VIDA Y MUERTE EN GERNIKA (1936-1946)

Bombardeos, heridos, presos y fosas comunes.


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


El próximo día 13 de abril de 2018 se celebrará en el cementerio de Zallo, en Gernika-Lumo, el homenaje anual que se realiza a la memoria de los 277 presos republicanos muertos durante su estancia como presos en el Hospital Penitenciario Militar de Gernika.

Este reportaje es nuestra pequeña contribución a la memoria y recuerdo de aquellas personas. Al final del mismo aparece la lista completa con los nombres, apellidos y su procedencia.


Gernika es conocida por todos como una de las poblaciones bizkainas donde la Legión Cóndor alemana y la aviación italiana bombardeó sin piedad el 26 de abril de 1937 bajo órdenes del ejército franquista. Los muertos causados por tal acción varía según investigadores y autores, desde varios centenares a más de un millar según otras.

Las personas fallecidas sabemos perfectamente cual fue su destino, una vez fueron rescatadas de entre los escombros en los que se convirtió casi la totalidad de la villa, el cementerio de Zallo en Gernika. Allí fueron enterradas en la parte interior del cementerio, en la parte antigua, cada uno en una tumba, en una parcela municipal o en una familiar, todo dependía de la identificación o no de los cuerpos y de las propiedades familiares. El rito de enterramiento como manda la tradición y el respeto por los muertos, previo paso de inscripción en el registro de defunciones municipal.

Hasta el momento se han podido identificar de forma concluyente 157 víctimas muertas en el bombardero, un número muy inferior a lo que se espera de un ataque de tal envergadura que dejó la mayor parte de la ciudad convertida a escombros. Sin embargo debemos tener en cuenta que la lista de 157 no está cerrada ni mucho menos, que la investigación continua por los amigos de la asociación de historia local Gernikazarra.

El resto de fallecidos que no pudieron ser rescatadas de los escombros, deben yacer aún en partes profundas del subsuelo de la moderna ciudad tal y como opinan algunos investigadores que no se quieren bajar del carro de las “mil y un” victimas oficiales señaladas en 1937. El Gobierno de Euskadi registró, en junio de 1937, 1.654 víctimas mortales en su momento y el propio alcalde de Gernika, José Labauria, expresó que más de mil personas habían perdido la vida en Gernika, entre ellas, 450 en el refugio de la calle Andra Mari. Pero el número total de víctimas mortales es difícil de conocer porque los más de 60.000 m3 de escombro no serían retirados del centro de la villa hasta finales de 1941, afirma la página web de la Fundación Museo de la Paz de Gernika. Además muchos de esos escombros no se retiraron y se usaron para relleno, lo que alimenta la leyenda negra de que allí quedaron los restos de cientos no recuperados.

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Cartel con el programa de homenaje a los presos del Hospital Penitenciario Militar de Gernika el 13 de abril de 2018.

Sin embargo a nosotros ahora mismo nos interesan los heridos, los del bombardeo y los de guerra, los civiles, milicianos y gudaris que tuvieron que ser atendidos de sus heridas.

Gernika por estar a menos de 20 km del frente tuvo en 1936/37 tres hospitales de sangre; el primero y más importante fue el Asilo Calzada, llamada también residencia Calzada, el segundo el Convento de San José regido por las monjas Josefinas, y el tercero el Convento regido por las monjas Carmelitas. En éste último estaban los cirujanos médicos para operaciones.

Además también contó con un modesto “Cuarto de Socorro” que fue trasladado al hospital de sangre del Asilo Calzada.

Con ello queremos decir que Gernika contaba con una amplia infraestructura sanitaria de primer orden acorde a su emplazamiento en un nudo de comunicaciones importante y cercano a las líneas del frente de guerra, pero a resguardo en retaguardia.

Como villa de administración foral importante desde la edad media, siempre fue un lugar donde la sanidad y la administración de justicia Foral se impartían con normalidad. Tenía su correspondiente hospital y cárcel en el centro del pueblo, en la zona antigua.

Pero volvamos a 1937, el Asilo-Hospital de sangre de Calzada fue alcanzado también durante el bombardeo, una de las bombas explosivas de 250 kg. impacto también sobre el ala derecha del edificio, destruyéndola totalmente y causando decenas de muertos. Algunos dicen que fue un error o un fallo en el sistema de sujeción de la bomba, pero lo que es cierto es que a la Legión Cóndor alemana le importaban poco los objetivos importantes y mucho los no importantes.

Para los que aun hoy dicen que Gernika no era un objetivo militar de primer orden, hay que enumerarle detalladamente que en la estrategia militar de la época los lugares que son objetivos militares.

  1. Importante nudo de comunicaciones, donde confluían varias carreteras, y una importante línea de ferrocarril.

  2. Industrias de armas de guerra, como por ejemplo “Talleres de Guernica”, la fábrica de pistolas “Astra” y la fábrica evacuada de Eibar, de “Beistegui Hermanos” (BH), que fabricaba ametralladoras y pistolas, y que ahora hace bicicletas.

  3. Industrias intervenidas por el Gobierno Vasco, por ejemplo “Los Pirineos” que producía leche en polvo, chocolate, caramelos y queso, alimentos de primera necesidad necesarios para el abastecimiento a la población civil y a los soldados del frente.

  4. Acuartelamientos militares, como por ejemplo el de la “Jefatura de las Milicias Vascas” del PNV, por donde pasaban todos los batallones nacionalistas que se formaban e iban al frente.

A nuestro entender y a los de otros investigadores, esos lugares son objetivo militar, pero casualmente ninguno de ellos sufrió daños de relevancia en el bombardeo, lo que nos indica claramente que su deseo era destruir y causar el mayor daño posible en la población civil y el mantener esas industrias y puntos estratégicos a salvo para su posterior uso por los franquistas una vez tomada la ciudad, hecho que ocurrió a los pocos días.

Gernika había sido parcialmente destruida pero para los nuevos gestores franquistas, el recuerdo de la sanidad republicana lo corrompieron hasta tal punto de combinar en un mismo lugar enfermos y presos. Había nacido el Hospital Penitenciario Militar de Gernika (HPMG).

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Hospital Militar Pernitenciario de Gernika-Lumo. Imagen Gernikazarra.

LOS PRESOS ENFERMOS Y HERIDOS.

La razón de esta creación se debe sin duda en primer lugar a tratar de aliviar la presión de enfermos y heridos las zonas del frente recién conquistadas y por otro el de la dispersión del enemigo, algo a lo que hoy estamos acostumbrados a ver y que no es un invento reciente.

Con ambas se consigue una deslocalización del reo, que además está enfermo o herido y necesita cuidados médicos. Pero aún hay otro motivo más siniestro si cabe, pues en nuestra opinión y en la del entrevistado José Ángel Etxaniz Ortuñez, “Txato” para los amigos, investigador de Gernikazarra. La intención final del ejército y gobierno franquista era dejar morir a esa gente lejos de la vista de sus familiares y conocidos, para de estar forma hacerlos invisibles. Y vaya si lo consiguieron, pues llegaron a mantener el lugar alejado de los documentos oficiales y de la vida de los vecinos, tanto que no se acordaban de la existencia de ese horroroso lugar. Los habitantes de Gernika no se acercaban por allí, no se quierían contagiar, y al final nadie dice nada, nadie se atreve y todo se oculta.

Por si fuera poco, parece ser que en varias ocasiones, escuadras de falangistas acudieron al hospital y propinaron palizas a quien allí iban a buscar.

Fueron los investigadores de Gernikazarra los que descubrieron los nombres de los que fallecieron allí, mezclados entre los demás muertos de la villa, en los registros de Difuntos de la Parroquia de Santa Maria, y que sumados todos hacen 277 nombres de personas de diferentes lugares, edades y profesiones que dejaron su vida en esos infectos muros.

Vamos a utilizar, con su permiso, el magnífico trabajo de investigación “MORIR EN GERNIKA-LUMO. El Hospital Militar Penitenciario (1938-1940)” escrito por el amigo José Ángel Etxaniz Ortúñez y su compañero Vicente del Palacio Sánchez de Gernikazarra y fue publicado en la revista Aldaba” de abril-mayo de 2003, número 122.

En ella desgranan con detalle los pormenores de ese lugar que fue la tumba de 277 hombres, heridos, enfermos, maltratados, hambrientos, pero sobre todo humillados por los ganadores de la guerra, entre los que se encontraban los poco más de 800 habitantes de la villa que quedaron y no huyeron por su simpatía con los golpistas y los que pretendían serlo.

Todo comenzó con “el Libro de registro de los enterramientos en los cementerios municipales. Allí tenemos la clara certeza de su presencia por el rastro que dejó: sus muertos. En él aparecen registrados docenas de muertos en unas fechas en las cuales no estaba aún en marcha la reconstrucción de Gernika-Lumo. Esta información coincidía con una confidencia que se nos hizo, y que asimismo llegaba a la misma conclusión: había una altísima tasa de mortalidad en un municipio como Gernika-Lumo, que en esos años apenas tenía habitantes. Confirmamos los datos al consultar los Libros de Finados de la Parroquia de Santa María, donde se especificaba, clara y concretamente la existencia de dicho Hospital Penitenciario Militar en la villa foral, lugar de dónde procedía tal cúmulo de fallecidos”.

El Hospital Penitenciario Militar de Prisioneros de Guerra de Gernika estuvo ubicado en el término de Santa Ana, ocupando las instalaciones del Colegio de los Agustinos, (desde el año 1963 Instituto de Enseñanza), un lugar entonces lejano del destruido centro urbano y muy alejado de los núcleos habitados (Saraspe, Lurgorri y la barriada de Rentería, entonces Ajangiz). 

El hospital penitenciario fue un robusto edificio de planta rectangular construído en 1894, dotado de tres plantas, (baja y dos pisos), amplio y muy bien iluminado, con dos alas separadas por una espaciosa capilla religiosa y situado junto a la carretera a bermeo y próxima a la línea del ferrocarril de Amorebieta-Gernika-Pedernales.

La historia del edificio nos dice que albergó hasta el año 1932 un centro de Segunda Enseñanza regentado por los frailes Agustinos. Después, durante la II Re´publica fue noviciado para aspirantes a frailes. Al inicio de la guerra civil se convirtió en Cuartel de las Milicias Vascas y a pesar de ello no sufrió daño alguno en el bombardeo. Con la entrada de los “nacionales” a partir del 29 de abril de 1937 volvió la comunidad religiosa Agustinaa ocuparlo. Contaba con numerosas habitaciones individuales y colectivas, y estaba rodeado de jardines, campo de fútbol y un frontón, así como otras instalaciones auxiliares como cuadras, pozo de agua. etc. A pesar de contar con 650 plazas para los reclusos enfermos, esta amplitud de espacios no fueron suficientes para el alojamiento del numeroso contingente de presos enviados. Al resto se les ubicó en el suelo del amplio patio-cerrado, con techos de cristal, en jergones y camastros. Todo ello no hacía más que aumentar inconscientemente las posibilidades de contagio entre enfermos con patologías infecciosas.

La investigación de Gernikazarra nos dice que “este Hospital Penitenciario Militar de Prisioneros de Guerra comenzó a funcionar en la primavera de 1938 con prisioneros heridos y enfermos procedentes de campos de concentración de Asturias, Santander, Bilbao y Burgos. A estos se les unieron los procedentes de los frentes de Belchite, Teruel, Brunete y de la batalla del Ebro (julio- octubre de 1938)”.

A partir de 1939, los prisioneros provenían de todos los lugares de España. Sabemos que permaneció abierto 23 meses, pero desconocemos las fechas exactas de apertura y cierre.

Prueba de ello es el Libro de Registro de los Enterramientos en los Cementerios Municipales. El primer prisionero muerto registrado en el cementerio municipal es del 3 de junio de 1938 y el último el 29 de mayo de 1940.

LOS PRESOS DE LA GUERRA.

Paralelamente a la llegada de presos enfermos al hospital, la villa de Gernika contó con un grupo de presos republicanos enviados a partir de mayo de 1938 para trabajar en el descombro de la localidad bombardeada. Fueron alojados en las Escuelas Públicas Nacionales del Pasealeku, lugar donde realizaron ellos mismos obras de acondicionamiento durante el mes de junio.

Sin embargo ante lo inadecuado del lugar de internamiento y la incapacidad del mismo para alojar a todos los presos, se iniciaron gestiones para su traslado a otro lugar más amplio. El elegido en principio fue el colegio de los Agustinos, pero había problemas de salubridad por las malas condiciones de saneamiento que presentaba el Hospital Penitenciario allí asentado. Por ello se les trasladó al Convento de San José, de las RR. MM. Josefinas, en el término de Mestika, en la carretera a Rigoitia. Esta prisión fue mixta, y además, también alojó a presos comunes. Su utilidad como centro de reclusión se llevó a cabo entre los años 1938-1942.

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Esclavos republicanos trabajando como forzados durante la reconstrucción de GerniKa. Fotografía “Presos Políticos: mano de obra barata” (bibliografía).

Sin embargo, el principal centro de reclusión estuvo situado en el Colegio de los Agustinos y estuvo compuesto por EL Hospital Penitenciario Militar (1938-1940) y un Batallón de Trabajadores adscrito a Regiones Devastadas (1940-1946).

Los responsables de la prisión y hospital; dirección, médicos, practicantes, enfermeros, personal auxiliar, funcionarios de prisiones, etc., así como las fuerza encargadas de su custodia; primero el Ejército, la Guardia Civil, y más tarde la Policía Armada, estuvieron alojados en un ala del edificio de los Agustinos.

EL PERSONAL DEL HOSPITAL.

El Hospital Militar Penitenciario contaba con una dotación de personal sanitario especializado de carácter militar. Su máximo responsable fue un militar con graduación de Jefe (posiblemente un Comandante), auxiliado por oficiales médicos, siendo suboficial el personal de atención sanitaria como practicantes, enfermeros especializados etc. Conocemos los nombres y graduación de algunos de ellos;

Eugenio Zubimendi y Mercé, 36 años, Alférez de Sanidad

Eusebio Pazos de Diego, de 38 años, Teniente de Sanidad

Antonio de la Sotilla Pascual, Alférez de Farmacia

Jaime Sánchez Casanueva, Alférez de Sanidad

Dionisio Ramón Rebollo Domínguez, 36 años, Teniente de Sanidad

Como personal auxiliar tanto en puestos sanitarios como de servicios generales de cocina, limpieza, enfermería, etc. o de vigilancia (funcionarios de prisiones), prestaron servicio varias personas civiles, en su mayoría de Gernika-Lumo. También ejercieron en el mismo como personal auxiliar y sanitario, monjas de la orden de San José, las conocidas como “Josefinas”.

EL TRASLADO DE LOS PRESOS AL HOSPITAL.

El transporte y traslado de los prisioneros enfermos se realizaba por medio del ferrocarril. En los puntos de origen, prisiones o campos de concentración, (por ejemplo Miranda de Ebro, Cardeña, Zaragoza, Burgos, o Santoña etc.) eran embarcados generalmente en un ferrocarril que los trasladaba por varias y distintas líneas de tren a Gernika-Lumo, así como en tranvía en algunos recorridos. Los más graves y procedentes de Deusto, lo fueron ocasionalmente en ambulancia.

Una vez en la estación de la villa foral los presos se trasladaban andando hasta las instalaciones del Hospital Penitenciario, situado a una distancia de 700 metros.

Nuevamente Gernikazarra nos relata el lamentable estado personal en que llegaban esos pobres hombres; “…vestimentas raídas y sucias, casi descalzos, y el deterioro físico, heridos, imposibilitados, llenos de vendajes, etc., levantaban lástima en los pocos habitantes gernikeses. Los presos más enfermos e impedidos, eran ayudados o traslados por sus compañeros más sanos. Ante la expectación que levantaban la llegada de los convoyes de presos y el lamentable aspecto físico que presentaban estos, las autoridades decidieron trasladar su fin de trayecto a un improvisado apeadero situado enfrente, a una distancia de cien metros del hospital penitenciario. Con ello ocultaban un problema de imagen a los pocos habitantes de Gernika-Lumo”.

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Placa instalada en el año 2008 en el lugar que estuvo el Hospital. Fotografía José Ángel Etxaniz Ortuñez.

VIDA Y MUERTE EN EL HOSPITAL.

La descripción que hace Gernikazarra de las condiciones de vida y muerte en el hospital es difícil de resumir, por lo cual dejamos que sean ellos mismos quien lo cuenten:

Internados en un lugar inapropiado para combatir entre otras la plaga de enfermedades contagiosas como la Tuberculosis, el Tifus Exantemático o las Fiebres Tifoideas; con carencias graves de asepsia; sin una alimentación adecuada, los famélicos cuerpos en su mayoría enfermos por patologías contagiosas, pasaban sus días aislados en los dormitorios colectivos, el patio y las celdas, tumbados en sus camas. El hacinamiento, la deficiente falta de higiene, por escasez de medios como duchas o retretes, (en alguna estancia unos simples baldes servían para retirar las heces), mostraban la dificultad del lugar para ubicar a tan alto número de prisioneros enfermos. Piojos y chinches y una ventilación en algunos lugares, inadecuada, cerraban el circulo.

La alimentación corría por parte de las propias cocinas del hospital penitenciario, no así el suministro de productos alimenticios, cuyo costo económico y la administración del mismo, corría a cargo del Ayuntamiento de Gernika-Lumo, más concretamente del Departamento de Hacienda del mismo, cuyo responsable organizó una sección para ello, que se asimiló más a una oficina para potenciar el mercado negro que otra cosa y que se reflejó en el continuo desvío de alimentos al mercado de la especulación.

Las condiciones dependían del Director, quien permitía o no que se “estraperlease” con la comida de los prisioneros, que se robase del presupuesto, y podía imponer un régimen severo o suavizarlo. En estas condiciones el hambre debilitaba las defensas del ser humano, la falta de higiene provocaba los brotes epidémicos y la falta de prevención, el hacinamiento y la poca ventilación favorecían el contagio. Las enfermedades fueron para muchos presos las efectivas condenas a muerte de las que, como si de una cruel repesca se tratara, no se pudieron escapar.

En ese clima de penurias, las enfermedades contagiosas como la tuberculosis pulmonar, (abrumadora mayoría), “fiebres tifoideas”, “meningitis tuberculosa”, “pleuresía purulenta”, “leucemia tuberculosa”, “septicemia” etc., camparon a sus anchas. En las relaciones de los fallecidos no hemos encontrado un solo diagnóstico de muerte por “herida de guerra” o como consecuencia de ella. Si en general la mortandad en las cárceles fue elevada, en el Hospital Penitenciario Militar de Gernika-Lumo fue de exterminio”.

Los presos enfermos hospitalizados eran los desahuciados de los campos y cárceles, enfermos contagiosos, graves y terminales. Si se conseguía estabilizar la enfermedad o mejorar levemente, rápidamente se le trasladaba al prisionero a otro centro. En su caso lo fue al balneario Karrantza. A otros se les trasladaba a la Comercial de Deusto en Bilbao, lo que corrobora que el HMP de Gernika-Lumo era el punto de destino de los enfermos terminales.

Hay otro punto de interés sobre el tema de los “enfermos terminales” con el que queremos hacer una aportación que no ha sido tenida en cuenta hasta ahora sobre el número de presos muertos en el hospital, o por causa de él. Tenemos noticias de que podría haber habido muchísimos más allí enterrados, si no fuese por la política penitenciaria camuflada de “beneficio de muerte digna”.

Queremos decir que hubo otros presos que venidos de otros campos de concentración, prisiones militares u hospitales militares, llegaron al hospital de Gernika pero que en vez de estabilizarse su precaria salud, empeoró hasta el límite de que las autoridades sanitarias y militares del centro decidieron enviar a su casa al preso enfermo a morir “con dignidad”. Eso de morir dignamente era lo que hacían creer a sus familiares, pero que tenía un único sentido, el ocultar la muerte en el citado hospital y no aparecer en ninguna lista de enterramiento del cementerio.

Sabemos esto por una investigación sobre los muertos de la guerra civil en la localidad bizkaina de Ortuella, publicada en este blog y escrita por nosotros, que recoge la historia de vida de 30 de esas personas, “Vidas rotas por la barbarie fascista. 3o días de memoria en Ortuella” (1ª y 2ª parte). En la primera parte de ese amplio reportaje recogemos el nombre de Rafael Rodríguez Andrés, vecino de Ortuella de 21 años que tras pasar por los campos de concentración de San Pedro de Cardeña en Burgos, Córdoba y Castuera en Badajoz, es trasladado de éste ultimo a consecuencia de sus graves heridas por malos tratos de sus captores al Hospital Penitenciario Militar de Gernika.

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Rafael Rodríguez Andrés, vecino de Ortuella. Imagen “Vidas rotas por la barbarie fascista. 3o días de memoria en Ortuella (1ª parte). (bibliografía).

Allí el médico y vecino de Ortuella Eugenio Zubimendi, que hemos citado antes, ante los graves daños ocasionados a su cuerpo por los que ve un doloroso y triste final, lo manda a casa en Ortuella a morir. Fallece a causas de sus heridas el 12 de diciembre de 1939, casualmente el mismo día y mes que nace 21 años atrás. Es enterrado en el cementerio de Nocedal en Ortuella.

Este es un caso destapado, pero indudablemente hay muchos más, que no constan como “fallecidos” en el hospital pero que pasaron por el y son causa final de su muerte en sus localidades de origen.

Creemos también que este beneficio penitenciario final al reo no se hacía con todos por igual, ya que muy posiblemente se haría solo con los casos de presos más cercanos a Gernika o en su provincia. Este sería un caso interesante de investigar, ¿cuantos presos del hospital de Gernika fallecieron al poco tiempo en sus localidades de origen?, teniendo en cuenta que no había un listado, o no ha aparecido, de los presos que por allí pasaron y no están en el listado de fallecidos del hospital enterrados en el cementerio de Gernika.

EL ENTIERRO.

Esta impresionante cifra global de 277 muertos, de por sí terrible, traía consigo el hecho del entierro del cadáver.

Una vez vez fallecido el prisionero, posiblemente por “profilaxis” y por temor a contagios o por mera orden burocrática sanitaria, era introducido en una caja de madera que servía de féretro o ataúd.

La censura de la época hacía que el hecho del fallecimiento y posterior entierro eran sistemáticamente ocultados a la población civil mediante dos formas. La primera realizando el traslado del cadáver durante la noche sobre un carro al cementerio de Zallo por el oeste, a las afueras entonces, del casco urbano gernikes. También se utilizaron como vías de acceso al cementerio durante la noche otras rutas por las desiertas calles llenas de ruinas y escombros. La otra forma de entierro, utilizada durante el día, consistía en llevar el cadáver en el carro donde se recogía y cargaba la basura del municipio y trasladarlo mediante ese medio al cementerio.

Gernikazarra nos indica la zona de enterramiento elegida por las autoridades civiles y militares franquistas: “Una vez en el cementerio el enterramiento se llevaba a cabo generalmente en la llamada “ampliación”, una explanada de terreno situada fuera del propio recinto (extramuros), enfrente de la entrada del cementerio, en fosas excavadas en tierra común, con un elemento exterior de identificación consistente en una simple varilla de hierro con un número. Tal execrable acto de inhumación, era llevado a cabo dentro del nuevo “status” político resultante, y bajo la hégira de unas autoridades investidas del máximo fervor religioso, no en vano, cada enfermo moribundo había sido debidamente asistido por un fraile, quien le había administrado la extremaunción”.

La comunicación del fallecimiento, para cumplimiento de la Ley, era efectuada a la población de origen del fallecido, en algunos casos y siempre y cuando que esta localidad estuviera “liberada”. Así que muchos de los familiares de los fallecidos no supieron nunca que fue de sus seres queridos por estar sus localidades bajo la legalidad republicana. Una vez acabada la guerra se prosiguió con el método, aunque hay constancia de que las monjas también ejercieron la labor de escribir a los familiares de los muertos.

El resumen, Gernikazarra afirma que “… el propio fallecimiento, el entierro, y la posterior inhumación, pasaron totalmente desapercibidos para la mayoría de la población gernikesa y por ello su transmisión a las actuales generaciones, ha sido totalmente imposible”.

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Montaje con la imagen aérea del cementerio de Zallo en Gernika-Lumo en diferentes años. Fotografías Geoeuskadi: ortofotos de distintos vuelos, 1945, 1956, 1965, 1977-78 y 2018 (bibliografía).

La propia investigación de Gernikazarra en los archivos para realizar su completo estudio, dio como resultado el hallazgo de una serie de documentos en el Ayuntamiento de Gernika-Lumo, que demuestran un proyecto, del que no consta fecha ni memoria alguna, consistente en la construcción de un campo de concentración de prisioneros.

Según la documentación hallada “se trataba de construir un campo de concentración en la zona de Txaporta-Arabieta (concretamente donde actualmente se encuentra la gasolinera de Repsol, y enfrente del antiguo Basurero Municipal (actual “Maxi Eroski”) con sus respectivos barracones, ocupando una extensión de 13.450 metros2 y que por el este llegaba a la ría, en el término de Arabieta. Desconocemos las causas por las cuales no se llevó a cabo su construcción, a pesar de estar muy avanzado el proyecto de ejecución. En la documentación existente figuran, además de los datos económicos, planos con detalle de los barracones para alojamiento de los prisioneros, regatas de agua “para lavaderos”, tomas de luz, “zonas de recreo”, etc”

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Placa instalada en el año 2008 en el muro de entrada al cementerio viejo de Zallo en Gernika con los nombres de los presos fallacidos. Imagen Crónicas a pie de fosa.

ESTADISTICAS GENERALES.

A día de hoy, abril de 2018, y a la espera de una actualización de los listados, hay una lista de 277 muertos enterrados en el cementerio de Zallo, pero solamente hay 271 nombres en la lista por causas de investigación reciente.

Sin embargo el estudio que aportamos está realizado solamente sobre 265 fallecidos, en el período que va desde el mes de junio de 1938 a mayo de 1940.

NUMERO DE MUERTOS POR MES Y AÑO EN EL HOSPITAL

Año 1938

Fallec.

Año 1939

Fallec.

Año 1940

Fallec.

 

Enero Enero

7

Enero

13

Febrero Febrero

11

Febrero

2

Marzo Marzo

14

Marzo

11

Abril Abril

14

Abril

17

Mayo Mayo

5

Mayo

15

Junio

9

Junio

15

Junio
Julio

3

Julio

5

Julio
Agosto

7

Agosto

13

Agosto
Setiembre

9

Setiembre

18

Setiembre
Octubre

14

Octubre

14

Octubre
Noviembre

15

Noviembre

10

Noviembre
Diciembre

13

Diciembre

11

Diciembre

 

Total año 1938

70

Total año 1939

137

Total año 1940

58

ORIGEN DE LOS FALLECIDOS.

Procedencia

Procedencia

Procedencia

 

Asturias

72

Castilla-León 18 Com. Valenciana 13
Aragón

13

Euskadi 18 Andalucía 32
Murcia

7

Extremadura 7 Madrid 12
Cantabria

10

Castilla-La Mancha 14 Galicia 3
Brigadas Internacionales

4

Desconocidos 3 Cataluña 39

Destacar las nacionalidades de los Brigadistas Internacionales, uno de los EE. UU., un polaco, un portugués y un cubano. El estado civil de los fallecidos se distribuía de la siguiente manera: solteros, 211 (79,64%); casados, 49 (18,49%); viudos, 1 (0,37%); desconocido, 4 (1,50%). La disparidad de edades es amplia, pero el mas joven tenía 17 años y el más anciano, 65 años. El militar de mayor graduación fue un Comandante del Tren Blindado Republicano.

LOS ENTERRAMIENTOS DE AYER, FOSAS HOY.

Y como punto final a éste reportaje vamos ha señalar las fosas o enterramientos que se realizaron en el cementerio de Zallo en Gernika y alrededores del mismo. Decimos alrededores porque el cementerio antiguo estaba rodeado por un muro y una capacidad limitada en 1937. Por ello se enterró en la parte exterior, frente a la puerta de entrada y que hoy en día forma parte de la ampliación final del mismo.

Es importante señalar que la norma de enterramientos en suelo tenga una limitación municipal que va de 5 a 10 años según las localidades. Ello se debe a la falta de suelo para todos y a una reutilización continua de los enterramientos. Queremos decir que los restos después de esos años, se exhuman, se reducen y se entierran en nichos familiares si son reclamados. En caso contrario van al osario común con todos los demás. En algunos casos, cuando el osario o recinto exterior esta lleno, se entierran los restos todos juntos en un osario bajo tierra o se incineran.

Los hospitales de sangre necesariamente tuvieron que tener heridos civiles y militares que fueron baja por sus heridas. Los cuerpos identificados y que no eran de Gernika pudieron ser trasladados a sus localidades de origen. Sin embargo los no identificados serían enterrados en una parcela de suelo del cementerio. Los propios vecinos de Gernika lo harían en sus propias tumbas familiares. Quiere decir esto que si hay algún resto de estas personas en su momento fueron exhumadas y mandados sus restos a osarios o nichos.

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Homenaje en 2017 a los gudaris gipuzkoanos enterrados en la fosa común del cementerio de Zallo en Gernika. Imagen Mauro Saravia.

Los enterramientos de aquellos años, algunos se han convertido en fosas comunes y mausoleos.

  1. Bombardeo. Los muertos civiles y militares que fallecieron fueron enterrados dentro del cementerio viejo, los identificados en tumbas familiares y los no identificados en tumbas individuales o común según el espacio disponible. A los diez años, en 1947-1948 fueron exhumados para hacer nichos y sus restos fueron a parar al vertedero por obra y gracia del alcalde franquista.

  2. Hospital Penitenciario Militar. Los fallecidos en ese lugar fueron enterrados, como decía antes Gernikazarra, en la parte exterior del cementerio viejo y zona de posterior ampliación. Se realizaron en tumba individual y en el suelo. Allí estuvieron hasta 1947 cuando el Alcalde franquista ordenó retirar todo rastro republicano, recogiéndose sus restos de forma global. No quería rojos ni nacionalistas en su cementerio, así que expropia sus tumbas y se las da a seguidores del régimen. Afortunadamente en vez de llevarse al osario, se enterraron en una fosa en la parte interior del cementerio viejo. Sobre está fosa, conocida con el nombre de “los republicanos”, está pendiente una investigación para realizar una exhumación o catas arqueológicas que indiquen su estado.

  3. Gudaris Giupuzkoanos. Los soldados-gudaris de origen gipuzkoano muertos en el frente de guerra cercano fueron enterrados con todos los honores en una parcela del cementerio viejo, propiedad del Partido Nacionalista Vasco (PNV) del Gipuzko Buru Baztar. Allí continúan y también se está a la espera de una posible investigación para su exhumación.

  4. Franquista. Después de la toma de Gernika por las tropas nacionales unos días más tarde y el posterior cambió municipal acorde con los nuevos amos de la villa, los muertos caídos en combate nacionales son enterrados en la parte exterior del cementerio con todos los honores. Por ello ese lugar fue rápidamente anexionado al cementerio viejo con la ampliación. Inmediatamente se construyó un mausoleo o cripta con una cruz de “los caídos por dios y por España”. En poco tiempo el lugar fue llenado de restos de soldados caídos en los distintos frentes de guerra, sacados de otros cementerios donde habían sido enterrados. Podríamos decir que el de Gernika fue una especie de “central funeraria franquista”, donde aún hoy reposan los restos de 163 personas.

Hoy en día la cripta y cruz de los caídos continua en el lugar, pero despojada de todo elemento propagandístico del régimen franquista para cumplir con la Ley de Memoria Histórica. También una investigación pesa sobre ella, ya que la familia de uno de esos soldados, de origen navarro, ha reclamado su exhumación por motivos de que fue “obligado a luchar con las tropas franquistas”.

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Zona del cementerio de Gernika donde reposan los restos óseos de los republicanos muertos en el hospital militar. Fotografía José Ángel Etxaniz Ortuñez.

RELACION ALFABETICA DE FALLECIDOS EN EL HOSPITAL PENITENCIARIO MILITAR DE GERNIKA-LUMO

Apellidos y nombre Natural de Causa muerte
Aguirre Otamendi, Antonio Barambio (Alava) Pleuresía
Alberdi Castellanos, Antonio Prabanzo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Aldaiturriaga Ayala, Antonio Cádiz Bronconeu- monía
Algora Tarodo, Juan Velilla de Medinaceli (Soria) Tuberculosis pulmonar
Alonso López, Ángel Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Alonso Soilan, Manuel Madrid Tuberculosis pulmonar
Alonso IYñigo, Pedro Valdeverdega (Toledo) Tuberculosis pulmonar
Álvarez Álvarez, Eliseo Santamaría de Horts- Pinós (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Álvarez Álvarez, Manuel Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Álvarez Fernández, Landinio Cogollo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Álvarez Suárez, Ramón Rubiana (Grado) Oviedo Tuberculosis pulmonar
Amat Martínez, Francisco La Roda (Albacete) Pleuritis bilateral
Aragocena Arruabarrena, Justo Astigarraga (Guipuzcoa) Tuberculosis pulmonar
Arechaga Encinillas, Vicente Zalla (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Argelées Santesmases, Ramiro Manresa (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Arola Pararida, Francisco Artés (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Arribas García, Victoriano Madrid Tuberculosis pulmonar
Arroyo Sánchez, Pedro San Martín del Rey Aurelio (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Bacaria Coret, Ricardo Canejan (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Balbontin Gutiérrez, Jesús Puente de San Miguel (Salamanca) Tuberculosis pulmonar
Balduz Falcón, Florentino Vilanova y Geltrú (Barcelona) Fiebre tifoidea
Bea Vidal, José Caspe (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Benito Alonso, Alejandro Siete Iglesias (Valladolid) Tuberculosis pulmonar
Benito Múgica, José Luis Galdames (Vizcaya) Atrofia aguda del hígado
Bilbao Ballesteros, Heliodoro Baracaldo Tuberculosis pulmonar
Bilbao Oleaga, Román Plencia (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Blanco Camaño, Pedro Santurce (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Blanco Castro, Andrés Villafranca (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Blanco Hevias Benigno Castrillon (Oviedo) Endocarditis
Blázquez Muñoz, Balbino Navalperal de Tormes (Avila) Tuberculosis pulmonar
Bona Antonas, Gerardo Zaragoza Tuberculosis pulmonar
Bonilla Paulet, Manuel Málaga Tuberculosis pulmonar
Bové Santacana, Pedro San Pedro de Ruidevilles (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Bruch Garcón, Pedro Gelida (Barcelona) Fiebres tifoideas
Buoño Tolosana, Manuel Almudevar (Huesca) Tuberculosis pulmonar
Calderón Carrasco, Francisco Esparragosa de los Lares (Badajoz) Tuberculosis pulmonar
Calle Galnido, Ramón Carrión de los Condes (Palencia) Uremia
Camblor Camblor, Benjamín Nava-Vega (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Campin Villafruela, Fernando Valverde de Burguillos (Badajoz) Tuberculosis pulmonar
Campo Mendoza, José Amber (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Cantarero Castillo, Francisco Bujalance (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Capadevila Muxi, Ramón Guixers (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Capdevilla Codina, Miguel Batllória (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Carrera Álvarez, Aquilino Oviedo Tuberculosis pulmonar
Casademunte Bruso, Mateo Villamarí (Gerona) Septicemia
Casares González, José María Vedendilles (Asturias) Pleuresía tuberculosa
Cases Michana, Magí Freixe (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Castañera Blanco, Constantino San Germán de Lleuva (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Castillo Peinado, José María Castillo de Lucubin (Jaén) Tuberculosis pulmonar
Cerecuela Sánchez, Ginés Vélez Rubio (Almería) Tuberculosis pulmonar
Charles Brayas, José Beguda (Gerona) Pleuresía
Ciutat Llaset, Luis Tarragona Fiebres tifoideas
Concha Cifuentes, Luis de la Llanes (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Cordonet Barceló, Pedro Orfes (Gerona) Tuberculosis pulmonar
Corral Fuentes, Manuel Zaragoza Tuberculosis pulmonar
Corredor Calderón, José Cartagena Tuberculosis pulmonar
Corta Llanes, José Viernoles (Santander) Septicemia
Corujo Fanjul, José Valdesoto (Siero Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Costa Sidera, Juan Maçanes (Gerona) Perotinitis tuberculosa
Cruillas Sánz, Juan Barcelona Fístula estirceracea
Cuervo Álvarez, Manuel Villarraba-Salas (Oviedo) Pleuresía
Cuesta Díaz, José Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
De Pablo Gomez Felix Carrascal del Rio (Segov.) Tuberculosis pulmonar
Del Val Buendía, Pablo Ocentejo (Guadalajara) Tuberculosis pulmonar
Delgado Carrasco, Juan Alcalá de los Gazules (Cádiz) Tuberculosis pulmonar
Delgado Mangado, Francisco Sestao (Vizcaya) Tuberculosis
Díaz García, Ceferino Fresno-Montiano (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Díaz Guardado, José Manuel Avilés (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Díez Ynguanzo, Julio Berodea (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Epailly Howard, Ramón California (EEUU) Tuberculosis pulmonar
Escalada Rey, Emilio Solanos (Asturias) Pleuresía purulenta
Esteve Magrané, José La Murana (Tarragona) Tuberculosis pulmonar
Estévez Martín, Manuel La Vega (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Estévez Sántos, Saturnino Santander Tuberculosis pulmonar
Estrada Castella, Juan Els Regues-Tortosa (Tarragona) Tuberculosis pulmonar
Fernández Carmena, Marcelino Añover del Tajo (Toledo) Tuberculosis pulmonar
Fernández Díaz, Antonio Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández Fernández, Vicente Vieña-Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández García, Andrés Sama de Langreo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández García, Andrés Sama de Lanagro (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Fernández García, Gumersindo Ronald-Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández García, Jesús Madrid Adenitis poliganglionar
Fernández García, Virgilio Mieres (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernandez Gonzalez Benito ¿?de Endano (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Fernández González, Manuel Concejo de Luarca-Otuz (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fernández Icaza, Constantino San Julián de Musquiz (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Fernández Menéndez, Antonio Cayes-Llanera (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Ferrer López, Ramón Peñarroya (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Fiol Rivas, Miguel Rosas (Gerona) Fiebres tifoideas
Flores García, Adrián Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Flores López, Gumersindo Belmonte (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Fombella Sánchez, Ramiro Llovera (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Fortea Gracia, Gregorio Arrios (Teruel) Tuberculosis pulmonar
Gabarró Capons, Raqmón Ciutadella (Lérida) Neumonía
Gabicaldecoa Idarra, Martín Navarniz (Vizcaya) Pleuresía
Galdón Blázquez, Juan Alcaraz (Albacete) Tuberculosis pulmonar
García Acebal, José Antonio Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
García Álñvarez, Paulio Oviedo Uremia
García Álvarez, Marcelino Gozón-Luanco (Asturias) Tuberculosis pulmonar
García Buendía, Emilio Alicante Tuberculosis pulmonar
García Carvelo, José Linares (Jaén) Tuberculosis pulmonar
García García, Antonio Muros de Nalón (Asturias) Nefritis aguda
García García, Pedro Ancheula del Pedregall (Guadalajara) Tuberculosis pulmonar
García Gimenez, Antonio La Unión (Murcia) Tuberculosis pulmonar
García González, Ulpiano Boceguillas (Segovia) Tuberculosis pulmonar
Garcia Hernandez, José Alicante Tuberculosis pulmonar
García Nicolás, Juan José Campo de la Matanza (Murcia) Tuberculosis pulmonar
García Rodríguez, Aurelio Manuel Villalegre (Asturias) Tuberculosis pulmonar
García San Pedro, Rogelio Vivan (Asturias) Nefritis
García Suárez, Armando Sotondrio-Alcaleyo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
García Suárez, José La Granasja (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Garcia Yague, Laurencio Cabárceno (Santander) Tuberculosis pulmonar
Gardoqui Belastegui, Félix Baracaldo (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Garrido Cano, Celso San Martín de Luiña- Rondiella (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Gascón Bernal, Ángel Fuentedetodos (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Gimenez Huerta, Honorio El Haya (Santander) Sarcoma de axila
Goicoechea Trueba, Hipólito Sestao (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Gómez Marín, Francisco Lorqui (Murcia) Pleuresía purulenta
Gómez Martínez, Vicente Jumilla (Murcia) Fiebre tifoidea
González López, Mariano Cobadiello (Oviedo) Insuficiencia mitral
González Andrés, Luis Madrid Diabetes
González Blanco, Abelardo Cardeo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
González Caras, José Antonio Caballeros (Asturias) Pleuresia purulenta
González Díaz, Arsenio Barrio de Villa (Oviedo) Meningitis tuberculosa
González Fernández, Armando Oviedo Tuberculosis pulmonar
González García, Manuel Caballes-Cado (Asturias) Tuberculosis pulmonar
González Juan, Juan Altet (Alicante) Meningitis tuberculosa
González Pérez, Victoriano Campo del Agua (León) Tuberculosis pulmonar
González Vallecillo, Pedro Jimena de la Frontera (Cádiz) Tuberculosis pulmonar
González Zaragoza, Manuel Gijón (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Güell Parés, Juan Aiguamurcia (Tarragona) Fiebres tifoideas
Guerrero Gil, Eugenio Canales del Ducado (Guadalajara) Meningitis tuberculosa
Guitán Fernández, Rafael Las Bárcenas (Santander) Tuberculosis pulmonar
Gustell Guitart, Miguel Rosas (Gerona) Fiebres tifoideas
Gutiérrez Carazo, Emiliano Burgos Gastroenteritis aguda
Gutiérrez Gutiérrez, Santiago Pampiedra (Oviedo) Pleuresía pulmonar
Hernández Arconada, Valeriano Villaflores (Salamanca) Tuberculosis pulmonar
Hernándo Hachero, Cándido Tineo (Asturias) Pleuresía Purulenta
Hevia Blanco, Benigno Castrillón (Asturias) Endocarditis
Homigos Escalonilla, Crescencio Carpio del Tojo (Toledo) Tuberculosis pulmonar
Iglesias Exposito, Conrado Oviedo Tuberculosis pulmonar
Incio Álvarez, José Trubia (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Iturribarria Miguel, Fernando Bilbao Tuberculosis pulmonar
Gimbert Pijuan, Francisco Barcelona Nefritis
Juez Sánchez, Benito Nava del Rey (Valladolid) Tuberculosis pulmonar
Leiva Gui, Antonio Guadix (Granada) Tuberculosis pulmonar
Llopis Moreno, Antonio La Verdad de Musera (Vaalencia) Septicemia
López Castillejos, Manuel Alcaracejo (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
López Ibarra, Antonio Roquetas de Mar (Almería) Tuberculosis pulmonar
Lopez Martin, Francisco Urrea de Gaen (Teruel) Pleuresia
López Martínez, Francisco Orrea de Gaen (Teruel) Estestis tuberculosa
López Martínez, José Guadix (Granada) Tuberculosis pulmonar
López Menéndez, Ruperto Belmonta (Asturias) Tuberculosis pulmonar
López Urdierez, Rogelio Manjoya (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Lorenzo Menéndez, José Oviedo Tuberculosis pulmonar
Lucena Fernández, Rafael Vélez-Málaga Meningitis tuberculosa
Madariaga Dovaran, Antonio Erandio (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Madura Blanco, Serafín Jaén Tuberculosis pulmonar
Mairena Banderas, José Ronda (Málaga) Meningitis purulenta
Mandes Urrutia, Antonio Baracaldo (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Marcos López, Evaristo Borjas (Lugo) Tuberculosis pulmonar
Márquez Gómez, Francisco Ojé (Málaga) Tuberculosis pulmonar
Martín Balsera, José Monterrubio de las Arenas Badajoz) Encefalitis postraumática
Martín Blanco, Teodoro Fuente de Santa Cruz (Segovia) Tuberculosis pulmonar
Martín Rodríguez, Enrique Madrid Tuberculosis pulmonar
Martín Zarco, José San Lorenzo de Calartrava (Ciudad Real) Pleuresía
Martínez Francisco, Ricardo Valencia Tuberculosis pulmonar
Martínez Martínez, Teodoro Constantina de la Sierra (Segovia) Tuberculosis pulmonar
Martínez Rodríguez, Manuel Cornada la Gerena (Badajoz) Aristolia
Martínez Sánchez, Andrés Puerto Ortiz (Murcia) Tuberculosis pulmonar
Mas Enrique, Vicente Igualada (Barcelona) Fiebres tifoideas
Medina Rodríguez, Francisco Fuente de Cantos (Badajoz) Tuberculosis pulmonar
Meiral Castilla, Ángel Toledo Fiebre tifoidea
Membrives Liria, Jesús Tijola (Almería) Pleuresía
Méndez Urrutiz, Antonio Baracaldo (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Mendoza Millán, Santiago Siles (Jaen) Tuberculosis pulmonar
Menéndez García, Nicolás Quirós (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Miralles Miralles, Francisco Vinarós (Castellón) Septicemia
Molina Carrizosa, Francisco Azuaga (Badajoz) Tuberculosis pulmonar
Molina Villaga, Jesús Villanueva (Córdoba) Pleuresía
Montión Martínez, Antonio Bilbao Tuberculosis pulmonar
Morán Barragaña, Laurentino Vega de Ciego (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Morello Mengual, Federico Valle Gallinera (Alicante) Fiebres tifoideas
Moreno Arroyo, Alejandro Lagartera (Toledo) Tuberculosis pulmona
Moreno García, Cristóbal Alama (Granada) Tuberculosis pulmonar
Moreno Lacuerda, Mariano Zaragoza Proceso hepàtico
Muñoz Caraballo, Manuel La Campana (Sevilla) Tuberculosis pulmonar
Muñoz González, Jacinto Madrid Tuberculosis pulmonar
Murillo Ortiz, Eusebio Fuenteovejuna (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Muro Acedo, Juan Pueblonuevo del Terrible (Córdoba) Tuberculosis pulmonar
Navas Velasco, Ildefonso Valladolid Tuberculosis glangiona
Nin Sanatacana, Salvador El Vendrell (Tarragona) Fiebre tifoidea
Nistal Molina, Juan Canilas (Málaga) Tuberculosis pulmonar
Noval Carrocera, Pedro Langreo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Omeya Martín, Vicente Madrid Septicemia
Ortega y Heras, Mariano Burgos Tuberculosis pulmonar
Osle Valle, Segismundo Ucieda (Santander) Tuberculosis pulmonar
Pablo Gómez, Félix Carrascal de Río (Segovia) Tuberculosis pulmonar
Padilla Fernández, Juan Colbar (Almería) Tuberculosis pulmonar
Pantigas Fernández, Ramón Ciaño-Langreo (Asturias) Fiebres tifoideas
Parchior, Vicente Shardowijjem (Polonia) Tuberculosis pulmonar
Parro Del Olmo, Ángel Madrid Tuberculosis pulmonar
Pedrosa Antón, José Castrojeriz (Burgos) Tuberculosis pulmonar
Peralta Gutiérrez, Ramón Briongo (Asturias) Pleuresía tuberculosa
Pérez Bazán, Prudencio Villamartín (Cáceres) Tuberculosis pulmonar
Pérez Cuadrado, Francisco Gualdacanal de la Sierra (Sevilla) Tuberculosis pulmonar
Pérez Muñoz, Eugenio Madrid Neumonía Aguda
Pérez Portillo, Ramón Madrid Tuberculosis pulmonar
Pérez Trueba, Cesáreo Oriñón (Santander) Tuberculosis pulmonar
Pernia García, Antonio Madrid Tuberculosis pulmonar
Pevida Ordiales, Fidel Pola de Siero (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Picañol Faisal, José Taradell (Barcelona) Fiebre tifoidea
Pico Leal, Silvestre Elda (Alicante) Tuberculosis pulmonar
Pino Palacios, Faustino La Olanda (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Pizueta Pérez, Delfín Gijas (Santander) Fiebres tifoideas
Plá Domingo, Carmelo Valencia Tuberculosis pulmonar
Plana Serrrano, Cipriano Lovera (Zaragoza) Tuberculosis pulmonar
Portella Xufré, Juan Barcelona Tuberculosis pulmonar
Prat Brut, José Espinavessa (Gerona) Tuberculosis pulmonar
Pujadal Juanola, Juan San Juan Las Fonts (Gerona) Fiebre tifoidea
Quintana Solá, Ramón Barcelona Fiebres tifoideas
Rafael Acosta, Enrique La Habana (Cuba) Tuberculosis pulmonar
Regueiro Cadaviz, Manuel Buguera (Or) Bronquitis aguda
Riera Álvarez, Manauel Langreo (Cuesta Frierres- Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Riera Closá, Jesús Cubelles (Barcelona) Fiebres tifoideas
Río Huguet, José Greñen (Huesca) Tuberculosis pulmonar
Rivera García, José Llanos (Lena) (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Rivera Sastre, Luis Madrid Tuberculosis pulmonar
Robles Montoya, Antonio Calasparra (Murcia) Tuberculosis pulmonar
Rodríguez Alcalde, Avelino Saldecillo (Palencia) Tuberculosis pulmonar
Rodríguez Dasilva, José Aldea de Carvallo (Portugal) Tuberculosis pulmonar
Rodríguez Suárez, Marcelino Soto de las Regueras (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Rojas Ruiz, Antonio Córdoba Tuberculosis pulmonar
Rosalen Villalba, Rafael Navajas (Castellón) Tuberculosis pulmonar
Rovira Vendrel, Salvador San Pablo de Urdan (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Ruas Lázaro, Miguel Besora (Castellón) Tuberculosis pulmonar
Ruiz Alonso, Diego Cuevas de Almanzora (Almería) Tuberculosis pulmonar
Ruíz Fernández, Antonio Vlilahermosa (Ciudad Real) Tuberculosis pulmonar
Sánchez García, Salvador Armonastel (Huelva) Tuberculosis pulmonar
Sánchez Muñiz, Ángel Corbera (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Sánchez Naveira, Francisco Cesures (La Coruña) Tuberculosis pulmonar
Sánchez Quintanal, Julio Zorita de los Canes (Guadalajara) Tuberculosis pulmonar
Sánchez Urquijo, José Barcelona Tuberculosis pulmonar
Santobeña Santobeña, Salvador Lllanes (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Sarasqueta Lascurain, Enrique Portugalete (vizcaya) Tuberculosis
Sariego Artiguiello, Galo Inciesto (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Sepulcre Cabanes, Francisco Elche (Alicante) Meningitis tuberculosa
Sertien Martínez, Nemesio Noja (Santander) Tuberculosis pulmonar
Silva Triñanes, Alejandro El Saltiño (Coruña) Tuberculosis pulmonar
Simo Ayza, Antonio Peñíscola (Castellón) Fiebre tifoidea
Sobrino Rivas, Tomás Miguelturra (Ciudad Real) Tuberculosis
Sole Nin, Agustín El Vendrell (Tarragona) Fiebres tifoideas
Suárez Álvarez, Isaac Rivera de Arriba (Asturias) Leucemia tuberculosa
Suárez Certa, Ramón Viclertuas (Asturias) Tuberculosis
Suàrez García, Daniel Sotondrio (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Suárez Riestra, José María Oviedo Tuberculosis pulmonar
Suárez Suárez,Baltasar Riosa (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Taramun Grillo, Rafael Nudas del Puerto (Sevilla) Tuberculosis pulmonar
Tejada Francia, Laureano Guecho (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar
Tinconet Collell, Juan Canet de Adri (Gerona) Tuberculosis pulmonar
Toro Montesinos, Feliciano Losa del Obispo (Valencia) Tuberculosis pulmonar
Torrens Miró, José Guimerá (Lérida) Tuberculosis pulmonar
Torres Ortega, Eduardo Rafaelbuñol (Valencia) Adisson
Torres Ruiz, Diego Valdepeñas (Jaén) Tuberculosis renal
Valdés Álvarez, Julio Las Campas Ctra. Branes (Oviedo) Tuberculosis pulmonar
Valero Marinas, Julio Valladolid Tuberculosis pulmonar
Varillas García, Severiano Langreo (Asturias) Tuberculosis pulmonar
Vélez Aparicio, Miguel Moyedo de Portolín (Santander) Tuberculosis pulmonar
Vieitez Vieitez, Gumersindo Aldendas del Pinar (Orense) Tuberculosis pulmonar
Vila Vila, Pedro Alpena (Barcelona) Fiebres tifoideas
Vilagrasa Duaso, Valero Fraga (Huesca) Septicemia
Vilarrasa Nilageli, Ramón Santamaría Llerona (Barcelona) Meningitis tuberculosa
Viñolas Alibien, Sebastián San Pedro de Torelló (Barcelona) Fiebres tifoideas
Xiberta Puig, Luis Calella (Barcelona) Tuberculosis pulmonar
Zumelzu Pérez, Fermín Portugalete (Vizcaya) Tuberculosis pulmonar

NOTA.- Esta lista está pendiente de ampliación a medida que avanzan las investigaciones por lo que no es definitiva.

Si en ella ves el nombre de algún familiar y no sabías donde estaba enterrado, ponte en contacto con esta página o con los amigos de Gernikazarra, cuya web aparece en las fuentes consultadas.

FUENTES CONSULTADAS.

Corrección del original, dudas y entrevistas con José Ángel Etxaniz Ortuñez, “Txato.

Morir en Gernika-Lumo. El Hospital Militar Penitenciario (1938-1940).- José Ángel Etxaniz Ortuñez y Vicente del Palacio Sánchez de Gernikazarra publicado Revista “Aldaba”Abril-Mayo de 2003 (número 122). (Se puede descargar desde https://docs.google.com/file/d/0B8iyC3b-qUbWSnRKbUY4cHNObDQ/edit )

Presos Políticos: mano de obra barata. El Hospital Penitenciario y el Batallón de Trabajadores durante la reconstrucción de Gernika-Lumo (1938-1945).José Angel Etxaniz Ortúñez y Vicente del Palacio Sánchez. En: Congreso Los campos de concentración y el mundo penitenciario en España durante la guerra civil y el franquismo. Barcelona 2002. Tomo I.

https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2017/11/15/vidas-rotas-por-la-barbarie-fascista-1a-parte/

http://www.gernikazarra.com/

https://errepublikaplaza.wordpress.com/2017/05/15/gernika-hospital-penitenciario-militarrean-277-hildakoei-omenaldia/

http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2008/04/hospital-penite.html

http://www.elcorreo.com/bizkaia/costa/201704/12/presos-guerra-para-borrar-20170411220456.html

http://victimasguerracivilespaniola.blogspot.com.es/2009/12/listado-fallecidos-en-el-hospital.html

http://www.euskonews.com/0621zbk/elkar_es.html

http://www.museodelapaz.org/docu_bombardeo.php

http://rubusarctos.blogspot.com.es/2017/03/viaje-guernika-lumo-Alberdi-Guernica.html

http://www.geo.euskadi.eus/s69-bisorea/es/x72aGeoeuskadiWAR/index.jsp

http://lubakikoak.com/cronica-del-homenaje-los-gudaris-guipuzcoanos-enterrados-gernika/

 

 

 

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2 comentarios en “VIDA Y MUERTE EN GERNIKA (1936-1946)

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