalde franquista ordenó retirar todo rastro republicano, recogiéndose sus restos de forma global. No quería rojos ni nacionalistas en su cementerio, así que expropia sus tumbas y se las da a seguidores del régimen. Afortunadamente en vez de llevarse al osario, se enterraron en una fosa en la parte interior del cementerio viejo. Sobre está fosa, conocida con el nombre de “los republicanos”, está pendiente una investigación para realizar una exhumación o catas arqueológicas que indiquen su estado.

  3. Gudaris Giupuzkoanos. Los soldados-gudaris de origen gipuzkoano muertos en el frente de guerra cercano fueron enterrados con todos los honores en una parcela del cementerio viejo, propiedad del Partido Nacionalista Vasco (PNV) del Gipuzko Buru Baztar. Allí continúan y también se está a la espera de una posible investigación para su exhumación.

  4. Franquista. Después de la toma de Gernika por las tropas nacionales unos días más tarde y el posterior cambió municipal acorde con los nuevos amos de la villa, los muertos caídos en combate nacionales son enterrados en la parte exterior del cementerio con todos los honores. Por ello ese lugar fue rápidamente anexionado al cementerio viejo con la ampliación. Inmediatamente se construyó un mausoleo o cripta con una cruz de “los caídos por dios y por España”. En poco tiempo el lugar fue llenado de restos de soldados caídos en los distintos frentes de guerra, sacados de otros cementerios donde habían sido enterrados. Podríamos decir que el de Gernika fue una especie de “central funeraria franquista”, donde aún hoy reposan los restos de 163 personas.

Hoy en día la cripta y cruz de los caídos continua en el lugar, pero despojada de todo elemento propagandístico del régimen franquista para cumplir con la Ley de Memoria Histórica. También una investigación pesa sobre ella, ya que la familia de uno de esos soldados, de origen navarro, ha reclamado su exhumación por motivos de que fue “obligado a luchar con las tropas franquistas”.

Cementerio. Zona Gipuzkoa. Fosas Comunes 028

Zona del cementerio de Gernika donde reposan los restos óseos de los republicanos muertos en el hospital militar. Fotografía José Ángel Etxaniz Ortuñez.

RELACION ALFABETICA DE FALLECIDOS EN EL HOSPITAL PENITENCIARIO MILITAR DE GERNIKA-LUMO

Apellidos y nombre Natural de Causa muerte
Aguirre Otamendi, Antonio Barambio (Alava) Pleuresía
Alberdi Castellanos, Antonio Prabanzo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Aldaiturriaga Ayala, Antonio Cádiz Bronconeu- monía
Algora Tarodo, Juan Velilla de Medinaceli (Soria) Tuberculosis pulmonar
Alonso López, Ángel Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Alonso Soilan, Manuel Madrid Tuberculosis pulmonar
Alonso IYñigo, Pedro Valdeverdega (Toledo) Tuberculosis pulmonar
Álvarez Álvarez, Eliseo Santamaría de Horts- Pinós (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Álvarez Álvarez, Manuel Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Álvarez Fernández, Landinio Cogollo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Álvarez Suárez, Ramón Rubiana (Grado) Oviedo Tuberculosis pulmonar
Amat Martínez, Francisco La Roda (Albacete) Pleuritis bilateral
Aragocena Arruabarrena, Justo Astigarraga (Guipuzcoa) Tuberculosis pulmonar
Arechaga Encinillas, Vicente Zalla (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Argelées Santesmases, Ramiro Manresa (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Arola Pararida, Francisco Artés (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Arribas García, Victoriano Madrid Tuberculosis pulmonar
Arroyo Sánchez, Pedro San Martín del Rey Aurelio (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Bacaria Coret, Ricardo Canejan (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Balbontin Gutiérrez, Jesús Puente de San Miguel (Salamanca) Tuberculosis pulmonar
Balduz Falcón, Florentino Vilanova y Geltrú (Barcelona) Fiebre tifoidea
Bea Vidal, José Caspe (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Benito Alonso, Alejandro Siete Iglesias (Valladolid) Tuberculosis pulmonar
Benito Múgica, José Luis Galdames (Vizcaya) Atrofia aguda del hígado
Bilbao Ballesteros, Heliodoro Baracaldo Tuberculosis pulmonar
Bilbao Oleaga, Román Plencia (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Blanco Camaño, Pedro Santurce (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Blanco Castro, Andrés Villafranca (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Blanco Hevias Benigno Castrillon (Oviedo) Endocarditis
Blázquez Muñoz, Balbino Navalperal de Tormes (Avila) Tuberculosis pulmonar
Bona Antonas, Gerardo Zaragoza Tuberculosis pulmonar
Bonilla Paulet, Manuel Málaga Tuberculosis pulmonar
Bové Santacana, Pedro San Pedro de Ruidevilles (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Bruch Garcón, Pedro Gelida (Barcelona) Fiebres tifoideas
Buoño Tolosana, Manuel Almudevar (Huesca) Tuberculosis pulmonar
Calderón Carrasco, Francisco Esparragosa de los Lares (Badajoz) Tuberculosis pulmonar
Calle Galnido, Ramón Carrión de los Condes (Palencia) Uremia
Camblor Camblor, Benjamín Nava-Vega (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Campin Villafruela, Fernando Valverde de Burguillos (Badajoz) Tuberculosis pulmonar
Campo Mendoza, José Amber (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Cantarero Castillo, Francisco Bujalance (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Capadevila Muxi, Ramón Guixers (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Capdevilla Codina, Miguel Batllória (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Carrera Álvarez, Aquilino Oviedo Tuberculosis pulmonar
Casademunte Bruso, Mateo Villamarí (Gerona) Septicemia
Casares González, José María Vedendilles (Asturias) Pleuresía tuberculosa
Cases Michana, Magí Freixe (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Castañera Blanco, Constantino San Germán de Lleuva (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Castillo Peinado, José María Castillo de Lucubin (Jaén) Tuberculosis pulmonar
Cerecuela Sánchez, Ginés Vélez Rubio (Almería) Tuberculosis pulmonar
Charles Brayas, José Beguda (Gerona) Pleuresía
Ciutat Llaset, Luis Tarragona Fiebres tifoideas
Concha Cifuentes, Luis de la Llanes (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Cordonet Barceló, Pedro Orfes (Gerona) Tuberculosis pulmonar
Corral Fuentes, Manuel Zaragoza Tuberculosis pulmonar
Corredor Calderón, José Cartagena Tuberculosis pulmonar
Corta Llanes, José Viernoles (Santander) Septicemia
Corujo Fanjul, José Valdesoto (Siero Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Costa Sidera, Juan Maçanes (Gerona) Perotinitis tuberculosa
Cruillas Sánz, Juan Barcelona Fístula estirceracea
Cuervo Álvarez, Manuel Villarraba-Salas (Oviedo) Pleuresía
Cuesta Díaz, José Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
De Pablo Gomez Felix Carrascal del Rio (Segov.) Tuberculosis pulmonar
Del Val Buendía, Pablo Ocentejo (Guadalajara) Tuberculosis pulmonar
Delgado Carrasco, Juan Alcalá de los Gazules (Cádiz) Tuberculosis pulmonar
Delgado Mangado, Francisco Sestao (Vizcaya) Tuberculosis
Díaz García, Ceferino Fresno-Montiano (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Díaz Guardado, José Manuel Avilés (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Díez Ynguanzo, Julio Berodea (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Epailly Howard, Ramón California (EEUU) Tuberculosis pulmonar
Escalada Rey, Emilio Solanos (Asturias) Pleuresía purulenta
Esteve Magrané, José La Murana (Tarragona) Tuberculosis pulmonar
Estévez Martín, Manuel La Vega (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Estévez Sántos, Saturnino Santander Tuberculosis pulmonar
Estrada Castella, Juan Els Regues-Tortosa (Tarragona) Tuberculosis pulmonar
Fernández Carmena, Marcelino Añover del Tajo (Toledo) Tuberculosis pulmonar
Fernández Díaz, Antonio Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández Fernández, Vicente Vieña-Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández García, Andrés Sama de Langreo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández García, Andrés Sama de Lanagro (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Fernández García, Gumersindo Ronald-Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández García, Jesús Madrid Adenitis poliganglionar
Fernández García, Virgilio Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernandez Gonzalez Benito ¿?de Endano (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Fernández González, Manuel Concejo de Luarca-Otuz (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández Icaza, Constantino San Julián de Musquiz (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Fernández Menéndez, Antonio Cayes-Llanera (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Ferrer López, Ramón Peñarroya (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Fiol Rivas, Miguel Rosas (Gerona) Fiebres tifoideas
Flores García, Adrián Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Flores López, Gumersindo Belmonte (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fombella Sánchez, Ramiro Llovera (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Fortea Gracia, Gregorio Arrios (Teruel) Tuberculosis pulmonar
Gabarró Capons, Raqmón Ciutadella (Lérida) Neumonía
Gabicaldecoa Idarra, Martín Navarniz (Vizcaya) Pleuresía
Galdón Blázquez, Juan Alcaraz (Albacete) Tuberculosis pulmonar
García Acebal, José Antonio Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
García Álñvarez, Paulio Oviedo Uremia
García Álvarez, Marcelino Gozón-Luanco (Asturias) Tuberculosis pulmonar
García Buendía, Emilio Alicante Tuberculosis pulmonar
García Carvelo, José Linares (Jaén) Tuberculosis pulmonar
García García, Antonio Muros de Nalón (Asturias) Nefritis aguda
García García, Pedro Ancheula del Pedregall (Guadalajara) Tuberculosis pulmonar
García Gimenez, Antonio La Unión (Murcia) Tuberculosis pulmonar
García González, Ulpiano Boceguillas (Segovia) Tuberculosis pulmonar
Garcia Hernandez, José Alicante Tuberculosis pulmonar
García Nicolás, Juan José Campo de la Matanza (Murcia) Tuberculosis pulmonar
García Rodríguez, Aurelio Manuel Villalegre (Asturias) Tuberculosis pulmonar
García San Pedro, Rogelio Vivan (Asturias) Nefritis
García Suárez, Armando Sotondrio-Alcaleyo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
García Suárez, José La Granasja (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Garcia Yague, Laurencio Cabárceno (Santander) Tuberculosis pulmonar
Gardoqui Belastegui, Félix Baracaldo (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Garrido Cano, Celso San Martín de Luiña- Rondiella (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Gascón Bernal, Ángel Fuentedetodos (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Gimenez Huerta, Honorio El Haya (Santander) Sarcoma de axila
Goicoechea Trueba, Hipólito Sestao (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Gómez Marín, Francisco Lorqui (Murcia) Pleuresía purulenta
Gómez Martínez, Vicente Jumilla (Murcia) Fiebre tifoidea
González López, Mariano Cobadiello (Oviedo) Insuficiencia mitral
González Andrés, Luis Madrid Diabetes
González Blanco, Abelardo Cardeo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
González Caras, José Antonio Caballeros (Asturias) Pleuresia purulenta
González Díaz, Arsenio Barrio de Villa (Oviedo) Meningitis tuberculosa
González Fernández, Armando Oviedo Tuberculosis pulmonar
González García, Manuel Caballes-Cado (Asturias) Tuberculosis pulmonar
González Juan, Juan Altet (Alicante) Meningitis tuberculosa
González Pérez, Victoriano Campo del Agua (León) Tuberculosis pulmonar
González Vallecillo, Pedro Jimena de la Frontera (Cádiz) Tuberculosis pulmonar
González Zaragoza, Manuel Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Güell Parés, Juan Aiguamurcia (Tarragona) Fiebres tifoideas
Guerrero Gil, Eugenio Canales del Ducado (Guadalajara) Meningitis tuberculosa
Guitán Fernández, Rafael Las Bárcenas (Santander) Tuberculosis pulmonar
Gustell Guitart, Miguel Rosas (Gerona) Fiebres tifoideas
Gutiérrez Carazo, Emiliano Burgos Gastroenteritis aguda
Gutiérrez Gutiérrez, Santiago Pampiedra (Oviedo) Pleuresía pulmonar
Hernández Arconada, Valeriano Villaflores (Salamanca) Tuberculosis pulmonar
Hernándo Hachero, Cándido Tineo (Asturias) Pleuresía Purulenta
Hevia Blanco, Benigno Castrillón (Asturias) Endocarditis
Homigos Escalonilla, Crescencio Carpio del Tojo (Toledo) Tuberculosis pulmonar
Iglesias Exposito, Conrado Oviedo Tuberculosis pulmonar
Incio Álvarez, José Trubia (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Iturribarria Miguel, Fernando Bilbao Tuberculosis pulmonar
Gimbert Pijuan, Francisco Barcelona Nefritis
Juez Sánchez, Benito Nava del Rey (Valladolid) Tuberculosis pulmonar
Leiva Gui, Antonio Guadix (Granada) Tuberculosis pulmonar
Llopis Moreno, Antonio La Verdad de Musera (Vaalencia) Septicemia
López Castillejos, Manuel Alcaracejo (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
López Ibarra, Antonio Roquetas de Mar (Almería) Tuberculosis pulmonar
Lopez Martin, Francisco Urrea de Gaen (Teruel) Pleuresia
López Martínez, Francisco Orrea de Gaen (Teruel) Estestis tuberculosa
López Martínez, José Guadix (Granada) Tuberculosis pulmonar
López Menéndez, Ruperto Belmonta (Asturias) Tuberculosis pulmonar
López Urdierez, Rogelio Manjoya (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Lorenzo Menéndez, José Oviedo Tuberculosis pulmonar
Lucena Fernández, Rafael Vélez-Málaga Meningitis tuberculosa
Madariaga Dovaran, Antonio Erandio (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Madura Blanco, Serafín Jaén Tuberculosis pulmonar
Mairena Banderas, José Ronda (Málaga) Meningitis purulenta
Mandes Urrutia, Antonio Baracaldo (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Marcos López, Evaristo Borjas (Lugo) Tuberculosis pulmonar
Márquez Gómez, Francisco Ojé (Málaga) Tuberculosis pulmonar
Martín Balsera, José Monterrubio de las Arenas Badajoz) Encefalitis postraumática
Martín Blanco, Teodoro Fuente de Santa Cruz (Segovia) Tuberculosis pulmonar
Martín Rodríguez, Enrique Madrid Tuberculosis pulmonar
Martín Zarco, José San Lorenzo de Calartrava (Ciudad Real) Pleuresía
Martínez Francisco, Ricardo Valencia Tuberculosis pulmonar
Martínez Martínez, Teodoro Constantina de la Sierra (Segovia) Tuberculosis pulmonar
Martínez Rodríguez, Manuel Cornada la Gerena (Badajoz) Aristolia
Martínez Sánchez, Andrés Puerto Ortiz (Murcia) Tuberculosis pulmonar
Mas Enrique, Vicente Igualada (Barcelona) Fiebres tifoideas
Medina Rodríguez, Francisco Fuente de Cantos (Badajoz) Tuberculosis pulmonar
Meiral Castilla, Ángel Toledo Fiebre tifoidea
Membrives Liria, Jesús Tijola (Almería) Pleuresía
Méndez Urrutiz, Antonio Baracaldo (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Mendoza Millán, Santiago Siles (Jaen) Tuberculosis pulmonar
Menéndez García, Nicolás Quirós (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Miralles Miralles, Francisco Vinarós (Castellón) Septicemia
Molina Carrizosa, Francisco Azuaga (Badajoz) Tuberculosis pulmonar
Molina Villaga, Jesús Villanueva (Córdoba) Pleuresía
Montión Martínez, Antonio Bilbao Tuberculosis pulmonar
Morán Barragaña, Laurentino Vega de Ciego (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Morello Mengual, Federico Valle Gallinera (Alicante) Fiebres tifoideas
Moreno Arroyo, Alejandro Lagartera (Toledo) Tuberculosis pulmona
Moreno García, Cristóbal Alama (Granada) Tuberculosis pulmonar
Moreno Lacuerda, Mariano Zaragoza Proceso hepàtico
Muñoz Caraballo, Manuel La Campana (Sevilla) Tuberculosis pulmonar
Muñoz González, Jacinto Madrid Tuberculosis pulmonar
Murillo Ortiz, Eusebio Fuenteovejuna (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Muro Acedo, Juan Pueblonuevo del Terrible (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Navas Velasco, Ildefonso Valladolid Tuberculosis glangiona
Nin Sanatacana, Salvador El Vendrell (Tarragona) Fiebre tifoidea
Nistal Molina, Juan Canilas (Málaga) Tuberculosis pulmonar
Noval Carrocera, Pedro Langreo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Omeya Martín, Vicente Madrid Septicemia
Ortega y Heras, Mariano Burgos Tuberculosis pulmonar
Osle Valle, Segismundo Ucieda (Santander) Tuberculosis pulmonar
Pablo Gómez, Félix Carrascal de Río (Segovia) Tuberculosis pulmonar
Padilla Fernández, Juan Colbar (Almería) Tuberculosis pulmonar
Pantigas Fernández, Ramón Ciaño-Langreo (Asturias) Fiebres tifoideas
Parchior, Vicente Shardowijjem (Polonia) Tuberculosis pulmonar
Parro Del Olmo, Ángel Madrid Tuberculosis pulmonar
Pedrosa Antón, José Castrojeriz (Burgos) Tuberculosis pulmonar
Peralta Gutiérrez, Ramón Briongo (Asturias) Pleuresía tuberculosa
Pérez Bazán, Prudencio Villamartín (Cáceres) Tuberculosis pulmonar
Pérez Cuadrado, Francisco Gualdacanal de la Sierra (Sevilla) Tuberculosis pulmonar
Pérez Muñoz, Eugenio Madrid Neumonía Aguda
Pérez Portillo, Ramón Madrid Tuberculosis pulmonar
Pérez Trueba, Cesáreo Oriñón (Santander) Tuberculosis pulmonar
Pernia García, Antonio Madrid Tuberculosis pulmonar
Pevida Ordiales, Fidel Pola de Siero (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Picañol Faisal, José Taradell (Barcelona) Fiebre tifoidea
Pico Leal, Silvestre Elda (Alicante) Tuberculosis pulmonar
Pino Palacios, Faustino La Olanda (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Pizueta Pérez, Delfín Gijas (Santander) Fiebres tifoideas
Plá Domingo, Carmelo Valencia Tuberculosis pulmonar
Plana Serrrano, Cipriano Lovera (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Portella Xufré, Juan Barcelona Tuberculosis pulmonar
Prat Brut, José Espinavessa (Gerona) Tuberculosis pulmonar
Pujadal Juanola, Juan San Juan Las Fonts (Gerona) Fiebre tifoidea
Quintana Solá, Ramón Barcelona Fiebres tifoideas
Rafael Acosta, Enrique La Habana (Cuba) Tuberculosis pulmonar
Regueiro Cadaviz, Manuel Buguera (Or) Bronquitis aguda
Riera Álvarez, Manauel Langreo (Cuesta Frierres- Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Riera Closá, Jesús Cubelles (Barcelona) Fiebres tifoideas
Río Huguet, José Greñen (Huesca) Tuberculosis pulmonar
Rivera García, José Llanos (Lena) (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Rivera Sastre, Luis Madrid Tuberculosis pulmonar
Robles Montoya, Antonio Calasparra (Murcia) Tuberculosis pulmonar
Rodríguez Alcalde, Avelino Saldecillo (Palencia) Tuberculosis pulmonar
Rodríguez Dasilva, José Aldea de Carvallo (Portugal) Tuberculosis pulmonar
Rodríguez Suárez, Marcelino Soto de las Regueras (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Rojas Ruiz, Antonio Córdoba Tuberculosis pulmonar
Rosalen Villalba, Rafael Navajas (Castellón) Tuberculosis pulmonar
Rovira Vendrel, Salvador San Pablo de Urdan (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Ruas Lázaro, Miguel Besora (Castellón) Tuberculosis pulmonar
Ruiz Alonso, Diego Cuevas de Almanzora (Almería) Tuberculosis pulmonar
Ruíz Fernández, Antonio Vlilahermosa (Ciudad Real) Tuberculosis pulmonar
Sánchez García, Salvador Armonastel (Huelva) Tuberculosis pulmonar
Sánchez Muñiz, Ángel Corbera (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Sánchez Naveira, Francisco Cesures (La Coruña) Tuberculosis pulmonar
Sánchez Quintanal, Julio Zorita de los Canes (Guadalajara) Tuberculosis pulmonar
Sánchez Urquijo, José Barcelona Tuberculosis pulmonar
Santobeña Santobeña, Salvador Lllanes (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Sarasqueta Lascurain, Enrique Portugalete (vizcaya) Tuberculosis
Sariego Artiguiello, Galo Inciesto (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Sepulcre Cabanes, Francisco Elche (Alicante) Meningitis tuberculosa
Sertien Martínez, Nemesio Noja (Santander) Tuberculosis pulmonar
Silva Triñanes, Alejandro El Saltiño (Coruña) Tuberculosis pulmonar
Simo Ayza, Antonio Peñíscola (Castellón) Fiebre tifoidea
Sobrino Rivas, Tomás Miguelturra (Ciudad Real) Tuberculosis
Sole Nin, Agustín El Vendrell (Tarragona) Fiebres tifoideas
Suárez Álvarez, Isaac Rivera de Arriba (Asturias) Leucemia tuberculosa
Suárez Certa, Ramón Viclertuas (Asturias) Tuberculosis
Suàrez García, Daniel Sotondrio (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Suárez Riestra, José María Oviedo Tuberculosis pulmonar
Suárez Suárez,Baltasar Riosa (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Taramun Grillo, Rafael Nudas del Puerto (Sevilla) Tuberculosis pulmonar
Tejada Francia, Laureano Guecho (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Tinconet Collell, Juan Canet de Adri (Gerona) Tuberculosis pulmonar
Toro Montesinos, Feliciano Losa del Obispo (Valencia) Tuberculosis pulmonar
Torrens Miró, José Guimerá (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Torres Ortega, Eduardo Rafaelbuñol (Valencia) Adisson
Torres Ruiz, Diego Valdepeñas (Jaén) Tuberculosis renal
Valdés Álvarez, Julio Las Campas Ctra. Branes (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Valero Marinas, Julio Valladolid Tuberculosis pulmonar
Varillas García, Severiano Langreo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Vélez Aparicio, Miguel Moyedo de Portolín (Santander) Tuberculosis pulmonar
Vieitez Vieitez, Gumersindo Aldendas del Pinar (Orense) Tuberculosis pulmonar
Vila Vila, Pedro Alpena (Barcelona) Fiebres tifoideas
Vilagrasa Duaso, Valero Fraga (Huesca) Septicemia
Vilarrasa Nilageli, Ramón Santamaría Llerona (Barcelona) Meningitis tuberculosa
Viñolas Alibien, Sebastián San Pedro de Torelló (Barcelona) Fiebres tifoideas
Xiberta Puig, Luis Calella (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Zumelzu Pérez, Fermín Portugalete (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar

NOTA.- Esta lista está pendiente de ampliación a medida que avanzan las investigaciones por lo que no es definitiva.

Si en ella ves el nombre de algún familiar y no sabías donde estaba enterrado, ponte en contacto con esta página o con los amigos de Gernikazarra, cuya web aparece en las fuentes consultadas.

FUENTES CONSULTADAS.

Corrección del original, dudas y entrevistas con José Ángel Etxaniz Ortuñez, “Txato.

Morir en Gernika-Lumo. El Hospital Militar Penitenciario (1938-1940).- José Ángel Etxaniz Ortuñez y Vicente del Palacio Sánchez de Gernikazarra publicado Revista “Aldaba”Abril-Mayo de 2003 (número 122). (Se puede descargar desde https://docs.google.com/file/d/0B8iyC3b-qUbWSnRKbUY4cHNObDQ/edit )

Presos Políticos: mano de obra barata. El Hospital Penitenciario y el Batallón de Trabajadores durante la reconstrucción de Gernika-Lumo (1938-1945).José Angel Etxaniz Ortúñez y Vicente del Palacio Sánchez. En: Congreso Los campos de concentración y el mundo penitenciario en España durante la guerra civil y el franquismo. Barcelona 2002. Tomo I.

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2017/11/15/vidas-rotas-por-la-barbarie-fascista-1a-parte/

http://www.gernikazarra.com/

https://errepublikaplaza.wordpress.com/2017/05/15/gernika-hospital-penitenciario-militarrean-277-hildakoei-omenaldia/

http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2008/04/hospital-penite.html

http://www.elcorreo.com/bizkaia/costa/201704/12/presos-guerra-para-borrar-20170411220456.html

http://victimasguerracivilespaniola.blogspot.com.es/2009/12/listado-fallecidos-en-el-hospital.html

http://www.euskonews.com/0621zbk/elkar_es.html

http://www.museodelapaz.org/docu_bombardeo.php

http://rubusarctos.blogspot.com.es/2017/03/viaje-guernika-lumo-Alberdi-Guernica.html

http://www.geo.euskadi.eus/s69-bisorea/es/x72aGeoeuskadiWAR/index.jsp

http://lubakikoak.com/cronica-del-homenaje-los-gudaris-guipuzcoanos-enterrados-gernika/

 

 

 

PLÁCIDO PÉREZ BARRIUSO, EL PRIMER IDENTIFICADO DE LAS FOSAS DE ESTÉPAR.

El trabajo de la CRMH Burgos, conjuntamente con Aranzadi, da esperanza a otras familias a identificar a sus seres queridos.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


El pasado 18 de febrero se hacía público en el Diario de Burgos la noticia de la identificación de Plácido Pérez Barriuso, uno de los cuerpos exhumados de las fosas de Estépar en Burgos. La noticia consistía en un amplio reportaje con fotografías a color titulado “La verdad revelada”, del periodista R. Pérez Barredo.

Si hemos de ser sinceros, nos sorprendió mucho que en el mismo no apareciese una sola fotografía de Plácido Pérez, dado el interés mediático de la noticia. También que en todo el reportaje solo se citase una vez a la Sociedad Aranzadi a propósito de los análisis forenses y antrópométricos de los huesos de la fosa numero 3. Sin embargo todos sabemos, y está ampliamente publicado en la prensa, que  tuvo un papel importante de participación durante las dos campañas de exhumación, los análisis forenses en la UPV (Universidad del País Vasco) en San Sebastián, recogida de muestras familiares ADN y en la búsqueda casi detectivesca por la provincia de Gipuzkoa de los familiares de Plácido Pérez Barriuso. Además que fue la propia Lourdes Herrasti, de Aranzadi, la que realizó en persona esa lenta y difícil pero fructífera búsqueda.

Por ello creemos necesario aclarar este punto antes de comenzar con muestro reportaje, en el que han participado de forma directa dos de los nietos de Plácido, Josu y más intensamente su hermano Mikel Ariztegi.

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Monumento conmemorativo en recuerdo a los asesinados en el Monte de Estépar, cercano a las 4 fosas donde se exhumaron en 2014-2015 los restos de 96 personas. Imagen Crónicas a pie de fosa.

LAS FOSAS DE ESTEPAR.

Recordemos que en las campañas de 2014 y 2015 se exhumaron, en el Monte de Estépar, 4 fosas comunes con 96 cuerpos en total. Ver en éste mismo blog los reportajes abajo citados en la biografía consultada.

Decíamos en aquellas fechas que en el verano de 2014 se exhumaron tres de las cuatro fosas localizadas, numeradas técnicamente con los nombres de “fosa 2” con 26 cuerpos, “fosa 3” con 27 cuerpos y “fosa 4” con 17. Quedó pendiente la “fosa 1” por falta de tiempo y cuya exhumación se llevó a cabo en la Semana Santa de 2015. En ella se hallaron los restos de otras 26 personas, que sumadas a las 70 halladas el año anterior, elevaban a 96 el total de personas localizadas y exhumadas en ese monte.

En octubre de 2017 y una vez extraídas muestras de ADN, de los restos que ha sido posible en los laboratorios de la UPV de San Sebastián, se inhumaron en el cementerio de la localidad de Estépar, en un Mausoleo o tumba colectiva en un emotivo homenaje.

Quedaba pendiente lo más importante, la identificación de los restos, trabajo que se realizaba mediante la comparación de muestras aportadas por familiares, que presumiblemente creían que sus seres queridos yacían en esas fosas de horror.

Esa labor técnica va acompañada por toda una labor encomiable de investigación documental a cargo de personas de la Coordinadora Regional de la Memoria Histórica de Burgos (CRMHB) y de Aranzadi, que con gran tesón y paciencia rebuscan en archivos y entablan entrevistas con posibles testigos y familiares.

Fruto de ambos trabajos, la recogida de muestras de ADN por parte de posibles familiares de los allí exhumados, de la investigación en archivos y sobre pruebas halladas en las fosas junto a los esqueletos, ha dado esta identificación positiva de una de esas personas.

La pista principal para la identificación ha sido un objeto personal, un anillo de oro “de bodas” con una breve inscripción “16-01-1926 E.P”, que fue hallado por los arqueólogos forenses aún entre los dedos de una de las personas localizadas en la fosa 3 de Estépar.

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LA INVESTIGACION Y SUS FUENTES.

El diario de Burgos del 20 de febrero aporta datos interesantes de como se realizó la investigación de campo en archivos por parte de la asociación memorialista CRMH de Burgos.

Las entrevistas y recogidas de testimonios de familiares y vecinos junto con los trabajos de  investigadores de la guerra civil en Burgos, era el punto de partida.

El libro del investigador Isacc Rilova, “ Guerra Civil y violencia política en Burgos (1936-1943)”, señala un listado de 311 personas, víctimas con nombres y apellidos que fueron sacadas de la prisión de Burgos, asesinadas y presumiblemente enterradas en fosas o zanjas en el Monte de Estépar, a 40 kilómetros de Burgos capital.

Ante ellos tenían un desafió enorme, 311 víctimas y sólo 96 cuerpos a identificar.

Afirma Juan Montero, arqueólogo de la asociación y director de las exhumaciones, que “ la primera labor fue cotejar las sacas con el número de cuerpos aparecidos en cada una de las fosas.”

Se encontraron con que no había sacas de 26 presos y casualmente había dos fosas con esa cantidad de cuerpos respectivamente. Algo no cuadraba, sin embargo, “si había una saca de 27 y otra de 17, coincidentes con las otras dos zanjas abiertas” afirma Montero.

A la vez desde San Sebastián, el antropólogo forense Paco Etxeberría, y la arqueóloga forense Lourdes Herrasti, que habían participado en las exhumaciones con Aranzadi, informó al equipo de investigación de Estépar que “la saca de 27 no coincidía con los análisis de los huesos y antropológico que ya habían podido realizar”. Sin embargo, “si eran coincidentes con la saca de los 17”, casualmente la fosa donde nadie de los sospechosos de estar allí había sido reclamado por sus familiares y hacía difícil su verificación.

Aquí es cuando tiene protagonismo el anillo hallado en la fosa 3, tratar de buscar la identificación del propietario, darle nombre a uno de los 27 cuerpos hallados en el verano de 2014.

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Exhumación fosas de Estépar, verano 2014 con la fosa 3 en el centro, donde aparecieron los restos de Plácido Pérez Barriuso y 26 personas más. Montaje sobre fotografía original de Crónicas a pie de fosa con imágenes reproducidas en el Diario de Burgos superpuestas. La primera representa los restos de Plácido con un recuadro remarcado con el anillo de bodas aún en los dedos. La siguiente es el anillo de oro con la inscripción “16-01-1926 E.P“. Ambas imágenes son propiedad del equipo de exhumación para la CRMH Burgos.

El peso de la investigación, por parte de la asociación CRMH Burgos, lo llevó Chus Bacina. Su trabajo comenzó con la búsqueda de documentos en el Registro Civil y encontró que solo tres matrimonios se habían casado e inscrito el día 16 de enero de 1926 y sólo en uno coincidían los nombres con la iniciales E y P aparecidas en el anillo de bodas. Eran Emilia Quintano Martínez (E) y Plácido Pérez Barriuso (P). Se habían casado en Huerto del Rey (Burgos) en el invierno de enero de 1926.

Por las partidas de nacimiento aportadas por la familia, sabemos que Plácido había nacido en el 25 de mayo de 1898 en Madrid y Emilia el 20 de junio de 1902 en Ciadoncha (Arlanza, Partido Judicial de Lerma). Tenían 28 y 24 años respectivamente y toda una vida por delante. Cuando fue asesinado contaba tan sólo con 38 años y dejaba a su esposa Emilia con cinco hijos llamados Carmen, Blanca, Piedad, José Luis y Emilia.

La identificación documental del propietario del anillo contrastaba con su ausencia en el listado de 311 víctimas asesinadas fruto de las sacas de la prisión de Burgos. Algo oscuro y secreto comenzaba a florecer en la investigación.

El nombre de Plácido Pérez Barriuso ya era conocido como una de las personas represaliadas por el floreciente régimen militar, pero constaba en el libro de Isaac Rilova como “fallecidos en prisión presumiblemente ejecutados”. Además también hacen constar que junto con él fueron ejecutados cuatro hombres más, Juan Quintana Alarcia, Mauricio Gómez Diego, Nicolás Neira y Rafael Laserna Elena.

En el citado listado aparece la fecha 24 de agosto (1936) en que fue detenido y encarcelado, junto a una marca en forma de cruz que indica que fue ejecutado en prisión.

Para complicarlo todo aún más, en los archivos de la prisión de Burgos, pone en los expedientes carcelarios de los citados presos, que “murieron por diversas enfermedades”, y más concretamente Plácido Pérez Barriuso de “congestión cerebral”. La fecha elegida para esa “fingida” muerte natural en forma de ejecución extrajudicial o saca, es el 9 de septiembre de 1936.

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Plácido Pérez Barriuso, la primera persona identificada de las fosas de Estépar (Burgos). Fotografía cortesía de la familia, cedida para este reportaje.

El libro testimonial del secretario judicial en 1936 Antonio Ruiz Vilaplana “Doy Fe. Un año de actuaciones en la España nacionalista”, nos dice a propósito de las demás muertes “por enfermedad” de los presos que:

  • Juan Quintana Alarcia, figura su muerte por “hemoptisis”.
  • Nicolás Neira, muerto por “angina de pecho”.
  • Mauricio Gómez, muerto por “embolia”.
  • Rafael Laserna, muerto por “miocarditis”.

Una gran mentira orquestada por las autoridades militares bajo el amparo de los médicos carcelarios, que para no ir en la saca siguiente, hacían lo que les mandaban.

Algunas teorías, que siempre habían barajado diferentes investigadores, eran que esas cinco personas, entre ellas Plácido Pérez, habían sido asesinadas dentro de la prisión mediante ejecución por fusilamiento, enterradas en los alrededores cercanos o en la fosa común del cementerio de Burgos procedentes del penal.

Chus Bacina comprobó que ninguna de aquellas cinco personas ejecutadas el 9 de septiembre estaba registrada como enterrada en ningún cementerio. La única conclusión posible es que fuesen enterradas en el lugar donde se las fusiló, ya que no era probable que fusiladas en prisión, fueran llevadas lejos de Burgos para enterrarlas en una fosa común en mitad de un monte.

Las investigaciones de la CRMH Burgos llegan a la conclusión de que los cinco ejecutados el 9 de septiembre coinciden en el tiempo con una saca de presos en número de 22 que son “liberados” del penal y llevados, posiblemente los 27 todos juntos, al lugar deshabitado y en mitad del monte de Estépar. Allí, no se sabe si ya con la fosa abierta por los lugareños a requerimiento de los asesinos o abierta por los propios presos de forma obligada, son asesinados por sus “libertadores”. 

Los asesinos, falangistas y guardias civiles, los ejecutan mediante el uso de armas de fuego, con uno o varios tiros en la cabeza. Esto último lo ha acreditado la exhumación de los restos de cráneos con orificios de bala y cartuchos de fusil máuser y pistola disparados, hallados junto a ellos. Además la aparición de los propios proyectiles dentro de las fosas acreditan las ejecuciones en el lugar de los enterramientos clandestinos.

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Prisión Central de Burgos, moderno penal republicano convertido en cárcel del horror franquista. Imagen http://josesaralegui.blogspot.com.es/2012/02/1938-la-prision-central-de-burgos.html

Vilaplana nuevamente nos relata como funcionaba una «saca» de presos del penal y la describe como “la «liberación» de un grupo de presos, que el director de la cárcel entrega a una «fuerza armada», la cual actúa después de modo semejante al del «paseo». Estas fuerzas armadas eran piquetes de falangistas o de guardias civiles que actúan por orden superior, de palabra o por medio de un documento. Este último iba firmado por el Gobernador civil, que casi siempre era un jefe militar, el general Dávila, el general Francisco Fermoso o el teniente coronel Antonio Almagro.

Asi que esas fuerzas armadas eran, según el bando de Mola de 20 de julio de 1936,  personas civiles y de seguridad que prestaban servicio y colaboración al ejército y autoridades, siempre que fueran autorizadas por la superioridad militar y “ostentar correaje, armamento y en su defecto distintivo legalmente autorizado”.

La saca del día 9 de septiembre, que se une a los destinos de los cinco presos anteriores, entre los que se encuentra Plácido Pérez y que viene en el libro de Rilova son los siguientes:

Félix López Echezarreta, José Ortíz Barredo, Claudio Egaña Otamendi, Domingo Lluis Montagut, José Sandoval Benítez, Joaquín Baños Martínez, Joaquín Osto Pantoja, Nicolás García Marina, Manuel Osto Pantoja, Hermógenes Aguilar Quintana, José L. Astarloa Rodríguez, Eloy del Corral Facúndez, Damían Alvarez Cea, Manuel Roblez Montano, Gerardo García Azanza, Antonio Larrañaga Goñi, José Sarrate Quintanilla, Manuel Reyes Pacheco, José López Jiménez, José Raposo Valiño y Arturo Herrero Company.

Las fuentes a las que alude Rilova son principalmente el citado libro del secretario judicial Antonio Ruiz Vilaplana.

En el mismo, en el capítulo IV La “Limpieza Social”, cita a Plácido Pérez Barriuso de forma que demuestra ser un auténtico testigo directo de los hechos y de haberse relacionado con él en persona.

El secretario de grupo político de izquierda Republicana, un tal Plácido, muchacho fuerte y optimista, que tenía su casa contigua a la habitación del hotel que yo ocupaba, y que unos días antes discutía conmigo sucesos sin importancia de la provincia, huyó también alocado, al conocer algunos casos como el referido… (el asesinato de Juan Quintana Alarcia, expresidente de la casa del pueblo de Burgos).

Escondido en el depósito de paja de los sementales del Ejército, frente a un cuartel de caballería camino de Miraflores, pasó varios días sin comer. Era tal el terror dominante, que aún conociendo su familia el escondite, no se aventuraba a hacerle llegar alimento alguno.

Al cabo de una semana, desfallecido, con angustias de muerte, el  rostro, sucio y cadavérico por el hambre y el terror, se entregó al centinela de guardia:

– Matadme -dijo-, pero no puedo resistir más.

Conducido seguidamente al Penal, aquel muchacho que no había cometido otro delito que su ideal izquierdista, fue también fusilado.

Sus pobres hijos, cuatro criaturas vivarachas, me recordaban constantemente, con sus juegos y voces junto al balcón de mi cuarto, la tragedia aquella”.

En las notas al pie de página en la edición de 2012 del citado libro, añadidas con posterioridad a los hechos narrados, aparece el nombre de Plácido Pérez con la reseña de “agente comercial, muerto de congestión cerebral. Era secretario de Izquierda Republicana”.

Por el libro “Purga en la Guerra Civil en Burgos” de J. Crespo Redondo y otros autores (Valladolid 1987) sabemos que fue maestro nacional por lo menos hasta 1934. También nos lo ha confirmado la propia familia. Fue elegido vocal en la constitución del primer Comité provincial de la Asociación de Trabajadores de la Enseñanza de Burgos, celebrada el 14 de septiembre de 1931 en el salón de actos de la Casa del Pueblo. Toma cuenta de ello el Diario de Burgos y lo publica al día siguiente. En el listado de la junta directiva recién elegida, pone literalmente: Plácido Pérez Barriuso “maestro sin escuela”. Más adelante contaremos que quiere decir esto en boca de su nieto Mikel Ariztegi.

Tenía el oficio más peligroso y amenazante para la “nueva España”, maestro nacional republicano, y aunque no ejercía en 1936 pues trabajaba de agente comercial, fue asesinado igualmente.

Cualquier persona estaba en el punto de mira de los golpistas y colaboradores, principalmente personas de izquierdas, desde los más simples simpatizantes hasta los militantes políticos y sindicales más conocidos. Tampoco era necesario ser de izquierdas en muchos casos, las envidias y rencores entre personas sin ninguna participación política eran denunciadas por sus vecinos para librarse de ellas y apropiarse de sus posesiones. Además se fomentaba la denuncia y esta era premiada con dinero, propiedades o ascensos en las milicias fascistas y en la nueva administración del estado.

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Documento oficial conservado sobre la detención de Plácido Pérez Barriuso, redactado  por las autoridades policiales un mes después de su asesinato. Fotografía cortesía de la familia,  cedida para este reportaje.

EL RELATO FAMILIAR.

Semanas antes de la publicación de la noticia de la identificación a la prensa por parte de la CRMH Burgos, uno de los nietos de Plácido Pérez Barriuso llamado Mikel Ariztegi Pérez, se puso en contacto con nosotros a través de correo electrónico y nos relató el asunto de la identificación positiva y la historia de su abuelo, con interés en que lo publicáramos, tal y como tenemos costumbre con otras historias de vida de represaliados franquistas.

Nos lo envió a nosotros porque había leído en el blog Crónicas a pie de fosa el relato que transmitimos en dos reportajes sobre los trabajos de exhumación en Estépar como miembros del equipo de voluntarios.

Como forma de trabajo de toda información que nos llega a la redacción de Crónicas a pie de fosa, tratamos de contrastarla en medida de lo posible, más si cabe lo extraordinario del caso.

Por tal razón nos pusimos en contacto con Lourdes Herrasti de Aranzadi y nos confirmó la identificación, pero también que su difusión pública correspondía en primer lugar a la CRMH Burgos por estar en juego la identidad de otras posibles familias relacionadas con los otros nombres de los exhumados en la fosa, pero sobre todo de los cuatro ejecutados junto con Plácido. También que la comunicación a la familia sobre la identificación mediante el análisis del ADN contrastado con un familiar había sido comunicada apenas un par de semanas atrás. Y como no, de la difícil labor de búsqueda de los familiares, ya que sin ellos la labor de identificación hubiera sido inútil.

Puestos en contacto con la CRMH Burgos, hablamos con su presidenta Lourdes Sastre y nos comunicó que era cierta la identificación pero que al ser un trabajo de investigación de la asociación, tendríamos que esperar a que fueran ellos los que dieran la noticia en primer lugar a “medios de comunicación burgaleses”.

A pesar de que no estábamos de acuerdo con ello, ya que contábamos con el permiso expreso del nieto para su publicación, consideramos conveniente el retrasar por cortesía, amistad y lo que nos une con el equipo de exhumación de Estépar, en los que participamos toda la familia, este reportaje hasta después de su divulgación por parte de la ARMH Burgos, como así se ha hecho.

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Plácido Pérez preparando la comida en un día de campo con la familia. Fotografía cortesía de la familia, cedida para este reportaje.

La primera pregunta que nos llega a la cabeza es ¿por qué siendo maestro nacional en 1931 ya no tenía escuela o puesto donde dar clases y tuvo que dedicarse a algún tipo de venta como “agente comercial”?.

Su nieto Mikel Aristegi nos cuenta una historia que siempre ha circulado de boca en boca en la familia al respecto del cambio de trabajo.

“Tenía su puesto de maestro en un orfanato de Burgos, perteneciente a una Orden religiosa que no vamos a nombrar.  Allí trabaja de forma normal, hasta que presenció unos hechos desagradables de “abusos a los menores” en el centro por parte de un cura de la 0rden. Puso en conocimiento los hechos y denunció al cura a la dirección del centro, pero ésta optó por expulsar a mi abuelo haciendo que perdiera de su trabajo. Eran otros tiempos donde la Iglesia tenía mucho poder y los curas eran casi intocables”.

Trás éste relato, desgarrador pero necesario, para conocer la vida de su abuelo, Mikel Ariztegi nos habla sobre la identificación.

Sobre la identificación del abuelo te puedo decir que contactó con nosotros Lourdes Herrasti de Aranzadi ya que mi difunta tía Blanca en el año 1991, solicitó en el registro de Burgos el certificado de fallecimiento de mi abuelo. Eso permitió conocer la dirección de Blanca  en San Sebastián. Como Blanca habia muerto contactó Lourdes con mi aita. Asi  después la Coordinadora de La Memoria Histórica de Burgos contactó con nosotros. Dejó los datos del abuelo, de las cuatro hijas de Placido y Emilia, una quinta hija murió siendo una niña, solo vive una en Zaragoza pero con alzheimer avanzado, con una muestra suya es como han identificado al 100% al abuelo. La otras hijas, Blanca, Carmen y mi Ama Emilia han fallecido las tres en los últimos años, todas vivían en Donosti. Parece que a Lourdes le costó un tiempo descubrir la pista de la familia pero al final localizaron a mi Aita.

El abuelo era miembro de Izquierda Republicana y de la UGT, parece que tenia intención de presentarse como cabeza de lista para las siguientes elecciones municipales por Burgos, cuando se da el golpe de estado se reúnen él y otra persona con el Gobernador de Burgos para pedir armas y poder defenderse, pero éste se niega a facilitar las armas ya que las mujeres de los guardias civiles le presionan al gobernador porque estas armas podrían servir para atacar a sus maridos, al final también asesinan al Gobernador”.

El Diario de Burgos en su reportaje del día 18 de febrero dice que era Socialista, por entender que todo afiliado a la UGT tenía que ser del PSOE. Gran error pues existen muchos afiliados de la UGT que pertenecían a otros partidos republicanos incluso comunistas.

Sin embargo si existen datos que nos hacen ver como  “miembro destacado del Comité de la Agrupación Local Socialista” y como tal, había sido elegido por la agrupación para encabezar la lista socialista en las elecciones municipales previstas para el mes de noviembre de 1936.

Su militancia tanto en UGT, sindicato obrero ligado al PSOE pero mucho más antiguo que éste, parece que por lo menos se acredita desde 1934, cuando solicita al Ayuntamiento de Burgos en nombre y representación de la Agrupación Socialista de Burgos,  se les conceda el Teatro Principal para la celebración de un mitín el día 9 de septiembre de 1934.

El relato del nieto de Plácido Pérez, Mikel Ariztegi, sobre la petición de armas a las autoridades republicanas de Burgos, concuerda con una cita que hace el historiador Rilova en el citado libro y que dice:

El Gobernador Civil Julián Fagoaga, que contaba con el apoyo de los dos jefes de la Guardia Civil, parece que había mandado entregar armas a las milicias marxistas y en su nombre a Juan Quintana Alarcia, un auxiliar de artillería retirado, expresidente de la casa del Pueblo y a Plácido Pérez Barriuso, secretario de Izquierda Republicana. Hugh Thomas dice, por el contrario, que en víspera del alzamiento el Gobernador se había negado a entregar armas a las milicias populares, al exponerle las mujeres de los guardias civiles de la ciudad que podrían emplearlas contra sus maridos. Lo cierto es que, con autorización o sin ella, los guardias, simpatizantes en su mayoría con el alzamiento habían escamoteado la entrega de armas a los milicianos”.

Tras la cita de Rilova, Mikel Ariztegi continua con su relato:

Mi abuelo se esconde en unas caballerizas ayudado por su cuñado Avelino Martínez Quintano, que era palafrenero y miembro del PCE. De este episodio existen diferentes versiones. Sea como fuere el abuelo es descubierto y detenido, a Avelino lo detienen y lo matan de una paliza a palos. Después del asesinato de los dos hombres son detenidas sus mujeres, cuando llevan mes y medio en prisión y están a punto de ejecutarlas se presentan en la prisión o en la audiencia con 9 criaturas pequeñas, 5 de Emilia y Placido y otras 4 de Avelino y su mujer; La hermana de mi abuela, Teo, la madre de éstas y creo que una persona más, mi madre era la mas pequeña tenia 8 meses y lloraba en brazos de mi tía abuela Teo, les dicen a las autoridades que han matado a los padres y que si matan a las madres tendrán que dejarles allí mismo a los 9 niños huérfanos porque ellas no se podían hacer cargo de ellos, al poco tiempo las soltaron”.

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Emilia Quintano Martínez, esposa de Plácido, con su hijo Jose Luis, fallecido a los 14 años por enfermedad. Fotografía cortesía de la familia, cedida para este reportaje.

La otra versión sobre la muerte de su cuñado Avelino Martínez Quintano, es que consta como detenido el 23 de julio de 1936 y su nombre aparece después en una “saca” de la prisión el 10 de septiembre junto con otros  23 presos. Se cree que sus restos pueden estar también en Estépar.

Por otra parte la documentación de los archivos verifica la detención de Emilia Quintano, de 32 años y viuda de Plácido, del 26 de agosto hasta septiembre de 1936.

Tras varios correos en los que nos ha enviado fotografías y documentos, además de varias conversaciones telefónicas, nos ha transmitido otras informaciones que son de sobra interesantes y que abren otros puntos de vista a la investigación.

La hija de Teo, Maricruz, que vive en Donosti, me ha dicho que ella tiene un tío de 94 años que vive en Burgos, supongo que por parte de su padre, este hombre tiene la cabeza bien y esta lucido, puede saber bastantes detalles que desconocemos, ahora mismo estamos intentando entrar en contacto.

Queremos resolver un misterio, ha aparecido en las listas un tal Julián Pérez Barriuso y no sabemos si es hermano del abuelo Placido, sabemos que eran tres hermanos, Benito es el segundo pero del tercero no sabemos el nombre, estamos en ello, puede ser este Julián”.

Este último dato concuerda con la lista de los 311 presos de la prisión de Burgos que publica Rilova, donde tras Plácido Pérez Barriuso, en la linea siguiente está escrito el nombre de Julián Pérez Barriuso, detenido el 21 de julio (1936).  En los listados de Rilova, concretamente en una supuesta puesta en “libertad” del 30 de septiembre (1936) aparece el nombre de Julián Pérez Barriuso entre otros 17 nombres. En el monte Estépar hay una fosa con 17 personas exhumadas y en ella podrían estar esos hombres asesinados, entre ellos Julián. Eso si fueron llevados allí y no a otro lugar, como hay varios conocidos y con fosas en torno a la ciudad de Burgos. De ser así, las pruebas de ADN de alguno de los exhumados sería también coincidente con la familia por parentesco directo entre hermanos.

Lo que no hay duda es que Plácido Pérez Barriuso es la persona identificada por ADN familiar, así como por el estudio antropométrico de los huesos, pero sobre todo por medio de un objeto personal e intrasferible como puede ser un anillo de bodas con la inicial de su mujer Emilia y la suya propia, colocado aún en su dedo.

EL ANILLO

Cuando las personas detenidas llegaban a prisión, inmediatamente se les retiraban sus objetos personales como dinero, anillos, medallas y cualquier objeto valioso que portara. Se guardaban todas ellas y tenían que ser entregadas al quedar en libertad.  Muchas veces los presos escondían sus pequeñas pertenencias no entregadas para evitar ser robadas por los guardias dentro de la prisión. Dice Vilaplana que cuando se hacían las sacas a horas intempestivas de la noche, el proceso legal de entregar los objetos personales no se hacía y que al día siguiente los “libertadores”  llegaban a prisión con los vales de los que habían asesinado para retirar sus pocas pertenencias. A los presos se les robaba dos veces, la primera al entrar en prisión y si alguno aún podía haber escondido algún objeto de valor, este era robado por sus asesinos en el lugar del crimen antes de su ejecución.

Sea como fuere, Plácido logró esconder su alianza de oro al entrar en prisión el 24 de agosto y mantenerla lejos de la vista de todos, incluso en el momento de su asesinato el 9 de septiembre. Gracias a ese acto de lucha y dignidad final, sabemos que el objeto que tanto guardó con cariño ha sido el que finalmente ha logrado rescatarlo del olvido.

 

 

El matrimonio Emilia Quintano Martínez y Plácido Pérez Barriuso. Fotografías cortesía de la familia, cedidas para este reportaje.

AGRADECIMIENTOS.

Agradecemos a la familia de Plácido Pérez Barriuso y en su nombre a dos de sus nietos, Josu y Mikel Ariztegi, por facilitarnos el material fotográfico necesario para la realización del  relato de vida de su abuelo.

Y como no, también al equipo de investigación de la CRMH Burgos y a la Sociedad Aranzadi por el magnífico y callado trabajo que realizan, para dar a unos huesos un nombre y una historia. 

FUENTES CONSULTADAS Y BIBLIOGRAFIA.

La verdad revelada”.- R. Pérez Barredo. Diario de Burgos, 18 de febrero de 2018.

Guerra Civil y violencia política en Burgos (1936-1939).- Isaac Rilova. Burgos 2001.

Doy Fe. Un año de actuaciones en la España nacionalista.– Antonio Ruiz Vilaplana. Edición de francisco espinosa Maestre y Luis Castro Maestre. Sevilla 2012.

Las fosas de Estépar.- Jesús Pablo Domínguez Varona y Aiyoa Arroita Lafuente. Blog Crónicas a pie de fosa. 19 julio 2015.

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2015/07/19/las-fosas-de-estepar/

Fosas de Estépar (Burgos). 2ª parte. “La cuarta fosa”. Jesús pablo Domínguez Varona & Aiyoa Arroita Lafuente. Blog Crónicas a pie de fosa. 19 julio 2015.

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2015/07/19/fosas-de-estepar-2a-parte/

https://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2013/10/23/primitiva-marcos-el-compromiso-social-de-las-maestras-ylos-maestros/

http://josesaralegui.blogspot.com.es/2012/02/1938-la-prision-central-de-burgos.html

ARQUEOFOTOGRAFIA DE LA GUERRA CIVIL EN RESPALDIZA (AYALA-ALAVA).

TRAS LOS PASOS DEL BATALLON UGT Nº 4 “CARL MARX” A TRAVES DE FOTOGRAFIAS.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


En junio de 2016 publicamos la historia y las fotografías que la familia Ibarrolaza Ochoa de Bilbao,  nos cedió amablemente de la mano de Mireia Argoitia para en el reportaje sobre su familiar Eulogio Ochoa Chillida, miliciano del batallón nº 4 de UGT “Carl Marx” desaparecido en combate en los alrededores del “Cinturón de Hierro” en Larrabetzu (Bizkaia) el 11 de junio de 1937.

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2016/06/10/eulogio-ochoa-chillida-miliciano-socialista-desaparecido-en-combate/

Las fotografías son un impresionante documento histórico, que además de personas nos muestran una serie de lugares donde se realizaron en aquella época. Desde el mismo día de su publicación nos surgió la idea de tratar de averiguar, en medida de lo posible, esa localización, “excavar en las fotografias” de 1937  y hacer “arqueofotografía” teniendo en cuenta los lugares donde se situaba el citado batallón antes de luchar en la defensa del “Cinturón de Hierro”, que tenía que proteger Bilbao de las tropas fascistas.

A los pocos días en una conversación entre amigos el historiador gallego, afincado en el Valle de Ayala, Sergio Balchada de Lubakikoak, nos comentó la posibilidad de que el edificio, que sale en una de las fotografías, le sonaba de verlo por algún lugar cercano a su casa, sobre todo por el arco de la planta baja visible. Que si la volvía a ver haríamos una visita de comprobación. Con esa cita futura en el tiempo se olvido el asunto hasta hace unas semanas, cuando por fin, después de hacer un hueco en su vida privada y laboral, pudimos investigar sobre el terreno.

Sabíamos por los partes de guerra que el batallón nº 4 de UGT, número 34 del organigrama del Euzkadiko Gudarostea (Ejército Vasco), con el miliciano Eulogio Ochoa Chillida, estuvo destinado en aquellas fechas en el Frente de Orduña (Bizkaia), con base en Artziniega (Alava), sector Artziniega-Respaldiza y con posiciones defensivas en las cimas de Añes y Vallovera, además de una sección de ametralladoras en Santa Olalla.

Algunas compañías del batallón se instalaron en Pozoportillo. Primero las compañías del batallón UGT Nº 2 “Prieto” ocuparon posiciones en el sector al menos en diciembre del 36 y después el UGT Nº 4 “Carl Marx” permanecieron en Pozoportillo durante los meses de marzo y mayo de 1937.

Varios partes diarios realizados por el Comandante Jefe del batallón UGT nº 4 Andrés Saurez, nos indican la situación, número de milicianos y armamento a su disposición, así como el estado de la tropa, que a sus ojos era “muy bueno”. También en los mismos se deja claro que el batallón se haya repartido en alojamientos de “escuelas y casas de propiedad particular”.

Abajo se muestra uno de esos partes con las “novedades del día” correspondiente al 18 de abril de 1937. En él dice que hay 606 hombres útiles” y que tiene 14 bajas por enfermedad.

También nos informa de que el batallón disponía de 457 fusiles “LEVEL” de 8m/m, 3 morteros “VALERO”; uno de 81 y 2 de 50 m/m, 4 ametralladoras “COLT”, 4 “STEIG” y 160 pistolas  “ASTRA” del 9 largo.

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Parte diario de novedades del batallón UGT nº 4 “Carl Marx” del 18 de abril de 1937. Euskadiko Artxibo Historikoa – Archivo Histórico de Euskadi

Como curiosidad, los archivos también nos informan sobre la vida diaria del batallón, de sus movimientos y de “sus propiedades comunitarias”. Este es el caso de un informe sobre una inspección realizada sobre el “batallón nº 4 de la UGT destacado en Arceniega” fechado el 24 de marzo de 1937 y que entre otras cosas dice que “…el batallón citado tiene a su servicio 14 ovejas y 5 caballos y que se había dado orden de retirarlos a la Granja de Intendencia de Amurio”. Otro informe, más concreto fechado el mismo día, detalla el ganado restante en el batallón, su origen y destino actual. El mismo es una “RELACION DEL GANADO QUE ESISTE EN ESTA COMANDANCIA” en la que hace una mención más concreta a la Compañía en la que estaba Eulogio Ochoa…“la tercera Compañía del 4º Batallón de UGT tiene en su poder dos cabras que hace tiempo compró la citada unidad en Respaldiza, cuando guarecía aquella plaza. Esta Jefatura, salvo opinión contraria, no cree procedente desposeer de estos dos animales a la referida unidad, por el cariño y cuidados que las prodigan”.

Por otros documentos sabemos que las distintas compañías del batallón, cuatro en total, se encontraban repartidas por todo el sector de Artziniega-Respaldiza y que la plaza fuerte principal y centro de mando, donde estaba estacionado el grueso del batallón, era en Artziniega. Desde allí se hacían los relevos correspondientes a los diferentes puestos del frente y se enviaban las ordenes correspondientes.

La posible localización de la casa de la fotografía se emplazaba en esa zona. Allí Eulogio posaba ante ella con uniforme de miliciano con emblema socialista en el mono, correajes militares de servicio y distintivo de sanitario (cruz roja en la txapela). Los correajes indicaban claramente que su compañía o unidad tenía que estar necesariamente de servicio de guardia en lugar cercano a un cuartel, casa militarizada u hospital de sangre.

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Arqueofotografía comparativa de la imagen efectuada en 1937 con Eulogio Ochoa Chillida y  Sergio Balchada en 2018. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Visitado el lugar con su descubridor el amigo Sergio Balchada, este mes de enero de 2018, comprobamos que efectivamente la fotografía fue sacada en el edificio del barrio Serralde Auzoa nº 74, en las afueras de la localidad de Respaldiza en el Valle de Ayala (Alava), posiblemente entre marzo y mayo de 1937.

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El edificio y terreno donde se sacó la imagen en 1937, inspeccionado por Jesús Pablo Domínguez Varona de Crónicas a pie de fosa en enero de 2018. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Hoy en día ese edificio esta deshabitado, igual que cuando se realizó la fotografía en 1937, a tenor de los cascotes y cristales rotos visibles en la misma.

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El edificio en la actualidad, ante el que el miliciano Eulogio Ochoa Chillida posó en 1937. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Conocemos la existencia de hospitales de sangre en Amurrio y Artziniega, pero desconocemos la categoría de el que había en Respaldiza, posiblemente de campaña cercano al frente.

El  Euskadiko Artxibo Historikoa – Archivo Histórico de Euskadi tiene en el “Fondo especial Beyris” dos informes sobre el posible hospital que había en Respaldiza. Uno de ellos es la “RELACION DE PERSONAL SANITARIO Y DE SERVICIO DEL HOSPITAL DE RESPALDIZA” con el número de registro M-719/2-7 y la otra “PERSONAL DEL HOSPITAL DE RESPALDIZA” con el número de registro M-718/2-7.

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Inventario de documentos sobre el Hospital de Respaldiza del “Fondo especial Beyris” en el Euskadiko Artxibo Historikoa – Archivo Histórico de Euskadi. https://dokuklik.snae.org

Estas referencias al hospital de Respaldiza de forma individual son distintas a otras que también aparecen en informes, listados y nóminas como “Hospital de Sangre de Respaldiza Arceniega”. También sabemos que éste último estaba emplazado en el Colegio de la Hermanas Carmelitas de la Caridad de Artziniega, desde por lo menos el 8 de agosto de 1936. Su nombre técnico en argot militar era el de “hospital de vanguardia” y se situaba en la carretera al Santuario de N.S de la Encina

También conocemos, por un testimonio oral recogido por Sergio Balchada, que en un caserío cercano al acuartelamiento de Pozoportillo, había un pequeño botiquín o casa de curas con tres milicianos sanitarios en el mismo, posiblemente una sección avanzada en la zona del frente del hospital cercano de Respaldiza.

Hay que dejar claro que los servicios sanitarios militares que se realizaban durante la guerra eran de dos tipos. El primero era la infraestructura de la Sanidad Militar del Gobierno de Euskadi con personal de médicos, enfermeras, camilleros, conductores, etc  y que estaban en nómina del Departamento de Sanidad. Y la segunda que cada batallón tenía a un número indeterminado de milicianos que hacían las labores sanitarias dentro del mismo batallón y estaban en nómina de éste como miliciano y no como sanitario. Este es el caso de Eulogio Ochoa Chillida, miliciano con el número de chapa 12.195 y que aparece en las propias nóminas de la tercera compañía del batallón UGT nª 4.

En un librito-revista impreso por el Gobierno Vasco en febrero de 1937 dedicado a “La Sanidad Militar en Euzkadi” y cuyo “único” ejemplar fue entregado al “Presidente del Gobierno de Euzkadi” el Lendakadi Aguirre, aparece un mapa con la situación de los centros sanitarios de la zona controlada por del Gobierno de Euskadi para la evacuación de los heridos. En el hay varias categorías de mayor importancia a menor, comenzando por el “Hospital central” de Bilbao, “Grandes hospitales” de Gernika, Amorebieta, Durango, Villaro y Areta, “Hospitales de convalecencia” de Gueñes y Mungia (además de otros cercanos a la costa no citados) y por último los “Hospitales de vanguardia”, repartidos por toda la geografía entre los que se encuentra Respaldiza y los cercanos del sector de Amurrio y Artziniega.

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Mapa- esquema de evacuación de heridos del servicio sanitario militar del Gobierno de Euzkadi en 1937. Librito “La Sanidad Militar en Euzkadi”.

Llevábamos las imágenes en una tablet y tras mirarlas detenidamente, tuvimos la premonición de que si esa fue hecha en Respaldiza, las otras siguientes también tuvieron que ser sacadas allí en algún lugar cercano. Desgraciadamente varias de ellas son instantáneas de entrenamiento militar en prados y muros no reconocibles, de los cuales los hay a cientos por los alrededores. No tenemos un punto identificable que nos oriente en ellas.

Sin embargo al ver la última fotografía la situación es distinta, ya que se ve un grupo de cuatro milicianos, entre los que esta Eulogio, posando con un paisaje de casas al fondo en lo alto de una colina.

Decidimos buscar ese lugar en el centro de Respaldiza y hacia allí nos dirigimos contentos por el primer éxito obtenido. Mientras discutíamos sobre la conveniencia de preguntar a los lugareños o no, a lo lejos vimos venir dos personas paseando un perro. Cuando llegaron a nuestra altura, resultaron ser una mujer y su hija con un bonito perro pastor. No teníamos nada que perder y con nuestra verborrea habitual “asaltamos” a las paseantes tras identificamos y mostrarle nuestros propósitos.

Cuando le mostramos la imagen en la tablet preguntando por la forma y tipo de la casa que se veía al fondo y pensamos, no va a ver nada la pobre mujer, pero ella con gran interés y una mayor sorpresa nos dice…“esa es mi casa”.

Recobrados del susto y cara de incredulidad, Kontxi que así se llama su actual propietaria, nos informó que esa casa ahora esta pintada de otro color, pero que reconoce el tejado y las dos fachadas, en una de ellas ventanas y un balcón. Es más, nos informa que ese pequeño edificio que se encuentra delante en la foto de 1937 es una pequeña caseta de aperos o pajar, hoy con tejadillo a dos aguas en vez de a uno como en la fotografía. Y que el edificio largo de piedra y tejado a dos aguas sigue estando en la actualidad pero en obras.

Le damos las gracias y le pedimos permiso para sacar fotografías de la casa en la actualidad, a la par que nos dice que no nos acerquemos mucho a la valla por que tiene un perro no muy amigable con extraños. Nos da la dirección y situación de la casa en el casco urbano de Respaldiza, calle de la Iglesia nº 4 conocida como “la casa del guarda” del cercano del Palacio Atxa.

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La casa blanca de la imagen de 1937 en enero de 2018. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Cuando llegamos allí a los pocos minutos y dar un pequeño rodeo por la zona de la iglesia, vimos en primer lugar el edificio alargado de la imagen y más tarde, detrás de un nuevo edificio de reciente construcción que la medio oculta desde la carretera, la casa buscada e inmortalizada en la fotografía con aquellos milicianos delante.

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Arqueofotografía comparativa de las dos imagenes, la de 1937 y la actual de 2018. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Hoy en día tanto la casa como el pequeño pajar siguen en pie, un poco cambiados pero fácilmente reconocibles.

Con la casa localizada, lo siguiente era buscar el lugar exacto desde donde se realizó la fotografía en la primavera de 1937, y para ello con el plano abierto de la cámara nos fuimos alejando poco a poco mientras a la vez centramos en angulo. Al final acabamos en la carretera de Amurrio a Artziniega y un poco más allá un muro de piedra que cierra un edificio emblemático de Respaldiza, el Palacio Atxa.

Que casualidad, la zona de acera y muro circuntante se localizaba como el posible lugar desde donde se sacó la imagen, pero en la misma se ven varios tipos de árboles, el suelo es claramente un terreno amplio con hierba y no hay muro visible de cierre. Todo ello nos indica, con toda seguridad, que la misma se hizo desde el prado-jardín interior de la propiedad del Palacio Atxa. Desde allí cuadra el angulo, la distancia y el conjunto de edificios, entre los que en una esquina se ven los arcos de la iglesia y que no se ve en la nuestra por no poder entrar al recinto privado del palacio ya que lo impide el actual muro de cierre de la propiedad.

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Palacio Atxa, posible cuartel de milicianos u hospital de campaña. Imagen Google Maps.

No hemos encontrado ningún documento que nos diga que fue el Palacio Atxa durante la guerra civil, pero dada su estructura de edificio grande, con amplio terreno circundante, recinto murado y situación estratégica en el centro de Respaldiza con buenas y fáciles comunicaciones por carretera hacia Artziniega, Amurrio y los puestos defensivos del frente, nos hacen pensar en un cuartel de milicias con una sección de sanitarios o un sencillo hospital de campaña. Ello explicaría la estancia de los milicianos-sanitarios con correaje de guardia en las fotografías de Respaldiza, entre ellos Eulogio Otxoa Chillida.

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Recinto del Palacio Atxa visto desde la carretera y lugar desde donde se hizo la fotografía. Imagen Google Maps.

Tras la investigación de campo, que fue un autentico éxito, no acompañada en algunos momentos por las malas condiciones climáticas de ese mes de enero, dejamos constancia de la misma en una fotografía. Después llegó la tertulia en un bar cercano acompañados de unas buenas pintas de cerveza que es lo mejor en estos casos.

Eskerrik asko Sergio Balchada, gracias buen amigo, por tu descubrimiento y por la buena tarde que pasamos.

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Sergio Balchada y Jesús Pablo Domínguez posando en Respaldiza con parte de los edificios captados por la fotografía de 1937, motivo de nuestra investigación. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Este reportaje es un homenaje a aquellos hombres que lucharon y dieron su vida por la libertad y la defensa de la República, pero sobre todo a nuestra buena amiga Mireia Argoitia y su familia, quienes sin sus fotografías y apoyo no conoceríamos la historia de Eulogio Ochoa Chillida.

NOTA.-

Hemos encontrado, días después de la publicación de éste reportaje, la prueba de la existencia del Hospital de Respaldiza en el Euskadiko Artxibo Historikoa – Archivo Histórico de Euskadi. La misma es un documento correspondiente a un “parte de ingreso”  de un miliciano del batallón Aralar el 11 de junio de 1937. Es un documento oficial que lleva el sello de “SANIDAD MILITAR + RESPALDIZA” en color azul.

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LAS PARANOIAS DE FRANCO: ATENTADOS Y COLECCIONAR RELIQUIAS.

¿QUE PROTEGIA A FRANCO DE IR A CRIAR MALVAS?


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


Misterios de la Guerra Civil, 2ª parte.

En el reportaje anterior hablábamos del temor de Franco, casi paranoia a ser “eliminado” de alguna forma física por medio de algún atentado, o de forma “parafísica” por alguna maldición o mal de ojo.

La desconfianza en las personas que le rodeaban hicieron de Franco un ser temeroso y desconfiado de todo y de todos.

A lo largo de su vida parece ser que se prepararon para llevarse a cabo un medio centenar de atentados. Algunas fuentes, como el diario digital “Público” del 14 de diciembre de 2015 describen 17 de ellos en el reportaje “Los 17 intentos de matar a Franco”.

Otras fuentes, como el libro del periodista antifranquista y preso de Franco Eliseo Bayo titulado “Los atentados contra Franco”, describe no menos de cuarenta de ellos; “…desde la terminación de la guerra civil hasta 1964, en que transcendieron los rumores sobre el declive físico del general, se sucedieron no menos de cuarenta atentados contra el Caudillo. La mayor parte de los mismos fracasó en el proceso de preparación, cuando los conspiradores se vieron implicados en otros hechos”.

Los dos primeros intentos de asesinato de Franco se llevaron a cabo antes de la sublevación militar y el tercero el mismo día 18 de julio de 1936. El cuarto fue el 9 de junio de 1937 con el intento de la aviación republicana de bombardear la comitiva en el entierro de Mola, pero fracasó por una mala coordinación por parte del ejército republicano que impidió la llegada de los bombarderos a la zona del funeral.

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Libros, revistas y documentales han tratado abundantemente los intentos de matar a Franco. Imagen (collaje) de Crónicas a pie de fosa.

A partir de ese instante cualquier momento era bueno para intentar acabar con el Jefe del Estado y Franco lo sabía, así como su servicio de inteligencia, que una y otra vez detenía conspiradores y desbarataba acciones de grupos de “bandoleros”.

El documental de Pedro Costa y José Ramón da CruzLos que quisieron matar a Franco”, donde se repasan la docena de atentados fallidos perpetrados contra el dictador entre 1936 y 1964 , relata que “los anarquistas y los comunistas no fueron los únicos en idear planes para matar a Franco: también lo hicieron los monárquicos que se sintieron traicionados e intentaron volar las Cortes, y los Camisas Azules que fundaron la Junta de la Falange Auténtica, que querían dinamitar el Teatro Español de Madrid cuando asistiera el Caudillo”.

En los archivos del servicio secreto del Ejército y de la Guardia Civil constan cinco intentos de asesinato al general Franco, pero la investigación realizada por el equipo de guionistas del documental, ha encontrado pruebas y testimonios de al menos siete más.

Franco se creía inmune a cualquier atentado, y los diferentes intentos fallidos que se iban produciendo a lo largo de los años, lo iban convenciendo de poseer esa bendición divina que lo hacía “inmortal”. De todos modos y para asegurar su vida, poseía un multitudinario cuerpo de escoltas que velaban por su seguridad. Muchos eran los policías y militares infiltrados en las filas de los grupos anarquistas y contrarios al régimen, que se encargaban de pasar información continua de los movimientos y posibles actos delictivos hacia el Caudillo.

Un capitán de la Guardia Civil que estaba en su cuerpo de seguridad, informa que el dictador contaba con siete anillos de control que le rodeaban, imposibles de sobrepasar.

Además a Franco le gustaba jugar al despiste, en sus viajes y comitivas siempre llevaba dos vehículos y nadie sabia en cual de ellos iba realmente Se conoce incluso un episodio de atentado en la visita a los frentes de guerra, cuando la comitiva y el vehículo del general, iban todos pintados de verde para evitar dar pistas al enemigo sobre donde viajaba Franco.

Con lo expuesto hasta ahora se deduce que Franco tenía miedo real de morir en cualquier momento a manos de sus enemigos, pero a medida que salia inmune o se desbarataban los intentos de asesinato, el se creía más poderoso y que había sido elegido de forma divina para el mandato de España y que Dios y su corte celestial le protegían personalmente. Ya tenía pruebas del poder protector de reliquias religiosas, sobre todo de una muy particular, tanto que la llegó a considerar de su propiedad.

FRANCO Y EL BRAZO INCORRUPTO DE SANTA TERESA.

El llamado “Brazo Incorrupto de Santa Teresa”, es en realidad la mano milagrosa de Santa Teresa que Franco tuvo en su mesita de noche. La Mano Incorrupta de la santa permaneció cuarenta años en el dormitorio del dictador Franco como su talismán de la suerte personal y privado. Regresó a la localidad malagueña tras la muerte de Franco.

La mano incorrupta de Santa Teresa de Jesús es un relicario del siglo XVII que se encuentra en la Iglesia de la Merced de la ciudad de Ronda, en la provincia de Málaga, España. Se trata de una pieza de plata dorada con incrustaciones de piedras preciosas que contiene la mano de Santa Teresa de Jesús. El relicario de la mano conserva en la base otra reliquia de la Santa: un fragmento de un escrito o carta con la firma manuscrita de ‘Teresa de Jesús”.

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Reliquia que contiene en su interior  la mano incorrupta de Santa Teresa”. Imagen de https://curiososincompletos.wordpress.com/2012/04/24/el-amuleto-de-franco-la-mano-de-santa-teresa-malaga-desconocida/

Según la Iglesia Católica, diez meses después de la muerte de la santa en octubre de 1582 se exhumaron sus restos. Su cuerpo apareció incorrupto y flexible, por lo que el padre Gracián le cortó la mano y se la entregó a las monjas Carmelitas Descalzas de Ávila y después a las Carmelitas del convento de San Alberto de Lisboa.

Sin embargo la realidad es más cruda. Todo ocurrió mediante una decisión maquinada por un grupo de personas, entre ellas la duquesa de Alba. “Aquí se queda para siempre jamás”, se propusieron. Los restos de una santa famosa son siempre un capital. Pero nueve meses después llega a Alba el superior del Carmelo, Jerónimo Gracián, y pide ver el cuerpo. “Está intacto, aunque huele muy mal. Lo exhuman, lo lavan, lo visten y lo exponen en el coro de la capilla. Antes, lo han descuartizado para hacer reliquias. El propio Gracián corta la mano izquierda y el dedo meñique, la mano para las carmelitas de Lisboa, el meñique para quedárselo él”.

Cuando se extiende por la comunidad el macabro descuartizamiento, se inicia un combate por las reliquias, en especial desde el convento del Carmelo en Ávila. La autoridad carmelita está de acuerdo, tendrán la mayor porción. Como caen en la cuenta de que los duques de Alba se opondrán con furia, actuarán en secreto. Sólo tres monjitas de Alba van a estar al tanto. Se les consolará dejándoles el brazo al que Gracián cortó la mano. Casualmente, uno de los conspiradores lleva bajo el hábito un cuchillo, así que allí mismo se corta el brazo sin mano.

Aún han de discutir cómo llevar lo que queda del cuerpo hasta Ávila. Lo envuelven en una manta de sayal, lo instalan sobre una mula entre dos pacas de paja y emprenden viaje de noche. Para entonces, en Ávila no se habla de otra cosa. Cuando llega la carga y empieza a oler a perfume por la zona del convento, a las afueras de la muralla.

A causa del descuartizamiento hoy en día hay reliquias de Santa Teresa en forma de dedos, jirones de carne, etc. en los más diversos lugares de España y del mundo cristiano.

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Relicarios con el Corazón y el brazo de Santa Teresa, el primero en Zaragoza y el segundo en Salamanca. Imagen de http://webquestsantateresa.blogspot.com.es/

El “desmembramiento” de Santa Teresa de Jesús resulta cuanto menos inquietante: su pie derecho y parte de la mandíbula superior están en Roma, su mano izquierda en Lisboa, el brazo izquierdo y el corazón, en la iglesia de la Anunciación de Alba de Tormes. En el altar mayor de esta misma iglesia, se conserva lo que queda de su cuerpo dentro de un arca de mármol jaspeado, además se custodian trozos de carne y dedos esparcidos por todo el país y algunos puntos del extranjero.

LA RELIQUIA EN LA GUERRA CIVIL.

Tras el estallido de la Guerra Civil Española, el 18 de julio de 1936, Ronda quedó en la zona controlada por el bando republicano. El 29 de agosto el relicario de la mano de Santa Teresa fue reclamado por las autoridades provinciales republicanas y trasladado a Málaga. Cuando las tropas del bando nacional tomaron la capital en febrero de 1937, el relicario con la mano de la Santa fue hallado en una maleta entre las pertenencias personales del coronel republicano José Villalba Rubio, entre otras muchas piezas de valor requisadas de las iglesias y conventos de Málaga. Algunos historiadores del régimen dicen que se le olvidaron por las prisas en la huida, aunque según otros autores no se lo dejó olvidado, estaba perfectamente identificado en una maleta en la que también había oro y joyas procedentes de las incautaciones descontroladas de milicianos. La maleta tenia bien visible una nota para que dicha reliquia fuera entregada a Franco con un texto que decía, “Paco te dejo esta reliquia que estos bestias se la comen.”

La mano de Santa Teresa fue trasladada desde Málaga a Valladolid, para ser expuesta en una gran exposición con otros relicarios y obras de arte del patrimonio religioso requisado durante la guerra y que se logró recuperar.

Se dio la coincidencia de que Madrid cayó en poder del ejército rebelde el 28 de marzo de 1939 y Santa Teresa nació también un 28 de marzo. El significado de esa fecha y el inminente fin de las acciones bélicas hicieron que Franco se hiciese aún más creyente de las virtudes y milagros de la reliquia.

Se decía que el general Franco consiguió autorización eclesiástica para conservar el relicario en la capilla de su residencia, en el Palacio del Pardo, donde se mantuvo como objeto de especial devoción.

La verdad es otra: la mano, en lugar de ser devuelta a sus legítimas propietarias, fue llevada a Burgos, donde Franco no dudó en apropiarse de ella. El capellán del Asilo, padre Rendón, justificó el expolio e intentó consolar a las Carmelitas con la siguiente frase:

La mano no se pierde, se va con el Caudillo para guiarle en la conducción de la Patria”.

Las monjas convencieron al obispo de Málaga, don Balbino Santos, para que en su nombre remitiera una carta al jefe de Estado, solicitando la devolución de la mano, pero Franco se negó, justificando los motivos que le llevaban a tomar tal decisión en una carta firmada por su secretaría particular.

En la misma se puede leer:

…Más a la vez, que ésto, que es un reconocimiento pleno por parte de Su Excelencia el Generalísimo de la propiedad de la reliquia de la Santa madre Teresa de Jesús, he de exponerle que el Caudillo, que tiene una acendrada devoción a la Santa más española y que he visto palpablemente su constate protección en todas las empresas de la guerra (se tomó Madrid el día del natalicio de santa Teresa 26 de marzo), tiene vivísimos deseos de conservar bajo su custodia la Reliquia insigne de la Mano de la santa, para seguir venerándola, al propio tiempo que ruega a la sin par Tesesa de Jesús que vaya poniendo SU MANO en las árduas tareas de la paz como lo hizo en las de la guerra.

La manera providencial como vino a Su Excelencia el Generalísimo la Reliquia, la veneración en que la tiene, la protección que le dispensa, la exquisita piedad que el objeto y presencia constante en lo más recóndito de su hogar para invocar a Santa Teresa de Jesús de un modo perenne, son poderosísimos para que permanezca en su poder, durante el tiempo, que Dios sea servido, que el Generalísimo Franco sea el jefe Supremo del Estado Español”.

A partir de entonces se produce un intercambio de correspondencia entre las monjas de Ronda, que trataron de recuperarla, sin fortuna, durante cuarenta años, el Obispo de Málaga y Franco, que se negaba a desprenderse de ella. El caudillo consideró en todo momento que la mano había llegado a su poder “de una forma milagrosa”, y ordenó que construyeran en su dormitorio del Palacio del Pardo un mueble oratorio de palo santo, sobre el cual estaba la reliquia metida en una urna y con la puertecillas abiertas.

Las constantes reclamaciones de la priora carmelita de Ronda, María de Cristo, dieron como fruto el compromiso de que la reliquia se entregaría al convento de las madres Carmelitas de Ronda una vez que falleciera el caudillo.

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Franco y la reliquia de Santa Teresa, binomio bien avenido. https://saltimbanquiclicclic.blogspot.com.es/2016/09/francisco-franco-y-la-mano-de-santa.html

LA RELIQUIA VIAJERA.

Franco regaló diamantes para el guante y la reliquia era su talismán de la suerte y cuando se desplazaba de vacaciones estivales a La Coruña o San Sebastián, siempre pedía que la mano de la Santa viajara junto a él, para que la depositaran en el Pazo de Meiras en Sada o en el Palacio de Ayete. Afirman incluso que dormía con la reliquia bajo la almohada.

Si durante las vacaciones era un objeto “fundamental” en su maleta de viaje, es lógico pensar que durante los viajes de Estado por toda la geografía española, la reliquia tuviera siempre un lugar preferente en el equipaje, incluso en los vehículos particulares del dictador. Es más, puede que incluso hubiera un militar de la Casa del Pardo encargado de “custodiar” y transportar la reliquia en los viajes, tanto oficiales como de recreo a pescar o cazar. No es difícil imaginar, y así lo cuentan las malas lenguas en tono jocoso, que la mano de la Santa ayudaba a franco a mantener la escopeta y la caña de pescar en sus manos firmes y recias. Como complemento hacía “milagros” con los ejemplares cazados y pescados, difíciles de conseguir para gente normal y mundana sin la debida intervención divina.

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Autoridades militares saludando a Francisco Franco durante una recepción en el palacio de Aiete (San Sebastián). Imagen Kutxateka, autor Marín. https://www.kutxateka.eus/Detail/objects/281918

Se sabe, gracias al primer ministro de Educación del gobierno franquista, Pedro Sainz Rodríguez, que la reliquia estaba muy cerca de Franco en su “vida cotidiana”, ya que la descubre sobre una mesita una tarde que acude a despachar con el dictador. Así lo contó en el diario “El País” en 1982: “Mientras hablan, Franco se entretiene firmando condenas de muerte. Sólo se interrumpe para mojar picatostes en una taza de chocolate y comérselos con mimo”.

Francisco Franco llegó a tener una fijación “enfermiza” con este objeto, de hecho procuró no separarse nunca de ella ya que al parecer le atribuía ciertos “poderes sobrenaturales” que lo protegían.

Para dormir, lo pone en la mesilla de noche y la reza antes de acostarse. Su ultimo viaje estaba a punto de comenzar y allí dificil podría llevarla.

Su fervor y confianza milagrosa por la mano “mágica” es notorio cuando cayó enfermo en 1975 y se negó, mientras estaba consciente a ser trasladado al hospital, y ordenó convertir su habitación de El Pardo en una unidad de cuidados intensivos. Debió de dar órdenes expresas a su personal médico y de confianza, pues ya una vez inconsciente, debido a la gravedad tampoco se le traslada a ningún centro médico. Ingresado moribundo en el hospital La Paz de Madrid, el arzobispo Cantero Cuadrado viaja al Pardo desde Zaragoza, su sede pontificia, para recoger un nuevo “objeto milagroso”, un manto de la Virgen del Pilar y depositario a los pies del dictador, por si se producía un milagro.

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Habitación privada de Franco con el mueble reclinatorio a la izquierda, donde se alojaba el relicario de Santa Teresa. Imagen  de http://www.españaporlarepublica.es/2012/07/la-siniestra-habitacion-de-franco.html

LA MUERTE DE FRANCO

El resultado final ya lo conocemos todos, es historia pasada. El dictador Franco muere oficialmente el 20 de noviembre en el Hospital de la Paz en Madrid, aunque sin embargo se sabe en la actualidad que murió en su cama del Palacio del Pardo en la noche del día anterior y que todo fue un montaje para hacer coincidir su muerte con la efemérides de la ejecución de José Primo de Rivera (20 de noviembre de 1936).

El forense Antonio Piga, embalsamador y único testigo de su fallecimiento el día 19 por la noche, describe así en el diario digital “El Confidencial” del 19 de noviembre de 2017.

Franco tuvo su primer “aviso” el 21 de octubre y el parte oficial médico de ese día decía así:

En el curso de un proceso gripal, Su Excelencia el Jefe del Estado ha sufrido una crisis de insuficiencia coronaria aguda que está evolucionando satisfactoriamente, habiendo comenzado ya su rehabilitación y parte de sus actividades habituales. A las diecinueve horas del día de hoy, Su Excelencia el Jefe del Estado recibió en su despacho al presidente del Gobierno, con quien mantuvo una conversación de cuarenta y cinco minutos”.

Sin embargo todo era una mera tapadera de cara a la opinión publica sobre el estado real del dictador, ya que ese mismo día había arrancado el operativo secreto para su embalsamamiento encargado por Vicente Pozuelo, médico personal de Franco, a los médicos forense Antonio Piga, entonces Director del Centro Nacional de Especialidades Quirúrgicas, y a su padre Bonifacio Piga, catedrático de Medicina Legal.

Comenzaron con los preparativos en secreto y a la espera de la llamada precisa para ello, fueron pasando los días. “Tenía que estar localizable a cualquier hora” afirma el forense, algo difícil en aquellos años sin teléfono móvil, ya que era 1975, ni con coche: “No lo usaba por miedo a que me lo robasen o a tener un accidente: en el maletero llevaba productos potencialmente tóxicos”.

El 2 de noviembre fue la rocambolesca operación a vida o muerte en un quirófano improvisado en un cuartucho del Palacio de El Pardo, que incluyó: a) el traslado del Caudillo, desnudo y con una hemorragia descontrolada, envuelto en una alfombra (la camilla era más ancha que un tramo de las escaleras) y b) un apagón de plomos en plena intervención.

A pesar de todo parece que la “mano milagrosa” hizo todo lo que pudo en su “perímetro de acción” pues Franco continuaba con vida pero moribundo. Allí se decidió el traslado inmediato al centro hospitalario de La Paz de Madrid y ya no se pudo continuar ocultando y dejar de aparentar normalidad en la salud del dictador.

La llamada de teléfono más esperada llegaría el 19 de noviembre a las 10 de la noche. “Vicente Pozuelo nos dijo que nos preparásemos para salir hacia La Paz en cuanto recibiéramos otra llamada”, recuerda Piga. El segundo telefonazo llegó exactamente a las 00.00 horas del 20 de noviembre.

Cuando entraron en la habitación de Franco (00.40 horas), se llevaron la primera sorpresa: nada hacía indicar que allí hubiera muerto alguien hacía pocos minutos, sino más bien hacía unas horas. “La habitación estaba vacía, libre de aparatos, y Franco estaba desnudo sobre la cama cubierto con una sábana. Habían sacado de la habitación todo lo que se podía sacar más allá de lo estructural de cualquier habitación de hospital”, aclara Piga. Ni rastro de los aparatos que habían mantenido con vida a Franco durante su larga agonía.

El proceso de embalsamamiento acabó alrededor de las cuatro de la madrugada del 20 de noviembre. “Cuando lo embalsamé, llevaba varias horas muerto”, asegura tajante Piga. “Tampoco me atrevo a dar una hora exacta del fallecimiento, pero es evidente que Franco murió varias horas antes del 20-N” .

El acta notarial del fallecimiento de Franco aseguró lo siguiente: “Su Excelencia el Jefe del Estado, Don Francisco Franco Bahamonde, ha fallecido en la Residencia Sanitaria de la Paz de la Seguridad Social, de Madrid, a las cinco horas y veinticinco minutos del día veinte de noviembre por parada cardíaca, como episodio final de un shock tóxico por peritonitis. […] Firmado: Doctor Vicente Pozuelo Escudero”

Si hacemos caso al acta oficial de la muerte, Franco fue embalsamado (4.00 horas) hora y media antes de morir (5.25 horas). Algo había que hacer con la certificación del embalsamamiento. “Pues sinceramente no me acuerdo de qué autoridad nos pidió que cambiáramos el acta, quizá fue Pozuelo, pero insisto en que no lo recuerdo; lógicamente tuvimos que cuadrar la hora del acta de embalsamamiento para que la hora de la muerte fuera verosímil” , afirma Piga.

Dicho y hecho: según la documentación oficial, el embalsamamiento de Franco comenzó a las 5.30 y acabó a las 10 de la mañana. Pero esa cronología era absolutamente imposible, pues el equipo de embalsamadores había salido de La Paz a las 6 de la mañana camino de la iglesia de El Pardo para asistir a una misa “de cuerpo presente” con Carmen Polo, viuda de Franco.

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Portada de “LA REVISTA del mundo”  nº 4 de 29 de octubre de 1984.

¿Por qué el alargamiento artificial de la vida del dictador, por lo menos desde el día 2 de noviembre hasta el día 20?. Una de las posibles respuestas, aparte de la más importante de dejar todo “atado y bien atado” con una política dictatorial continuista encubierta tras su fallecimiento, es la que dice que se trató de que la fecha del fallecimiento fuese la misma del día que muriera José Antonio Primo de Rivera otro 20 de noviembre pero de 1936.

DEVOLUCION DE LA MANO “PRESTADA” DE SANTA TERESA .

Así, el 21 de enero de 1976 la viuda Carmen Polo y su hija Carmen Martínez Bordiú devolvían la reliquia del santo con un regalo que Franco siempre quiso que portara la Santa en su mano: la insignia militar laudeada de San Fernando, de oro y brillantes, la misma que el Generalísimo lucía frecuentemente en su solapa. El diario “ABC” se hace eco de ello el día 10 de diciembre de 1976 “Doña Carmen Polo entrega al Primado la reliquia de Santa Teresa de la que era depositario el Caudillo”.

Doña Carmen Polo, viuda de Franco, y su hija, la duquesa de Franco, han sido recibidas a mediodía de hoy en el Palacio Arzobispal por el cardenal primado, monseñor González Martín. A su llegada fueron cumplimentadas por el vicario general del Arzobispado, don Rafael Palmero Ramos, y el secretario particular del primado, don Santiago Calvo. Eran portadoras de la mano izquierda de Santa Teresa, que el Caudillo mantuvo junto a si desde que en el año 1937, a raíz de la liberación de Málaga, pidió su cesión temporal a las religiosas carmelitas de Ronda. La señora entregó la sagrada reliquia al cardenal González Martín con el ruego de la que la hiciese llegar a la comunidad de las Carmelitas a la que pertenece”

Y para terminar existe una curiosa anécdota acerca del otro brazo de la santa, también incorrupto y que seguía en poder de las monjas:

Una peregrinación de beatas se fue a Estados Unidos a visitar a unas colegas y para darles una alegría mística se llevaron el brazo incorrupto de Santa Teresa. Cuando el barco llegó a Nueva York en la aduana les preguntaron qué era aquello.

-El brazo incorrupto de Santa Teresa.

-Necesita un permiso de importación temporal -contestó impertérrito el funcionario de aduanas. Buscó en vano en el arancel una partida de reliquias religiosas y, al no hallarla, concluyó:

-Lo pondremos como salazones y pesca salada”.

RELIQUIAS ANTE EL CUERPO MORIBUNDO DE FRANCO.

En el libro “Aguirre el Magnifico” de Manuel Vicent, se afirma que el cuerpo de Franco en la habitación del hospital estaba “Flanqueado por el brazo incorrupto de santa Teresa, por el manto de la Virgen del Pilar y por toda suerte de reliquias, incluida la sangre de san Pantaleón”.

Del manto de la Virgen del Pilar ya hemos hablado antes y de que fue llevado personalmente por el Arzobispo de Zaragoza con la intención de que obrara el milagro de “salvar” al Caudillo.

Lo sabemos por una noticia aparecida en el diario “ABC” del 23 de noviembre de 1975 El manto de la Virgen del Pilar vuelve a Zaragoza”

Esta mañana la Virgen del Pilar ha aparecido vestida con el manto que le regaló la Reina Doña María Cristina bisabuela del Rey Don Juan Carlos I. Ha podido saber Pyresa que ayer doña Carmen Polo de Franco mantuvo una corta entrevista con el arzobispo de Zaragoza, don Pedro Cantero Cuadrado, a quien agradeció el gesto del pueblo zaragozano de enviarle al Caudillo el manto de «capitán general», que le acompañó hasta los últimos momentos. Doña Carmen Polo de Franco devolvió el manto a monseñor Cantero, quien ha dispuesto que mañana, día que se efectúa el sepelio del Caudillo en el Valle de los Caídos, se vista a la Virgen del Pilar con el citado manto”.

Mantos de la Virgen del Pilar hay cientos. En una catalogación que se hizo en 2003 eran 410, pero hay que tener en cuenta que no se han dejado de regalar, con lo que el número sigue aumentando. Hoy en 2018 la colección supera con creces los 500 mantos. Los hay de todo tipo, desde los más ricos a los más sencillos, de los regalados por miembros de la familia real a los que dejaron donantes anónimos.

En 1908 a la Virgen del Pilar le fueron otorgados los honores de Capitán General de los Ejércitos por el Rey Alfonso XIII.

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Manto de Maria Cristina. “Virgen del Pilar y sus mantos”. Fotografía de Julio Antonio. https://zaragozanews.wordpress.com/

Otra de las reliquias que se situa en la habitación del hospital con el cuerpo moribundo de Franco es la sangre de San Pantaleón. Esta contenida en una pequeña ampolla de cristal, y procedía del Real Monasterio de la Encarnación en Madrid. La superstición popular la concede obras y milagros cuando ocurre el fenómeno de licuación y aumento del volumen. 

El proceso es muy lento, la sangre va cambiando de color a finales del mes de mayo, en junio ya se aprecia como una subida de volumen y el día más líquido es el día 27 de julio”. Ese día siempre es el mismo, un año tras otro, y se corresponde con la fecha del martirio de San Pantaleón, nombrado médico de la corte del emperador romano Maximiano. Nació en Nicomedia, antigua capital de la región de Bitinia, en Asia Menor, en el siglo III. Su final fue causa del emperador, que le acusó de hacer magia y le ordenó renunciar a la fe cristiana, a lo que el santo se negó, por lo que después fue ordenada su tortura y muerte.

No sabemos quien y como llegó a la habitación la sangre de San Pantaleón ni cuando se devolvió nuevamente al monasterio.

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Relicario con la ampolla de la Sangre de San Pantaleón. Fotografía EFE.

Del resto de reliquias que rodearon el cuerpo de Franco no conocemos cuales eran, aunque hay una pequeña noticia acerca de la imagen de una virgen negra extremeña.

La única virgen de esas caracteristicas que casa con el sentimiento “patrio y milagroso” para ser de interés para Franco es la Virgen de Guadalupe. Dicha imagen se venera en el santuario de la villa de Guadalupe, en la provincia de Cáceres (Extremadura) de la que es su patrona. Es una de las siete patronas de las comunidades autónomas de España.

Desconocemos si fue la propia imagen o una réplica la que acompañó a Franco en sus últimos momentos. Tan sólo que no debió de ser la original ya que luego no hubo un cortejo de “devolución” oficial por parte de los familiares del caudillo tras su muerte.

FRANCO, COMO HITLER, BUSCABA RELIQUIAS PARA MANTENERSE EN EL PODER.

De la siguiente reliquia no se tiene constancia de donde se encuentra y por lo tanto Franco no la tuvo cerca en el momento de su muerte. Por el afán de mantenerse en el poder por medios “místicos”, el dictador busco con intensidad otro objeto mágico o reliquia, la supesta espada de San Pablo, tambien conocida como “el cuchillo de Nerón”.

El arma en cuestión llegó a Toledo en el siglo XIV de la mano del cardenal Gil de Albornoz, directamente desde Roma como un regalo del Papa Urbano V. Con ella fue supuestamente degollado el apóstol y que la historia atribuye al emperador romano Nerón. En 1936 desaparece tras estallar la Guerra Civil y años después Franco organizó dos búsquedas, en 1950 y 1967 sin resultado.

El 3 de enero de 1950 el diario “El Alcázar” titulaba en portada: Se busca el cuchillo con el que fue degollado San Pablo”. El periodista Luis Moreno Nieto fue el encargado de recoger tan inusual acontecimiento.

La orden de iniciar tan peculiar búsqueda partió del propio Franco. Desde que en 1907 entró como cadete en la Academia de Infantería de Toledo quedó fascinado por la historia de la espada y, según relatos de las propias monjas jerónimas, solía acudir a venerar el cuchillo, que hasta 1936 se expuso en la iglesia abierta al culto del propio convento.

Iniciar la búsqueda en 1950 tenía también la intención, según se recoge en la prensa de la época, de recuperar la reliquia para poder regalársela al Papa Pío XII para celebrar el recién instaurado Año Santo y, de paso, limar las asperezas entre España y el Vaticano que por entonces negociaban la firma de un nuevo Concordato.

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“Espada de San Pablo”. Imagen del diario digital La Tribuna de Toledo.

El diario digital “La Tribuna de Toledo” del 24 de abril de 2016 dice en su reportaje “La última espada de San Pablo”:

“Sin exito en la búsqueda pasaron los años, y en 1967 se produjo lo que la prensa de la época catalogó como «un hallazgo providencial». En los archivos del Museo de Santa Cruz se encontró un pergamino, compuesto por dos hojas de vitela cosidas, en el que se dibujaba el cuchillo tanto en su anverso como su reverso.

El historiador Julio Porres consideró que el documento era obra de Francisco Xavier de Santiago Palomares y su hijo Dionisio, eruditos toledanos que en el siglo XVIII se dedicaron a catalogar armas y contrastes de maestros armeros toledanos.

Con este documento se reavivaron las ascuas de la búsqueda. De nuevo el Régimen Franquista inició una campaña en prensa para dar a conocer la historia y tratar de encontrar algún rastro. La televisión naciente también fue una buena herramienta para propagar la imagen del cuchillo por si alguien conocía su paradero. Todo fue en vano.

Finalmente, ante la falta de éxito pero con tan completa descripción, se optó por realizar “dos réplicas”. Los artesanos de la Fábrica de Armas se encargaron de dar forma al objeto con las indicaciones del arma registradas en el pergamino de Santa Cruz. Un artículo de ABC narra cómo el 3 de diciembre de 1967 se hizo entrega a Franco de una de las réplicas en la finca ‘Castillo de Higares’, en Mocejón, de manos del gobernador civil Thomas de Carranza.

El 14 de junio de 1969 el cardenal primado de Toledo, Vicente Enrique y Tarancón, recibió como regalo de la Fábrica de Armas la otra réplica de la espada”.

A día de hoy no se conoce el paradero de ambas réplicas, tan sólo una tercera que no tendría que existir y que la tiene el Museo del Ejército entre sus fondos no expuestos. Llegó a sus manos tras el cierre de la Fábrica de Armas en 1996 y que estuvo en el Santa Cruz hasta 2010. Posiblemente sea la primera pieza original, forjada como prueba y modelo, para realizar después las dos réplicas originales que se regalaron a Franco y Tarancón.


BIBLIOGRAFIA

“La vida secreta de Franco: el rostro oculto del dictador”.- David Zurdo, Angel Gutiérrez. Madrid 2015.

“Los atentados contra Franco”.- Eliseo Bayo. Barcelona 1977.

“Franco, el ascenso al poder de un dictador”.- Andrés Rueda Román. Madrid 2013.

” Matar a Franco”.- Antoni Batista. 2015.

http://eldia.es/criterios/2004-08-13/8-manto-Virgen.htm

http://www.abc.es/madrid/20150727/abci-leyenda-pantaleon-sangre-201507261935.html

https://www.efe.com/efe/espana/gente/san-pantaleon-y-la-fusion-de-sangre/10007-2674062

https://es.noticias.yahoo.com/blogs/cuaderno-historias/los-m%C3%BAltiples-y-fallidos-intentos-atentar-contra-franco-111440533.html

https://elpais.com/diario/2006/01/30/ultima/1138575601_850215.html

http://www.publico.es/politica/17-intentos-matar-franco.html

https://www.elconfidencial.com/sociedad/2010-06-05/la-mano-milagrosa-de-santa-teresa-que-franco-tuvo-en-su-mesita-de-noche_483623/

https://elpais.com/cultura/2014/12/19/actualidad/1418985370_232537.html

https://curiososincompletos.wordpress.com/2012/04/24/el-amuleto-de-franco-la-mano-de-santa-teresa-malaga-desconocida/

http://www.elmundo.es/1997/01/11/opinion/11N0009.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2006/11/10/cultura/1163180974.html

http://www.formulatv.com/series/amar-en-tiempos-revueltos/foros/643/1/la-leyenda-de-los-atentados-contra-franco/

http://curioson.blogspot.com/2011/03/los-atentados-contra-franco.html#.WkzGAjdG3cs

https://youtu.be/Tq_ydzs-ug0MATAR A FRANCO

http://blogdeoscarpardodelasalud.blogspot.com.es/2015/03/historia-de-la-mano-izquierda-de-santa.html

http://coscorronderazon.blogspot.com.es/2009/11/el-irracional-fervor-de-franco-hacia-la.html

http://eldia.es/criterios/2004-08-13/8-manto-Virgen.htm

http://www.latribunadetoledo.es/noticia/ZB2B3E7EF-A8DE-A569-5E5F597F488C0B95/20160424/ultima/espada/san/pablo

https://zaragozanews.wordpress.com/2017/11/26/26-de-noviembre/

LOS ENIGMAS EN LA MUERTE DE MOLA

ENTRE LA FICCION Y LA LEYENDA DE UN HECHO HISTORICO REAL.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


 

Misterios de la Guerra Civil, 1ª parte.

El dictador Franco no era uno de los elegidos para dirigir los destinos de la nueva España nacionalcatólica, sino que se encontró con el cargo por designio divino, suerte o un plan perfectamente premeditado.

El golpe de estado planificado para el 18 de julio de 1936 tenía como protagonista al general José Sanjurjo, uno de los militares implicados y que estaba previsto fuera el general en jefe del bando sublevado al inicio de la rebelión.

El 20 de julio, cuando iba a tomar el avión para trasladarse a la zona sublevada y tomar el mando, sufrió un accidente durante el despegue de la avioneta y falleció.

El piloto Juan Antonio Ansaldo (Monárquico) va a Estoril a recogerle con su avioneta “De Havilland Puss Moth” para trasladarle a Burgos, donde asumiría el mando del golpe de estado. Sin embargo, el avión se estrella a los pocos momentos del despegue en el hipódromo portugués de La Marinha en Cascais.

Tras el accidente el piloto fue ascendido militarmente y recompensado con cargos políticos en el gobierno franquista.

Ante la muerte de Sanjurjo, la captura y fusilamientos de otros de los generales implicados en la sublevación, Manuel Goded en Barcelona  y José Fanjul en Madrid, Franco se quedó con Emilio Mola como único rival militar en su ascenso a la jefatura del estado. Su rival político José Antonio Primo de Rivera había sido fusilado por la república el 20 de noviembre de 1936 en Alicante.

Que casualidad que Primo de Rivera muera el 20 de noviembre, el general Sanjurjo también el día 20 pero de julio de ese mismo año y muchos años después el propio Franco “eligiese” ese día 20 también en noviembre pero de 1975 para morirse.

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Franco y Emilio Mola juntos a la salida de un acto religioso. (Archivo LIFE).

EL “ACCIDENTE DEL GENERAL MOLA”.

La figura del general Emilio Mola ha pasado a la historia por haber sido el minucioso planificador del fallido golpe de estado que acabó en Guerra Civil, el que así mismo se llamada “El Director”. Son conocidas sus “directrices secretas” en las que establecía los métodos de represión destinados a todos los miembros simpatizantes del Frente Popular, que luego serían aplicados hasta sus últimas consecuencias. Ya iniciada la guerra, y como rival militar de Franco en la jefatura de las fuerzas sublevadas, su muerte accidental siempre ha sido motivo de discusiones y especulaciones. El 3 de junio de 1937 el general Mola falleció en un accidente aéreo. El avión en el que viajaba, un Airspeed Envoy, se estrelló en una colina de la localidad de Alcocero por culpa de la niebla, tal y como se dice de forma oficial.

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Una de las escasísimas fotografías existentes de uno de los Airspeed Envoy en servicio con los nacionales durante la guerra durante una revisión. Este ejemplar, originalmente G-ACMT, fue el codificado como 41-1 y asignado como avión de transporte ligero en el Grupo 41. Fue utilizado por el General Mola y en él encontró la muerte. El avión había entrado en servicio en Agosto de 1936 (Francisco Andreu / AviationCorner.net).

http://www.aerohispanoblog.com/aviones-que-cambiaron-el-curso-de-la-guerra-civil-espanola-ii-el-accidente-del-general-mola/

El motivo del viaje fue la ofensiva republicana sobre La Granja (Madrid), la cual había alarmado a Mola. Se dice que ese fue el motivo por el que insistió en trasladarse desde Vitoria a Valladolid a supervisar las operaciones más cerca del frente.

Sin embargo hay otras opiniones sobre su repentino viaje de Mola a Valladolid. Algunos historiadores han afirmado que justo el día antes de que Mola perdiese la vida había mantenido una acalorada discusión telefónica con Franco después de que Mola le indicase su intención de abrir una investigación sobre el bombardeo de la Legión Cóndor a la población de Gernika. Ese tema enfadó mucho a Franco, quien temió que esa investigación sobre el mismo pudiese romper las buenas relaciones con Hitler en aquellos momentos. La prensa del momento, concretamente el semanario “Política”, recogió a los pocos días de la muerte de Mola que éste contaba con el respaldo del Gobierno nazi para desplazar del Gobierno de Burgos y de la jefatura militar a Franco hasta dejarlo en segundo lugar.

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El general Emilio Mola. https://es.wikipedia.org/wiki/Emilio_Mola

Desde el mismo día de su muerte surgieron rumores en torno a ello, dado que la desaparición de Mola favorecía claramente a Franco como rival. No obstante, hay que señalar que Mola empleaba este avión con bastante frecuencia para llevar a cabo sus desplazamientos y más allá de los rumores, lo cierto es que no existen pruebas de que hubiera sabotaje, aunque si algunas extrañas evidencias y un misterioso rumor convertido casi en una leyenda urbana para regocijo de programas de tipo sensacionalista.

Cuentan las crónicas que todo fue culpa de una maldición “que roza lo paranormal”, culpando de ello a una pobre mujer, posiblemente bizkaina, que además era también curandera, santera, exorcista o bruja, según la versión que lo cuente. Era la encargada de cuidar la ermita dedicada a San Pedro en lo alto de un cerro cercano al que fue frente de guerra en la zona norte, y que a pesar del relato detallado, nadie sitúa en un lugar geográfico concreto.

En los combates que se desarrollaron en esa zona, la ermita quedó destruida por el ejército nacional que comandaba Emilio Mola que además la hizo campamento o base de operaciones. La mujer maldijo a Mola por haber destruido ese lugar sagrado y él, temeroso de la maldición lanzada, mandó reconstruir la ermita y dar una satisfacción personal a la cuidadora por el daño causado. Además restauró la imagen del santo y tuvo el detalle de donar su sable militar de general para que estuviera expuesto en el altar junto a San Pedro.

Se dice que ese día 3 de junio a la misma hora del accidente, sobre la ermita se desató una tormenta eléctrica misteriosa, un rayo impacto contra el campanario y entrando por el tejado partió por la mitad la imagen restaurada del Santo San Pedro a la vez que destruía el sable fundiéndolo, que se encontraba junto a ella en el altar.

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Fotograma sacado del documental  “La mano de Franco, maldición…¿Fue un accidente la muerte del General Mola?” del programa “Cuarto Milenio” del canal de televisión Cuatro.

Esta inverosímil historia se publica por vez primera en el libro de José Antonio Silva “Como asesinar con un avión” (editorial Planeta 1981).

José Antonio Silva fue escritor metido a periodista que en origen fue piloto comercial desde principios de los años 60. Voló para las compañías Spantax, Trans Europa, Aviaco, Universair y Air Europa.

En 1966 ingresó en Televisión Española y fue destinado a los servicios informativos. Su condición de piloto aéreo le sirvió para cubrir numerosas informaciones, como el primer alunizaje Apólo desde la base de la NASA en Madrid, ejerciendo de reportero y corresponsal en diferentes países.

Fue el primer presentador del programa decano de la información en la televisión en España: Informe Semanal, que condujo entre los años 1973 y 1976. Más tarde pasaría a un programa similar, llamado Siete días, en el que permaneció entre 1974 y 1977. También intervino en el informativo diario de La 2 Redacción Noche (1976) y el programa cultural La víspera de nuestro tiempo (1981-1982). En sus últimos años de actividad profesional, colaboró con El Correo Gallego y con la cadena de televisión autonómica de Galicia, TVG.

En su aspecto como escritor destacan varios libros, aparte del que hemos citado antes; V de Vázquez (1994), El hereje (1993), Compostela, guía para peregrinos perezosos (1993), Mística y misterio de los OVNIS (1987), Mi vida con Ramón Franco (1981) y la novela Bomba a bordo (1981).

A lo largo de su carrera consiguió varios premios; medalla al Mérito Civil, medalla al Mérito Aeronáutico, medalla de la Cruz Roja, premio Espejo de España y un premio Onda.

Con  ello queremos decir que su trabajo como periodista estaba reconocido, pero que con las teorías conspiratorias de índole “misterioso” en el libro “Como asesinar con un avión” hacen dudar de su credibilidad y fuentes fiables en este caso de Mola. Veamos por qué.

La única fuente que utiliza, y que cita en el libro, es una narración ocurrida en un programa de televisión llamado “Tribuna de la Historia” del que él era presentador a finales de los años 70 y principios de los 80. Dicha cita se localiza en el libro ya mencionado y dice así:

Este curioso episodio fue narrado al autor por don José María de Areilza en el programa de TVE Tribuna de la Historia. La familia del señor Areilza es quien, precisamente, tenía la conservación de la ermita a su cargo al terminar la guerra”.

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José Antonio Silva junto con la portada de su libro donde se especula con la muerte “misteriosa” de Mola.

Nada más… esa es su fuente, una conversación en una tertulia u entrevista en un programa, que hemos tratado de localizar en el archivo documental de TVE sin resultado. Hay varios capítulos digitalizados pero no el que nos interesa.

Y todo ello sin decir en ningún lado donde estaba la susodicha ermita para poder contrastar la historia.

Además hay que añadir, a todo el embrollo, la biografía personal y política de José María de Areilza, un destacado miembro de la derecha monárquica más radical. Desde su juventud fue miembro de la Unión Monárquica de Vizcaya y se presentó candidato al Congreso en 1934. Ayudó a la fusión de Falange Española y las JONS. Miembro del I Consejo Nacional de Falange Española y de las JONS, designado por la Junta de Mando el 28 de agosto de 1934. Abandonó FE de las JONS en el momento de la creación del Bloque Nacional de Calvo Sotelo. Al estallar el golpe de estado militar contra la república se posicionó con el bando sublevado y combatió con ellos en varios frentes de guerra, entre ellos el del norte. Tras la caída de Bilbao en poder franquista, fue nombrado alcalde de la ciudad, ejerciendo el cargo entre el 21 de junio de 1937 y el 24 de febrero de 1938.

Después ocupo diversos cargos durante la dictadura franquista como director general del recién creado Ministerio de Industria hasta 1940 y posteriormente embajador en la República Argentina (1947-50), Estados Unidos (1954-60) y Francia (1960-64).

José María de Areilza (1976)

Superposición de dos fotografías sacadas de Internet de José María de Areilza, la pequeña con uniforme militar del ejército sublevado y la grande de civil.

Con este curriculum tan cercano al pensamiento y Movimiento franquista, no hay más que leer sus escritos y discursos, era uno de los máximos dirigentes falangistas de la provincia interesado en divulgar “hechos” y “sucesos” de carácter patriótico-religioso, que casaran con el mesianismo hacia Franco y así ensalzar aún más el destino del régimen dictatorial, con la protección divina y casi mística de sus más ilustres personajes.

Las investigaciones realizadas en la búsqueda de la supuesta ermita dedicada a San Pedro, han sido negativas, pues no hay escrita una sola linea sobre ello aparte de la antes señalada.

Alguna referencia, sin sentido, sitúa en primer lugar a la posible ermita en una zona cercana a la del accidente, en los alrededores de Alcocero, Briviesca, etc. Sin embargo la historia contradice rápidamente esta posibilidad por una sencilla razón, las tropas del ejército de Mola no actuaron nunca en la zona Burgos y menos en la retaguardia del frente de guerra. La mayor parte de Burgos quedó en poder de los sublevados rápidamente y el frente estaba localizado en la frontera entre Burgos, Palencia y Cantabria,  en la línea de la llamada Montaña Burgalesa. Esta zona comprendía desde la cercana Aguilar de Campo (Palencia), pasando por La Lora en Sedano, Bricia y Valdebezana en Burgos. Allí actuó el ejército del general Sagardia y no el del general Mola que actuaron en los frentes de Gipuzkoa, Alava y Bizkaia.

A pesar de todo hemos tratado de buscar ermitas dedicadas a San Pedro emplazadas en las zonas cercanas al frente norte en aquellos inmediatos días anteriores a la muerte de Mola y que cumplan con los requisitos: ruina anterior y alguna tradición escrita u oral sobre el rayo y el sable. Como ejemplo algunos de ellos.

Ermita de San Pedro de Beratza en Amurrio-Orduña (Alava-Bizkaia). Fue destruida durante la guerra civil en los combates llamados de Pico San Pedro a finales de 1936 y principios de 1937. No se llegó a reconstruir y no existe historia alguna sobre Mola ni nada parecido.

Fig. 5

Estructura localizada mediante LIDAR de los restos de la destruida ermita de San Pedro de Beratza formando parte del complejo defensivo de Pico San Pedro. http://guerraenlauniversidad.blogspot.com.es/2017/05/la-ermita-de-san-pedro-una-historia-de.html

Ermita San Pedro de Atxispe en Gamiz-Fika (Bizkaia). Fue destruida durante la guerra civil pero no fue reconstruida. No tiene historia recogida ni sobre Mola ni del rayo y menos del sable.

Podríamos citar muchas más, ya que la mayoría de estos edificios religiosos se localizan en cerros y montes, con claro valor estratégico militar para cualquiera de los dos ejércitos enfrentados. Muchas fueron totalmente destruidas, otras con numerosos daños, algunas se olvidaron y otras se reconstruyeron.

En la localidad bizkaiana de Amorebieta- Etxano, conocida en euskera como Zornotza, existen dos ermitas dedicadas a San Pedro, que en su momento sufrieron daños durante la guerra pero que fueron reconstruidas. La zona sufrió los combates de la guerra durante el mes de mayo de 1937 y concretamente la toma de la localidad de Amorebieta fue el día 19. La primera es la ermita de San Pedro de Saratsua, sin historias relativas a Mola y la segunda la ermita de San Pedro de Boroa, también llamada de Larrineta.

En esta última parece ser que circula una historia de forma oral no muy divulgada, que recuerda la “leyenda del rayo y el sable” de Mola. Se dice que es una “leyenda rural” para justificar la no existencia real del sable en la actualidad y que todo es un “cuento de la guerra”.

Ermitas de San Pedro de Saratsua y de Boroa respectivamente. https://www.ametx.eus/es/ametx-presentacion/producciones/gure-herria-ezagutu/iglesias-y-ermitas

Este relato, falto de fuentes reales, también ha sido recogido en un breve documental emitido para el programa de misterio de Iker Jimenez “Cuarto Milenio” del canal de televisión Cuatro y que aún se puede ver en su página web que citamos en la biografía consultada. La publicidad del citado documental dice en la web:

El 3 de junio de 1937 marcó la vida del pequeño pueblo de Alcocero de Mola, en Albacete. Los historiadores aseguran que también marcó el futuro devenir de España. Un avión militar, un modelo aparentemente moderno, se estrelló a las afueras del pueblo con cinco pasajeros: entre ellos, el general Emilio Mola. El cabecilla del alzamiento militar que dio origen a la Guerra Civil perdió la vida y desde el momento de su muerte el misterio rodeó el accidente. Los registros, en inicio, hablaban de que existía un sexto pasajero que desapareció de cualquier papel posteriormente. También se habló de sabotaje por parte de un grupo con oscuros intereses”.

En el mismo, para ilustrar el documental titulado “La mano de Franco, maldición…¿Fue un accidente la muerte del General Mola?” aparecen una serie de invitados que dan su testimonio como entendidos. Uno de ellos, Roberto Palencia Martínez, del periódico gratuito “Crónica de las Merindades” es uno de los que nuevamente relatan la historia de la ermita, el rayo y el sable sin citar fuente alguna en el mismo.

Otro de ellos es el exdirector del periódico de sucesos “El Caso” Juan Rada que, para meter más leña “sensacionalista” al caso, afirma en el mismo que dos días antes de la muerte del general Mola “dos mujeres jóvenes y rubias” se acercaron a él y le entregaron unos papeles en los que al parecer se aseguraba que no entraría victorioso con sus tropas en Bilbao. Dice que se “investigó quienes eran esas chicas, al parecer alemanas, pero no se supo más”. Además incide nuevamente en el relato de la ermita, el rayo y el sable como en el caso anterior para darle más credibilidad.

Esta información, lejos de ser inédita, aparece cómo no nuevamente en el citado libro del Sr. Antonio Silva. Es decir, todo el relato, contado en el documental es el mismo que el del libro y que por suerte para ambos sólo tiene una única fuente, el Sr Areilza, que por desgracia murió en 1998 y no puede aportarnos nada más.

Tan sólo el documental aporta nuevos datos no citados en el libro del Sr. Silva y son puestos en boca de dos nuevos entrevistados.

En primer lugar Gerardo González, director de “ Correo de Briviesca”, pone más carne en el asador, al afirmar que no hay ningún informe oficial sobre el accidente ni sobre los restos del avión, que fueron recogidos en la plaza del pueblo de Alcocero por un camión militar y que  desapareció con “rumbo desconocido”. Además cita la información de que “él descubrió” un dato fundamental que había sido pasado por alto hasta ahora por los historiadores, que había 6 personas en el avión y no 5 tal y como muestran las noticias de agencias y las imágenes de la época. Dice que hay dos agencias “una española y una elemana” que hablaron de esa sexta persona que luego nadie más habló nunca. En la entrevista no cita cuales son esas tales agencias.

En segundo lugar Carlos Blanco Escola, historiador militar y autor del libro “General Mola. El ególatra que provocó la guerra civil” (La esfera de los libros, 2005). En su intervención cita el posible sabotaje del avión, a cargo de dos individuos misteriosos de los cuales no aporta ninguna prueba y de quien es la famosa y enigmática frase publicitaria del documental “… sabotaje por parte de un grupo con oscuros intereses”. Como se puede suponer su fuente es su propio libro y en el documental no aporta prueba ninguna tampoco.

Lo que sí se sabe con total seguridad es que el avión en el que viajaba Mola se estrelló en el cerro mientras una niebla densa cubría su cima.

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Vecinos de Alcocero con los restos del Airspeed recuperados en las sierras del Puerto de la Brújula tras el accidente. http://www.aerohispanoblog.com/aviones-que-cambiaron-el-curso-de-la-guerra-civil-espanola-ii-el-accidente-del-general-mola/

La versión oficial del accidente aparece en el diario de Teruel “Lucha” del 4 de junio de 1937 que publica un telegrama con los detalles del mismo:

Salamanca.— El General Mola ha muerto en acto de servicio cuando se trasladaba esta mañana en un avión desde Vitoria a Valladolid.

Todavía las noticias del accidente son incompletas y las referencias que hemos conseguido hasta el momento de redactar estas líneas, pueden resumirse ha ocurrido de la siguiente manera:

El General salió de Vitoria próximamente a las nueve de la mañana, con dirección según decimos, a Valladolid. Viajaba en un avión que lo conducía un experto piloto. Chamorro. Le acompañaban su ayudante, el teniente coronel Pozas y el comandante de Estado Mayor Senac. Iba también un sargento mecánico llamado Barredo.

El aparato cruzó a motor parado, según declaración de los vecinos, por encima de Castil de Peones, que se encuentra en la línea férrea de Irún a Madrid. Iba en dirección de «La Brújula» que tiene una latitud de unos novecientos metros y donde son frecuentes las nieblas en muchos días del año. Sin duda, entonces el piloto, al advertir como se encerraba el horizonte y faltaba la visibilidad, retrocedió pasando sobre Alcocero, donde dio una vuelta muy rápida. Pues iba lanzado sobre un monte.

Salió el avión de un peligro para arriesgarse en otro mayor que había de ser fatal. Al sortear el monte, penetró por un valle estrecho y encajonado, donde ocurrió la catástrofe. Se observó claramente que el piloto sorteaba con dificultad la serie de obstáculos que se oponían: Huyó de un mogote pero el ala tropezó con otro dando lugar al vuelco, estrellándose el aparato contra las rocas.

Quedó el avión desarticulado, hecho pedazos y saliendo proyectados los tripulantes con gran violencia.

Tres cadáveres aparecieron a quince metros de los restos del aparato. Los otros cadáveres fueron encontrados a unos veinticinco metros de distancia de los restos. Eran el General Jefe del Ejército del Norte y el del piloto Chamorro.

Fueron recogidos por los vecinos y guardia civil de aquellos pueblos y trasladados esta tarde, con la urgencia del caso, al hospital militar de Burgos.”

Los autores de este reportaje han investigado y encontrado la información original de las dos agencias, una española y otra alemana, que citaba más arriba el Sr. Gerardo González, y que desmienten el comunicado de prensa oficial sobre el número de ocupantes reales del avión siniestrado en el que viajaba Mola.

El diario ABC del viernes 4 de junio de 1937 publica en su página nº 3 la noticia de la muerte de Mola con el siguiente titular: “ A MUERTO EL TRAIDOR MOLA. El aeroplano en que viajaba sufrió un accidente a causa de la niebla”

La primera noticia parte de la agencia española FABRA que desde Berlín el día 3 a las 9 de la noche envía este comunicado: “(Urgente). La agencia D.N.B. da cuenta, en un comunicado, de la muerte del General Mola en un accidente de aviación, haciendo el siguiente relato: Salamanca, En el día de hoy, a las 9 y media de la mañana, cuando el general jefe del Ejército del Norte realizaba un vuelo de reconocimiento, el aparato se estrelló contra el suelo a causa de la niebla.

El general iba a cumplir un deber en el frente de Vizcaya, y con él han perecido en el accidente su ayudante de campo, dos oficiales del Estado Mayor y los dos pilotos del avión”.

Mola en el frente Norte.

Emilio Mola hablando con varios oficiales sublevados durante la “campaña del norte”. (Archivo Canario Azaola).

Mas abajo en la misma noticia da nuevos datos al actualizar la información antes de salir la edición a la calle.

La agencia española FEBUS actualiza desde Valencia, el mismo día 4 a las 3 horas de la madrugada, la noticia con una descripción sobre que “los acompañantes del ex general eran destacadas figuras del campo rebelde”.

Se conocen nuevos detalles del accidente de aviación en el que ha perdido la vida el ex general faccioso Mola.

Los acompañantes del cabecilla rebelde, y que perdieron con él la vida, eran su ayudante, el teniente coronel Pozas, el comandante del Estado Mayor hombre de gran prestigio entre los facciosos por sus conocimientos técnicos de la guerra moderna, Serac; el piloto jefe de aviación, Chamorro; el sargento mecánico Barredo y un mecánico de nacionalidad italiana.

El accidente ocurrió entre Castil de Peones y Alcocero, pueblos ambos de la provincia de Burgos.

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Fotografía aérea del monumento a Emilio Mola en Alcocero de Mola (Burgos). Imagen de Google.

Los cadáveres han sido encontrados en un espacio de cien metros del lugar donde cayó el aparato. El cadáver de Mola ha sido trasladado a Burgos.”

También hemos encontrado otro medio de prensa de la época que mantiene la información inicial de que eran seis y no cinco los tripulantes del avión siniestrado. El diario Tierra Vasca, órgano de Acción Nacionalista Vasca del día 4 de junio de 1937.

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Cabecera del diario Tierra Vasca del viernes 4 de junio de 1937. 

Las únicas diferencias que apreciamos con la versión oficial las tenemos en dos puntos importantes, la primera es la diferencia del número de pasajeros de 6 a 5, tras quitar de la oficial el cuerpo del misterioso “mecánico de nacionalidad italiana”, del que nunca conoceremos su nombre y segunda ¿porqué el resto de agencias españolas y extranjeras nunca volvieron a citarlo?. 

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Página 3 del diario ABC, edición de Madrid, del 4 de junio de 1937.

¿La causa de su “desaparición” tiene algo que ver con algún complot para esconder la posibilidad de un atentado o sabotaje, o solamente es con la intención de mantener un secreto conocido a voces, pero negado siempre por las autoridades militares franquistas, la colaboración de la Italia fascista con la sublevación?

Un nuevo dato viene a complicar el suceso, que bien podría explicar la caída del aparato dado por todas las agencias y el propio gobierno franquista como un mero accidente. Es el testimonio del piloto militar franquista José González Feo, recogido por el periodista Vicente Talón, que declaró haber disparado ese día contra un bimotor en la zona de Orduña, el mismo tipo de avión en que viajaba Mola.

La causa de ello era que el avión aún tenía su matriculación original del ejército del aire republicano, la misma con la que salió de Inglaterra cuando fue adquirido.

No es nada raro que una batería antiaérea franquista u otro avión de los sublevados, incluidos los de las potencias extranjeras alemanas o italianas que ayudaban a los rebeldes, hubiera disparado a propósito con la intención de derribarlo.

Otro punto importante en el que no hay una coincidencia clara pero en el que los testigos del suceso no se ponen de acuerdo es en la causante del accidente, la niebla.

Los testigos de los pueblos cercanos que estaban realizando sus labores en el campo afirman que vieron pasar el avión bajo y sin motor, que dio una vuelta y se estrelló. Otros en el propio pueblo dicen que solo oyeron el avión pasar y dar vuelta pero que no lo vieron por la niebla. Otros dicen que vieron el humo del aparato siniestrado a kilómetros de distancia. Si vieron el humo o el aparato volando y estrellarse poca o ninguna niebla tenía que haber. Es cierto que en ese lugar la niebla puede aparecer y desaparecer en poco tiempo, pero tendrían que coincidir todos los testigos en si había o no niebla en el preciso momento del accidente, cosa que no sucede.

Para rematar el asunto, los propios partes meteorológicos del día tampoco aportan nada, pues son partes locales realizados con los equipos propios de los aeropuertos o aeródromos, lo que indica que si en Vitoria hacía buen tiempo, ya que se le dio permiso de despegue al aparato, en Burgos podría estar mal como parece que así era, pero en la zona de los montes de la Brújula, aunque cercana a Burgos, cuenta con unas condiciones de clima propios de montaña, donde el buen tiempo despejado puede cambiar a niebla espesa en breves momentos.

Y para acabar con todo este lío, hay más teorías conspiratorias que no hacen más que hacer dudar del fatal “accidente” que costó la vida a Mola ese 3 de junio de 1937.

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Emilio Mola y demás autoridades militares en el aeródromo de Gamonal (Burgos) en fecha no concretada. (Archivo Fundacion Yagüe).

El blog “Sol y Moscas” publica el 26 de julio de 2012 un artículo firmado por Florentino Areneros titulado “La Muerte del General Mola”. En el, además de otros datos de interés sobre el accidente, tiene una serie de comentarios de lectores que son relevantes. Varios de ellos pertenecen al nieto de uno de los que tuvo algún tipo de información directa de los hechos:

…Esta historia me la ha contado mi padre. Mi abuelo estaba destinado en el aeropuerto de Valladolid que iba a recibir ese día a Mola. Al parecer uno de los mejores amigos de mi abuelo estaba destinado en el aeropuerto de Vitoria. No tengo ni idea si fue ese mismo día o posteriores cuando ambos hablaron por teléfono sobre el accidente, pero el amigo de mi abuelo le dijo que se había colocado un artefacto en dicho vuelo y que habían participado cinco personas. Desconozco si uno de ellos era él.”

Para que Mola tuviese que coger ese avión, ese día necesariamente, faltaba por casar la última pieza de este puzle. Su vehículo particular, con el que siempre se movía en trayectos cortos, estaba estacionado en Pamplona. Era el medio de transporte alternativo en caso de que el avión no pudiera volar por cualquier causa, las meteorológicas, mecánicas, etc. Pues ese vehículo no llegó a Vitoria ya que según algunas fuentes silenciadas y que lo cuentan en los mismos comentarios del citado blog; “estallaba en un garaje de Pamplona”.

Todo esto no hacen más que confirmar la información que Dionisio Chamorro Miranda, hermano del capitán Chamorro y piloto fallecido en el accidente, todo fue una conspiración para acabar con la vida del General Mola. Dicho relato aparece en el blog “Monumento al General Mola”, pero que desgraciadamente ya no existe porque ha sido eliminado de la red.

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Inaguración del monumento a Emilio Mola el 4 de junio de 1939 en Alcocero, llamado después Alcocero de Mola en honor a él. Asistió al acto el propio Franco. Su construcción fue realizada por presos republicanos. (Archivo Centro de Estudios de Castilla-La Mancha)

Afortunadamente el blog “Sol y Moscas” lo transcribe:

Mi cabeza ofrecía como garantía de que la muerte de Mola se debe a mi primo. Tantas veces se jugó la vida, que jugársela una vez más y perderla a cambio de aniquilar a un tirano no ha sido cosa que haya tenido que pensar durante mucho tiempo. El por encima de todo, era anarquista”.

La reacción de Franco, cuando le dieron la noticia de la muerte de Mola, tampoco ayudó a eliminar los rumores que sobre la responsabilidad del dictador aparecieron desde aquel día.

Cuando la mañana del accidente, su ayudante, hecho un manojo de nervios, entró en su despacho, y muy alterado le dijo, “¡Mi General! ha ocurrido una terrible desgracia, el General Mola ha muerto en un accidente de aviación”.

Franco sin inmutarse contestó: “Qué susto me ha dado usted, creí que nos habían hundido el Canarias”. (1).

Tras la muerte de Emilio Mola, Franco se quedó como único general al mando, unificando el poder político de su gobierno franquista de Burgos y como general en jefe de todo el ejército sublevado. 

La paranoia a ser “eliminado” de alguna forma y que tenía visos de ser real en cualquier momento, hizo de Franco un ser temeroso y desconfiado de todo y de todos. Hasta junio de 1937 a franco se le planearon 4 atentados fallidos, los dos primeros antes de la sublevación militar y el tercero el mismo día. El cuatro fue en el intento de la aviación republicana de bombardear la comitiva en el entierro de Mola, pero fracasó por una mala coordinación por parte del ejército republicano que impidió la llegada de los bombarderos a la zona del funeral.

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Entierro de Emilio Mola en Pamplona (Navarra). https://www.todocoleccion.net

La suerte sonreía a Franco.. ¿o era la protección “mágica” de algún objeto religioso que el propio dictador se había apropiado allá por el mes de enero de 1937?

La respuesta en el próximo reportaje.

 

NOTAS.

  1.  “El Canarias (C-21) fue un crucero pesado de la marina de guerra española. Tomó parte en la Guerra Civil Española con los sublevados. Su velocidad de 33 nudos, junto con su artillería, hizo que fuese muy temido por los barcos de la Marina de la República durante la Guerra Civil, al igual que su gemelo, el Baleares; parecía que ambos podían aparecer en cualquier lugar en cualquier momento. Su potente artillería hizo que participase en varios bombardeos de costa, y participó en operaciones de bloqueo naval del mar Cantábrico apresó varios buques con armas y suministros para la República”.

FUENTES CONSULTADAS.

Como asesinar con un avión. José Antonio Silva, 1981.

General Mola. El ególatra que provocó la guerra civil. Carlos Blanco Escola, 2005.

Enigmas y conspiraciones: El lado oscuro de la historia de España. Gonzalo Ungidos, 2017.

Atlas Ilustrado de Batallas de la Guerra Civil Española. Varios autores, 2014.

http://www.cuatro.com/cuarto-milenio/Franco-maldicionFue-accidente-General-Mola_2_2264355102.html

https://www.elconfidencial.com/cultura/2017-11-19/franco-muerte-20n-antonio-piga_1478612/

http://florentinoareneros.blogspot.com.es/2012/07/la-muerte-del-general-mola.html

https://milrecuerdosdelpasado.wordpress.com/2014/03/16/alcocero-de-mola-un-monumento-infame/

https://es.wikipedia.org/wiki/Canarias_(C-21)

http://guerraenlauniversidad.blogspot.com.es/2017/05/la-ermita-de-san-pedro-una-historia-de.html

http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z5C13BB63-0499-5A8D-6FC4A0B0732374CA/20130204/accidente/cambio/rumbo/espa%C3%B1a

http://www.aerohispanoblog.com/aviones-que-cambiaron-el-curso-de-la-guerra-civil-espanola-ii-el-accidente-del-general-mola/

www.publico.es/politica/17-intentos-matar-franco.html

VIDAS ROTAS POR LA BARBARIE FASCISTA (2ª parte).

“30 DIAS DE MEMORIA EN ORTUELLA (BIZKAIA)”.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


DIA DE LA MEMORIA EN EUSKADI Y MES DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

El pasado día 10 de noviembre se conmemoró en Euskadi el Día de la Memoria 2017, promovido por el Gobierno Vasco a través del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, GOGORA.

Por tal razón y como para nosotros y  para la Mesa de la Memoria Ortuella- Ortuellako Memoria Mahia todos los días son “DIA DE LA MEMORIA”, se está realizando durante todos los días de este mes de noviembre, una pequeña entrada en las redes sociales (facebook) con un recuerdo memorialístico a cada una (en total 30) de las más de 200 personas, vecinos de Ortuella, que murieron o fueron asesinadas durante la Guerra Civil y la represión franquista.

La primera parte se publicó el 15 de noviembre de 2017 y que podeís leer en este mismo blog con las 15 primeras fichas del “DIA DE LA MEMORIA DE ORTUELLA”.

Las fotografías han sido realizadas por el blog Crónicas a pie de fosa, de las fichas personales de la exposición que se realizó en el municipio en 2015, paralelamente con el documental de Juan Ignacio Rodríguez Camarero, titulada “ORTUELLA EN LA GUERRA CIVIL (1936-1939)- ORTUELLA GUDA ZIBILEAN”.

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Fichas individuales realizadas por Juan Ignacio Rodriguez Camarero. Collage realizado por Crónicas a pie de fosa con varias de las elegidas para las fichas diarias publicadas.

SEGUNDA PARTE, FICHAS DEL 16 AL 30.

 

DIA 16 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

CARMELO RUIZ GOMEZ DE ESCALANTE.

Miliciano fallecido en combate.

Nació en Ortuella en 1914 y falleció en Legutio (Alava) en 1936.

Vecino de Ortuella del barrio de Golifar, de 22 años, de profesión mecánico y soltero.

Al estallar el golpe de estado militar contra la República se alista voluntario como miliciano en el Convento de Las Adoratrices de Begoña en Bilbao, convertido en cuartel del batallón “OLABARRI” nº 1 de Acción Nacionalista Vasca (ANV).

Su organización tiene lugar a finales de agosto de 1936 y tras completarse el batallón entra en combate en septiembre. En noviembre se le asigna para entrar a formar parte en la ofensiva sobre Vitoria.

El 1 de diciembre, el “OLABARRI” avanzó en el Frente de Villareal desde el monte Albertia sobre el pinar de Txabolapea, una pequeña loma arbolada al lado de Legutio (Alava). Se tomó la posición tras rechazar a sus defensores. El día 2, las fuerzas del batallón de ANV y el “ISAAC PUENTE” de la CNT ocupaban el pinar cuando cayó sobre ellos la contraofensiva enemiga de la Columna de Alonso Vega. El desastre fue total, y tras un duro combate, los asaltantes aniquilaron a quienes quedaron copados en el pinar. En total, murieron algo más de 150 hombres, (102 de la CNT), la tercera parte eran del Olabarri. Entre ellos nuestro vecino Carmelo Ruiz, que cayó en combate.

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DIA 17 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

MARCELINO ARCE SAEZ.

Miliciano desaparecio en combate.

Nació en Prádanos del Tozo (Burgos) en 1905 y falleció en Areces- Las Regueras (Asturias) en 1937.

Vecino de Ortuella del barrio de La Orconera- Las Losinas, de 31 años, jornalero, casado y con dos hijos.

Se alistó voluntario, tras estallar el golpe de estado militar contra la República, como miliciano en el batallón “INDALECIO PRIETO” nº 2 de UGT-PSOE.

Participó en diferentes frentes de batalla vascos, a lo largo de la guerra, hasta que su batallón fue elegido para participar en el Frente de Asturias en febrero de 1937.

Tras un acuerdo con el Gobierno Republicano, el Gobierno Vasco trasladó a Asturias dos brigadas para avanzar sobre Oviedo. Candido Saseta comandaba la expedición de la Segunda Brigada formada por los batallones vascos: “AMAYUR”, “EUSKO INDARRA”, “ARISTIMUÑO”, “PRIETO” y “PEREZAGUA”.

Cruzaron el río Nalón el 21 de febrero y llegaron hasta la localidad de Areces pero, tras haber combatido sin descanso durante cerca de 60 horas, tuvieron que retirarse a la posición inicial.

El 23 de Febrero de 1937, sobre el campo de batalla quedaron los cuerpos del comandante Saseta y de otros 187 gudaris y milicianos, la mayoría guipuzcoanos, de los batallones “Amaiur” y “Euzko Indarra”, pero también de otros batallones como el “Prieto”
Sus cuerpos fueron enterrados, según diversos testimonios, en más de media docena de fosas, todos juntos, igual que lucharon.

Allí hay entre 80 y 100 milicianos vascos enterrados, entre ellos nuestro vecino Marcelino Arce, en un prado llamado desde ese día el “Pradón de Los Vascos”.

Hasta el momento sólo se ha exhumado, a petición de la familia, al Comandante Saseta en 2008 de una fosa individual.

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DIA 18 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

GRACIANO FERNANDEZ HIERRO.

Miliciano desaparecido en combate.

Nació en Ortuella en 1913 y falleció en Barazar-Zeanuri (Bizkaia) en 1937.

Vecino de Ortuella de la calle La República de 23 años, de profesión jornalero y soltero.

Al igual que tantos jovenes de su generación, tras el inicio de la Guerra Civil, se alistó voluntario como miliciano el Ejército de Euskadi en el batallón “PEREZAGUA” del Partido Comunista de Euskadi (PCE).

Participó desde el principio en varios combates junto a su batallón y como otros varios fue enviado al Frente de Asturias para la toma de Oviedo en el mes de febrero de 1937.

Ya de regreso comenzó a luchar en el Frente de Villareal, en la muga entre Alava y Bizkaia partir del 5 de abril, concretamente en el sector de Barazar, intentando contener el avance enemigo desde Ochandiano. No lo logró, sufriendo muchas bajas, al igual que otras unidades. Entre las bajas hubo un centenar de muertos y desaparecidos, probablemente muertos casi todos los últimos.

El día 6 de abril muere en combate nuestro vecino Graciano defendiendo las cotas que protegen los accesos que desde el Puerto de Barazar entran a Bizkaia.

El día 7, las tropas de Mola toman Ubidea y Barazar y la guerra pasa la muga hacia Bizkaia.

Hoy mismo, 18 de noviembre de 2017, se está llevando a cabo la exhumación de un combatiente, presumiblemente republicano, muerto en el monte Altun de Barazar en 1937 por un equipo de la Sociedad Aranzadi.

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DIA 19 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

BRUNO ARNAIZ GOMEZ.

Miliciano desaparecido en combate.

Nació en Quintanilla (Cantabria) en 1897 y desaparecio en 1937.

Vecino de Ortuella del barrio de La Etxaba, de 40 años, profesión jornalero, casado y con 4 hijos.

A pesar de su edad, se alistó voluntario como tantos otros jovenes, y no tan jovenes, en el Ejército Vasco para defender la República ante el fascismo.

Se incorporó al batallón socialista “JEAN JAURES” nº 8 de UGT-PSOE, siendo destacado al frente eibarrés en 1936. Allí continuó defendiendo varias posiciones durante los primeros meses de 1937. Tras la caida del Frente Gipuzkoano se integra en la 13ª Brigada, y con ella pasó al Sollube, donde el Jaurés lideró un contraataque, el 1º de mayo, sobre Bermeo. Después vinieron el sectores de Amorebieta y más tarde el Frente de Amurio (Alava).

Finalmente, pocos días antes de la caída de BIlbao el 19 de junio de 1937 su batallón se encuentra defendiendo el Cinturón de Hierro de Bilbao, en el sector de Santo Domíngo- Artxanda, donde el 16 de junio nuestro vecino Bruno cae muerto en combate.

Su cuerpo nunca fue encontrado y es casi seguro que se encuentre en alguna de las fosas que se localizan en las inmediaciones del monte Artxanda en Bilbao.

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DIA 20 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

RAIMUNDO GREGORIO CALABOZO URZELAI.

Miliciano ejecutado por los franquistas.

Nació en Ortuella en 1914 y falleció en Santander en 1937.

Vecino Ortuella del barrio de Urioste, de 23 años, jornalero y soltero.

Al comenzar la guerra se incorporó como miliciano con el rango de sargento al batallón comunista “PEREZAGUA”. A lo largo del año 1937, y tras diferentes luchas a lo largo de varios frentes de combate, es ascendido a comandante, primero del batallon “SALSAMENDI y más tarde del “LEANDRO CARRO”, todos ellos del Partido Comunista de Euskadi (PCE).

Tras la caída de BIlbao y la rendición del Ejército Vasco en Santoña (Cantabria), se retira hacia Asturias pero es hecho prisionero por las fuerzas enemigas tras la caída de Santander el 28 de agosto de 1937.

Fue encarcelado en la Prisión Provincial de Santander, juzgado en consejo de guerra militar franquista en juicio sumarisimo por auxilio a la rebelión y condenado a muerte.

El 17 de diciembre de 1937 es sacado de la cárcel y enviado al cementerio de Ciriego, a las afueras de Santander, y asesinado por fusilamiento contra las tapias del mismo.

Su cuerpo fue arrojado a una fosa común junto con otros fusilados ese mismo día e inscrito en el registro del cementerio como “desconocido”.

Sus restos permanecen, junto con cerca de otras casi 1000 personas asesinadas, una de las fosas más grandes del norte de España.

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DIA 21 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

JULIAN MAESTRE BARTOLOME.

Miliciano fallecido en hospital de campaña.

Nació en Ortuella en 1910 y falleció en Barakaldo en 1937.

Vecino de Ortuella del barrio de Cadegal, 29 años, profesión jornalero, casado y con un hijo.

Como tantos jovenes de Ortuella se alistó voluntario como miliciano al Ejército Vasco tras estallar la guerra civil. Su batallón fue el MEABE nº 8 “Cultura y Deporte” de Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), el número 43 de Euzkadi.

A principios de noviembre de 1936 parte de su fuerza permanecía destacada en Ubidea, en los frentes de Ochandiano. Después quedó destacado en el frente de Lequeitio.

El derrumbamiento del frente entre Elgueta-Eibar obligó a las fuerzas situadas entre la costa del Cantábrico y Marquina, incluido el Cultura y Deporte, a replegarse hacia Guernica, combatiendo por Ajanguiz, y en las inmediaciones de la derruida Villa Foral.

A medida que el enemigo avanzaba, el batallón se vio replegado, primero a Mugica, de donde se replegaría mientras se libraba la batalla del Sollube para intervenir, a partir del 13 de mayo, en la batalla por el Bizcargui, con pérdidas apreciables. Más tarde, es enviado a Lemoiz-Gorliz, donde quedó como reserva los primeros días de junio, siendo pronto destinado a la zona de Lezama con el fin de reforzar el Cinturón. El batallón quedó destacado en la zona donde los franquistas iban a realizar la ruptura del Cinturón. Y allí le sorprendió el asalto del 12 de junio sobre la línea de Urrusti-Gaztelumendi. Las bajas fueron numerosísimas y los combates siguieron en el valle de Asua. Entre el 11 a 14 de junio en los frentes de Fica, Bizcargui-Larrabezua.

Lo cierto es que del batallón sólo debieron quedar algo más de un centenar de supervivientes, siendo el resto muertos o cautivados por los franquistas en las trágicas jornadas que anteceden a la captura de Bilbao.

En estos combates cae herido nuestro vecino Jualian, en las inmediaciones del monte Artxanda en la citada retirada. Es retirado del frente y evacuado al hospital de campaña de Barakaldo donde muere de sus heridas el día 15 de junio de 1937.

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DIA 22 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

FILOMENO GOMEZ ETXARTE.

Oficial del ejército republicano desparecido en combate.

Nació en Izalzu (Navarra) en 1899 y desapareció en Teruel en 1938.

Vecino del Ortuella del barrio de Urioste, 38 años, de profesión Capitán de Carabineros, casado y con tres hijos.

El Cuerpo de Carabineros fue un cuerpo armado español cuya misión era la vigilancia de costas y fronteras, y la represión del fraude fiscal y el contrabando.

Durante la Guerra Civil, el Cuerpo de los Carabineros se alineó fundamentalmente con el Gobierno de la República, siendo uno de los cuerpos donde menos apoyos tuvo el Golpe de Estado de julio de 1936, que posteriormente se convirtió en la élite del Ejército republicano.

Dado el papel que este cuerpo había jugado en el Bando republicano, tras la contienda la Ley de 15 de marzo de 1940 promulgada por la Dictadura franquista hace desaparecer el cuerpo de carabineros y lo integra en la Guardia Civil.

Tras la caida de Bilbao y todo el Frente Norte, nuestro vecino Filomeno Gómez es enviado al Frente de Teruel como parte del Ejército Regular Republicano. Participó como capitán de infanteria en la defensa de Teruel, pero desaparece en combate tras la batalla de la Sierra de Javalambre en el mes de septiembre de 1938.

La Batalla del Javalambre fue una operación militar, de iniciativa republicana, contra la línea de avance de los nacionales desde Aragón hacia Valencia, desarrollada en el mes de septiembre, en las postrimerías del verano del 38. Desde su inicio en los altos del Javalambre el objetivo del ataque republicano era doble, cortar la carretera general de Sagunto-Burgos y la línea del ferrocarril paralela a ella, y embolsar a las tropas franquistas de la zona de Levante, parapetados en la línea cercana . Por otro lado pretendían, con esta acción, obligar al general Franco a desplazar efectivos militares desde la zona del Ebro, distrayendo así tropas nacionales y descongestionar a las unidades republicanas que allí combatían, muy agobiadas, por el trascurrir de la guerra. Pero ninguno de estos dos objetivos republicanos se pudo conseguir, y la ofensiva terminó en un gigantesco fracaso a pesar del éxito republicano inicial.

El cuerpo de Filomeno Gómez nunca fue encontrado, por lo que se sospecha fue enterrado en alguna fosa común en el propio frente de batalla.

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DIA 23 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

LUCIO CAMARERO PEÑACOBA.

Miliciano-sanitario fallecido en combate.

Nació en Hortezuelos (Burgos) en 1918 y falleció en Zestafe (Alava) en 1937.

Vecino de Ortuella desde 1919 de la calle Pablo Iglesias, 19 años, de profesión carpintero y soltero.

Uno más de nuestros jóvenes ortuellanos que tomó las armas voluntariamente para defender la República contra el fascismo. Se alistó como miliciano al batallón comunista “Perezagua” y llegó a ser camillero sanitario, directamente recogiendo combatientes heridos en el mismo frente de batalla.

Los camilleros sanitarios del frente se interponían entre las líneas inmediatas al combate y los hospitales en tiendas de campaña y socorro médico del frente, junto a las ambulancias que los trasladaban a los hospitales de sangre en las localidades cercanas. Las tiendas de socorro médico estaban situadas tras las líneas, a una distancia prudencial del ataque de fusilería y bombardeo de poca potencia. Entre las tiendas de socorro médico y el frente de combate, se alineaban camilleros cada 50 ó 100 metros, dependiendo del fuego enemigo y la orografía del terreno. Cuando los más cercanos al frente se agotaban, eran sustituidos por los más alejados del mismo en forma rotatoria.

Su cercanía al frente de combate les hacía vulnerables al fuego enemigo ya que no llevaban armas y su misión solo consistía en recoger lo más rápidamente los heridos en las condiciones más difíciles y penosas.

Su batallón fue asignado al Frente de Villareal (Alava) y el el 30 noviembre avanzó desde la zona de Ubidea, en dirección a Elosu. En una primera fase, se unió en Saimendi a las fuerzas de Meabe conquistando después varias posiciones en Zestafe y Eribe. El Perezagua siguió el combate en el sector de Ubidea, en la zona de Elosu, Zestafe y Nafarrate, pagando un alto precio. Ese día 2 y el siguiente 3, tuvo muchas bajas entre muertos y heridos, dejando en el campo de batalla una veintena de cuerpos que pudieron ser identificados.

Nuestro vecino Lucio Camarero fue uno de ellos, ya que falleció de un balazo mientras recogía heridos tras finalizar “supuestamente” la batalla en los alrededores de Zestafe.

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DIA 24 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

JUAN BALLESTEROS RODRIGO.

Miliciano fallecido a causa de sus heridas.

Nació en Ortuella en 1919 y falleció en Ortuella en 1937.

Vecino de Ortuella del barrio de Cadegal, de 18 años, jonalero y soltero.

Uno más de los jóvenes ortuellanos que tomaron las armas para defender la Republica de la ocupación fascista de Bizkaia y Alava.

Se alistó voluntario como miliciano al batallón socialista de UGT-PSOE nº 8 “JEAN JAURES”, número 48 de Euzkadi.

Trás luchar en distintos frentes de Bizkaia su batallón es traladado a ocupar posiciones en el Frente de Alava, concretamente en los montes de Amurrio-Orduña.

En el frente de Amurrio el batallón se vió inmerso en el ataque que el enemigo, la III de Navarra, lanzó el día 26 de mayo. La ofensiva sorprendió a las avanzadas del Jaurés, que fueron liquidadas, junto a las de otras unidades. Ese día se perdió todo lo que quedaba de las victorias anteriores, fruto de la ofensiva sobre la sierra de Sobrehayas, del anterior mes de diciembre. El enemigo tomó posiciones que con sus fuegos cortaba la carretera y el ferrocarril de Orduña, dejando incomunicada a la guarnición de la misma. Los contraataques de la 13ª Brigada, en la que estaba el Jaurés, fueron inmediatos, y aunque se fracasó en recuperar la cota de San Pedro, la más alta de la Sierra, se recuperón otras posiciones perdidas, lo que significó la estabilización del frente, retrasando la caída de Orduña en un par de semanas.

El Jaurés, que se distinguió, tras el revés inicial, en la defensa de la nueva línea alcanzada, tuvo en las operaciones de estos días numerosas víctimas.

Nuestro vecino fue uno de los heridos en combate, siendo trasladado del hospital de campaña de Amurrio a su casa en Ortuella donde murio el 27 de mayo de 1937.

Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Nocedal en el pueblo que le vió nacer.

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DIA 25 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

VICENTE SEXTO CERRAJERIA.

Miliciano fallecido en combate.

Nació en Ortuella en 1918 y falleció en Bilbao en 1937.

Vecino de Ortuella de 19 años, de profesión jornalero y soltero.

El golpe de estado militar contra la República, que desenbocó en guerra civil, nos arrebató toda una generación de jóvenes ortuellanos de entre 18 y 25 años, que luchando contra el fascismo trataron de defender la libertad de esta nuestra tierra.

Este es un caso más de ello, nuestro vecino se alistó voluntario como miliciano al batallón anarquista de la CNT nº 3 “ISAAC PUENTEe”. nº 11 de Euzkadi.

El batallón se formó en septiembre de 1936 en el Cuartel de la Casilla, en Bilbao. Sus primeras bajas las tiene el 25 de ese mes, durante el bombardeo de Bilbao por la aviación rebelde. Esta última atacó entre otros objetivos diferentes cuarteles bilbaínos, causando en el de la Casilla varias bajas, incluidos muertos.

En diciembre participa en la ofensiva sobre Alava, sufriendo una sangrienta derrota el día 2 en el pinar de Txabolapea, a manos de la Columna de Alonso Vega. Este revés se saldó con más de 100 muertos en el batallón, algunos de ellos fusilados por los rebeldes al ser capturados. El 3º de la CNT, con más de 200 bajas, quedó desarticulado, siendo retirado del frente, al que, sin embargo, regresó pocos días después, Permaneció en la zona de Ubidea hasta febrero de 1937.

En febrero-marzo actuó en la ofensiva sobre Oviedo y su pasillo. Conquistó la posición de San Claudio, abandonada poco después al fracasar el ataque del “Rusia” en su flanco izquierdo. Esta intervención en tierra asturiana se saldó con más de 150 bajas, incluidos unos 40 muertos.

A partir del 6 de abril combate en Barazar, y entre el 3 y el 16 de mayo por la zona de el Sollube y Larrauri, para pasar seguidamente a luchar en el monte Bizkargi junto a efectivos asturianos.

Tras la rotura del “Cinturon de Hierro”, algunas de sus compañías lucharon en la defensa de Bilbao mientras se replegaban.

En uno de estos combates, nuestro vecino Vicente Sexto fue alcanzado por las bombas o balas enemigas, falleciendo en el frente, en los alrededores de Bilbao el 15 de junio de 1937.

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DIA 26 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

LUIS UGALDE ROJAS.

Miliciano fallecido a causa de sus heridas.

Nació en Miranda de Ebro (Burgos) en 1913 y falleció en Bilbao en 1937.

Vecino de Ortuella desde 1921, 24 años, de profesión metalúrgico y soltero.

La guerra civil dejó una profunda huella de dolor en Bizkaia y Ortuella no es ajena a ello. Más de 140 jóvenes de la localidad dieron su vida por defender la libertad frente al fascismo.

Luis Ugalde fue otro jóven de esa generación perdida. Se alistó voluntario como miliciano republicano al batallón MEABE nº 2 “STALIN” de Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), 2º de Euzkadi.

El 2º batallón de la Columna Meabe, también conocido como Stalin, en honor del líder soviético, se formó en septiembre al desdoblarse el 1º de Meabe, en el que se habían acumulado excesivos efectivos.

El 2º de Meabe participó en la ofensiva sobre Álava en diciembre de 1936. En enero el batallón participa con el nº 1 en una frustrada operación en la zona de Eibar. Después regresa al frente alavés, concretamente al de Villareal (Legutio), donde el batallón destacó en una incursión por Elosu en que se recuperó un depósito de munición y granadas abandonado en tierra de nadie desde diciembre anterior. Posteriormente, a finales de marzo se despliega en la zona del monte Albertia en el mismo frente.

El 2º Meabe volvió al frente a finales de abril, combatiendo en Durango entre los días 25 y 30, sufriendo varias decenas de bajas, con al menos una docena de caídos.

En mayo fue trasladado a la zona de Bermeo-Sollube, donde entre el 1 y el 8 combatió con firmeza, acosando al enemigo cerca de la localidad costera, y rechazando varios ataques blindados, hasta que una sorpresa enemiga sobre una unidad asturiana obligó el repliegue hasta otras alturas a retaguardia como el Jata. En el monte Sollube sufrió, un centenar largo de bajas, muchos de ellos muertos.

Nuestro vecino Luis, cayó herido en combate en este frente del Sollube y fue trasladado al hospital de Basurto en Bilbao. Fallece de sus heridas el 26 de mayo de 1937.

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DIA 27 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

MANUEL LOPEZ DEL CAMPO.

Miliciano fallecido en combate.

Nació en Ortuella en 1912 y falleció en Urkiola en 1937.

Vecino de Ortuella de la calle Catalina Gibaja, 25 años, de profesión ferroviario y soltero.

Cuando la guerra civil fue un hecho consumado, tras el fallido golpe de Estado militar contra la República, nuestro vecino Manuel López se alistó voluntario como miliciano republicano para luchar contra los fascistas.

Sus conocimientos técnicos laborales y el servicio militar en ingenieros, le sirvieron para entrar a formar parte del batallón de “Enlaces y Transmisiones” nº 78 de Euzkadi, 3ª compañía.

Su trabajo consistía en hacer de enlace y transmitir órdenes entre los distintos batallones y las planas mayores o cuarteles generales. El batallón tenía varias compañías y secciones encuadradas en otros batallones. Tenía conductores, telegrafístas, recaderos-mensajeros, motorístas, etc que realizaban el trabajo entre la retaguardia y las lineas del frente.

La última misión que realizó nuestro vecino Manuel López la realizó en el Frente de Urkiola, muga natural entre la rebelde Alava y la leal Bizkaia.

La cumbre del monte Saibigain, conocido también como “el monte de la sangre”, era un punto estratégico para dominar el acceso a Bizkaia por Urkiola, que históricamente ha sido uno de los pasos principales entre la meseta y el territorio histórico. El ejército fascista ayudado por la aviación bombardeaba las posiciones del monte Saibigain por el día y las tropas de tierra incluso llegaban a su cumbre algunas veces. Por las noches los milicianos recuperaban el terreno y la estratégica cumbre.

El día 5 de abril de 1937 se producen escaramuzas en la carretera entre Otxandiano y Urkiola, al día siguiente las tropas insurrectas toman Urkiola y el Tercio de Navarra ataca las posiciones leales en Sabigain. que estaban defendidas por los batallones Meabe nº2 y González Peña. Al anochecer de ese día los requetes han tomado el Saibigain y los republicanos mantienen Urkiola y la cima de Urkiolamendi.

Nuestro vecino muere en combate el 7 de abril de 1937 y en su última nómina fechada el 15 de abril, consta el dinero a percibir por los seis días de sueldo que estuvo con vida, 60 pesetas, a razón de 10 pesetas por día.

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DIA 28 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

TEODORO MANRIQUE ESTEBAN.

Miliciano fallecido en combate.

Nació en Villaverde de Iscar (Segovia) en 1912 y falleció en Otxandio en 1937.

Vecino de Ortuella desde 1915 del barrio de Bañales, 25 años, de profesión minero y soltero.

Al estallido de la Guerra los militantes de Unión Republicana (UR) salieron a los frentes a combatir el alzamiento militar. Sin embargo, iban a tardar varios meses en constituir una unidad militar bajo el control del Partido.

Teodoro Manrique fue uno de ellos, alistándose al batallón de Unión Republicana “FERMIN Y GALAN” nº 45 de Euzkadi.

En enero de 1937 Unión Republicana anunciaba por la prensa que su primer batallón estaba encuadrado y próximo a partir al frente. Sin embargo, sólo contaba con 306 hombres, y en febrero seguía en organización. Las órdenes del Departamento de Defensa a partidos y sindicatos con el fin de disolver las unidades que no tuvieran una plantilla mínima, para proceder a incorporar sus efectivos a los demás batallones, motivaron que el partido activase, a través del recién creado diario republicano Unión, una apremiante campaña de reclutamiento, ya que se corría el peligro de que no pudiera encuadrarse un sólo batallón.

Una vez formado, el 26 marzo el batallón marchaba al frente asturiano para reforzar el dispositivo vasco, constituido por dos Brigadas que estaban diezmadas, y cuyos batallones necesitaban descanso. En realidad el Galán no llegó a entrar en combate, limitándose a cubrir línea en un frente en el que, tras un mes de intensos combates, ambos bandos estaban agotados.

La ofensiva sobre Euzkadi motivó el regreso precipitado del batallón siendo de inmediato destinado a reforzar el Frente de Villareal en Otxandio, donde desde el 31 de marzo se afrontaba el inicio de la ofensiva de Mola sobre Bizkaia. El batallón asistió al desastroso combate del día 4 de abril, y junto a otros batallones –los comunistas Guipúzcoa y Salsamendi- fue una de las unidades castigadas por el asalto rebelde. El Galán hubo de retirarse con algún apuro con varios desaparecidos.

En ese combate falleció nuestro vecino Teodoro Manrique el 4 de abril de 1937.

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DIA 29 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

JOSE LOINAZ IREGI.

Miliciano fallecido en combate.

Nació en Ortuella en 1909 y falleció en Oviedo (Asturias) en 1937.

Vecino de Ortuella del barrio de Nocedal, 27 años, de profesión tornero y casado.

Al estallar la guerra se alistó como miliciano republicano al batallón “PEREZAGUA”, que lo formaban afiliados y simpatizantes comunistas de la zona minera y margen izquierda de Bizkaia.

Inmediatamente su primer destino fue el frente alavés, en la zona de Villarreal (Legutio). El Perezagua siguió el combate en el sector de Ubidea, en la zona de Elosu, Zestafe y Nafarrate, pagando un alto precio.El batallón libró los últimos combates en Alava entre el 19 y el 21 de diciembre de 1936, sufriendo de nuevo bajas apreciables, hasta el punto de que acabó totalmente agotado por la lucha tras sufrir en la batalla unas 500 bajas, incluyendo probablemente alrededor de un centenar de muertos.

Trás su fogueada experiencia en el frente alavés, el batallón es enviado como integrante en una de las dos brigadas de la expedición vasca a Asturias en febrero-marzo de 1937.

El Perezagua destacó en la toma y posterior defensa de la loma de Pando, desde el 21 de febrero. Ese fue uno de los pocos éxitos de la ofensiva republicana contra el pasillo de Oviedo, logrado en gran parte por la obsesión fortificadora de sus Mandos, quienes impusieron a sus hombres, entre combate y combate, la tarea de seguir la mejora de las fortificaciónes defensivas. Ello minimizó las bajas del batallón, aunque una treintena de hombres murieron, y hubo casi el triple de heridos.

Uno de esos muertos fue nuestro vecino José Loinaz, caído en combate el 25 de febrero de 1937.

G.C.E-110A1


DIA 30 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

HERMANOS CARAZO FERNANDEZ.

Milicianos fallecidos en combate.

Linos Carazo nació en Ortuella en 1904 y falleció en Oviedo (Asturias) en 1937. Su hermano Alejandro nació en Ortuella en 1908 y falleció también en Oviedo en 1937.

Para terminar los 30 días de Memoria en Ortuella hemos elegido a los hermanos Carazo Fernández porque lucharon juntos por la defensa de la Républica y murieron juntos, víctimas de la explosión de un obús en septiembre de 1937 en el Frente de Asturias en la lucha por la toma de Oviedo.

Su ficha es muy escueta; Linos de 30 años, de profesión Guardia Municipal de Gallarta (Abanto Zierbena), casado y con tres hijos y vecino del barrio de Cadegal.

Alejandro de 30 años, de profesión minero, soltero y también vecino de Cadegal en Ortuella.

Ambos se alistaron voluntarios como milicianos republicanos para luchar y defender la República por las armas frente a los sublevados franquistas.

Así de breve es su ficha personal.

Investigaciones realizadas por nosotros en varios archivos no aportan adsolutamente nada.

No aparecen en el listado del Gobierno Vasco de “Personas muertas, fusiladas y/o desaparecidas en Euskadi durante la Guerra Civil y la dictadura franquista” que contiene 10.483 nombres.

No aparecen en el listado realizado por el investigador asturiano Luis Miguel Cuervo de “Personas muertas o desparecidas asturianas o en Asturias”. A pesar de que Incluye datos de 20.557 víctimas, actualizada a septiembre de 2015. En ella están los muertos en combate, ejecutados, paseados, fallecidos en prisión, incluso los que perdieron la vida a causa de bombardeos o en campos de concentración de la 2ª Guerra Mundial. El listado incluye personas muertas en Asturias o asturianos fallecidos fuera en la región.

Tampoco hemos encontrado, por el momento, en ninguna nómina de cobro de su salario de 150 pesetas quincenales (300 al mes) como milicianos en batallones del Ejéricto Vasco.
Con ello, sólo podemos decir que desconocemos su trayectoria militar en la defensa de Bizkaia, pero tenemos claro que sobrevivieron a ella y no fueron de los que se rindieron en Santoña (Cantabria) a los italianos en tan discutido y poco claro “pacto”.

Eso quiere decir que continuaron luchando en la defensa de Santander durante los meses de agosto y pricipios de septiembre de 1937 y que caida la provincia de Cantabria en manos franquistas, pasan a territorio astruriano con la misma intención de defender o parar el avance fascista.

Tras el comienzo del golpe de estado de julio de 1936, se produjeron numerosas sublevaciones militares a lo largo de toda la península. En dicho contexto la ciudad de Oviedo se une a las fuerzas sublevadas por orden del jefe de la guarnición, el coronel Antonio Aranda. Desde entonces ésta quedó sitiada por las milicias mineras y/o obreras que se habían mantenido fieles a la República. A pesar de la presión republicana, la capital asturiana se mantuvo en esta situación durante varios meses, hasta que el 17 de octubre fuerzas sublevadas procedentes de Galicia lograron romper el cerco al que estaba sometida la ciudad.

En ese hecho histórico, en los combates por conquistar Oviedo y evitar su paso al enemigo, es cuando fallecen nuestros vecinos Linos y Alejandro Carazo, cuando uno de los obuses disparados por los fascistas impacta cerca de ellos, muriendo los dos juntos, tal y como lucharon.

 


30+1 DIA DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

¿COMO SE HICIERON LAS FICHAS?

Tras 30 días  de publicaciones de Memoria en Ortuella como homenaje y recuerdo, de La Mesa de la Memoria Ortuella- Ortuellako Memoria Mahaia, a nuestros vecinos muertos y desaparecidos durante la Guerra Civil, toca explicar brevemente el origen de los textos díarios publicados.

Las fichas personales usadas para este propósito proceden igual que las fotografías usadas del trabajo de investigación del compañero y vecino de Ortuella Juan Ignacio Rodriguez Camarero.

Tales fichas se exibieron públicamente en la exposición que se realizó en la OKE de Ortuella en 2015 y que, de forma conjunta, forman proyecto con el documental titulado “Ortuella en la Guerra Civil (1936-1939)- Ortuella Guda Zibilean”

Las fotografías publicadas cada día las realizó nuestro vecino Jesús Pablo Domínguez Varona, del blog Crónicas a pie de fosa y de la Mesa de Memoria Ortuella. Estan realizadas directamente de las fichas en la exposición con el permiso del citado autor.

Sin embargo a pesar del magnífico trabajo realizado, los datos en ellas son escuetos y en otras casi inexistentes, debido sin duda a la falta de datos. Decir además que de las 205 fichas, sólo un porcentaje muy pequeño tiene fotografia. De ese grupo reducido de 70 fichas con fotografía, hemos partido para la realización díaria de los post memorialisticos a nuestros vecinos y de ellas se han seleccionado las que tenían más datos. Desgraciadamente en muchos casos no habia datos o estaban incompletos, así que tuvimos que recurrir a otras fuentes para rellenar ese espacio, fundamental para dar una consistencia al relato personal de cada una.

De éste modo hemos reconstruído en muchos casos su recorrido a lo largo del periodo de guerra entre 1936 y 1939, algunos incluso durante la 2º guerra mundial hasta 1943. Así hemos podído hacer un relato crónológico y un recorrido real por los lugares de lucha, causa y lugar de su fallecimiento.

Para la realización de los textos Aiyoa Arroita y Jesús Pablo Domínguez han usado basicamente varias fuentes:

Fichas de Juan Ignacio Rodriguez Camarero.

“Listado de personas muertas, fusiladas y/o desaparecidas en Euskadi durante la Guerra Civil y la dictadura franquista”.- Gobierno Vasco. 2017.

“Listado de personas muertas o desparecidas asturianas o en Asturias”.- Luis Miguel Cuervo.  Asturias, 2017.

“Milicianos. Las bases sociales del Frente Popular y la defensa de la República”. Tesis doctoral de Francisco Manuel Vargas. UPV-EHU. Leioa 2015.

“Bilbao, la última resistencia: la batalla de Archanda-Santo Domíngo”.- Francisco Manuel Vargas. Bidebarrieta nº 18, 2007.

Los Batallones de los Nacionalismos Minoritarios en Euzkadi: ANV, EMB, STV (1936-1937)”. Francisco Manuel Vargas. Vasconia nº 32, 2002.

“Anarquismo y Milicias de la CNT en Euzkadi”.- Francisco Manuel Vargas. Vasconia nº 24, 1996.

Dokiklik.snae.org. Euskadiko Artxibo Historikoa – Archivo Histórico de Euskadi. Nóminas de los batallones. Fondo del Departamento de Defensa del Gobierno Vasco.

 

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HALLAN LOS RESTOS DE UN MILICIANO Y ACABAMOS EXHUMANDO A CINCO.

CINCO COMBATIENTES REPUBLICANOS RESCATADOS DE UNA TRINCHERA.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


CRONICA Y REPORTAJE FOTOGRAFICO.

Tras dos días de intenso trabajo en una trinchera de la Guerra Civil en el monte Altun, cercano al puerto de Barazar en Zeanuri (Bizkaia), se puede afirmar sin temor a equivocarnos que todo se ha desarrollado de forma satisfactoria.

Ha sido un fin de semana fructífero y muy emotivo a la vez, donde bajo la atenta mirada y dirección del antropólogo forense Paco Etxeberría de la Sociedad Aranzadi, junto a técnicos y voluntarios de diversos grupos memorialisticos como Euskal Prospekzio Taldea, Frentes de Euzkadi, Lubakikoak, Partido Comunista de Euskadi, Crónicas a pie de fosa, etc. se ha procedido a la exhumación, en un principio de un combatiente.

Los restos óseos, junto con materiales metálicos fueron localizados en una trinchera, entre los que destaca la chapa de identificación del combatiente, fueron hallados en septiembre pasado por miembros del grupo de prospección de Aranzadi Euskal Prospekzio Taldea

Gracias al hallazgo de la chapa se ha podido identificar a PEDRO SAN MILLAN BEITIA, miliciano del batallón comunista “Perezagua”, se han podido localizar a otros cuatro milicianos más. En total cinco combatientes muertos, enterrados y desaparecidos en una olvidada trinchera, que Aranzadi y un nutrido grupo de voluntarios ha rescatado.

 

Los descubridores de los restos, hermanos Alberto y Edu Sardón del equipo de Euskal Prospekzio de Aranzadi, junto con la chapa de identificación hallada y el comienzo de la excavacion de la trinchera. Imágenes de Manu Paz Varela y María Luz Carballude Mato.

La primera jornada comenzó con las explicaciones de los hermanos Alberto y Edu Sardón, que fueron los que localizaron el cuerpo a través de sus objetos personales enterrados con él. Después el historiador del grupo Kepa Ganuza  nos relató, con gran maestría, los acontecimientos históricos-bélicos transcurridos en la zona entre las tropas Republicanas, que defendían la posición, y el Ejército nacional rebelde, a las órdenes del General Mola, que la atacaban.

Los restos del miliciano se encontraban en una trinchera entre pinos y fueron hallados al ir encontrando sus pertenencias personales.  Entre ellos, se hallaron un casco de origen checo, peines con diversos proyectiles, un plato y lo más importante, la placa de identificación de pulsera con el número 21.967.  Tras ese número hay un trabajo de investigación de los compañeros del grupo de prospección,  que consultando la base de datos de nóminas, pudieron darle identidad.

Con el nombre del miliciano enterrado, el permiso del Gobierno Vasco a través de GOGORA,  Instituto de la Memoria, Convivencia y Derechos Humanos y la localización de la familia a través de Aranzadi, dio comienzo la exhumación.

La sorpresa estaba por llegar, según se iba apartando la tierra alrededor del cuerpo, bajo la atenta mirada de la arqueóloga Lourdes Herrasti y Paco Etxeberria, aparecieron los talones de las botas de otro cuerpo y bajo los pies de Pedro el cráneo de un tercero.

Uno de los presentes comentó que se dieron por desaparecidos el mismo día cinco combatientes de la cuarta compañía y el ambiente comenzaba a caldearse con esa nueva esperanza. No estaba mal encaminado, transcurría el día y la emoción nos sobrepasaba, tras los tres primeros cuerpos aparece un cuarto y después el quinto y último.

 

Emplazamiento de la trinchera, los objetos hallados en prospección, la exhumación en su fase inicial, visita de autoridades y familiares. Imágenes Crónicas a pie de fosa.

El trabajo a desarrollar a partir del hallazgo de esos cinco cuerpos era inmenso y sabíamos que no podríamos sacarlos a todos en esa jornada, así que se preparó lo mejor que pudo la excavación. Ya empezaba a caer la tarde y la poca luz, impedía el desarrollo de las labores, dejando a la jornada del domingo la conclusión de la tarea, no sin antes dejar claro que para el público en general y para la prensa  que los restos se habían sacado con totalidad y así evitar “visitas molestas” durante la noche.

El día fue además muy emotivo por la visita de la familia del miliciano identificado Pedro San Millan Beitia, ya que para los familiares, por mucho tiempo que haya pasado, siempre es un momento emotivo cuando se encuentra a uno de los suyos.

Según Aranzadi,  “Es uno de los mayores hallazgos he hemos realizado, nos va a proporcionar mucha información. En ocasiones hemos encontrado 12 ó 14 cuerpos, pero habían fallecido en accidentes, explosiones… no en combate, como ocurre en este caso”.

 

Materiales hallados al primer combatiente localizado, expuestas el día de la exhumación. Imágenes de Txato Jose Angel Etxaniz Ortuñez.

La segunda jornada de exhumación comenzó el domingo temprano y trabajamos toda la mañana y tarde antes de que la luz solar terminase el día, previo descanso a “pie de fosa” para comer el bocadillo.

Uno tras otro y en perfecta coordinación tres personas se encargaban del rescate de los restos de cada uno de los milicianos. Cuidadosamente se meten en cajas individuales los restos óseos, los objetos metálicos y textiles hallados junto a ellos.

Entre el material recuperado destacan diversos objetos personales y su equipamiento, tales como dos cascos checos, un casco Trubia, un fusil Mauser de origen checo, una bayoneta, dos platos de aluminio con sus cucharas, cartucheras con peines de cartuchería, una pipa de fumar, monedas del Gobierno Vasco de 1937 y del Gobierno Provisional de 1870, que aún se usaban. Destaca nuevamente otra chapa de identificación hallada en otro cuerpo y que está en estudio, que nos podrá dar la identidad de otro de los  cinco componentes desaparecidos de la 4ª compañía del Perezagua. Todos llevan las botas puestas, bastante bien conservadas, debido sin duda a su buena calidad y condiciones del enterramiento.

 

Diferentes momentos de la exhumación de los cinco combatientes en la trinchera del monte Altun. Imágenes Crónicas a pie de fosa.

Entre las autoridades presentes en la primera jornada, se encontraban miembros de GOGORA con su directora Aintzane Ezenarro a la cabeza, el Alcalde de Zeanuri Eusebio Larrazábal, Juan Mari Atutxa de la Fundación Sabino Arana, miembros del Partido Comunista de Euskadi con su secretario general Jon Hernández, mucha gente conocida de otras exhumaciones y otra anónima que seguramente veremos pronto, debido al interés despertado por tal magnífico hallazgo y recuperación.

 

Proceso de cribado de la tierra extraída de la trinchera, la exhumación y de los materiales hallados.  Imágenes  de Manu Paz Varela y María Luz Carballude eMato.

En resumen, el trabajo cumplido, cinco combatientes republicanos rescatados del olvido, dos jornadas difíciles de olvidar, mucho trabajo, buenos amigos, momentos emotivos y un nuevo pero firme paso de memoria y reconocimiento a los que dieron su vida por una idea, la libertad.

 

Simulación en la colocación de los cuerpos, una vez muertos, en el fondo de la trinchera. Imágenes de Luis Merino.

Galdakao Gogora

Foto de familia de parte del equipo de exhumación al finalizar los trabajos. Imagen de Galdakao Gogora.

AGRADECIMIENTOS.

A Manu Paz Varela, María Luz Carballude Mato, Txato Jose Angel Etxaniz Ortuñez, Juan Luis Merino y Galdakao Gogora por sus fotografías.

A Frentes de Euzkadi y Euskal Prospekzio Taldea por la información usada en este reportaje, procedentes de sus articulos publicados en facebook.

A Euskal Prospekzio Taldea por hacer tan bien y de forma totalmente desinteresada la busqueda de combatientes enterrados en nuestros montes.

A la Sociedad Aranzadi por su compromiso con la recuperación de la verdad y su labor técnica en las exhumaciones.

A todos los que de una y otra forma han participado en la exhumación.

OTRAS FUENTES SOBRE LA EXHUMACION.

http://www.aranzadi.eus/antropologia-fisica/descubren-una-trinchera-con-restos-de-cinco-combatientes-de-la-guerra-civil-en-zeanuri

http://www.elcorreo.com/bizkaia/hallan-trinchera-restos-20171119132201-nt.html#ns_campaign=gs-ms&ns_mchannel=elcorreo&ns_source=fb&ns_linkname=ltl

http://www.elcorreo.com/bizkaia/zeanuri-fosa-comun-guerra-civil-20171120211201-nt.html

http://www.eitb.eus/es/noticias/politica/videos/detalle/5219950/video-hallan-restos-miliciano-zeanuri-guerra-civil/

http://mugalari.info/2017/11/20/dos-elorriarras-frentes-euzkadi-localizan-miliciano-junto-aranzadi-acaban-exhumando-cinco-excombatientes-zeanuri/

VIDAS ROTAS POR LA BARBARIE FASCISTA (1ª parte).

“30 DIAS DE MEMORIA EN ORTUELLA (BIZKAIA)”.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


 

Para muchos de nuestros lectores, puede que este reportaje les suene y lo hayan leído de forma diaria e individual a lo largo de estos primeros quince días de noviembre en nuestra página de facebook. No están equivocados, pues cada día lo hemos compartido de nuestra “página hermana”, Mesa de la Memoria Ortuella-Ortuellako Memoria Mahaia en la que lo publicamos en primer lugar por pertenecer también a ella. https://www.facebook.com/mesamemoriaortuella/

Por esa razón en este reportaje recogemos cada uno de esos post y los publicamos conjuntamente en dos partes, quince ahora y quince el mes que viene, pues el resto comenzaran a publicarse a partir del 16 de noviembre.

Es nuestra intención el salvaguardar, de esta forma en el blog, esas biografías y proyectos de vida truncados por un golpe de estado militar que acabó en Guerra Civil.

DIA DE LA MEMORIA EN EUSKADI.

El pasado día 10 de noviembre se conmemoró en Euskadi el Día de la Memoria 2017, promovido por el Gobierno Vasco a través del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, GOGORA.

Por tal razón y como para nosotros y  para la Mesa de la Memoria Ortuella todos los días son “DIA DE LA MEMORIA”, se está realizando durante todos los días de este mes de noviembre, una pequeña entrada en las redes sociales (facebook) con un recuerdo memorialístico a cada una (en total 30) de las más de 200 personas, vecinos de Ortuella, que murieron o fueron asesinadas durante la Guerra Civil y la represión franquista.

De éste modo   CRONICAS A PIE DE FOSA y la MESA DE LA MEMORIA ORTUELLA-ORTUELLAKO MEMORIA MAHAIA se suma al homenaje de recuerdo y compromiso con nuestros vecinos desaparecidos en los trágicos sucesos de nuestra pasada historia.

Además hemos realizado como homenaje y recuerdo de ello un cartel conmemorativo en el que incluimos, sobre una fotografía de la OKE, a varias personas, en color, que están participando en el proyecto “Recuperando Memoria” con entrevistas a los mayores del municipio junto con las de varias de las personas recordadas elegidas al azar.

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Cartel conmemorativo realizado por Mesa de la Memoria Ortuella- Ortuellako Memoria Mahaia.

Las fotografiadas han sido realizadas por el blog Crónicas a pie de fosa, de las fichas personales de la exposición que se realizó en el municipio en 2015, paralelamente con el documental de Juan Ignacio Rodríguez Camarero, titulada “ORTUELLA EN LA GUERRA CIVIL (1936-1939)- ORTUELLA GUDA ZIBILEAN”.

Van a ser 30 DIAS DE LA MEMORIA EN ORTUELLA, 30 historias de vida rotas por el fanatismo fascista, de personas de las que tenemos fotografías. En éste primer reportaje publicamos las primeras 15 fichas memorialistas en homenaje y recuerdo a nuestros vecinos.

No basta sólo con el 10 de noviembre de 2017 como DIA DE LA MEMORIA.

 

DIA 1 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

LUIS “ATXURI” ABASCAL BORDEGARAI.

Miliciano desaparecido en combate.

Nació en Ortuella en 1917 y murió en junio de 1937 a la edad de 20 años, caído en combate a consecuencia de las heridas de guerra durante la batalla de Artxanda en la defensa del Cinturón de Hierro de Bilbao.

Estaba soltero, de profesión era jornalero antes de la sublevación militar contra la república y al estallar la guerra se alistó como miliciano republicano en el batallón “PEREZAGUA” del Partido Comunista de Euskadi (PCE).

Su cuerpo nunca fue encontrado y sus restos aún permanecen en alguna trinchera o fosa de guerra en el monte Artxanda.

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DIA 2 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

PEDRO CRESCENCIO AGIRREGABIRIA ONAINDIA. “PERIKO”

Miliciano ejecutado por los franquistas.

Nació en Ortuella en 1909 y murió asesinado en 1938 a la edad de 29 años en Derio.

Estaba casado y con un hijo, de profesión calderero metalúrgico y vecino de Bañales.

Se alistó como miliciano al estallar el golpe de estado militar contra la república y participó en combates durante la Guerra Civil, alcanzando los grados de teniente en el batallón “ARANA GOIRI” del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y más tarde el de capitán en el batallón también nacionalista “SAN ANDRES”  (ELA-STV).

Participó en la defensa de Bilbao y en la retirada a Santander fue apresado y encarcelado en la prisión de Larrinaga en Bilbao. Se le aplicó juicio sumarísimo mediante Consejo de Guerra bajo la legalidad militar franquista y fue condenado a muerte. Fue fusilado contra las tapias del cementerio bilbaino de Derio el 11 de marzo de 1938.

Sus compañeros de prisión dijeron de él, que sus últimos días de vida los vivió con gran entereza causando una gran impresión entre ellos.

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DIA 3 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

LEONOR TÉMEZ VILOR Y SUS HIJOS, PALMIRA Y JESUS.

Civil fallecida a causa de un bombardeo.

Leonor, la madre, nació en Vilaver (Lugo) en 1894 y murió en Ortuella el 16 de junio de 1937 junto con sus hijos Palmira (20 años) y Jesús (5 años), víctimas del bombardeo realizado por la aviación italiana fascista.

Tenía 44 años,era ama de casa, estaba casada y tenía dos hijos.  Era vecina de Ortuella desde 1910 y vivía en el barrio de La Etxaba.

El 16 de junio de 1937 sobre las 10 de la mañana, varios aviones bombarderos italianos, que ayudaban a los sublevados franquistas, bombardean la linea férrea y cuantas casas hay a ambos lados de la misma a su paso por la localidad, camino de su objetivo final que es el aeródromo de Somorrostro en la Playa de La Arena.

Una de esas bombas asesinas cae en la casa donde estaban Leonor y sus dos hijos, Palmira y Jesús, acabando con sus vidas destrozando una familia.

En esa misma acción de bombardeo indiscriminado contra la población civil de Ortuella, mueren otros dos vecinos. A todos ellos, cinco vecinos de nuestro pueblo, a instancias de la Mesa de Memoria Ortuella, el Ayuntamiento Ortuella coloca un monolito el 16 de junio de 2017 en recuerdo y homenaje de las víctimas 80 años después.

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DIA 4 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

RAFAEL RODRIGUEZ ANDRES.

Miliciano fallecido por malos tratos en campo de Concentración.

Nació en Ortuella en 1918 y murió en 1939 en Ortuella a la edad de 21 años.

De profesión jornalero vivió su corta vida en Ortuella y por azares del destino en la calle La República.

Nada más fracasar el golpe de estado militar contra la República en Bizkaia y comienzo de la guerra civil, se alista voluntario como miliciano republicano al batallón “PEREZAGUA” del Partido Comunista de Euskadi (PCE).

Su bautismo de fuego fue en el Frente de Villareal (hoy Legutio-Alava) donde su batallón y otros sufrieron grandes bajas. Más tarde luchó en cuantos frentes estuvo emplazado su batallón, hasta que tras la caída de Bilbao se refugia en Santander donde es hecho prisionero.

Comienza su periplo de prisión en prisión comenzando por el Campo de Concentración de San Pedro de Cardeña en Burgos, Córdoba y Castuera en Badajoz. De éste último es trasladado a consecuencia de sus graves heridas por malos tratos de sus captores al Hospital Militar de Gernika en Bizkaia.

Allí el médico y vecino de Ortuella Eugenio Zubimendi, ante los graves daños ocasionados a su cuerpo por los que ve un doloroso y triste final, lo manda a casa en Ortuella a morir. Fallece a causas de sus heridas el 12 de diciembre de 1939, casualmente el mismo día y mes que nace 21 años atrás. Es enterrado en el cementerio de Nocedal en Ortuella.

G.C.E-162A1


DIA 5 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

LUCIO GÓMEZ ESPINA.

Civil fallecido por “suicidio” en prisión.

Nació en 1896 en Ortuella y murió en Bilbao en 1937 a la edad de 40.

Vecino del barrio minero de Cadegal, era empleado de profesión, casado y con tres hijos.

Era un civil republicano que fue concejal del PSOE durante la República en el Ayuntamiento de Ortuella (1931-1934 y 1936) y más tarde miembro del Comité de Defensa Local durante la Guerra Civil hasta la entrada de las tropas franquistas en el pueblo el 23 de junio de 1937.

En septiembre de 1937 es detenido y encarcelado en la prisión de Larrinaga en Bilbao, donde tras juicio sumarísimo por Consejo de Guerra militar, es condenado a 20 años de reclusión por auxilio a la rebelión.

No puede superar su encierro y el 26 de noviembre de 1937 se “suicida” lanzándose desde el tercer piso de la cárcel al patio interior. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Bilbao en Derio.

G.C.E-0851


DIA 6 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

SANTIAGO HURTADO ZABALA.

Miliciano fallecido en combate.

Nació en Abanto Zierbena en 1912 y murió en Arriondas (Asturias) en 1937.

Vecino del barrio de la Barguilla en Ortuella, 26 años, de profesión ebanista, casado y con un hijo.

Como tantos vecinos de Ortuella, se alistó voluntario tras el golpe de estado militar a la república al ejército vasco republicano como miliciano. Su destino fue en el batallón  “MEABE” nº 2 “Stalin” de Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) del que llegó a ser capitán de la 3º compañía.

Tras diversos combates a lo largo de los frentes de Bizkaia, se repliega con sus hombres a la zona de Santoña en Cantabria, donde deciden no rendirse a los italianos y reagrupa sus tropas, contrarias a la entrega, para seguir luchando en otros frentes.

Continúan su lucha por los frentes de Santander y al final acaban en Asturias, en la lucha por el control de Arriondas, contra las tropas franquistas terrestres y la aviación área alemana de la Legión Cóndor. Esta última bombardea indiscriminadamente la población el 3 de octubre de 1937 y Santiago muere, víctima de las heridas producidas por las bombas al igual que muchos otros soldados y residentes locales.

G.C.E-097A1


DIA 7 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

RAMON RODRIGUEZ QUEREJETA.

Soldado prisionero ejército republicano desaparecido.

Nació en 1913 y desapareció en 1942 en Francia.

Era vecino de Ortuella del barrio de Golífar,  de profesión jornalero y soltero de 30 años.

Fue un activista comunista condenado por los sucesos ocurridos durante la revolución de 1934.

El golpe de estado militar contra la República de julio de 1936 le pilló haciendo el servicio militar en Barcelona, por lo cual participó en el frente de Catalunya como soldado en el ejército regular republicano.

El 26 de enero las tropas franquistas toman Barcelona y el 10 de febrero llegan hasta la frontera francesa, conquistando de esta forma el último palmo de tierra en Catalunya. El avance del ejército franquista hacer que tanto combatientes como civiles sean empujados a Francia. Medio millón de personas habían cruzado la frontera francesa hacia el exilio en enero de 1939, entre ellos Ramón, y retenidos en campos de concentración donde una buena parte ya no volvería nunca más a su tierra.

Uno esos campos fue Gurs, donde Ramón fue internado con cientos de miles de refugiados.

Cuando Alemania invadió Francia en la 2º G.M, muchos de esos refugiados republicanos fueron trasladados a campos de trabajo, donde en alguno de ellos desapareció nuestro vecino Ramón hacia noviembre de 1942 a manos de los nazis.

G.C.E-164A1


DIA 8 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

EMILIO MÉNDEZ LÓPEZ.

Miliciano fallecido en hospital de campaña.

Nació en Ortuella en 1908 y murió en Barakaldo en 1937.

Fue vecino de Catalina Gibaja de 29 años, de profesión moldeador, casado y padre de cuatro hijos.

Como tantos de miles de jóvenes se alistó voluntario al ejército vasco republicano como miliciano, con la clara intención de parar al fascismo en los frentes de batalla.

Fue Comisario Político del batallón “ROSA LUXEMBURGO” del Partido Comunista de Euskadi (PCE).

Entró en combate varias veces en los frentes de Bizkaia, pero su última batalla se desarrolló en Peña Lemona. Fue herido de gravedad en los primeros días del mes de junio de 1937 y trasladado a retaguardia al hospital de campaña, de Barakaldo, donde falleció el 4 de junio de 1937.

Su cadáver fue velado por sus compañeros de partido en la sede local del partido Comunista y enterrado en el cementerio de Nocedal en Ortuella.

G.C.E-132A1


DIA 9 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

ANGEL LOPEZ TORRES.

Civil fallecido a causa de bombardeo.

Nació en San Miguel de Aras (Cantabria) en 1889 y murió en Ortuella en 1937.

Vecino de Ortuella del barrio de Bañales desde 1911, jornalero, casado y con cuatro hijos.
Tenía 49 años cuando el 16 de junio de 1937, pasadas las 10 de la mañana, un grupo de bombarderos de la aviación legionaria italiana dejan caer sus bombas a lo largo y ancho de la vía férrea de Bilbao a Muskiz a su paso por Ortuella.

Minutos antes había sonado la sirena de aviso de ataque aéreo en las empresas cercanas, ya que era poco el margen de tiempo con el que se contaba para avisar a la población civil de Ortuella.

Ángel, como el resto de vecinos cercanos, se dirigió rápidamente a los refugios habilitados en las bocas de las minas y túnel del ferrocarril minero. La rapidez era fundamental para sobrevivir a los bombardeos indiscriminados.

En la misma boca del refugio donde iba a protegerse, cercano a su casa, cayó una bomba matándolo al instante.

El ataque aéreo de esa jornada, 16 de junio de 1937, causó cinco muertos en Ortuella, la familia del barrio de la Etxaba Leonor Témez y sus hijos Palmira y Jesús, (ver Día 3 de la Memoria en Ortuella) y el vecino de Trapagarán Miguel Azaola que se encontraba en Casablanca, en su taller.

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DIA 10 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

ROMAN FUENTES OÑA.

Funcionario municipal muerto en prisión.

Nacido en Mambrilla (Burgos) en 1888 y murió en Astorga (León) en 1939.

Era vecino de Ortuella desde el año 1900, vivió en la calle La República, de profesión sastre, casado y padre de 4 hijos.

Fue militante de Izquierda Republicana y al estallar la guerra se alistó como miliciano en el batallón de Orden Público. Más tarde ejerció el cargo de Jefe de la Guardia Municipal de Ortuella durante la Guerra Civil.

Por su militancia política y su cargo en el ayuntamiento, fue apresado tras la caída de Ortuella a la entrada de las tropas nacionales el 23 de junio de 1937.

Fue juzgado y condenado bajo la ley militar franquista en juicio sumarísimo por auxilio a la rebelión a 12 años y un día.

Falleció en la prisión de Astorga (León), a los 51 años, el 25 de junio de 1939 donde estaba recluido cumpliendo su injusta condena.

No consta la causa de su muerte, pero no es difícil sospechar que el hambre, los malos tratos y las condiciones higiénico-sanitarias hicieron su parte.

Fue enterrado en Astorga.

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DIA 11 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

LUIS AIRA FERNÁNDEZ “LAMPANAS”.

Miliciano fallecido en combate.

Nació en Ortuella en 1909 y falleció en Valencia en 1938.

Vecino de Ortuella del barrio de Golifar, 29 años, de profesión jornalero, casado y con tres hijos.

Cuando comenzó la Guerra Civil en 1936 se alistó voluntario como miliciano republicano en el batallón “PEREZAGUA”, del Partido Comunista de Euskadi (PCE). LLegó a tener el grado de Capitán de la 2ª Compañía y Comisario Político.

Combatió en varios frentes de guerra vascos luchando contra los sublevados franquistas. También participó en el frente de Asturias en 1937 con su batallón dentro de la Brigada Vasca Expedicionaria.

Tras la caída del Frente Norte se trasladó al de Levante para continuar luchando por la República.

Falleció en accidente ferroviario en 1938 en uno de esos traslados de tropas al frente de batalla.

Se le considera caído en combate.

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DIA 12 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

JUAN ABASCAL LÓPEZ.

Alcalde republicano desaparecido.

Nació en Irun (Gipuzkoa) en 1876 y desapareció en Briviesca (Burgos) en 1936.

Vecino de Ortuella, de la calle Catalina Gibaja, desde 1900 y miembro de una familia muy arraigada en la localidad. Empresario de 61 años, casado y con 12 hijos.

Su segundo matrimonio le hace trasladarse a residir a Briviesca donde montó un aserradero.

En abril de 1931, durante la IIª República, es elegido alcalde por Unión Republicana. Uno de sus logros más importantes fue la construcción de un Centro Escolar en la localidad dadas las precariedades del que existía entonces. Tras la autorización, empieza su construcción en 1933 finalizando en la primavera de 1936. Antes de su inauguración el 19 de julio de 1936, tras el golpe de Estado militar, el grupo municipal es depuesto por los sublevados y su alcalde y alguno de sus concejales detenidos.

Juan Abascal es detenido concretamente el 4 de agosto en su domicilio y permanece recluido hasta el 11 de septiembre. Ese día fue sacado de su lugar de reclusión y conducido junto con otros a un lugar desconocido donde es asesinado por fusilamiento. Su cuerpo nunca fue encontrado.

Se cree que el lugar donde reposan sus restos es una de las fosas del Monte La Pedraja en Villafranca Montes de Oca (Burgos).

En 2010-2011 se localizaron y se exhumaron dos fosas con 135 cuerpos asesinados y enterrados en las cercanías del Camino de Santiago en La Pedraja. Solo se han podido identificar a 16 de esas 135 personas, que ya han sido entregadas a sus familiares.

Juan Abascal no es uno de ellos, teniendo en cuenta que aún quedan por encontrar cerca de otras 200 personas desaparecidas y asesinadas en ese monte.

En la actualidad el colegio que el promovió lleva su nombre como homenaje.

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DIA 13 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

DOMINGO LAZPITA ALDAMA.

Miliciano fallecido en hospital de campaña.

Nació en Ortuella en 1913 y falleció en Durango en 1936.

Vecino del barrio de Bañales, de 22 años, soltero y de profesión jornalero.

Tras la sublevación militar del 19 de julio de 1936 se alista voluntario como miliciano republicano al batallón nacionalista “ARANA GOIRI” (PNV).

El “ARANA GOIRI” fue el primer batallón organizado por el PNV, partió al frente el día 24 de septiembre de 1936 tras ser armadas sus cuatro compañías en el cuartel de Garellano de Bilbao. Sus compañías marcharon a diferentes frentes de guerra, entre ellos a Elgeta (Gipuzkoa) y a San Miguel de Markina (Bizkaia), distinguiéndose por su valor en los combates de finales de septiembre y principios de octubre.

En esos primeros días del mes de octubre, en torno al 4, cae herido en combate en el Frente de San Miguel-Elgoibar (Gipuzkoa) y es trasladado al hospital de campaña de Durango, donde debido a la gravedad de sus lesiones fallece el 6 de octubre.

Su cuerpo es trasladado a Ortuella donde se le vela y rinde homenaje en el Batzoki. Al día siguiente es trasladado al cementerio de Nocedal en Ortuella rodeado de una multitud.

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DIA 14 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

LUCIANO OCHOA GOMEZ.

Civil fallecido a causa de bombardeo.

Nació en el Valle de Tobalina (Burgos) en 1894 y falleció en Bermeo en 1937.

Vecino de Ortuella desde 1921, de 42 años, de profesión jornalero, casado y con tres hijos.
Luciano estaba enfermo y por tal razón se encontraba ingresado en el psiquiátrico de Bermeo cuando estalló la Guerra Civil.

El 30 de abril de 1937 la brigada de los Flechas Negras italianos, al mando de Sandro Piazzoni, atacan Bermeo con todo lo que tienen, incluida la artillería con la que bombardean la localidad previa a su toma definitiva.

Una de esas bombas cae en el psiquiátrico dejando varios muertos y heridos, entre estos últimos se encontraba Luciano.

A los dos días, concretamente el 2 de mayo, fallece a causa de sus heridas, siendo enterrado en Bermeo.

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DIA 15 DE LA MEMORIA EN ORTUELLA.

HELIODORO PATRICIO JORGE LAKA.

Agente de Orden Público ejecutado por los franquistas.

Nació en Ortuella en 1902 y murió asesinado en Derio en 1938.

Vecino de Ortuella pero residente en Barakaldo, de 35 años, casado y con dos hijos.

Era Agente de Orden Público perteneciente a la Guardia de Asalto republicana.

Cuando estalló el golpe de estado militar contra la República se le encuadra, con el rango de teniente en el batallón “MEABE” nº1, llamado “Largo Caballero” de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU).

Tras la ocupación fascista de Ortuella es detenido y enviado a la prisión de Larrinaga en Bilbao. En poco tiempo es juzgado por la Ley militar franquista por auxilio a la rebelión y condenado a muerte.

Fue sacado de su celda de Larrinaga el 8 de enero de 1938 y trasladado al cementerio de Derio, donde es asesinado por fusilamiento contra las tapias del mismo con otros condenados.

Su cuerpo fue arrojado a una fosa común en el mismo cementerio junto con los otros.

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LOS PRESOS DEL BATALLON MINERO Nº 1 DE VIZCAYA.

LOS CAMPOS DE CONCENTRACION DE GALLARTA, LA ARBOLEDA Y GALDAMES.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


Cerca de un millar de presos, del llamado Batallón Minero n 1 de Vizcaya, pasaron entre 1937 y 1939 por los Campos de Concentración que formaban el espacio geográfico de las tres localidades limírofes de Abanto Zierbena, Trapagaran y Galdames, en la “Zona Minera”, para trabajar de forma esclava para las empresas mineras.

Inmediatamente después de la caida de Bilbao y margen izquierda entre el 18 y 30 de junio de 1937, una vez “controlada” la zona por el éjercito nacional rebelde, los grandes terratenientes y empresarios mineros reclaman la apertura a la nueva administración franquista de las explotaciones que durante la guerra han estado casi paradas o a bajo rendimiento. El conflicto armado ha dejado medio abandonadas las minas, sin mano de obra humana, que ha estado destinada a la defensa de Bizkaia en el frente, en forma de batallones de combate y contrucciones de militares y en retaguardia a labores de intendencia y sanitarias.

Las minas de hierro de Bizkaia son de gran interés extratégico para la industria de guerra franquista, que además puede ponerse inmediatamente en marcha ya que las fabricas de elaboración del hierro de La Naval, Altos Hornos y otras han caido en poder del ejército franquista sin apenas daños. La Comisión de Inspección de Obras Públicas propuso la explotación de las “minas de Vizcaya”, considerándolas como obra de carácter militar, dadas las características del hierro y su transcendencia desde el punto de vista económico.

Mapa

Mapa de situación de los tres Campos de Concentración y su espacio de trabajo. Mapa Geoeuskadi y realización propia.

Tras la ocupación franquista, la primera normativa reguladora de trabajo forzado fue por Decreto publicado en el Boletín Oficial del Estado nº 281 de 28 de mayo de 1937 por el que se proclamaba “el derecho al trabajo de los presos por delitos no comunes”. Con esta ley recien creada, el Delegado de Falange Española Tradicionalista y de las JONS de Vizcaya, se dirige a la Cámara Minera el 12 de julio para informarles de que “habiendo obtenido el ofrecimiento del Gobierno del Generalísimo de poder enviar presos para ciertos trabajos en esta provincia y creyendo en los sitios más adecuados sean las minas, les rogamos nos indiquen si necesitan presos así como la cantidad para las distintas minas para poder solicitar esos, al mismo tiempo para ir buscando el alojamiento de este personal que está acuartelado y bajo control de guerra”.

Como es de suponer, la Cámara Minera ve de gran interés el ofrecimiento, la guerra ha reducido el trabajo en sus concesiones a cero y por lo tanto también sus ganancias. Al estallar el conflicto armado, las empresas mineras ven como gran parte de su personal, sobre todo los obreros de los escalafones más bajos y de fuertes convicciones ideológicas republicanas, abandonan sus puestos y toman las armas contra los sublevados. Tal situación hace que haya escasez de mano de obra joven especializada. Con el ofrecimiento ven posible volver a ponerlas en funcionamiento a pleno rendimiento, por lo cual comienzan de inmediato las gestiones necesarias.

Las negociaciones llegan a acuerdo tras varias reuniones, por una parte la Comisión de Incorporación y Movilización Industrial, Organismo dependiente de la Inspección de Campos de Concentración de Prisioneros (ICCP) bajo la presidencia del Teniente Coronel Francisco Bastos Ansart y por la otras los representantes de la Cámara Minera Oficial de Vizcaya.

Es interesante en este punto hacer un alto para nombrar a los representantes de la citada Cámara que marcan los acuerdos para la creación de esos campos de trabajo mineros y con el trabajo de los presos. En la sesión de la Comisión Minera del 14 de septiembre de 1937 aparecen los nombres de José Luis Puente, Valerio Balzola, Demetrio Retolaza, Santiago Echevarría y Jerónimo Jubeto.

Jerónimo Jubeto Egiluz, además de contratista de minas era alcalde de Ortuella elegido por la administracion franquista el 25 de julio de 1937, tras la destituicuión de la Gestora municipal impuesta por Falange tras la toma de la localidad el 23 de junio. Con anterioridad a la guerra ya había sido alcalde del municipio en varias ocasiones. https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2017/02/08/ortuella-guerra-civil-y-memoria-historica/

El acta de esa reunión es sumamente interesante y por lo tanto la reproducimos integra, tal y como viene en el libro “El batallón minero nº 1 en las minas de Vizcaya”, de Fátima Pastor Ruiz.

“Sobre los Prisioneros

Bastos anuncia la próxima llegada de los técnicos encargados de resolver sobre el alojamiento de prisioneros. Se acuerda la forma de realizar la pertinente visita a los lugares escogidos a tales propósitos. Se habla de su alojamiento en el Hospital de Triano. El Presidente de la Cámara Minera anuncia que las obras de reparación de este Hospital se comenzaran inmediatamente.

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Hospital Minero de Gallarta a principios del siglo XX. Imagen archivo José Mª García (Margen Izquierda. Imágenes históricas.  El Correo. Bilbao 1989)

Situación social

Bastos interroga sobre la situación social en la zona minera. A lo que Jubeto responde que el ambiente es más bien de vencidos que de convencidos y que parecen vivir entre los obreros un deseo de esperanza de revancha. Cree que la solución se hallaría en la constitución de nutridos puestos de la Guardia Civil en la zona minera, prefiriendo aquellos miembros del citado Cuerpo que por su permanencia anterior en la zona conocen sus circustancias.

Retolaza dice ser más optimista, entendiendo que con un poco de disciplina y vigilancia podrán vencerse todas las dificultades. Zavala y Balzola abundan en impresiones similares.

En definitiva, Bastos considera que para asegurar la situación social en las minas, será preciso asegurar el desarme absoluto y el establecimiento de una vigilancia adecuada. Con ello se tendrá la retaguardia asegurada que se precisa para la normalidad de los trabajos.

Militarización

Bastos apremia a que la militarización de las minas comience cuanto antres. A los carnés deben acompañar las correspondientes fotografías. Para los obreros la significación de la militarización quedará concretada en que quedan sujetos al fuero de Guerra. Se acuerda que la Cámara adquiera y distribuya los brazaletes precisos a la miltarización.

Guardas jurados.

Jubeto y Retolaza consideran que podrá contratarse personal de confianza para hacer de guardas jurados de las minas.

Sobre el estado de la producción.

La Jefatura de Minas informa que la producción el pasado mes de agosto ha sido de 40 a 50.000 toneladas. Retolaza afirma que indiscutiblemente en lo sucesivo irá aumentando la producción. “En realidad no aumenta la producción por falta de brazos y se conviene en la necesidad de apresurar la aportación de prisioneros”.

Exportación.

Se informa que la exportación va en aumento en forma creciente.

Es preciso impulsar los trabajos.

Termina Bastos insistiendo sobre la necesidad de impulsar la explotación recordando el beneficio que la misma supone para los mineros en las actuales circunstancias, aparte el deber de contribuir eficazmente a los deseos del Estado.

Los Sres. Mineros presentes manifiestan que las Empresas se hallan con el mejor espíritu a estos propósitos.”

Dias después se ultiman los detalles en otra reunión y el plan de actuación.

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Visita de los familiares a los presos en las minas. Imagen Archivo Histórico del Comité Internacional de la Cruz Roja /ICRC, V-P-HIST-02225-18A.

Las previsiones de explotación de las minas se estima en unas 1.700.000 toneladas, lejos de las 50.000 que se vienen sacando en la actualidad. En el plan se informa que se cubren con creces las necesidades de la industria nacional con unas 300.000 toneladas y que se podrían dedicar el resto, las 1.400.000 toneladas a la exportación. Eso significa un ingreso extra de dinero para El Estado al que hay que sumar las propias ganancias del transporte, ya que el mismo se hace y se debe hacer con barcos nacionales.

También se estipula que tal volumen de explotación se tiene que llevar a cabo con el empleo necesario de 3.000 prisioneros a los que la propia Cámara Minera tiene que alojar con la construcción de barracones especificos.

En el plan se deja bien claro, en uno de sus puntos, que las empresas mineras no se pueden beneficiar absolutamente en nada empleando mano de obra de los prisioneros. El reparto de las ganancias lo marca el Decreto 281 que dicta que 2 pesetas son para el preso, 2 pesetas para la mujer y 1 peseta para cada hijo menor de 15 años. Si el preso esta soltero o no tiene hijos, las cantidades de ellos y el resto es para el Estado, que podrá emplearlo en nuevas obras o en dar de comer a otros prisioneros.

Además del misero sueldo, que el Estado da por bueno al igual que los empresarios mineros, otra ventaja para el prisionero se dicta con el “régimen de reducción de penas por el trabajo”.

El plan continua con otras “bondades” para el preso; “además, con el régimen de trabajo que se ha estudiado, los obreros tienen abierto el camino de redención, ya que se les impone una tarea minima, que se hace normalmente en 6 horas y al tener que trabajar ellos las 8 horas reglamentarias pueden obtener un plus de rendimiento del cual se beneficia en gran proporción los prisioneros o sus familiares.”

El plan concluye con una arenga en la que dice que al ser la primera obra importante donde se utilizarán prisioneros y no parece facil conseguir mayor beneficio para la nación bajo el doble punto de vista económicio y social.

En resumen, el plan marca claro el reparto de funciones, el Estado proporciona los presos trabajadores a las empresas mineras y éstas se comprometen a costear su instalación y sus jornales.

La Cámara Minera como representante de la patronal, las empresas propietarias y contratistas, se convierte en intermediario entre las autoridades de la Inspección de Campos de Concentración y las explotaciones mineras.

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Visita de las autoridades y el Delegado de Cruz Roja a las minas de La Arboleda. Imagen Archivo Histórico del Comité Internacional de la Cruz Roja /ICRC, V-P-HIST-02225-19A.

EL BATALLON MINERO Nº 1.

El 17 de septiembre de 1937 la Comisión de Campos de Concentración elabora el plan de trabajo del Batallón Minero nº 1 y las normas por las que se rige y ajusta a los trabajos a realizar en las minas de Vizcaya.

La norma da prioridad a trabajadores de la zona en paro, pero dada la situación de guerra y deslocalización no hay nadie que reuna esos requisitos. Por tal razón explica la necesidad de emplear prisoneros de guerra como trabajadores mineros.

Aunque se suponía cierta libertad a las empresas en su forma de trabajo, la realidad es que todas se reglamentan en el mismo modelo, elegido después para otras explotaciones mineras en el resto del Estado.

La entrada al trabajo sería en formación militar, que se suspendería al llegar al mediodia, cuando se lo ordenasen y lo reanudarían igualmente cuando acabara la faena de 8 horas, marchando en formación también hasta el alojamiento en barracones.

La Inspección de Prisioneros se encargaría de la vigilancia de los presos durante el trabajo, alojamiento y traslados.

En cada explotación minera se establece un rendimiento minimo de trabajo por preso, que en caso “el no cumplirlo representaría una primera y única advertencia, y el despido subsiguiente del obrero a un campo de concentración de castigo.”

Pese a que el plan de actuación de puesta en funcionamiento de los campos de concentración correspondientes a las distintas áreas en las que el Batallón Minero nº 1 va a actuar, todo son problemas derivados de la improvisación y la descoordinación entre los distintas entidades administrativas civiles y militares.

Las obras de acondicionamiento de los dos principales campos de concentración para el alojamiento de presos, el Hospital Minero de Gallarta (Abanto Zierbena) y el Asilo de San Fernando en la Arboleda (Trapagaran, antiguo San Salvador del Valle), se realizan de forma apresurada y sin fondos, lo que obliga a la Cámara Minera a solicitar dinero a sus miembros como en una derrama de vecindad.

La llegada de los 200 presos prevista para el 1 de octubre de 1937 a la zona no se lleva a cabo, primero por falta de liquidez para pagar los salarios a los presos y administración franquista desde el primer día y por la falta manifiesta de material de herramientas para hacer frente al trabajo diario.

Finalmente y una vez superados los problemas técnicos y económicos, el primer contingente de presos llega al Campo de Gallarta localizado en el Hospital Minero, el 12 de noviembre, y el 23 del mismo mes al Campo de La Arboleda emplazado en el Asilo de San Fernando. El tercer Campo, el de Galdames, emplazado en la antigua Casa Cuartel de la Guardia Civil de San Esteban a partir del mes de febrero de 1938.

La dirección de los Campos de trabajo recae en responsables administrativos civiles que son elegidos por su confianza por la Comisión Militar de Incorporación y Movilización Industrial. Para el campo de Gallarta Lázaro García y Joaquín del bosque, para el campo de La Arboleda Felix Quintana y para el Campo de Galdames Pablo Matute. Más tarde sus nombramientos son puestos en duda por la Delegación de falange de Bilbao e incluso por la propia Inspección de Campos, pues se plantea su sustitución por Oficiales militares por la dificultad ecónomica de pagarlos. De hecho en varias ocasiones solicitan a la Cámara Minera la solución a su problema de salario sin que ésta haga nada por considerar que sus nombramientos se hallan al margen de las empresas mineras.

Los presos trabajadores del batallón minero nº 1 conviven desde el mes de noviembre de 1937 hasta finales de 1939 en sus explotaciones mineras con trabajadores mineros libres y en mayor o menor contacto con los habitantes y vecinos de la población local de Gallarta y La Arboleda por estar los Campos cercanos a los nucleos urbanos. No así en el Campo de Galdames que se encontraba más alejado de los distintos núcleos de población.

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Trabajo en las minas de Gallarta a principios del siglo XX. Imagen Foto Ortega. (Margen Izquierda. Imágenes históricas.  El Correo. Bilbao 1989)

LOS PRESOS DEL BATALLON MINERO Nº 1.

Los planes, al principio, eran que los presos trabajadores que iban a formar parte de este batallón minero llegarían del Campo de Concentración de San Pedro de Cardeña en Burgos. Se esperaban grupos de 100 presos a la semana hasta completar los 600 con los que contarían las 5 companias. Se desechó rápidamente la previsión inicial de tener 3.000 prisioneros en las minas. A ellas no llegó más que un batallón de trabajadores, que en el momento de máxima afluencia de prisioneros en septiembre de 1938 contó con 968 prisioneros.

Se buscaron presos clasificados previamente en Campos de Concentración y Clasificación de Prisioneros, primero los de tipo A (dudosos) y después los de B (sin responsabilidades) basados en su propia descripción “prisioneros que resulte se incorporaron voluntariamente a las filas del enemigo y que no parezcan afectados de otras responsablidades de índole social, política o común”.

Finalmente el resultado fue otro. Si es cierto que seguían perteneciendo a los dos tipos de clasificación, pero llegaron de otras procedencias, como por ejemplo de cárceles de Bilbao, entre ellas la Universidad de Deusto, de la que salieron 440 presos para el Campo de Gallarta y 73 para el Campo de La Arboleda.

La gran mayoría de presos son personas sin un papel político relevante, alistados de forma voluntaria en los batallones del ejército vasco y republicano, que tras caer el frente de guerra de Santander proceden de la Prisón de Santoña. También se tiene en cuenta su experiencia profesional, pues se busca a presos que dominen los oficios manuales como labradores, mineros, canteros, etc. La edad para pertenecer al batallón minero era entre 18 y 45 años, facil de cumplir cuando casi todos estaban luchando como soldados contra los sublevados.

También se buscaba en ellos una cercanía familiar al territorio donde iban a trabajar, pero en realidad la procedencia de los presos era la gran mayoría de fuera de Bizkaia o Gipuzkoa, pues vinieron gallegos, catalanes, cántabros y asturianos.

Los 200 primeros presos llegaron en la segunda mitad de 1937 y se alojaron en el Hospital Minero de Gallarta y unos días después en el asilo de San Fernando en La Arboleda. Estaba custodiado por una tropa que contaba como oficiales y suboficiales con 3 tenientes, 3 tenientes de Sanidad, 5 alféreces, 2 sargentos y soldados de reemplazo que hacían de escoltas o vigilantes.

Los prisioneros, a su llegada a los Campos, son sometidos a reconocimiento médico para evitar defectos físicos y sus trabajos se liquidarían semanalmente con la inspección. La principal obligación del prisionero era la obediencia. La falta de rendimiento personal sería castigada con el traslado, sin advertencia previa, a un campo de concentración de castigo, pero el rendimiento superior (más de 15 vagonetas de mineral cargadas) se premiaría con primas. Se les exigía un rendimiento mínimo, cuyo incumplimiento significaba el despido y envío a un campo de concentración de castigo. Varios testimonios que explican la dureza del trabajo y la imposibilidad de cumplir con las tareas mínimas de cargar con 15 toneladas al día, teniendo en cuenta que comían poco y sufrían muchas penalidades de frio y hambre.

El trabajo de los presos consistió en arrancar el mineral en gradas a cielo descubierto en las colinas de hierro de los montes mineros, además de realizar tareas de calderería en los Talleres del Ferrocarril de Triano (Abanto Zierbena), construcción de casas en La Reineta (Trapagaran), o conducción de locomotoras y arreglo de vagones para la industria militarizada de Altos Hornos.

Los prisioneros salían en formación de su barracón, custodiados por los soldados escolta, para dirigirse a su lugar de trabajo donde empezaban a las ocho de la mañana.

Los prisioneros, a pesar de haber socilitado las empresas mineras que fueran especialistas en trabajos manuales, duros y relacionados con la minería, la verdad es que casi ninguno estaba preparado para la dureza del trabajo. Algunos presos con suerte o habilidades pudieron librarse de las tareas más duras y ejercer tareas administrativas, o de cocina, así como los que pudieron trabajar como escribientes, barberos, zapateros o en la limpieza.

En diciembre de 1937 el delegado de la Cruz Roja Internacional R. Courvoisiers hace una visita a los Campos de Concentración y a las minas para conocer de cerca lo que la administración del mismo y el propio regimen militar franquista quiere que se vea. Existen varias fotografías en los archivos de la Cruz Roja Internacional en Suiza correspondientes a esa visita. También conocemos algunas de sus manifestaciones acerca de la vida en el batallón minero o en sus Campos de reclusión.

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Visita del Delegado de Cruz Roja en diciembre de 1937 a la mina Carolina de Gallarta. Imagen Archivo Histórico del Comité Internacional de la Cruz Roja /ICRC, V-P-HIST-02225-21A.

La primera la tenemos sobre la comida, pues afirma que los presos “comían sopa espesa, carne, tocino y legumbres, además de 350 gramos de pan al día” En su opinión y tras probar la comida, se trataba de una alimentación sencilla pero no por ella menos buena. Sin embargo los propios presos afirmaban que la misma era “mala y poca, patatas con berza y sopa de garbanzos en platos de aluminio. Comían lechugas con agua para que les llenaran más. Pasaban mucha hambre. Algunos vendían sus escasas posesiones por bocadillos”.

En relación con el Campo de la Arboleda, el Sr. Courvoisiers afirma “ he asistido a la comida del mediodia que como en el campo anterior es abundante y de buena calidad. Los prisioneros comen con apetito y animación.”

Y la ultima esta relacionada con la visita a las instalaciones del Hospital Minero de Gallarta: “Los alojamientos han sido instalados en amplias salas, cuyas ventanas se abren sobre un panorama magnífico. Se domina todo el valle, que se extiende hasta el mar. Dificilmente puede creerse que se encuentre rodeada por las minas más importrantes de Vizcaya siendo tanto la calma como el silencio perfectos.

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Visita del Delegado de Cruz Roja al asilo de San Fernando, instalaciones del Campo de Concentración de La Arboleda. Imagen Archivo Histórico del Comité Internacional de la Cruz Roja /ICRC, V-P-HIST-00883-04

Los prisioneros no tienen camas, pero se acuestan sobre planos inclinados en tablas. Cada prisionero tiene un colchón de crin y una gran manta de lana. De las paredes cuelgan las prendas y la ropa de recambio. Cada dormitorio comprende 2 pisos de planos inclinados y viven 50 prisioneros. Las paredes están encaladas y el suelo está recubierto de placas blancas; la limpieza y el orden son sorprendentes. La enfermería del campo está vigilada por un médico militar de Bilbao que viene regularmente a Gallarta”.

La realidad es otra, sobre todo con la ropa. Según el reglamento interno de los Batallones de Trabajadores, los prisioneros utilizarán las prendas de uniforme que se les dotará en los mismos. “Los individuos pertenecientes a todos los Batallones de Trabajadores, vestirán igual que los soldados, con gorro de forma cilíndrica, como el que anteriormente se usaba, con una T pintada en negro y un brazal blanco con otra T también negra para diferenciarlos del resto de las demás unidades del Ejército”. La mayoría vestía sus propios harapos, uniformes y gorras del ejército republicano rotos y desgastados.

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Vista de los prisioneros del campo de la Arboleda. Imagen Archivo Histórico del Comité Internacional de la Cruz Roja /ICRC, V-P-HIST-02225-17A.

Recordemos que la caida de Bilbao en junio y el Pacto de Santoña a finales de Agosto de 1937 hizo que miles de soldados fueran hechos prisioneros y que ese uniforme que llevaban era con el que en octubre comienzan a trabajar en las minas y que en el mes de diciembre para la visitada del delegado de Cruz Roja, es lavado, arreglado o sustituido con toda seguridad para las fotografías.

También el calzado era viejo y pésimo para las labores de mineria, con suelos de tierra y piedras. Las alpargatas que llevaban cuando llovía se deshacían, por lo que eran necesarias abarcas de goma que no se podían comprar en las cantinas con el salario que recibían en mano y que los administradores militares del campo o las propias empresas mineras no entregaban.

Los problemas de los presos con la ropa o el calzado a veces se podía hacer más llevadero por la solidaridad de los vecinos, sobre todo de las mujeres de Gallarta, La Arboleda y Galdames que les lavaban la ropa, les cosian los zapatos y les entregaban ropas de abrigo.

Todas estas carencias, la comida, el frio y las largas jornadas de trabajo, hacían que los presos enfermaran con mucha facilidad, sobre todo de tuberculosis o tifus. A ellas había que sumar las enfermedades o traumatismos por accidentes en los tajos o por algún “culatazo” de fusil propinado por los soldados-escoltas.

Por desgracia no hay ningún registro de muertes de prisioneros relacionadas directamente con el trabajo en las minas. En algunoas informaciones orales se recuerda por lo menos la muerte de tres presos por tuberculosis, agrabada si cabe por la falta de una alimentación adecuada. Sin embargo solo se tiene constancia real de una muerte, la del preso Antonio Zabalia Ubillos el 22 de noviembre de 1937 en el Hospital Minero de Gallarta. Su acta de defunción dice que a consecuencia de “hemorragia cerebral”. Antonio era de Gernika, soltero, jornalero y tenía 22 años.

LOS CAMPOS MINEROS DEL BATALLON.

El Campo de Gallarta se encontraba emplazado en el Hospital Minero del cerro de Buenos aires, sobre el pueblo y las minas. Fue contruído en 1880 y un referente en innovación sanitaria para la época. Su amplia y cuidada construcción junto con terrenos colindantes, le hacen ser un lugar idoneo para albergar los prisioneros y fuerzas de custodia, después del precedente vallado perimetral del mismo. Lo forman un edificio central de tres plantas y dos laterales de dos plantas en forma de U. Junto a el, a mano derecha, tres edicifios pequeños independientes.

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Panorámica del antiguo Hospital Minero de Gallarta, actual Preventorio. Imagen TriskelPablo/Crónicas a pie de fosa.

El Campo de La Arboleda en un primer propósito iba a realizarse en la famosa “campa del asturiano” en la Reineta, pero dada la urgencia de alojamiento y de prontitud en comenzar los trabajos en las minas, se opta por hacerlo en el Asilo de San Fernando, propiedad de la compañía minera Orconera y Los Ibarra. La gestionaban las Hermanas de la Caridad que impartian en el labores de enseñanza.

Su conversión en Campo de Concentración le dió nuevos espacios y otros usos. El edificio en si se convirtió en las oficinas centrales, cuerpo de guardia, dormitorio simple, despensa, cocina , cuarto de guardia, enfermería y retrete. En el exterior se levantaron tres barracones, una cocina y una despensa para los presos. Cada barracón tenía 3 habitaciones donde dormian 12 prisioneros. Como es norma, el campo estaba rodeado de alambre de espino. Tres soldados aseguraban su vigilancia.

En el mes de febro de 1939 el Campo de La Arboleda se les queda pequeño y tienen que anexiorse e incluir, dentro del recinto vallado, la limítrofe casa cuartel de la Guardia Civil, un edificio de grandes dimensiones y con tres plantas y bajo hábiles. Era propiedad de la compañía minera Orconera.

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Vista del antiguo asilo de San Fernando, actual Aterpetxea en La Arboleda.  Imagen TriskelPablo/Crónicas a pie de fosa.

El Campo de Galdames se emplaza en la antigua casa cuartel de la Guardia Civil en el barrio de San Esteban. El edificio era propiedad de un farmacéutico local llamado Rafael Ibarreche. Estaba situado en la carretera de Sopuerta que enlaza el núcleo urbano de San Esteban de Galdames. El caserón de piedra contaba de dos plantas, una destinada a dormitorios de prisioneros y la otra a los soldados de custodia, junto con oficina y lavaderos. Por fuera la alambrada perimétrica habitual cerraba el complejo.

Las minas a las que estaban dedicados los presos de este Campo eran propiedad de Altos Hornos de Vizcaya (AHV), por lo que los arreglos, mejoras y puesta en servicio como campo de concentración corrió a cargo de la misma.

Este Campo fue el último en ponerse en funcionamiento y el primero en cerrar sus puertas.

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Vista del edificio antigua casa cuartel de la Guardia Civil en San Esteban de Galdames, hoy vivienda particular. Imagen TriskelPablo/Crónicas a pie de fosa.

El Batallón Minero nº 1 en sus Campos de Concentración de Gallarta, La Arboleda y Galdames se encontraban trabajando en diciembre de 1938, los siguientes prisioneros.

Campo de Gallarta: Las compañías 1ª y 2ª con 215 prisioneros en la extracción y carga de la zona minera del Grupo Mina Concha. La tercera compañía con 22 hombres en El Zarzal, también en extracción y carga.

La cuarta y quinta compañías, con tan solo 5 trabajadores estaban en los talleres del ferrocarril minero de Triano, en la estación de Ortuella. Además este destacamento de Gallarta tenía hospitalizados en dicha fecha 87 prisioneros más.

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Montaje con fotografías históricas de las instalaciones y plano general de las mismas. Las imágenes proceden de IGN (Instituto Geográfico Nacional) y el plano del libro “El batallón minero nº1 en las minas de Vizcaya” citado en la bibliografía.

Campo de La Arboleda: 218 hombres destinados a arranque de mineral, 45 a construir casas en la zona de La Reineta, 12 a arrancar mineral en la Mina del Carmen, y hospitalizados 31 prisioneros.

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Montaje con fotografías históricas de las instalaciones y plano general de las mismas. Las imágenes proceden de IGN (Instituto Geográfico Nacional) y el plano del libro “El batallón minero nº1 en las minas de Vizcaya” citado en la bibliografía.

Campo de Galdames: 82 prisioneros destinados a arranque de mineral en Urallaga y La Caña y 21 hospitalizados.

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Montaje con fotografías históricas de las instalaciones y plano general de las mismas. Las imágenes proceden de IGN (Instituto Geográfico Nacional) y el plano del libro “El batallón minero nº1 en las minas de Vizcaya” citado en la bibliografía.

El Batallón Minero nº1 se disolvió por orden del subinspector de Batallones de Trabajadores de la 6ª Región Militar con fecha 24 de noviembre de 1939, prácticamente tres años después de su creación.

El 30 de noviembre 253 presos son trasladados y dados de alta en el Batallón de trabajadores 126, destinado a Sondika para iniciar las obras de construcción del aeropuerto de Bilbao. Los prisioneros restantes quedaron en reserva para cubrir vacantes de otras unidades, y otros fueron liberados. En algunos casos regresan como obreros libres a trabajar en las empresas de la zona e incluso en las que antes les tenían como prisoneros.

Como recuerdo a esas personas que tuvieron que vivir en esas penosas circustancias, dedicamos este reportaje. También esas personas necesitan una reparación social por parte de las empresas que los usaron como esclavos y mano de obra barata. Además aunque no de forma expecifica, se lucraron de ellos en mayor o menor medida que el propio Estado franquista. Colaboraron con el régimen dictatorial para ganar dinero y prestigio en el nuevo “estatus patrio”.

Las empresas mineras que usaron mano de obra cautiva fueron AHV, La Orconera (con su conglomerado de empresas inglesas Guest, Keen and Nettfolds de Cardiff y Consertt de Newcastle), Sociedad Franco Belga, Luis Nuñez Anchústegui, James Campbell y Casimiro Zunzunegui. Sus contratistas fueron Jerónimo Jubeto, Alejo y Bernardino Egusquizaga, Aquilino Pérez, Iceta Hermanos, Olabarria y Zubizarreta.

Las minas donde trabajaron de forma esclava fueron Concha 1ª, 2ª y 8ª, Carmen 1ª, 2ª, y 3ª La Escombrera, El Zarzal, La Carolina, Orconera 5ª, Parcocha, Mame, Berango, Tardia y Escarpada.

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Vista general de la mina Carolina de Gallarta. Imagen Archivo Histórico del Comité Internacional de la Cruz Roja /ICRC, V-P-HIST-02225-31A.

La sublevación militar contra la república tuvo graves consecuencias para muchas familias aquí en Bizkaia y fuera de ella. La detención forzada en Campos de Concentración, prisiones y luego en batallones de trabajadores, todos bajo control militar, es algo que aunque conozcamos de leer u oir a nuestros mayores, no tenemos que olvidar y hacer un gran trabajo para que no vuelva a ocurrir.

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Vista general de la mina de Concha 1ª de Gallarta. Imagen Archivo Histórico del Comité Internacional de la Cruz Roja /ICRC, V-P-HIST-02225-32A.


VIDEO SOBRE EL REPORTAJE EN NUESTRO CANAL DE  YOUTUBE.

ENCLAVES DE LA GUERRA CIVIL. https://youtu.be/YrD6vm2DR_4


BIBLIOGRAFIA.

EL Batallón Minero nº 1 en las minas de Vizcaya.- Fátima Pastor Ruiz. “Cuadernos de investigacion minera” nº 1. Bilbao 2009.

La represión franquista en el País Vasco. Cárceles, campos de concentración y batallones de trabajadores en el comienzo de la posguerra. Ascensión Badiola Ariztimuño. Tesis doctoral Facultad de Geografía e Historia de la UNED. 2015.

Archivo de la Cruz Roja Internacional (CRI) en Suiza. https://avarchives.icrc.org/

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2017/02/08/ortuella-guerra-civil-y-memoria-historica/

 

 

 

 

 

LAS MATANZAS FRANQUISTAS DE OCTUBRE Y NOVIEMBRE DE 1936.

DESAPARICIONES Y ASESINATOS EN LAS MERINDADES DE BURGOS.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


INTENCIONES.

Los que de alguna forma desde posiciones politicamente incorrectas, por no decir abiertamente “fascistas”, menosprecian las atrocidades cometidas por las fuerzas que formaban el eje llamado “sublevado” o más claramente franquista, con la respuesta de que “los dos bandos cometieron crímenes horrendos y que en la guerra todo está permitido”, hay que decirles con la voz clara y enérgica que eso no vale para justificar el asesinato de personas inocentes.

Nos llaman revisionistas a los que desde hace unos años nos dedicamos a investigar y a dar a conocer los sucesos que durante la guerra civil ocurrieron en cualquier parte de España y que durante 80 años fueron ocultados, manipulados y contados a su manera por los que ganaron la guerra.

Puede que sea verdad, pues ellos han tenido su tiempo para hacer su historia creíble e interesada a su causa. Solo existía una verdad, la suya. Pero eso afortunadamente ha cambiado, ahora los sucesos de atrás y los hechos ocurridos se ven y se interpretan de otra forma, con pruebas más que con fe ciega.

Partiendo de la base de que en la guerra se hicieron muchas barbaridades por ambos bandos, los llevados a cabo por “los rojos” fueron aireados, publicados, judicializados y dados a conocer con especial énfasis durante la dictadura franquista para justificar su victoria y poder sobre España y los españoles.

Sin embargo los llevados acabo por los sublevados franquistas y sus innumerables grupos de incontrolados falangistas y otros similares, fueron silenciados y olvidados, e incluso en algunos casos culpados al enemigo por cobardía, por ejemplo el bombardeo de Gernika culpado a los “rojo-separatistas”.

Algunos de nuestros lectores “fatxis” opina y  así nos lo ha comunicado por mensaje, que no somos “imparciales” con los relatos de los crímenes de la guerra civil. Y tiene razón, somos bisnietos y nietos de “rojos” que lucharon y murieron asesinados por defender la República, somos familia y amigos de los que “perdieron” la guerra. No somos “neutrales” pero si tratamos con rigor histórico lo que contamos, no nos inventamos nada. Nuestra labor es relatar los sucesos ocurridos tras 40 años de oscurantismo y otros 40 de olvido “democrático”, ya que después de 80 años siguen mandando “los mismos”.

Pero dejemos de darle vueltas al asunto y entremos en detalles de varios de esos sucesos, ocurridos todos ellos en una zona muy pequeña de las Merindades de Burgos, la de  Espinosa de los Monteros, Montija y Sotoscueva.

Tomamos como billete de viaje al pasado el magnífico libro de investigación de Fernando Obregón Goyarrola que citamos en la bibliografía y al blog hermano Las Merindades en La Memoria.

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“Triángulo” de fosas donde se documentan  los asesinatos en masa o matanzas durante los meses de octubre y noviembre de 1936.

Gráfico de Crónicas a pie de fosa sobre mapa IGN, http://www.ign.es/web/ign/portal

SITUACION DE LA ZONA DESDE EL GOLPE DE ESTADO DEL 18 DE JULIO.

Inmediatamente después del 18 de julio de 1936, la mayoría de las localiades y pueblos de Burgos cayeron en poder de las fuerzas militares del bando sublevado, concretamente de la Guardia Civil, ayudados por elementos paramilitares falangistas y civiles afines armados.

En el partido Judicial de Villarcayo, la propia localidad pasa al día siguiente, 19 de julio, a manos rebeldes. El sistema es simpre el mismo, un grupo elevado de Guardias Civiles al mando de un capitán de un puesto cercano, se presenta en el ayuntamiento y por la fuerza de las armas destituye a la corporación municipal. Siguen órdenes directas del General Mola, máximo dirigente militar de la región, llevadas a cabo por el General Fidel Dávila en la provincia de Burgos.

El resto de los ayuntamientos cambian de color inmediatamnte despúes tras la “visita” de la Guardia Civil o en días posteriores por el abandono o huida de la anterior junta municipal.

La respuesta al golpe de estado del 18 de julio se fragua varios días después en Santander, desde donde llega gente huida de los pueblos burgaleses ocupados y que ven peligrar su vida.

El exgobernador civil de Burgos Gregorio Vilarias López, dirigente de Izquierda Republicana que se encontraba en Santoña de vacaciones, es clave en el fracaso de la intentona golpista en Cantabria. Una vez reinstaurado el orden constitucional republicano se pone al mando de una columna republicana de soldados, carabineros, guardias civiles y milicianos recien alistados y se dirigen camino de las Merinades por el puerto de los Tornos.

Pasados los Tornos, ya en Burgos y a las mismas puertas de Espinosa de Los Monteros, sus fuerzas trazan una linea de seguridad y presentan un frente de batalla, no sin antes dirigirse al vecino Valle de Mena y desbaratar una vez más otra intentona golpista en Villasana. Este hecho es fundamental pues de esta forma evita tener a sus espaldas territorio enemigo y hacer que su frente de combate no sea una simple cuña republicana metida en la parte norte de las Merindades. También tiene de estas forma vias de comunicación abiertas con las capitales republicanas de Santander y Bilbao por carretera.

La Columna Villarias trató de ampliar su zona de control con ataques a las inmediaciones de Villarcayo, Medina de Pomar, pero tras varias escaramuzas fueron rechazados. También lo intentaron con Espinosa de los Monteros el 25 de julio pero igualmente no sobrepasaron la zona de Quintanilla de Los Prados, por lo que el frente de guerra quedó establecido en esa zona.

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Milicianos de la “Columna Villarias” en el Puerto de Los Tornos. Imagen del blog Merindades en la Memoria.

Por su parte el ejército sublevado se hizo fuerte en Espinosa y la convirtió en un fuerte bastión defensivo, el situado más al norte de la provincia de Burgos.

Varios ataques se lanzaron contra Soncillo y Espinosa para tratar de ganar terreno sin conseguirlo entre finales de julio y principios de agosto. El 29 de agosto se produjo un nuevo ataque sobre Espinosa que duró hasta mediodía con la participación de un avión republicano.

El 10 de octubre las fuerzas republicanas lanzan otro ataque, en esta ocasión contra el sector de Loma de Montija. Ese mismo día la Centuria Catalana de Falange, formada en Burgos, tiene su bautismo de fuego en la zona, inician un contraataque y conquistan el pueblo de Montecillo en Montija.

El 8 de noviembre de 1936, en otra operación militar, se enfrentan a las tropas republicanas para tratar de aliviar la presión sobre el sector de Espinosa. Con ellos se encuentran, además de otros cuerpos militares sublevados, la Centuria Montañesa, formada por falangistas santanderinos.

El día 2 de diciembre se libró en las llanuras de la Merindad de Montija una dura batalla. Aquel día los republicanos lanzaron un ataque con el objetivo de romper el frente burgales y avanzar sobre Villarcayo y Medina de Pomar. Simultaneamente otra ofensiva también republicana trataría de avanzar posiciones en el sector de La Lora sobre Sedano. Ambos ataques formaban parte de un plan mas ambicioso con otros ataques en Asturias, Cantabria y País Vasco para aliviar la presión franquista sobre el frente de Madrid. 

El 6 de diciembre la Centuria Catalana sufre muchas bajas en una operación republicana sobre Espinosa al tratar de recuperar terreno perdido.

El frente de guerra quedó estacionado en esa zona durante por lo menos 13 meses, a un lado las fuerzas republicanas hasta Cantabria y Bizkaia y por el otro las sublevadas hasta la capital de Burgos como eje cercano. Tras las lineas republicanas se respiraba cierta calma y seguridad, salvo en casos concretos de incontrolados sucesos, pero no como los ocurridos tras las lineas enemigas.

Para los partidarios y afines a las fuerzas golpistas todo era control y seguridad bajo el nuevo régimen, se sentían a gusto y con ganas de venganza sobre los considerados “rojos” que habían sido según ellos el mal de España.

Con esta pequeña muestra de las operaciones militares y sus fechas, queremos demostrar que los asesinatos en masa no se corresponden con “venganzas” por pérdida de batallas ni nada relacionado con el control y el orden en el campo de batalla. Son en todo caso sucesos relacionados con venganzas personales, políticas, envidias, rencores y hasta por pagos de deudas que se evitan con los asesinatos.

La mayoría de las desapariciones y asesinatos fueron realizados por individuos de baja catadura moral, procedentes de grupos organizados de falangistas locales que hacían listas y señalaban a sus vecinos, para luego pasar esta información a grupos de otras localidades. No era bueno ni producente matar directamente a tus propios vecinos, lo hacían los de los pueblos cercanos con tu información. Además estaban protegidos tras el frente de guerra por sus propios correligionarios falangistas, santanderinos, castellanos y catalanes.

DETENCIONES, ASESINATOS Y MATANZAS EN MASA.

La represión franquista en la comarca de las Merindades comenzó desde el primer día del golpe de estado del 18 de julio de 1936. La sublevación triunfó rápidamente en Burgos y en la mayoría de los pueblos de la provincia tal y como hemos dicho antes. De forma rápida se comienzan con las detenciones y asesinatos de los miembros más representativos del Frente popular y demás vecinos afines a la causa izquierdista.

La zona sobre la que tratamos en este reportaje comprende tres ayuntamientos en concreto, cercanos y limítrofes entre si y que hacen de esos lugares una zona caliente y macabra en cuanto a represión franquista tras las lineas del frente de guerra. Son principalmente desapariciones forzosas que acaban en el asesinato tras una detención arbitraria y sin garantías civiles ni jurídicas.

El término municipal de Espinosa de Los Monteros cuenta con 20 núcleos de población y 5 entidades de población menores. La Merindad de Montija cuenta con 18 núcleos de población y 3 barrios o entidades menores. Y por último la Merindad de Sotoscueva cuenta con 26 núcleos de población, de los cuales 23 son entidades locales menores.

Entre los primeros en ser asesinados procedentes de las Merindades fue el diputado republicano Elíseo Cuadrado de Villarcayo el 3 de agosto, apresado días antes en Burgos. Fue “liberado” de la prisión burgalesa y recogido en la puerta para ser asesinado en el Puerto de La Brújula.

El 6 de agosto son fusilados el alcalde republicano de Medina de Pomar Elicio López Quintana y al concejal de la misma localidad Gregorio Gallaga Hormaechea, también sacados de la prisión de Burgos.

El 27 de julio es detenido en el Condado de Treviño (Burgos) el secretario municipal de Valle de Manzanedo Rufino Balbás de 53 años, destacado dirigente de Izquierda Republicana de Burgos. Fue trasladado a la prisión de Burgos y puesto en libertad el 19 de agosto. Regresa a su casa en Villarcayo donde es detenido por miembros de la falange local, quienes le encierran en la escuela-cárcel junto con el maestro de Incinillas Ángel Ruiz Crespo. Al día siguiente 20 de agosto se les lleva a las inmediaciones de la Cueva de La Humaraña en Montija, donde después de asesinarles se arrojan sus cuerpos.

rufino-balbas-3Rufino Balbás, secretario municipal de Valle de Manzanedo, asesinado en la Cueva de la Humaraña. Imagen del blog  Merindades en la Memoria.

En al año 2009 la asociación Foro por la Memoria realizó una excavación en la misma sima, encontrando los restos óseos de tres personas. En el laboratorio forense de Madrid se identifican los restos de Balbás gracias al ADN aportado por su hija. Los otros dos cuerpos no fueron identificados, pero uno de ellos era con seguridad su compañero Ángel Crespo. El otro podría ser cualquiera de los desaparecidos en toda la comarca.

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Monolito de homenaje a los asesinados en la Cueva de la Humanaña en Montija. Imagen del blog Las Merindades en la Memoria.

El 24 de agosto desaparece Francisco Gómez Antuñano de 40 años, labrador y vecino de Revilla de Pienza (Montija).

Sobre esas fechas o inmediatamente posterior desaparecen Pedro Baranda Vivanco de 47 años y Francisco Sáinz de Baranda de 48 años, ambos camineros y vecinos de Villalázara (Montija)

El 27 de agosto desapareció el vecino de Santa Olalla (Espinosa) Luis Cobo Ezquerra.

El 29 de agosto asesinaron a Federico Lávin Septién, vecino de Espinosa, desconociéndose las circunstancias y el lugar de su muerte.

El 30 de agosto fusilaron en Burgos a Faustino Martínez Diéz y Luis Martínez Urrez, también vecinos de Espinosa.

El 2 de septiembre es asesinado Andrés Pereda Pereda de 31 años, vecino de Ahedo de Linares (Sotoscueba).

El 23 de septiembre fueron asesinados en lugar desconocido los labradores Felipe Rodríguez Alonso de 62 años, vecino de Gayangos y Bonifacio Llarena Baranda de 53 años vecino de Bárcena de Pienza, ambos de la Merindad de Montija. De Bonifacio se afirma que sus restos puedan estar en las cercanías de Salinas de Rosio en Medina de Pomar.

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Bonifacio LLarena Baranda. Imagen del blog Merindades en la Memoria.

El 25 de septiembre es asesinado Victoriano Villasante Zaraín de 34 años y vecino de Villalázara (Montija) en las inmediaciones de Espinosa. Desgraciadamente su hermano Cregorio Villasante es también asesinado dos meses después por “paseo” en Loma de Montija y un tercer hermano, llamado Rufino, muere en Nocedo (Montija) el 2 de diciembre, posiblemente en uno de los combates violentos registrados ese día.

El 26 de septiembre desaparece el maestro de Quintanilla de Pienza (Montija) Saturnino López Baranda de 20 años, con seguridad asesinado.

El 27 de septiembre en el término de Espinosa es asesinado José Llerena Baranda, vecino de Montecillo de Montija con 40 años.

El 28 de septiembre es secuestrado el vecino de Ahedo Saturnino Andrés Llarena, labrador, casado y destacado sindicalista agrícola de 25 años. Los testimonios orales nos dicen que fue arrastrado por la carretera desde Villarcayo hasta Paralacuesta (Cuesta Urria), donde medio moribundo le ejecutaron de dos tiros de gracia en la cabeza y le enterraron junto a la cuneta. En agosto de 2011 sus restos fueron exhumados por la ARMH y la Universidad de Burgos, y una vez identificados se entregaron a la familia.

Un día de septiembre de fecha desconocida desapareció también el vecino de Espinosa Fermín Saín Ruiz, al igual que Manuel Regadera Andrés de 37 años y maestro de Loma de Montija.

Metidos ya en el mes de octubre de 1936 arreciaron los asesinatos y desapariciones, comenzando el día 4 con Florencio Pereda García, escribiente del ayuntamiento de Espinosa que murió asesinado en Villalázara de Montija y Rogelio Fernández Saínz de la Maza, vecino de Quintanilla de Los Prados.

El día 5 de octubre Julio Baranda Revuelta, vecino también de Santa Olalla, es asesinado sin que conste lugar y causa.

LAS MATANZAS DE OCTUBRE DE 1936.

Hasta ahora hemos señalado asesinatos y desapariciones más o menos individuales o por parejas, pero es el 20 de octubre de 1936 cuando comienzan a producirse asesinatos en masa que acaban ocultos en el fondo de fosas comunes.

La primera matanza en Espinosa de Los Monteros.

Días antes de ese 20 de octubre se hacen detenciones en masa de personas, tanto hombres como mujeres, sospechosas de ser “rojos” o de “colaborar con el enemigo” y se les lleva a la cárcel de Espinosa de Los Monteros.

Los hombres detenidos son diez, Laureano Fernández Gómez de 64 años (Sotoscueva), Basilio Gómez Fernández de 43 años (Espinosa), Francisco Laso Ruiz-Rozas de 41 años (Espinosa), Aurelio Labín Ortíz de 48 años (Espinosa), Eduardo Martínez Mazón de 39 años y alcalde pedáneo de Quintanilla de Los Prados, Emeterio Palacios Gómez de 28 años (Santa Olalla), Nicolás Revuelta Santayana de 28 años (Espinosa), Celestino Zorrilla Baranda de 52 años (Espinosa), quien esta detenido desde el 5 de agosto y trasladado de Villacayo a Burgos y por último Espinosa, Claudio Sáinz de la Maza Fernández un joven de 16 años (Quintanilla de Los Prados) que atendía el ganado en una cabaña cercana al frente y al que acusan de “pasar información a los rojos de las posiciones nacionales”. El décimo hombre es Donato Zorrilla que logra escapar.

Estas nueve personas estuvieron desaparecidas desde ese día oscuro del 20 de octubre de 1936, se sabía que habían sido asesinadas tras sacarlas de su prisión en Espinosa e incluso se sabía por “algunos“ vecinos donde estaban enterrados sus cuerpos.

Tuvo que ser en la Semana Santa de 2012, cuando la Sociedad de Ciencias Aranzadi con Paco Etxeberría a la cabeza, el que tras una denuncia de un vecino afirmando que en su “jardín”  había una fosa común de la guerra civil, se logró encontrar y exhumar los restos de esas 9 personas. (https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2016/11/14/las-fosas-comunes-de-espinosa-de-los-monteros-burgos/).

Esta fosa se encontraba en la calle de la Riva, emplazada actualmente entre el jardín de una vivienda y parte de la acera de la carretera. La fosa se encontraba a menos de un metro de profundidad y los restos esqueléticos de las nueve personas bien colocadas, algunos aún con las manos atadas a la espalda con alambres. El lugar de la fosa no era un secreto, ya que varios familiares y vecinos sabían perfectamente su emplazamiento desde siempre. Es más cuando se hizo la acera se respetó ese espacio y se movió la misma hacia afuera para respetar el lugar. Los nueve de esta fosa fueron identificados.

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Fosa de la calle La Riva en Espinosa de los Monteros, exhumada en el año 2012 por Aranzadi. En ella había 9 hombres asesinados. Imagen Oscar Rodríguez.

http://politica.elpais.com/politica/2012/04/05/actualidad/1333653419_849770.html

Las mujeres detenidas y asesinadas al día siguiente 21 de octubre, que estuvieron también presas en Espinosa de Los Monteros eran cuatro, Amelia Cano Calleja de 27 años (Espinosa). Sucede que esta mujer es la mujer de otro detenido preso que fue detenido y que logró escapar antes de ser fusilado con la partida de los nueve. Se llamaba Donato Zorrilla Parcero, hijo de Celestino Zorrila que es uno de los que estaban en la fosa de la calle de la Riva. Como no encontraron a su marido, tomaron represalias contra ella, la detuvieron y la asesinaron a pesar de estar embarazada de 7 meses.

Generosa Fernández Ortiz de 51 años (Espinosa), madre de 8 hijos y esposa de otro de los asesinados la víspera anterior, Aureliano Lavín Ortiz.

Angela Salinas Leciñana de 45 años, la llamaban “la de los periódicos”, asesinada por distribuir prensa izquierdista.

La cuarta mujer se sospecha que podía ser una veraneante que vivía en Quintanilla de Los Prados, de identidad desconocida y que lo tanto no pudo ser identificada.

También en la semana santa de 2012 se exhumó la fosa de estas cuatro mujeres, situada al otro lado de la carretera como a unos 200 metros. Sus cuerpos estaban amontonados unos encima de otros. Entre los objetos rescatados en la exhumación apareció una peineta femenina. Se identificó a las tres de las cuatro mujeres halladas en la fosa.

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Detalle de un cráneo con la peineta pegada por la tierra. Fosa de las mujeres. Imagen Oscar Rodríguez.

http://politica.elpais.com/politica/2012/04/04/actualidad/1333490557_190480.html

En ninguna de las dos fosas exhumadas en 2012 se hallaron pruebas balísticas, ni cartuchos disparados ni balas sueltas, lo que indica que no fue el mismo lugar el de los asesinatos y el de los enterramientos clandestinos.

Cinco días después de la matanza de Espinosa de Los Monteros, concretamente el 25 de octubre asesinan a los vecinos de Para (Espinosa) Antonio Bustillo Martínez de 42 años y a Claudio Villate Martínez de 50 años. Sus partidas de defunción no pueden ser más claras, su muerte se debe oficialmente a ”los sucesos de la guerra”, frase creada por el régimen y que con ligeras variaciones aparece en todas las partidas de defunción conocidas.

Segunda matanza de octubre en Lomas de Montija.

La segunda matanza, inmediatamente posterior a las sucedidas el 20 de octubre en Espinosa de Los Monteros, ocurre en el pueblo de Loma de Montija.

Ese 27 de octubre se cuenta que los falangistas tendieron una trampa mortal al vecindario de Loma. La memoria colectiva recuerda como ese grupo paramilitar enmarcado dentro del ejército sublevado hizo entrada en el pueblo haciéndose pasar por milicianos republicanos. Para ello se cambiaron de ropa y los uniformes falangistas los cambiaron por uniformes con distintivos y monos usados por los republicanos, montados en camiones y ondeando al pasar banderas republicanas con cánticos y vivas a la república. Su acción era hacer creer que las milicias republicanas de Santander habían roto el frente de guerra y habían hecho una incursión en territorio enemigo. Los vecinos, entre los que había varias mujeres, que por sentimientos o por simple curiosidad salieron a recibirlos fueron rápidamente detenidos. Montados en los camiones atados con alambres a la espalda, fueron llevadas 24 personas a la localidad de Quintanilla de Los Prados (Espinosa), donde fueron encerrados por separado 18 hombres y 6 mujeres. Inmediatamente fueron fusilados 18 hombres y arrojados a una fosa, no se sabe si cavada por ellos mismos o abierta con antelación al crimen.

Al día siguiente fusilaron a las 6 mujeres del grupo que quedaban retenidas.

En el año 1965 el cura párroco de Loma de Montija, D. Blas Martínez Marañón se enteró de tales sucesos por causas no del todo esclarecidas. Se dice que por motivo de algunas obras en los límites del pueblo con Quintanilla de Los Prados, se dice que en “campo abierto” aparecieron huesos y restos de personas. Otros testimonios nos hablan de que los restos humanos procedían de distintos lugares, incluidos varios de ambos pueblos.

El caso es que con ayuda de jornaleros a los que se pagó, se hicieron exhumaciones que dieron como resultado el hallazgo de 22 personas, 17 hombres y 5 mujeres. Dichos restos fueron enterrados tras varias gestiones en sendas fosas comunes dentro del cementerio de Loma de Montija, una para los hombres y otra para las mujeres.

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Cementerio de Loma de Montija donde estan las fosas donde se enterraron los restos hallados en 1965. Imagen del blog Las Merindades en la Memoria.

Según el registro parroquial de enterramientos, en la parcela sita en el angulo oeste del cementerio fueron sepultados los restos óseos de Agustín Baranda Muñoz de 41 años, su hermano Carlos Baranda Muñoz de 54 años, José Gómez Arenal de 62 años, Ángel González Mena de 29 años, su padre Benito González Moral de 73 años, Pablo Gutiérrez Regúlez de 38 años, Esteban Huestamendia Martínez de 51 años, Victoriano López Pereda de 36 años, Toribio Martínez López de 60 años, Deogracias Martínez Muñoz de 53 años, Abel Martínez Pardo de 42 años, Emilio Muñoz Ezquerra de 33 años, Lorenzo Ortiz Ezquerra de 60 años, Andrés Rasines Martínez de 61 años, Enrique Ruiz Pereda de 56 años, Gabriel Sáinz- Ezquerra Mena de 42 años y Juan Villamor Ortega de 37 años. Junto a ellos se enterró a un hombre de identidad desconocida.

En la otra parcela se inhumaron los restos de 5 mujeres cuyos nombres eran Carolina Chaves González de 32 años, su hermana Lidia Chaves Gónzález de 23 años, la madre de ambas Paulina González López de 63 años, y Emilia Mena Muñoz de 67 años que era la esposa de Benito González y la madre de Ángel González, del grupo de asesinados anteriormente citado.

La identidad de la quinta mujer asesinada en ese grupo podría ser Eufemia Alonso Pereda de 38 años y vecina de Villamartín de Sotoscueva. Sin embargo se cree que esta mujer no fue una de la partida de asesinadas ese día 27 de octubre de 1936, sino en octubre de 1937, un año después.

Desgraciadamente en el listado de “recuperadas” de la fosas de Loma de Montija faltan nombres de otras mujeres desaparecidas del pueblo. Ese día también desaparecieron en aquella masacre organizada por falangistas Juana Mena Muñoz de 64 años, hermana de Emilia Mena citada anteriormente y María Dolores Gómez Martínez.

MAS DESAPARICIONES Y ASESINATOS EN NOVIEMBRE.

En los primeros días de Noviembre muere asesinado otro vecino de Para (Espinosa) Benjamín Ruiz-Palacios Fernández de 47 años, enterrado en el monte Edilla o en la cuneta de la carretera a Villalázara de Montija.

En noviembre desaparecen 4 vecinos de La Parte (Sotoscueva), Paulino Gómez Ruiz de 51 años, Francisco Gómez Martínez de 58 años, Bonifacio Gutiérrez Barquín de 42 años y Francisco Ruiz Fernández de 45 años. Todos ellos casados y labradores, profesión “peligrosa” en aquellos años para el nuevo régimen. Se supone que sus cuerpos fueron arrojados, no se sabe si aún con vida, a la Sima Dolencias, en el complejo de Ojo de Guareña.

El 20 de noviembre asesinan a Luis Arroyo Régulez de 28 años (Espinosa).

LA MATANZA DE NOVIEMBRE DE 1936.

Entre el 18 y 21 de noviembre de 1936 ocurre otra matanza en Las Merindades, concretamente en el Alto de La Mazorra (El Almiñe-Valdivielso), entre la carretera y la ermita de N.S. De la Hoz.

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Fosa de la Mazorra sita en el km 44 de la CL-629 vista desde la propia carretera el día de la exhumación. Imagen del blog Merindades en la Memoria.

Esos días se sacaron de la cárcel de Villarcayo a 13 personas, 11 hombres y 2 mujeres, procedentes casi la totalidad de varios pueblos de Sotoscueva, para según sus captores trasladarlos a la prisión provincial de Burgos.

Son montados en por lo menos dos camiones junto con sus guardianes, falangistas y guardias civiles, que los atan con alambres a la espalda.

Cuando llegan al km. 44 de la carretera actual CL- 639, paran los camiones y hacen bajar a los presos. Son puestos a un lado de la carrera, junto a la cuneta izquierda que mira a Burgos y asesinados por fusilamiento sin contemplaciones.

Un testigo, niño en aquellas fechas, que pasaba por allí antes de fusilarlos, nos relató hace varios años antes de morir, como recogió las pertenencias de uno de esos presos, un reloj y la cartera, para llevársela a su hermana en Manzanedo, ante la atenta y vacía mirada de los guardias. Le obligaron a alejarse corriendo y a no mirar atrás cuando escuchó las detonaciones a su espalda. Cumplió con su cometido y entregó a la hermana de la víctima fusilada las pertenencias. No se acordaba del nombre ni de la persona fusilada ni de la hermana en Manzanedo. Ahí quedó la historia recogida en nuestros archivos hasta ahora.

En mayo de 2011 la sociedad Aranzadi a petición de familiares de las víctimas exhumó la fosa localizada en ese kilómetro 44 de la carretera de Villarcayo a Burgos. En la fosa, a poca profundidad y a punto de ser destruida por la explotación agraria, se localizaron los cadáveres de las 13 personas señaladas.

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Fosa de la Mazorra (El Almiñe-Valdivielso). En ella se localizaron los cadaveres de 13 personas, 11 hombres y 2 mujeres. Imagen Alvaro Minguito.

Dado el mal estado de los restos solo se pudo sacar ADN suficiente para identificar entre ellos a Felipa Alonso Pereda de 19 años, casada, embarazada y vecina de Villamartín. El otro cuerpo identificado correspondería a Porfirio Gómez Gómez, de 27 años, soltero, labrador y vecino de La Parte.

Los otros 9 se creé que pueden corresponder a Julio Cámara Marín (Villamartín), Marcelino y María Dolores Gómez Martínez de 73 y 26 años (Quintanilla), Nicasio Gómez Pérez de 42 años (Quisicedo), Ricardo Gómez Zorrilla de 38 años (Estramboríos), Marcelino Gutiérrez Gómez (La Parte), Agapito Pereda Martínez de 40 años (Quisicedo), al que le rompieron la mandibula en Villarcayo de un culatazó, Hilario Porres Sáizn de 43 años (Quisicedo), Juan Ruiz Fernández de 56 años (Quisicedo) y Desiderio Serna Varona de 30 años (Quintanilla).

Falta el otro nombre como hemos dicho y que para algunos puede ser cualquier otro desaparecido de Sotoscueva, incluso de cualquier parte de Las Merindades que llegó a ser detenido en esas fechas y encarcelado junto a ellos en la cárcel de Villarcayo.

Nosotros creemos que esa persona desconocida era Santiago Rojo Rojo, de 25 años, caminero y vecino de Manzanedo (Valle de Manzanedo). Lo creemos porque desapareció en esas fechas tras ser detenido en Manzanedo por la Guardia Civil y llevado a la cárcel de Villarcayo donde ya no se le volvió a ver con vida. Además porque la historia del niño de Villarcayo que recoge las pertenencias, nos la relató antes de morir, su propia hermana Julia Rojo Rojo. Fue a ella al que ese niño entregó las pertenencias, el reloj y la cartera de su hermano.

De todas formas El Alto de La Mazorra aún esconde varias fosas más, tal y como recuerdan testigos de aquellos sucesos y que tras los crímenes eran obligados a hacer las fosas y enterrar los cadáveres de los asesinados. Por lo tanto aún hay cuerpos que esperan ser exhumados.

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Panteón en el cementerio de Quisicedo (Sotoscueva) donde estan los restos exhumados en la fosa de La Mazorra. Imagen Crónicas a pie de fosa.

LA MATANZA DE LOS DE GAYANGOS Y OTROS PUEBLOS CERCANOS.

Un mes después de la matanza de Espinosa, tiene lugar otra orgía de sangre, una nueva carnicería en los alrededores otra vez de Loma de Montija. Parece ser que este pueblo y sus alrededores eran una fijación para los asesinos y por donde se movían con total impunidad después de haber hecho “limpieza” de rojos a conciencia con anterioridad.

Aunque no se sabe a ciencia cierta quienes fueron sus asesinos, no es de extrañar que fueran los grupos organizados de falangistas, tanto paramilitares de la Centuria Montañesa (Santander) como de la Centuria Catalana que estaban en el frente cercano, ayudados por falangistas locales que hacían las listas.

En la redada del 26 de noviembre de 1936 se llevaron maniatadas en camiones a 24 personas, 10 de Gayangos, 5 de Baranda, 1 de Barcenillas de Ribero, 1 de Quintanilla de Pienza y 7 desconocidos de lugares no identificados. Todos ellos fueron llevados a la cárcel de Espinosa de Los Monteros y “sacados” para ser asesinados al poco tiempo. Fueron llevados a una finca cercana en las afueras de Loma de Montija a 500 metros de la carretera y fusilados.

El lugar donde fueron asesinados y enterrados en una fosa siempre se supo gracias a uno de los detenidos que logró escapar y lo relató. “El tiro le dejó herido, pero no le mató. Así que cuando los asesinos se fueron, bajó al pueblo y contó lo que había pasado antes de marcharse para siempre”, relata Ana Pereda. “En el pueblo, los familiares de los muertos pactaron no decir que lo habían visto por temor a que los falangistas mataran a toda su familia en represalia por haber sobrevivido”.

Se dice que la viuda de uno de los allí asesinados junto con su hijo fue al lugar a poner unas flores un año después en 1937, pero que los vecinos derechistas, que eran los únicos que quedaban en el pueblo, las vieron y las apedrearon.

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Fosa de Loma de Montija en proceso de exhumacion en el año 2011 por Aranzadi. Imagen Oscar Rodríguez.

Sin embargo no fue hasta abril de 2011 cuando la prueba del horrendo crimen perpetrado en 1936 vió la luz. En esa fecha se procedió a la exhumación de la fosa de 6,5 metros de largo en una finca de cultivo por parte de 25 técnicos de Aranzadi, que dío como resultado la aparición de 24 cadáveres, la mitad con las manos atadas a la espalda con alambre. Ese detalle forense nos indica que por lo menos fueron dos las tandas de presos asesinados, una atados y otra sin atar.

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Detalle de los cuerpos hallados con las manos atadas a la espalda con alambres. Imagen Oscar Rodríguez.

La identidad de esas personas masacradas impunemente eran, los vecinos de Gayangos Juan Antonio Brizuela Vivanco de 55 años, Estanislao Corrales González de 40 años, Juan Díez Gómez de 57 años, Francisco Ezquerra García de 60 años, Pedro Fernández Martínez de 57 años, Eulogio González Sáinz de 50 años, Justo Pereda Sáinz de 33 años, Calixto Villasante Migimuelle de 35 años y Gregorio Villasante Zaraín de 41 años, cuyo hermano también había sido asesinado dos meses antes en Espinosa de los Monteros.

Los vecinos de Baranda Gaspar Pereda González de 51 años, Domingo Pereda Pereda, Enrique Pérez Gutiérrez de 53 años, su hermano Fermín Pérez Gutriérrez de 43 años y Joaquín Rojo González de 65 años, natural de Manzanedillo (Valle de Manzanedo) y posible familiar de uno de los autores de este reportaje.

De Barcenillas del Rivero era Manuel Angulo Mena de 53 años.

Es muy probable que también en aquella ocasión fueran asesinada Seberina Gómez Sel, vecina de Gayangos de 62 años pero registrada su muerte con fecha distinta, igual que Manuel Martínez Rueda, vecino de Quintanilla de Pienza de 26 años.

CONTINUAN LAS DESAPARICIONES EN NOVIEMBRE Y DICIEMBRE DE 1936.

El 25 de noviembre desaparecen los vecinos de Cueva (Sotoscueva) Tomás Gutiérrez Gutiérrez de 62 años, alcalde pedáneo y Hilario del Hoyo Gutiérrez de 42 años y profesión comerciante.

El 26 de noviembre asesinaron a dos vecinos de Gayangos (Montija), Severina Gómez Sel de 62 años, viuda y Justo Pereda Sáinz de 33 años, vecino de Hornillalastra (Sotoscueva). Posiblemente formen parte del grupo de detenidos masivos que se realizaron ese día y que acabó en una auténtica matanza.

El 30 de noviembre desaparece Julio Gómez Gómez de 35 años y vecino de Estrambosríos (Sotoscueva), casado y labrador.

Con este reguero sin fin de sangre inocente acaban las matanzas masivas en los meses de crímenes de octubre y noviembre de 1936. Sin embargo las desapariciones y asesinatos continuaran durante todo el mes de diciembre hasta el último día del año.

El 2 de diciembre desapareció Valeriano Gómez Peña de 28 años, vecino de Villamartín (Sotoscueva).

El 8 de diciembre José López Varona de 59 años y vecino de Quintanilla (Sotoscueva), casado y labrador.

El 12 de diciembre desaparece el vecino de Estramboríos (Sotoscueva) Julio Gómez Zorrilla de 40 años, casado.

El 31 de dicembre se registra la defunción de Cándido Mardones Baranda de 34 años (Espinosa) y se cre que su fosa está en los alrededores de Villarcayo.

Con fecha desconocida pero enmarcada en ese otoño-invierno macabro de 1936 se registran otras dos defunciones, desapariciones con final de asesinato en las personas de dos vecinos de Santa Olalla, José García Segura de 25 años, concejal y de Romualdo Pino de 17 años. Se cree que su fosa puede estar en la Pedraja (Villafranca de Montes de Oca) donde en 2011 se han hecho varias exhumaciones de dos fosas con 135 personas (https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2015/10/20/fosas-de-la-pedraja-homenajes-y-vandalismo/).

MUERTOS POR LA REPRESION Y LA JUSTICIA REPUBLICANA.

El 25 de agosto de 1936 es asesinado en Bercedo de Montija el sacerdote del Valle de Mena Arturo Soto Tapia de 54 años. Fue sacado de su casa durante la noche y trasladado a Bercedo donde le mataron y enterraron.

El 30 de septiembre en el Puerto de Los Tornos se asesina a un vecino de Herada (Soba-Cantabria) al que sacan tambien de su casa. Se llamaba Manuel Santiesteban Lezcano, tenía 41 años y era ladrador derechista. Se dice que acompañaba a cazar a personajes distinguidos y que le mataron por envidia.

El 22 de octubre fueron fusilados en el cementerio de Ciriego en Santander dos guardias civiles del cuartel de Quisicedo (Sotoscueva), capturados en combate luchando con los franquistas en el Puerto de los Tornos. Fueron condenados a muerte por un Tribunal Popular de Santander. Se llamaban Valerio Gómez Santaolalla de 35 años y Mauricio Sanz Sanz de 28 años.

Ese mismo día en en el mismo lugar fue también fusilado tras su condena a muerte por el mismo Tribunal José María Prereda Helguera de 56 años. Era natural de Madrid, profesor mercantil y estaba de vacaciones en Espinosa de los Monteros cuando le capturaron por ser jefe de la sublevación en el norte de Burgos. Fue apresado en Nocedo de Montija por la Columna Villarias.

El 30 de octubre desaparece y es asesinado Rogelio Sainz-Aja y Sainz de la Maza de casi 40 años y vecino de Espinosa de los Monteros. Fue acusado de pasar caballos a un vecino de Santa Olalla en zona enemiga.

Hay que citar el fusilamiento en Quintanilla de Sopeña (Montija) el 30 de noviembre de 1936 de cuatro jovenes soldados cantabros pertenecientes a Juventud Católica. Habían sido movilizados como soldados forzosos en sus respectivas localidades por las autoridades republicanas de Santander e incorporados al batallón 103. Fue después de recibir informes de su procedencia y simpatía con la derecha lo que motivo su fusilamiento contra las tapias del cementerio de Quintanilla Sopeña. Sus nombres eran Ventura Oceja Rivas de 24 años, Francisco Ocejo de 25 años, José Palacio Cobo de 25 años y José Antonio de la Sierra Casanueva de 25 años.

En diciembre desaparece la vecina de Espinosa Flora Fernández García-Diego de 38 años, casada y labradora. En la Causa General abierta por el franquismo contra el “dominio rojo” dice que fue asesinada sin aportar más datos.

El 5 de diciembre varios vecinos cantabros son detenidos en sus casas y traslados a Las Machorras (Espinosa) donde son asesinados mediente fusilamiento. Sus nombres son Juan María Sañudo Crespo de 57 años, Francisco Revuelta Cano de 47 años y Manuel Sañudo Cano de 44 años.

El 15 de diciembre es asesinado en el frente de Espinosa el falangista santanderino Gerardo Fernández Bravo de 27 años.

El 29 de diciembre fue asesinado el joven Aurelio Lavín Gómez de Miera (Cantabria) que fue trasladado a Las Machorras (Espinosa). Después de hacerle cavar su propia tumba los matan  y entierran junto al cementerio.

Sirva esta muestra para ver la desproporción de las personas asesinadas por un lado y otro.


BIBLIOGRAFIA.

REPUBLICA, GUERRA CIVIL Y POSGUERRA EN ESPINOSA DE LOS MONTEROS, MERINDAD DE MONTIJA, SOTOSCUEVA Y VALDEPORRES (1931-1950).- Fernando Obregón Goyarrola. Santander 2014.

MERINDADES EN LA MEMORIA. (BLOG). https://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com

ALBUM FOTOGRAFICO 1104-ARANZADI. Exhumación de una fosa común en Loma de Montija (Burgos). Oscar Rodríguez.

https://photos.google.com/share/AF1QipP3oZ7zrRTy3QCcVN0QcpNAaKWJXPiWQf4CefHqPv2iQQfGqUkkYcSDqBFYbjEevw?key=LVZLcHRvbW5aMi0ta3ZqX0RQZXZuX3JrVXh0UXpR


FOTO DE CABECERA.

La imagen esta sacada de internet, concretamente de https://es.pinterest.com/mediciones/historia/. Bajo ella el siguiente texo: “Imagen de origen desconocido, más los correajes, camisas oscuras y cabellos repeinados nos hacen creer que nos encontramos ante un pelotón falangista español asesinando resistentes antifranquistas”

ORTUELLA APRUEBA POR UNANIMIDAD LA DECLARACIÓN INSTITUCIONAL DE CONDENA DEL FRANQUISMO.

Pleno extraordinario 23 de junio de 2017 con motivo del 80 aniversario de la entrada de las tropas de ocupación fascista en Ortuella.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


 

A pesar de ser el 80 aniversario de la entrada de las fuezas militares de ocupación fascista en ortuella el  día 23 de junio de 2017, fue también un día histórico para nuestro pueblo, con motivo del acto de Memoria Histórica celebrado por las fuerzas políticas con representación municipal.

El pleno extraordinario se celebró fuera del Ayuntamiento, en el Salón Gorbea habilitado para la ocasión  y que fue un éxito y  contó  con la presencia de numeroso público que no quiso perderse tal evento.

Recordemos que este acto es uno de los dos que se han celebrado en la localidad, a instancias de la Mesa de Memoria de Ortuella y que consistieron el primero en la inaguración de un monolito, con placa de homenaje, a las cinco personas asesinadas por las bombas de la aviación fascista el 16 de junio de 1937. De ello ya hablamos en la sección de noticias y en el propio reportaje publicado con anterioridad a éste.

Dichos actos se han celebrado coincidiento con el 80 Aniversario de la Guerra Civil en Ortuella.

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Inaguración del monolito con la placa en la que se leen los nombres de las cinco personas asesinadas en el bombardeo del 16 junio de 1937, destapado por los familiares de los fallecidos. Imagen Crónicas a pie de fosa.

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2017/06/19/80-aniversario-guerra-civil-en-ortuella/.

Dicho acto ha sido divulgado por diversos medios de comunicación: http://www.elcorreo.com/bizkaia/margen-izquierda/201706/20/ortuella-recuerda-cinco-victimas-20170619183654.html

http://www.tele7.tv/index.php/9536-ortuella-homenajeara-a-las-victimas-del-franquismo

http://www.euskadi.eus/gobierno-vasco/-/noticia/2017/ortuella-homenajeara-a-las-victimas-del-franquismo/

http://www.enortuella.com/es/actualidad/ortuella-recuerda-a-las-victimas-del-franquismo/6741

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/noticias-de-cronicas-a-pie-de-fosa/

El segundo acto ha tenido como protagonista el Pleno Extraordinario celebrado el 23 de junio de 2017, con motivo del 80 aniversario de la entrada de las tropas de ocupación fascista en Ortuella.

En el se ha votado por unanimidad de  los 13 concejales del Ayuntamiento una propuesta para hacer una declaración institucional de condena de la sublevación militar fascista y reconocimiento y homenaje a sus víctimas (EAJ-PNV, PSE-EE, BOROBIL, EH BILDU, IRABAZI-GANEMOS ORTUELLA).

Dicha propuesta ha sido redactada y presentada a la Corporación Municipal por los vecinos y vecinas que formamos la Mesa de Memoria de Ortuella, entre los que se encuentran los autores de Crónicas a pie de fosa.

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Bando municipal anunciando a los vecinos y vecinas de Ortuella la convocatoria al pleno extraordinario. Imagen Crónicas a pie de fosa.

PROPOSICIÓN AL AYUNTAMIENTO DE ORTUELLA.

PREÁMBULO.

“Este año 2017 se cumplen 80 años de lo que se ha dado por denominar la caída del Frente del Norte, durante la Guerra Civil española.

La Guerra Civil fue la consecuencia del levantamiento militar, encabezado por un grupo de generales a cuyo frente se encontraba Francisco Franco, el día 18 de julio de 1936 contra el Gobierno Constitucional de la República.

Aunque la contienda bélica duró desde julio de 1936 hasta el 1 de abril de 1939, en el territorio vasco la confrontación armada se desarrolló desde el primer momento del levantamiento y concluyó en agosto de 1937 con la rendición del ejército vasco en Santoña. Durante ese tiempo, el ejército franquista capitaneado por el general Mola fue avanzando de este a oeste aplicando en las localidades que ocupaba una política de tierra quemada. Ese avance siempre fue precedido de incursiones de la aviación italiana o alemana que colaboró activamente en el genocidio y cuyos ejemplos más nefastos fueron los bombardeos de Otxandio, Durango y sobre todo Gernika.

Ortuella no fue ajena a esa barbarie y en la jornada del 16 de junio de 1937, cuando las tropas franquistas se encontraban asediando la villa de Bilbao, un grupo de aviones soltó su mortífera carga sobre nuestra localidad, provocando la muerte a cinco de nuestros vecinos: Leonor Témez Vilor de 44 años y sus dos hijos Palmira López Témez de 20 años y Jesús López Témez de 5 años, en el barrio de Etxaba, Ángel López Torre de 49 años en Bañales y Miguel Azaola San Jinés de 31 años de edad en el de Casablanca.

Una semana después, en la tarde del día 23 de junio de 1937, las tropas franquistas entraron en Ortuella ocupando el municipio por las armas y haciéndose cargo de todo el entramado administrativo. Terminaba así la contienda armada para nuestro pueblo y daba comienzo la venganza, la persecución, la depuración, la represión y el castigo que el franquismo acostumbró a aplicar sobre todos aquellos que pensaban diferente y eran catalogados como desafectos al “Glorioso Movimiento Nacional”.

La guerra segó la vida a más de doscientos ortuellanos, más de doscientos proyectos de vida y futuro que se vieron truncados. Pero la Guerra Civil no fue solo muerte y ocupación territorial, la contienda bélica cortó las ansias de libertad y autogobierno de todo un pueblo y trajo frustración, desasosiego, dolor y mucho sufrimiento a sus habitantes.

Ochenta años después aún no se ha reconfortado correctamente a las víctimas de aquella tragedia.

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El miembro de la Mesa de Memoria de Ortuella Juan Ignacio Rodríguez lee los puntos de la propuesta a votar por la Corporación Municipal. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Por ello, los grupos políticos abajo firmantes presentan para su aprobación la siguiente PROPOSICIÓN al Pleno del Ayuntamiento de Ortuella:

PROPUESTA DE ACUERDO.

1.- El Ayuntamiento de Ortuella condena la sublevación militar fascista encabezada por el general Francisco Franco Bahamonde en julio de 1936 contra el régimen republicano democráticamente elegido y la posterior guerra que acabó con los Gobiernos Español, Catalán y Vasco legalmente constituidos.

2.- El Ayuntamiento de Ortuella condena el régimen dictatorial instaurado tras la guerra y que durante casi cuarenta años reprimió a sangre y fuego todo vestigio de disidencia y lucha por la libertad, la justicia social y los derechos individuales y colectivos.

3.- El Ayuntamiento de Ortuella denuncia el papel jugado por buena parte de las oligarquías agraria, industrial y financiera y la jerarquía de la Iglesia Católica, por su apoyo al golpismo primero, y al régimen fascista instaurado después.

4.- El Ayuntamiento de Ortuella se compromete a adoptar las medidas necesarias para garantizar a los represaliados y represaliadas por la rebelión militar de julio de 1936, el régimen franquista y el terrorismo de Estado, el ejercicio de su derecho a la VERDAD sobre aquel régimen, para contrarrestar los intentos de reescribir la historia que se vienen realizando por parte de sus herederos; el derecho a la JUSTICIA efectiva mediante la que se pueda superar el actual estado de impunidad de los responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos; y el derecho a una REPARACIÓN digna y no discriminatoria por las vulneraciones causadas a los centenares de miles de víctimas del franquismo. Y por último, el derecho del conjunto de la sociedad a que se implementen medidas de cambios sociopolíticos, jurídicos e institucionales como GARANTÍA DE NO REPETICIÓN.

5.- El Ayuntamiento de Ortuella se compromete a difundir esta parte de la historia silenciada durante tres cuartos de siglo y a promover trabajos de recuperación de la memoria histórica de la localidad y el fomento de la memoria democrática (publicaciones, exposiciones, conferencias, investigaciones, etc…)

6.- El Ayuntamiento de Ortuella lamenta que no se haya realizado con anterioridad ningún acto de desagravio u homenaje a este respecto, y en adelante se compromete a prestar su apoyo a personas o entidades que realicen trabajos de investigación para recuperar la memoria histórica del municipio.

7.- Reconocimiento a las víctimas del bombardeo sobre la población civil de Ortuella, a los muertos en el frente, fusilados y represaliados, vecinos de nuestro pueblo. Reconocimiento también a los alcaldes y concejales que formaron parte del consistorio de Ortuella entre julio de 1936 y junio de 1937, así como a los miembros del Comité de Defensa Local y a los trabajadores municipales, que les correspondió gestionar el municipio en una situación de guerra y precisamente por eso, por sus ideas y por su compromiso, fueron perseguidos y castigados implacablemente por el régimen franquista.

8.- En esa línea de compromiso, el Ayuntamiento de Ortuella manifiesta su apoyo y adhesión a la Querella 4591-10, del Juzgado Nº 1 de Buenos Aires, República Argentina, que lleva adelante la magistrada María Servini de Cubría por delitos de genocidio y lesa humanidad contra los responsables de la conculcación de los derechos humanos durante el franquismo.

9.- El Ayuntamiento de Ortuella anima a la ciudadanía a apoyar la Querella contra los crímenes del franquismo, bien personándose como querellantes quienes fueron directamente represaliados durante el régimen franquista o sean parientes de quienes lo fueron, o bien manifestando su denuncia de la Dictadura y su adhesión a la Querella contra los crímenes y criminales.

10.- El ayuntamiento de Ortuella anima a la ciudadanía a participar en los actos de conmemoración que con motivo del 80 aniversario de la ocupación de Ortuella por las tropas franquistas, se celebren en la localidad, a la vez que anima al conjunto de la sociedad y en especial a los vecinos de Ortuella, a posicionarse públicamente en contra del franquismo y de sus consecuencias y al reconocimiento social de sus víctimas para que se conserve en la memoria colectiva de nuestro pueblo su recuerdo y dignidad.”

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Votación favorable a la propuesta  presentada por unanimidad de los 13 concejales bazo en alto. El secretario municipal que toma acta del pleno extraordinario es el que no levanta el brazo. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Previamente a la votación, los portavoces de los partidos políticos hicieron lectura a la declaración como apoyo a la propuesta.

De ellas, Crónicas a pie de fosa solo ha tenido acceso al texto completo del concejal de EH-Bildu Asier Arroita, por haber sido publicada en la página oficial en facebook.

https://www.facebook.com/EHBilduortuella/photos/a.197805690256799.41596.197444280292940/1365841246786565/?type=3&theater

“Las mujeres y hombres de EH BILDU de Ortuella apoyamos esta declaración en su conjunto, comprometiéndonos a trabajar porque todos los puntos de la misma impregnen nuestra práctica política diaria.
Es un compromiso con nuestra memoria, pero también con nuestro futuro, porque creemos que los valores que nos han transmitido nuestras generaciones anteriores son la verdadera riqueza que tenemos como pueblo.

Las generaciones que vivieron la II Republica siguen ocupando un lugar preferente en nuestros corazones, son un ejemplo de entrega y de saber hacer frente desde lo personal a las situaciones más duras. La II República no fue la solución a sus problemas. La situación económica que vivieron fue dura: hambre y paro estaban a la orden del día. Las aspiraciones populares no encontraron todo el acomodo que se esperaba. Las huelgas, las luchas populares, los enfrentamientos políticos, la represión seguían marcando el día a día. Sin embargo, se convirtieron en los mejores defensores de la idea de la república, porque en aquel régimen político aspiraban a materializar sus aspiraciones. Confiaban en hacer realidad el cumplimiento de la voluntad popular.

La voluntad popular fue el motor de la acción comunitaria, abrió el ayuntamiento al pueblo, fue compromiso y esperanza…. en una situación difícil se podía aspirar a hacer realidad todos los proyectos políticos como aspiraba el Ortuella Buru Batzarra “Saludamos, pues, a la República Española y aclamamos a nuestra República Vasca”.

El franquismo no fue el capricho de un grupo de militares, fue la respuesta de las elites económicas y militares del Estado Español frente a la voluntad popular que empezaba a materializar sus aspiraciones. Fueron a por el motor de este pueblo, para negarnos a todas el derecho a aspirar a un mundo más justo. En nuestras manos está conocer lo que pensaban y lo que hicieron, transmitir, reconocer y trabajar por transformar la sociedad.

Recordarles y reconocerles no solo como victimas, sino como parte de nosotros, da un sentido pleno a la vida. Porque fueron personas con una gran vida:
Recordar a la joven Josefa Corcuera que pasó de trabajar en la cooperativa la Fraternidad a dar mítines por toda Bizkaia para el Frente Popular,
a las jóvenes de Triano que asaltaron los comercios para combatir el hambre y la subida del precio del pan en el 34,
a los concejales que dimitieron en el mismo verano para defender el concierto económico y denunciar la involución derechista,
a los 41 represaliados, torturados y presos que sufrieron el consejo de guerra por la huelga revolucionaria de 1934,
a las mujeres que ejercieron el derecho al voto conquistado durante esta época, a las que llenaron el mitin solo para mujeres del frente Popular en Ortuella,
a Uribiondo, Ipiña y Elu que en el batzoki montaron las primeras clases de Euskara en la “ORTUELLAKO EUZKO IRAKASTOLEAK”.
a todos los jóvenes milicianos y gudaris que lucharon contra el fascismo conformando un verdadero ejercito del pueblo,
a todos los milicianos del batallón Perezagua ejemplo de compromiso y entrega de los mineros de Ortuella en la guerra del 36,
a Ángel Ruiz Betanzos, miliciano voluntario muerto en los primeros combates en Irun,
a Txomin Lazpita, joven abertzale caído en Elgeta o su compañero del grupo artístico Cervantes Manuel Rodríguez represaliado en la huelga revolucionaria del 34 caído en Otxandio luchando con el batallón de Unión Republicana,
a Basilio Jiménez de Acción Nacionalista Vasca,
a Ricardo, Víctor y Manuel milicianos socialistas caídos en la difícil defensa de las posiciones del Akondia en Eibar,
a Francisco Hidalgo miliciano anarquista muerto en Gernika después del bombardeo,
a Nardon y Emilio mandos del batallón Rosa Luxemburgo caídos al encabezar el ataque por recuperar Peña Lemona,
a, Bruno, Daniel, Feliciano, Vicente, Esteban desparecidos para siempre en los tremendos combate de Artxanda,
a los que sufrieron los rigores de las prisiones y los batallones de Trabajo franquista,
a Rosalía, María Fernández, Trinidad; Alejandra; Benita ; María Matute e Irene presas durante el franquismo;
a los policías forales Eladio, Ángel y Benito fusilados en una de las purgas de los funcionarios públicos de la Diputación,
a Periko Agirregabiria capitán del San Andres de ELA fusilado en Derio y que nos dejo unas palabras de gran dignidad: “Solo te pido que digas al nene, que su papa ni fue matón, ni asesino; que murió por defender una Patria muy grande; y que Ella sabrá portarse con él el día de mañana, y enseñar a él y a otros muchos como se muere por defender una Patria, como es la nuestra, Euzkadi”
a Gregorio Calabozo fusilado en Santander, a su hermano Félix caído en Santander y a lo Loizaga y a todos los milicianos y gudaris de Urioste;
a la marea humana de desplazadas y refugiadas que llegaron a nuestros pueblos desde el resto de EH;

a los que tenían que salir corriendo a los túneles y a las minas para buscar refugio ante los bombardeos;
a las muertas en los bombardeos;
a las desplazadas que salieron de nuestro pueblo por la carretera hacia Santander;

a los tres concejales democráticamente elegidos que tomaron el mismo camino de éxodo y que formaron la junta de defensa, que son ejemplo del compromiso de una autoridad pública con su pueblo: Enrique Atozqui, republicano y alcalde al que se le conmuto la pena a muerte; Lucio Gómez socialista asesinado en prisión; Santiago Fernández ”Poldo” comunista exiliado en Barcelona, Francia, donde lucho con la resistencia contra los nazis, muriendo en la URSS en el exilio;

a las refugiadas que llegaron a Barcelona;
a los que fueron encerrados en los campos de concentración franceses que son un ejemplo de memoria de lo que sufren las refugiadas de guerra que todavía hoy se siguen agolpados en las fronteras de Europa;
a Julián, Ramón y Alfredo que desaparecieron para siempre en el exilio francés durante la ocupación nazi;
a los refugiados que fueron hacinados y maltratados en los campos de concentración de Francia como Gurs;

a Esperanza Rodríguez y Segunda Carazo que acompañaron a las niñas desplazadas a la URRS sufriendo con ellas los rigores de aquel exilio,
a uno de aquellos niños, Luis Frades que se alistó menor de edad de forma voluntaria en el Ejército rojo dando su vida en la lucha contra los nazis;
a las que resistieron las provocaciones y las vejaciones de las tropas italianas;
a las madres que sacaban a sus hijas adelante estirando la cartilla de racionamiento y arriesgándose con el estraperlo;
a todas las que sufrieron el hambre y la miseria de la posguerra franquista;
a los trabajadores de las minas tanto a los que perdieron todos los derechos laborales, como a los que perdieron la vida en el Tajo;

a los vecinos y vecinas que se trago el reventón de la balsa de Cadegal, responsabilidad de las superexplotación minera;
A los emigrantes que llegaron huyendo del hambre y la pobreza absoluta al que les condenaba los terratenientes franquistas,
A los emigrantes políticos que escapaban de la persecución y el exterminio al rojo que practicaron los secuaces de Franco: Queipo de Llano en Sevilla, Yague en Badajoz;

A los que escaparon de las provincias de Castilla encontrando el anonimato en las minas y en las fábricas de las Encartaciones;
a Goio “Aitor” recordando las historias del 36 de su abuelo en León mientras soñaba actuando para ganar un mundo mejor;
al hijo de barrenador que sufrió los bombardeos franquistas escondido en un túnel de Portugalete y que lleno Triano de Universidad y sentido de la dignidad, enseñándonos a pisar barro con los trabajadores;
A los dos NIÑOS, Saturnino y Bernardino, militantes clandestinos comunistas durante el franquismo;
a los que sufrían las detenciones preventivas de la policía franquista antes del primero de mayo;

a los que se reunían en una chabola del barracón para ayudar a los presos políticos;
a los que lucharon por derribar el franquismo desde todos los frentes de la vida, desde el Cultural al Obrero;
a Fuentes Mesa o Francisco Caballero que son ejemplo de como la llamada transición enterró las aspiraciones justicia y reconocimiento;
a los represaliados por la huelga del primero de mayo de 1947, a los huelguistas de 1959, de los 60, a los que han luchado contra el desmantelamiento obrero;
a los que pasaron por el TOP, tribunal especial de Madrid…

Nos hemos alargado y nos quedamos cortos en este homenaje porque el franquismo intento terminar con las aspiraciones populares mediante el terror y la sumisión. Pero solo conseguirá derrotarnos si nosotros les enterramos en el olvido. No podemos olvidar, porque perderíamos la referencia del compromiso minero, por conseguir la democracia y la justicia social.

Sirva la condena de hoy al franquismo fascista, como un paso para denunciar el olvido impuesto por las elites económicas, mediáticas y políticas durante el franquismo, la transición y el régimen de 1978. Un paso por liberar de nuevo la voluntad popular: luchando por dar la palabra y decisión al pueblo, luchando contra las desigualdades sociales, aspirando a construir una vida digna e igualitaria. En nuestras manos está el futuro porque tenemos memoria colectiva”.

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 Huelga de Mineros en Ortuella, año 1910.

Y para terminar, vamos a recordar el acta oficial del pleno municipal celebrado al día siguiente de la entrada de las tropas fascistas en Ortuella, 24 de junio de 1937, donde las “autoridades militares” se hacen cargo por la fuerza de las armas de la vida política y social de la localidad. En ella nombran una Comisión Gestora municipal transitoria afín al Movimiento, que duraría un mes antes del definitivo ayuntamiento franquista, tiempo suficiente para depurar y poner a los aliados de los golpistas en cargos de relevancia.

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Sección del acta del 24 de junio de 1937. Archivo Municipal de Ortuella,  vol 29, pag. 251 y 252. Imagen Crónicas a pie de fosa.

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Cartel anunciador de los dos actos de memoria histórica celebrados con motivo del 80 ANIVERSARIO DE LA GUERRA CIVIL EN ORTUELLA.

80 ANIVERSARIO GUERRA CIVIL EN ORTUELLA.

Crónica y reportaje fotográfico del acto de memoria.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


Han tenido que pasar 80 años para que nuestra memoria histórica personal, nuestro compromiso con el pasado, tenga un acto de reconocimiento y homenaje a las personas que vivieron y sufrieron aquellos terribles sucesos que comenzaron en el verano de 1936.

Este año 2017 es especial para casi toda la provincia de Bizkaia, donde no hay pueblo que no recuerde y homenaje a sus vecinos que vieron, hace 80 años, como cada día las bombas asesinas de la aviación fascista caían indiscriminadamente sobre sus casas. Se sabe que fueron 37 las localidades bombardeadas en Bizkaia durante el verano de 1936 y agosto de 1937.

Además el ejército fascista en avance hacia Santander tomaba por la fuerza de las armas cada localidad que encontraba a su paso, mientras algunos vecinos heróicos defendían el pueblo, otros huían a la desesperada para evitar la venganza de esos soldados ávidos de sangre.

A pocos días de la ruptura del “Cinturon de Hierro” de Bilbao el día 12 de junio por Larrabetzu, las tropas fascistas caían sobre Bilbao el 19, una semana justa despúes.

En Ortuella, localidad minera de la margen izquierda del Nervión, sucedió lo mismo.

El día 16 de junio de 1937, cuando el reloj de la iglesia de San Félix de Ortuella marcaba las 10:09 horas de la mañana, varios aviones enemigos de la aviación legionaria italiana descargan sus bombas sobre la localidad.

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Sección del tríptico publicado por el Ayuntamiento de Ortuella en el que se anuncian los actos del homenaje de los días 16 y 23 de junio de 2017. El mismo se puede ver completo al final del reportaje. 

Acaban de atacar Portugalete con la intención de destruir el Puente Colgante, sin conseguirlo, y enfilan hacia la zona minera como destino finál el aeródromo de Somorrostro (Muskiz), tomando como referente la vía férrea en la curva de Urioste entre Trapagaran y Ortuella. Llevan muchas bombas y su misión es destruir la linea del tren y todo lo que encuentren a su paso a ambos lados de la misma.

El bombardeo de Ortuella es un acto de cobardía y salvajismo indiscriminado contra la población civil que deja, en breve tiempo, innumerables daños en viviendas e infraestructura y un balance de 5 muertos.

Sus nombres son LEONOR TEMEZ VILOR (44 años) y sus dos hijos, PALMIRA LOPEZ TEMEZ (20 años) y JESUS LOPEZ TEMEZ (5 años) , ANGEL LOPEZ TORRE (49 años) y MIGUEL AZAOLA SAN JINES (31 años).

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El monolito del homenaje a las víctimas cubierto por las banderas de Euskadi y la República. Imagen Miguel Angel Carpintero

Por tal motivo se han organizado por la Mesa de Memoria de Ortuella, en la que participa Crónicas a pie de fosa y el Ayuntamiento de Ortuella, dos actos de homenaje.

El primero de ellos que tuvo lugar el pasado 16 de junio (ver sección noticias de este blog), es la inaguración de un monolito en recuerdo de las 5 víctimas del bombardeo del día 16 de junio de 1937 que se ha realizado justo 80 años en los jardines de la calle Catalina Gibaja, frente a la haurreskola-OKE.

El acto comenzó con el volteo solemne de las campanas de las iglesias parroquiales de San Félix y de San Bernabé en Urioste. Tras ellas vino el sonido ensordecedor de la sirena antiaérea, prestada para la ocasión por un grupo de Gernika, que duró poco más de un minuto. 

Mientras tanto en el jardín de la calle Catalina Gibaja, comenzaba el acto de homenaje en sí, primero con la breve lectura de un texto a cargo de Aiyoa Arroita Lafuente, en representación de la Mesa de Memoria de Ortuella, quien ha organizado el homenaje en colaboración con el propio Ayuntamiento de la localidad.

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Lectura a cargo de Aiyoa Arroita Lafuente de la Mesa de Memoria de Ortuella. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Al finalizar se ha descubiero una piedra-monolito con una placa con los nombres de las víctimas, que estaba cubierto con las banderas de Euzkadi (ikurriña) y republicana, se ha bailado un “agurrak” de homenaje y una ofrenda floral comenzado por los propios familiares de las personas homenajeadas, seguido del resto del público.

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“Agurrak” de homenaje al monolito con los nombres de las víctimas y familiares. Imagen Crónicas a pie de fosa.

El homenaje que ha devuelto a la memoria colectiva del pueblo de Ortuella el recuerdo y la memoria histórica de unos sucesos ocurridos hace 80 años y que hasta el presente sólo estaba en la mente de sus propias familias.

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Monolito con la placa y los nombres de las víctimas después de la ofrenda floral. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Lectura del texto en la inaguración del monolito el día 16 de junio de 2017.

“Este año 2017 se cumplen 80 añós de dos hechos históricos que marcaron de forma especial y para siempre la vida de los vecinos y vecinas de Ortuella.

Estos dos sucesos son el desenlace directo del fallido golpe de estado militar del 18 de julio de 1936, que con el paso de los días se convierte en una lucha que acaba en guerra civil, entre los sublevados militares y quienes les apoyan contra los que defienden la democrácia y la libertad que representaba el Gobierno Constitucional de la II República.

El primer suceso que marca la vida de forma directa de los habitantes de Ortuella es el bombardeo indiscriminado contra la población civil del 16 de junio de 1937.

Nuestra localidad al igual que nuestras vecinas Bilbao, Gernika, Eibar, Durango, Portugalete, Barakaldo, Trapagaran y otras tantas, que harían la lista interminable, se encontraban tras las linea del frente de guerra, lo que hace de ello un premeditado acto de salvajismo injustificado, que los propios fascistas llamaron “acciones de guerra”.

Tales acciones pretendian provocar un efecto desmoralizador para nuestras tropas, que luchaban con valentía a las tropas facciosas del general Franco y mas directamente a Mola que era el encargado de conquistar el frente norte.

El bombardeo sobre población civil es un acto de cobardía, protagonizado desde la distancia que separa un avión en vuelo a cientos de metros del suelo, que arroja bombas sobre un pueblo indefenso que no se lo espera. Sus cobardes protagonistas fueron los amigos y aliados extranjeros, la Legion Cóndor Alemana y la Aviación Legionaria Italiana.

Por tal razón, hoy 80 años después, recordamos los sucesos del bombardeo de Ortuella del día 16 y homenajeamos a las 5 personas que murieron por su causa, cuatro de ellos vecinos del pueblo. Sus nombres para que no se olviden y los mantengamos en la memoria son Leonor Témez Vilor de 44 años y sus dos hijos Palmira López Témez de 20 años y Jesús López Témez de 5 años en el barrio de la Extaba, Ángel López Torre de 49 años en el barrio de Bañales. También como no, a Miguel Azaola San Jinés de 31 años, vecino de Trapagarán, que se encontraba en Etxezuri-Casablanca cuando cayeron las bombas asesinas.

Una semana más tarde, el 23 de junio, sobre las 5 de la tarde, ocurre el segundo hecho, la entrada de las tropas fascistas en Ortuella. Este suceso a primera vista inevitable, debido a la superioridad del enemigo, no hace que su entrada y conquista de la localidad sea un camino de rosas. Dicha victoria les cuesta que 7 miembros de su ejército mueran por las heridas infringidas por los defensores de la localidad, un batallon vasco y uno asturiano, que guardaban la retirada ordenada del resto del ejército vasco-republicano hacia Santander.

Después de la conquista llegó la administración franquista al Ayuntamiento y con ellos las depuraciones. Llegó tambien la represión efectuada por su justicia a través de sus fuerzas militares y paramilitares. Cientos de vecinos y vecinas fueron represaliados, algunos asesinados y los demás presos o exiliados. Mas de 200 personas vecinos del pueblo murieron durante y después de la guerra, la mayoria de ellos luchando en los distintos frentes de combate alistados en batallones.

Por tales sucesos, hechos historicos hoy, los vecinos y vecinas de Ortuella necesitan recordar y crear memoria. Por ello, nos hemos reunido como mesa de Memoria Histórica y hemos organizado, junto con el Ayuntamiento, una serie de actos para homenajear al pueblo y sus vecinos que sufrieron aquellos sucesos.

El primer acto es homenajear hoy a las 5 personas que murieron en el bombardeo de 1937, poner sus nombres en la historia y en nuestra memoria.

Sus familias nunca les olvidaron, el pueblo de Ortuella tampoco y por ello, 80 años después les rendimos sincero homenaje.

Que la historia no se repita.

Para finalizar queremos agradecer a la Comunidad Parroquial su colaboración en el volteo de campanas y a los que nos han dejado la sirena antiaérea de Gernika”.

Mesa de Memoria de Ortuella.

DOS VIDEOS Y MAS FOTOGRAFIAS DEL ACTO DE MEMORIA

Se grabaron dos videos del acto, el primero es de Asier Arroita y contine el impresionante momento del toque de sirena antiaérea. Esta colgado en nuestro canal de youtube de Crónicas a pie de fosa:

https://www.youtube.com/channel/UCcpHBQkKLZV1x4GSwF-qz5w

El video esta dentro de la sección Memoria Histórica:

El asegundo video es del propio acto de inaguración del monolito. Esta grabado por el compañero y amigo José María González, presidente de La Agrupación de Familias de Represaliados en Valdenoceda (Burgos), cedido para este blog.

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Imagénes propiedad de Crónicas a pie de fosa salvo que se indique lo contrario.

PROXIMO ACTO DE MEMORIA EN ORTUELLA.

El segundo acto de memoria que se celebrará el 23 de junio de 2017 en la localidad, es un pleno extraordinario en el que se votará una declaración institucional del propio Ayuntamiento a la petición y redacción de los vecinos y vecinas que componemos la Mesa de Memoria de Ortuella. Dicha petición es una propuesta de 10 puntos en la que se “condena la sublevación fascista y el reconocimiento a sus víctimas”.

Tendrá lugar en el salón de actos de la Sala Gorbea, tras un documental sobre la Guerra Civil en Ortuella extraído del video del compañero Juan Ignacio Rodríguez Camarero, titulada “ORTUELLA EN LA GUERRA CIVIL (1936-1939)- ORTUELLA GUDA ZIBILEAN”  publicado a finales de 2015.

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Carátula del video documental “ORTUELLA EN LA GUERRA CIVIL (1936-1939)- ORTUELLA GUDA ZIBILEAN”.


TRIPTICO DEL 80 ANIVERSARIO DE LA GUERRA CIVIL EN ORTUELLA.

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MAS SOBRE EL TEMA.

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2017/02/08/ortuella-guerra-civil-y-memoria-historica/

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2017/02/16/cuando-tu-pueblo-ortuella-esta-comprometido-con-la-memoria-ii/

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/noticias-de-cronicas-a-pie-de-fosa/

 

 

OTRO MILICIANO EXHUMADO EN PEÑA LEMONA POR ARANZADI.

Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


Las peñas de Lemona o Lemoatx fueron en los meses de mayo y junio de 1937 un lugar donde vivir o morir se decidía cada segundo del día. Si no te mataban las miles de bombas que el enemigo te tiraba para sacarte de las trincheras defensivas, lo hacían las balas de los soldados facciosos que trataban de conquistar ese monte sobre la localidad bizkaina de Lemona.

La posición de “Peña Lemona” era durante la Guerra Civil un importante enclave estratégico, dado que desde allí se dominaba la población de Lemona y las distintas vías terrestres de comunicación. Además, el dominio de ese enclave garantizaba el control sobre la confluencia de los ríos Arratia e Ibaizabal, y proporcionaba una ventajosa posición sobre el sector Erletxes-Ollaran del cinturón defensivo de Bilbao, también llamado “Cinturón de Hierro”.

Entre el 29 de mayo y el 5 de junio de 1937 se produjeron intensos combates en las cumbres de Lemoa por hacerse con el control de la zona. Las tropas franquistas se hicieron inesperadamente con las cotas que conformaban el macizo montañoso, lo que supuso un importante número de bajas para el ejército vasco. Las fuerzas de varias de sus brigadas intentaron, en múltiples ocasiones, recuperar las cimas, y lo consiguieron el 3 de junio. Sin embargo, apenas dos días después, tras una operación conjunta de aviación, artillería e infantería llevada a cabo por el ejército franquista, el ejército vasco perdió el enclave definitivamente.

Fueron cientos los muertos que sembraron sus laderas por ambos ejércitos enfrentados, mucho más numerosos por el vasco-republicano que lo defendian, perdían y volvian a reconquistar hasta perdederlo definitivamente.

La diferencia radica solamente en que mientras los muertos del ejército franquista fueron recogidos por sus propios hombres, los del lado republicano quedaron en el campo de batalla, muchos de ellos cubiertos por la propia tierra de las explosiones y otros a la intemperie, enterrados posteriormente con cuidado y en secreto por los lugareños.

En los últimos años se han exhumado 7 combatientes republicanos de 4 fosas o enterramientos, hallados en prospección en las batidas que realizan los compañeros de Euskal Prospekzio Taldea de Aranzadi en varios lugares de ese monte. La última el año pasado en las inmediaciones de la ermita de San Antolín donde se rescataron los restos de tres combatientes de una sola fosa.

En esta ocasión el lugar donde se han hallado el 11 de diciembre de 2016, los restos que se han exhumado ahora, corresponden a la ladera Este de la cota llamada Pardomendi o Ganzabal.

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El día señalado para la exhumación fue ayer 4 de junio, 80 años y un día después de la más feroz batalla ocurrida en ese monte. La jornada se planteaba dificil por la lluvia que llevaba cayendo el fin de semana y esa misma no defraudó, toda la mañana nos acompañó una finísima y a veces intensa llovizna que lo empapaba todo a nuestro alrededor. Sin embargo somos de Bilbao, y acostumbados a la lluvia intensa que aquí llamamos “sirimiri”, no fue escusa para llevar a cabo los trabajos de excavación y exhumación de los restos hallados. Tampoco el barro que se iba formando alrededor fue un impedimento, aunque si un inconveniente, que hizo que más de uno patinara y acabase en el suelo. No hubo nadie que finalizase seco y manchado de barro al acabar la jornada y menos de el equipo.

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El equipo de exhumación de la Sociedad Aranzadi, con el antropólogo forense Paco Etxeberría a la cabeza, lo componíamos más de una veintena de personas, técnicos mayormente y tambien voluntarios. Durante toda la mañana el lugar fue visitado por mucho público, algunos incluso familiares de combatientes desaparecidos, que nos muestran su apoyo y esperan que tal vez el que se exhuma pueda ser su familiar y así cerrar el duelo.

Como es habitual la visita institucional es una de las partes importantes del día, centrada en primer lugar en el Portavoz del Gobierno Vasco y Consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, Josu Erkoreka, y la Directora del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, GOGORA, Aintzane Ezenarro, la alcaldesa de Lemona Saioa Elejabarrieta y otros que no nombraremos para no extendernos.

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Según las investigaciones realizadas por historiadores de Aranzadi, el soldado habría fallecido en junio de 1937, durante los combates librados para garantizar el control de esa zona estratégica.

En los trabajos han sido recuperados pocos restos óseos, entre ellos un cráneo muy fragmentado, alguna costilla,  un húmero y una tibia. Entre los objetos, asociados a los restos, se ha hallado una hebilla de hierro de cinturón, munición suelta que sirvió para localizar los huesos, restos del correaje de una cartuchera de cuero con la dotación completa de 50 cartuchos de munición, repartida en 10 peines con 5 cartuchos y cuya procedencia es alemana y checa. Junto a ellos a aparecido una bayoneta en su funda metálica, posiblemnete también checa, dos mecheros y una navaja.

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Desgraciadamente el objeto más preciado en toda exhumación no ha aparecido, nos referimos a la chapa de identificación que nos hubiera indicado el nombre del combatiente hallado. Por ahora es otro gudari, en el amplio sentido de la palabra, de nombre desconocido.

NOTA INFORMATIVA.

Todas las fotografías que acompañan este reportaje son propiedad de Crónicas a pie de fosa y pueden ser utilizadas siempre que se cite su procedencia.

LOS NIÑOS Y NIÑAS DE LA GUERRA “REGRESAN” DE SU EXILIO EN SU 80 ANIVERSARIO.

Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


 

Hoy 24 de mayo de 2017 ha sido el día indicado para homenajear y recordar a los “niños y niñas de la guerra”, que 80 años después de tener que huir del horror de la misma, que estaba  a las mismas puertas de Bilbao, y que cada día regresaba con los bombardeos de la aviación fascista sobre la población civil en retaguardia, han “regresado” de forma simbólica al puerto que los vio partir.

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Las autoridades esperan la llegada de los “niños de la guerra” en la rampa del puerto de Santurzi. Imagen Crónicas a pie de fosa.

Ese grupo de  “niños exiliados” ha desembarcado hoy en el puerto de Santurtzi (Bizkaia) que les vio partir para recordar, con emoción, lo vivido y la solidaridad que recibieron en los países de acogida, entre ellos Francia, Bélgica, Reino Unido o la Unión Soviética.

Tras ser recibidos al pie de la rampa por las autoridades políticas y medios de comunicación, entre los que se encontraba nuestro blog “Crónicas a pie de fosa”, se han soltado desde el puerto pesquero globos blancos que han subido al cielo durante el atraque del barco. Tras ello se han trasladado a la carpa instalada en las inmediaciones donde han continuado los actos.

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Fotografías del acto de homenaje en Santurtzi. Imágenes Crónicas a pie de fosa”.

El mismo ha sido organizado conjuntamente entre el Ejecutivo Vasco a través de Gogora y el Ayuntamiento de Santurtzi, que se ha celebrado en la carpa de “Memoriaren Plaza”. Entre otros han asistido Josu Erkoreka, portavoz y consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, la consejera de Justicia y Trabajo, María Jesús San José, y la directora del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, Aintzane Ezenarro y la alcaldesa de Santurtzi, Aintzane Urkijo.

Fueron más de 20.000 niños los que tuvieron que huir de la Guerra Civil, embarcados en naves como el ‘Habana’, el ‘Goizeko Izarra’ o el ‘Galea’. De ellos unos 4.000 el día 21 de mayo de 1937 desde éste puerto de Santurzi en el barco “Habana” al puerto de Southampton, en Reino Unido.

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El barco “Habana” con los “niños y niñas de la guerra”.

Imagen https://conocebilbaoconesme.es/2015/09/14/ninos-de-la-guerra/

Varías han sido las intervenciones bajo la carpa de “Memoriaren Plaza”, entre ellas la de la alcaldesa de Santurtzi Aintzane Urkijo que ha pedido que “no caiga en el olvido” lo ocurrido durante la Guerra civil” pero sobre todo que los “niños de la guerra” son “fieles testigos de la historia de nuestro pueblo”, aunque eso haya supuesto que se quedaran “sin infancia” y se convirtieran “en adultos en alta mar”.

Josu Erkoreka ha recordado que “fueron más de 20.000 niños los que tuvieron que huir de la Guerra Civil,” y ha reivindicado la importancia de la “memoria” para construir “un mañana mejor y más justo” sin “intolerancias ni violencias ” y “sin guerras ni personas refugiadas”. También señaló que aquellos niños que partieron sufrieron un “episodio duro y dramático” y ha pedido que sean “testimonio” del “grito que desde Euskadi ” se lanza “en contra de todas las guerras”.

Uno de esos niños, Vicente Cañada,  ha recordado ese día y “cómo los niños estaban “nerviosos, apurados, tristes y asustados” mientras las “amatxus” se sentían “aliviadas” al alejarles del peligro”.

Había pasado menos de un mes desde los bombardeos de Durango y Gernika, cuando Vicente, con sólo siete años, tuvo que marchar huyendo de la guerra para acabar en Southampton, donde los niños fueron “bien recibidos” y estuvieron bien atendidos, y tras dos años regresó con “recuerdos muy gratos de aquellas gentes”.

Vicente ha tenido un recuerdo para los que no pudieron regresar, algunos porque “se habían quedado huérfanos” y a otros les recomendaron no volver porque “las cosas estaban muy mal y sólo había penas, sometimiento y algo muy abundante, el hambre”.

Tras recordar la “espantosa huida” de madres con sus hijos por carretera hacia Francia mientras sus maridos luchaban en el frente, este niño de la guerra ha pedido tener presente a los que ahora están viviendo una situación similar y huyen de sus países en guerra.

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Fotografías del acto de homenaje en Santurtzi. Imágenes Crónicas a pie de fosa”.

 

Tras las intervenciones, se ha dado paso a una representación de tipo artístico teatral que ha reflejado visualmente el lado emocional y familiar de los niños al partir al exilio, el viaje, estancia en sus lugares de refugio y sobre todo las cartas y recuerdos que unían a las familias separadas por la guerra. Mucha emoción y recuerdos encontrados de esos niños y niñas ya ancianos, pero aún con el corazón joven.

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