AGUSTÍN LUCAS SÁNCHEZ, preso de Franco.

Republicano segoviano fallecido en el Fuerte de San Cristóbal (Pamplona).


Aiyoa Arroita Lafuente & Jesús Pablo Domínguez Varona.


Agustín Lucas Sánchez, natural de Robledo de Chavela (Madrid-1896), hijo de Pablo Lucas Martín y Elvira Sánchez Almazán.  Tenía 38 años cuando fue detenido en su vivienda de la calle Felix Bernat en Nava de la Asunción. Era factor del Ferrocarril del Norte, empleado ferroviario y Jefe de estación de relevo para el control de circulación. Vivía con su mujer Encarnación Aira,  y los 6 hijos, tres mujeres y tres varones en una casa alquilada en el centro del pueblo y que tras la detención fue saqueada por elementos fascistas, “confiscando” entre otras cosas una valiosa vajilla.

Agustín tenía ideas políticas y sindicales de izquierdas y era Secretario General del Partido Republicano (PR) de Segovia.

La vida apacible que hasta ese momento llevaba Agustín Lucas, junto a su familia, en  Nava de la Asunción (Segovia) llegó a su fin el 7 de agosto de 1936.

IMG-20190425-WA0008Antigua estación del ferrocarril de Nava de la Asunción una vez restaurada y rehabilitada como edificio cultural multiusos. Fotografía Ruben Fernández Maroto.

LA SUBLEVACION MILITAR EN SEGOVIA.

Todo comenzó el 19 de Julio, cuando se subleva la guarnición militar de Segovia, apoderándose de los centros oficiales y un capitán al frente de una compañía del Regimiento daba lectura en el Azoguejo de un bando donde se declaraba el estado de guerra.

En los lugares donde la Casa del Pueblo tenía capacidad suficiente, los partidarios del Frente Popular trataron de controlar la localidad y cortar las carreteras y vías férreas, dado que toda la Guardia Civil estaba en la capital. Pero el nuevo gobernador civil organizó destacamentos motorizados de guardias civiles y voluntarios falangistas (Falange reclutó doscientos jóvenes entre el domingo y el lunes) que empezaron a recorrer los caminos disolviendo las gestoras municipales del Frente Popular y deteniendo a los vecinos “peligrosos”. Por todo la provincia comenzó la detención masiva de partidarios del gobierno republicano, a pesar de que en muy contados casos hubo oposición armada.

Santiago Vega Sombría describe en “La represión en la provincia de Segovia en los orígenes del régimen de Franco” la forma de actuación.

El procedimiento habitual de los primeros era la detención -por parte de escuadras falangistas en su mayoría y, sólo en algunos casos, por la Guardia Civil- de la víctima en su trabajo o en su domicilio y, tras un corto viaje en coche o camioneta, se producía la ejecución en algún descampado, en el pinar, en una cuneta, etc., sin que la víctima llegara a estar detenida en ninguna prisión. Otras veces la víctima era llevada al cuartel de Falange de la localidad, donde -con el pretexto del interrogatorio- el detenido sufría palizas, torturas físicas y psíquicas. Las sacas de presos de las cárceles también fueron frecuentes en la capital y en la provincia; estaban “justificadas legalmente” como traslados de detenidos de una prisión a otra y llevaban la firma del comandante España, gobernador civil designado por los sublevados, siendo los verdugos los falangistas que efectuaban la conducción. En ocasiones servían como venganza ante un bombardeo previo de la aviación republicana, como ocurrió el 14 y 30 de agosto de 1936, en la capital”.

También M. Barrio detalla en “Historia de Segovia” que “Camiones de la sección de la tropa de la Academia, Guardia Civil, y falangistas recorrían los pueblos, destituyendo gestoras o concejales de izquierdas y deteniendo a los elementos más significativos; y apenas encontraron resistencia, incluso en las poblaciones controladas por el Frente Popular… Coca y Nava de la Asunción se mantuvieron algunos días bajo el dominio de las gestoras frente populistas y de la Casa del Pueblo, quienes cortaron pinos y tendiéndolos sobre las carreteras, quisieron improvisar una especie de barricadas. No obstante, cuando llegaron las primeras camionetas falangistas de Cuéllar y de la Guardia Civil, apenas ofrecieron resistencia”.

El 9 de agosto, bajo la presidencia de un comandante delegado de la autoridad militar de Segovia, se constituye una comisión Gestora, para gobernar el Ayuntamiento y el primer acuerdo que adoptará será: “Adherirse al movimiento salvador de España y por tanto al Gobierno creado en Burgos”

El miedo en Nava de la Asunción hace aumentar la fila de adhesiones al régimen impuesto. Se abre la caza y captura de los líderes obreros y militantes de izquierdas. Represión y muertes envuelven este acontecimiento. Muchos dan con sus huesos en la cárcel, a otros se les quita la vida y en el mejor de los casos, las palizas y los tragos de aceite de ricino son el mal menor.

Agustín es detenido junto a varias personas dos días antes, el 7 de agosto, y llevado a la Prisión Provincial de Segovia e incomunicado. Ni la familia ni nadie podía verle, ni tan siquiera su propio abogado militar, que lo tendrá delante el día del juicio solo unos minutos antes y que actuará de oficio del propio Tribunal Militar al que está sometido y con el cual comparte ideas y fines. Esas eran las nulas garantías procesales y defensa a las que se vio abocado Agustín.

El 30 de septiembre se le levanta la incomunicación y el 10 de noviembre se decreta prisión provisional hasta el 16 de marzo, en el que asiste a su propio Consejo de Guerra como acusado.

DSC_0586Documento del expediente procesal nº 614/1936 de Agustín Lucas Sánchez. Archivo Penitenciario de Pamplona.

El expediente nos informa que el juicio militar o Consejo de Guerra es agrupado, es decir, que se procesa a numerosas personas bajo un mismo delito sin separación de causa. Así lo dice el Consejo de Guerra del 9 de abril de 1937 nº 614/1936 en el mismo afirma, sin presentar prueba alguna, que “son autores de rebelión militar con la consideración de Jefes de la misma, con los agravantes de su perversidad y transcendencia de los hechos realizados”. Esa coletilla les sirve para su narración de los hechos, que en ningún caso detallan o dan relato de los mismos.

No podemos dejar de olvidar que la perversidad judicial y procesal real obra en poder de los propios militares rebeldes, ya que acusan de “Rebelión Militar” a los que realmente defendieron o simpatizaron con el Gobierno republicano, legal y lealmente establecido mediante los votos en elecciones democráticas del pueblo libre. Sin embargo la verdad es que los “rebeldes y sublevados” son ellos que se levantaron en armas y juzgan a los que no lo hicieron. La Ley puesta del revés para tratar de explicar lo inexplicable.

Agustín Lucas Sánchez es condenado el 15 de julio de 1937 a 30 años de prisión mayor y el 30 del mismo mes es nuevamente llevado a la Prisión Provincial de Segovia para cumplir la pena recibida.

collage-1Agustín Lucas Sánchez (Madrid 1896), fallecido en la Prisión de San Cristóbal el 21 de enero de 1936. Fotografias cedidas por Tomás Santiago lucas.

DISPERSION DE PRESOS Y TRASLADO A PAMPLONA.

Sin embargo, dentro de los planes militares está el de la dispersión a otros lugares alejados del domicilio de los condenados. Es una forma más de venganza y humillación, la de evitar el contacto y arraigo familiar para que estén solos, aislados en lo más remoto de la geografía, de fomentar el olvido y si es posible su desaparición. De esta forma el 17 de agosto es entregado a la Guardia Civil para su trasladado a la Prisión Fuerte de San Cristóbal en Pamplona (Navarra) donde ingresa al día siguiente 18.

Agustín Lucas fue uno de los trescientos treinta presos segovianos encarcelados en el Fuerte de San Cristóbal por motivos políticos. Allí coincidieron con más presos de la provincia, circunstancia que unió a las mujeres de Nava, Navas de Oro, Bernardos y Coca para formar una comisión con el fin de que cada quince días y de forma rotativa dos de ellas se desplazaran hasta Pamplona para llevar alimentos y encargos del resto. El viaje era sufragado entre todas y de esta manera, al menos, aliviaban la pena y establecían contacto con sus maridos e hijos.

Según el testimonio de Leandro Vírseda se juntaron en septiembre de 1938 hasta 32 presos de Nava en el Fuerte, para celebrar las fiestas del pueblo.

Diecisiete de ellos murieron por enfermedad y veintiún más fueron asesinados o ejecutados tras la fuga que protagonizaron el 22 de mayo de 1938.

Agustín Lucas es parte del grupo de naveros fallecidos en tierras navarras junto a Cipriano Fernández Quinzano, que pereció en mayo de 1938, en vísperas de la fuga; Demetrio Bercial Garzón, desaparecido en la propia fuga; Ángel Sanz García, Vicente Maroto Bercial y Luis Cubo Fernández.

119641_1Fuerte-Prisión de San Cristóbal en Pamplona (Navarra). En la parte superior derecha, al fondo Oteiza de Berrioplano. Abajo a la derecha el cementerio levantado a partir de 1942 para enterrar a los fallecidos en el penal. http://www.diariodevalladolid.es/noticias/valladolid/gran-fuga-sepulto-franquismo_119641.html

El Fuerte de San Cristóbal es un edificio militar construido en la época de Alfonso XII con la intención de defender de ataques extranjeros ese lugar de obligatorio paso hacia el resto de la península española. Aún estaba cerca la pasada invasión francesa y este y otros fuertes se construyeron para evitar otras invasiones. Para ello se vació la montaña de Ezkaba y se construyó dentro un fuerte autosuficiente que podría resistir un asedio.

Sin visos de una nueva invasión, el fuerte militar fue reutilizado como hospital-sanatorio y al fracasar el golpe de estado contra la República, la guerra lo convirtió en prisión.

La dureza del clima y las condiciones higiénico sanitarias, unidas a la escasez de alimentos adecuados y el trato a el que se les sometía, hizo del establecimiento penitenciario un autentico lugar de exterminio, donde las enfermedades acabaron con la vida de cientos de presos, sin contar con los que acabaron bajo las balas en la mayor fuga de presos registrada en la historia en 1938.

Por aquellas fechas los que fallecían en la prisión eran trasladados y enterrados en los cementerios de las pequeñas localidades cercanas que rodean el monte Ezkaba. Era parte de su política carcelaria el evitar que la vida tras los muros existiera de espaldas a los habitantes de la cercana Pamplona y también su muerte.

En los primeros años, entre 1937 y 1942, los enterramientos se repartían a modo de turnos por todas las localidades que componían la antigua Cendea de Ansoáin, como Añezcar, Ballariain, Berriosuso, Berriozar, Larragueta, Oteiza, etc. El tamaño de los cementerios locales y la falta de espacio para enterramientos produjo una queja a las autoridades militares para que resolvieran el problema que ellos mismos habían creado. Fruto de ello fue la construcción en 1942 de un cementerio cercano a la prisión, en el mismo monte Ezkaba y a escasos metros de sus puertas.

Por tal razón se sabe que los presos fallecidos antes de 1942 se encuentran enterrados dentro o fuera de los cementerios locales, dependiendo de oficio religioso o laico de los fallecidos.

FALLECIMIENTO Y ENTERRAMIENTO EN OTEIZA.

Agustín Lucas fue uno de los que muy posiblemente no aceptaron los oficios religiosos que le ofrecieron sus carceleros y por eso le enterraron fuera del terreno sagrado interior del cementerio.

Agustín Lucas Sánchez murió el 31 de enero de 1938 en la enfermería de la prisión a consecuencia de “anhidremia por colitis disenteriforme”, enfermedad consecuencia de la falta de alimentación. Su cuerpo fue trasladado al cementerio de Oteiza y enterrado en un ataúd de madera de pino sin más objetos personales que su propia ropa y calzado. En el registro de defunción no hicieron constar en que parte del cementerio local fue inhumado, dentro o fuera del mismo. Otra forma más de ocultar para la familia un lugar donde orarle y recordarle. Desaparecido en vida y olvidado en la muerte.

Sin embargo no fue así, su familia le recordó siempre y con el paso de los años sus nietos se pusieron a buscar sus huesos.

OteizaCementerio de Oteiza en primer plano y al fondo  a la derecha el Fuerte de San Cristóbal en el monte Ezkaba. Imagen Google Maps.

LA FAMILIA A BIZKAIA.

Su mujer Encarnación Aira y los seis hijos abandonaron Nava de la Asunción cuando las nuevas autoridades franquistas se hicieron con el pueblo y la provincia. Ser familiares de un preso rojo republicano era suficiente pare el rechazo diario del resto de la población. Sin su marido la casa propiedad del ferrocarril ya no era para ellos, así que tuvieron obligatoriamente que emigrar a otro lugar y comenzar de nuevo.

Nuestro amigo y compañero Tomás Santiago Lucas, al cual conocemos desde hace más de 30 años, resulta ser uno de los nietos de Agustín. El tema salió a la luz a raíz de un programa de radio al cual nos invitó, y que después hemos seguido hasta su reciente desenlace. El mismo nos cuenta algo de su abuela:

La familia recaló en la localidad bizkaina de Barakaldo y comenzaron su nueva vida. Encarnación se ocupó de cuidar a la familia mientras los hijos e hijas mayores se ponían a trabajar para mantener a todos.

Encarnación Lucas, hija de Agustín, se metió a trabajar en una empresa farmacéutica, pero fue despedida al saberse que era hija de rojo, preso y republicano. La represión como vemos llegaba a toda la familia y el nuevo régimen dictatorial elegía a los suyos para los mejores puestos de trabajo, despidiendo a los hijos de los no afectos al régimen o sospechosos de serlo.

Afortunadamente, al poco tiempo, Encarnación Lucas pudo volver a trabajar en una conocida marca de galletas bilbaina y de esta forma ayudar a la familia a rehacer su vida”.

PROYECTO DE BUSQUEDA Y EXHUMACION.

En 2009 mediante un proyecto financiado por el Gobierno navarro, se trabajó en los cementerios de la cuenca de Pamplona con georadar para determinar los posibles lugares de enterramiento de los presos muertos en esa etapa previa a la construcción del cementerio del Fuerte. Un proyecto de familiares de La Rioja les llevó hasta la exhumación que realizaba la Sociedad de Ciencias Aranzadi y que había coordinado Teófilo Goldaracena (UGT de Navarra).

Agustín Lucas fue exhumado por Aranzadi en 2010 en la parte exterior del cementerio de Oteiza, a instancias de la asociación de Familiares y muertos en el fuerte de San Cristóbal y a solicitud de la asociación “Los Cinco de Nava”, de la que era presidente su otro nieto Juan Ángel Lucas.

Imagen memoria-kWSF-U70899464144WoC-624x385@El NorteExhumación en Oteiza. A la derecha, de espaldas, su nieto Juan Ángel Lucas. Fotografía de  www.elnortedecastilla.es

El día de la exhumación estaba allí, ya que colaboró y fue uno de los precursores del proyecto de búsqueda y exhumaciones. Vio los restos óseos de su abuelo sin saberlo, ya que había dos presos enterrados numerados del 1 al 2. Ángel Lucas murió en 2014 y las pruebas de ADN positivas llegaron en 2019.

El informe de exhumación de Aranzadi, al que hemos tenido acceso gracias a Tomás Santiago, dice que el individuo 2 (ahora identificado como Agustín Lucas Sánchez) estaba inhumado en un féretro de madera de pino de 1.70 cm. y que el enterramiento estaba a 65 cm. de profundidad en la parte exterior del cementerio de Oteiza.

Que presentaba como únicos objetos personales hallados, un par de gemelos metálicos, un botón blanco y fragmentos de cremallera de la vestimenta. También se hallaron las suelas de los zapatos que portaba.

El informe que el Jefe de Servicios hace al Director de la Prisión de San Cristóbal el mismo día del fallecimiento, 31 de enero de 1938, enumera las escasas pertenencias que Agustín tenía al fallecer. “En poder del citado penado se encontraban las siguientes ropas y efectos que se remiten con el presente parte a esa Dirección: una manta, un chaleco, tres pañuelos, tres camisetas, un guardapolvo, un par de zapatos y veinte pesetas en tarjetas de economato”.

collage-4Exhumación en Oteiza. Suelas de calzado y objetos hallados al individuo nº 2, identificado después como Agustín Lucas Sáncez. Montaje de Crónicas a pie de fosa con fotografías del informe de exhumación de Aranzadi.

RECLAMACION Y BUSQUEDA.

Juan Ángel Lucas fue uno de los nietos precursores de la búsqueda, pero en su resultado final de identificación han intervenido otros familiares, muchos de ellos sin saber lo que hacían los otros. El nieto de Nava de la Asunción, Ángel Lucas, lo inició todo junto con la asociación que presidia “Los Cinco de Nava”. Fue creada en 2009 y constituida por Juan Ángel Lucas (nieto de Agustín), Ángel Sanz (sobrino de Ángel Sanz García), Isabel Maroto (hija de Vicente Maroto Bercial), Domingo Higuera (hijo de Santiago Higuera, este de El Espinar) y Rubén Fernández (nieto de Cipriano Fernández Quinzano).

Desde la citada asociación afirman a “El Diario de Castilla” que “Él fue nuestro representante, a todos los efectos, ante las instituciones públicas o ante particulares, función que desempeñó de forma abnegada para la consecución de nuestro objetivo: la recuperación de los restos de nuestros familiares para darles la más digna sepultura en esta tierra segoviana”.

El ADN de los restos óseos se tomó en cuanto fueron limpiados y analizados en Donostia y la muestra comparativa se tomó en 2015 a una hija de Agustín residente en el País Vasco para el banco de ADN creado por el Gobierno de Navarra, a través de la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos. En marzo de 2019 se comunicó oficialmente el resultado positivo con la identificación del la urna nº 2 de Oteiza con la de Agustín Lucas Sánchez.

ENTREGA A LA FAMILIA EN PAMPLONA.

El pasado 1 de abril de 2019, un redactor de Crónicas a pie de fosa acompañó a Tomás Santiago Lucas y a Mariano Martín Lucas, como un amigo más, al cementerio de Pamplona. Ese día había sido elegido por el Gobierno de Navarra y la Asociación AFFNA-1936 para hacer un homenaje e inhumación en el mausoleo de los represaliados navarros, a las 46 personas rescatadas durante 2017-2018 de fosas y cunetas en territorio de la provincia.

DSC_0361Urna con los restos de Agustín Lucas Sánchez, sacados del mausoleo del cementerio de Pamplona para entregarlos a sus familiares el 1 de abril de 2019. Fotografía Crónicas a pie de fosa.

Previamente al acto de inhumación de los 46 restos, los nietos de la familia de Agustín habían sido citados para recoger los restos de su abuelo. Estaba en el mauseoleo desde que fue inaugurado en 2017 una vez fue entregado por Aranzadi. Aún no estaba identificado.

La urna con los restos de Agustín fue sacada y entregada por los empleados del cementerio a Tomás y Mariano en presencia de miembros de la Asociación, pero inmediatamente entregada en custodia nuevamente a Aranzadi, hasta que la familia decida fecha de la entrega en el cementerio de Barakaldo o donde quieran. Destacaba la ausencia de las autoridades políticas navarras que esperaban al otro acto de inhumación que se iba a celebrar instantes después.

DSC_0366Tomás Santiago Lucas firma la entrega en presencia de su primo Mariano Martín Lucas. Fotografía Crónicas a pie de fosa.

Los nietos, Tomás y Mariano, quieren que Agustín repose junto a su esposa Encarnación en el nicho del cementerio de Barakaldo donde esta inhumada. Mientras sus restos esperan otra vez en manos de Aranzadi su entrega definitiva y final descanso.

DSC_0362Tomás Santiago Lucas y su primo Mariano Martín Lucas ante la urna con los restos de su abuelo Agustín Lucas Sánchez. Fotografía Crónicas a pie de fosa.

DSC_0367Tomás Santiago Lucas y su primo Mariano  Martín Lucas, nietos de Agustín, con la urna una vez hecha la entrega oficial. Fotografía Crónicas a pie de fosa.

ADENDA

Hoy en Nava de la Asunción se mantiene viva la memoria de  Juan Ángel Lucas, nieto de Agustín, quien creó en 2009, junto con otros familiares de presos fallecidos en San Cristóbal, la asociación de memoria histórica “Los Cinco de Nava”.

El “Memorial Juan Ángel Lucas” es prueba de ello, donde sus compañeros de proyecto recuerdan su figura y memoria a través de actos de homenaje.

Una de esas personas es Ruben Fernández Maroto, con quien nos hemos puesto en contacto y nos ha mandado varias fotografías del último acto de memoria en el que han participado.

Corresponden a un homenaje celebrado el 6 de abril en la Cárcel Vieja de Segovia en el hicieron una ofrenda floral al recuerdo de los presos de Franco que por allí pasaron, entre ellos varios de Nava de la Asunción como Agustín Lucas Sánchez.

58033073_2349299368465841_2342248796987064320_nCelia Barbado y Raquel López -viuda de Juan Ángel Lucas-, realizando la ofrenda floral junto a los investigadores Santiago Vega y Juan Carlos García Funes. Cárcel Vieja de Segovia. Fotografía Memorial Juan Ángel Lucas.

58576596_334641913857945_8558805759960285184_nRamo de flores  con los colores republicanos ofrendado en la Cárcel Vieja de Segovia. Fotografía Memorial Juan Ángel Lucas.

37568297_225548518081494_5169923963228258304_nFotografía https://www.facebook.com/MemoriadeNava/

Desde este reportaje rendimos recuerdo a Agustín Lucas Sánchez y homenaje a toda su familia, haciendo mención especial al nuevo bebé, llegado recientemente al clan familiar, e hijo de Arancha Lucas, nieta de Agustín y continuadora del gran trabajo memorialistico de su padre. El niño lleva el nombre de su abuelo Juan Ángel.

La familia crece.


FUENTES CONSULTADAS

La represión en la provincia de Segovia en los orígenes del régimen de Franco. Santiago Vega Sombría. Hispania Nova: revista de historia contemporánea, n. 4, 2004 (ed. en línea).

Castilla y León en la historia contemporánea.- Manuel Redero San Román y Mª Dolores de la Calle. Salamanca : Universidad de Salamanca, 2008

http://www.lanavadelaasuncion.galeon.com/lanava1/repuguerraciv.htm.

(X. República y Guerra Civil).

https://www.elnortedecastilla.es/segovia/asistio-exhumacion-restos-20190313112159-nt.html

https://www.facebook.com/cronicasapiedefosa/posts/2158325884384993. Exhumación e inhumación en el cementerio de Pamplona.

https://www.elnortedecastilla.es/segovia/familia-recibe-restos-20190404125558-nt.html

https://www.facebook.com/cronicasapiedefosa/posts/2159116290972619 . Nuestra fotografía y texto sin citarnos.

Proyecto de investigación y localización de fosas de las personas desaparecidas durante la guerra civil. Informe de exhumaciones en Añezkar, Berriosuso y Oteiza de Berrioplano. Sociedad de Ciencias Aranzadi. Donostia 2012.


IMAGEN DE CABECERA.

Montaje de Crónicas a pie de fosa sobre fotografía del Fuerte de San Cristóbal publicada en:

http://www.diariodevalladolid.es/noticias/valladolid/gran-fuga-sepulto-franquismo_119641.html

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